Episcopeo

Hacia el nuevo Gobierno

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Homilía de S. Juan Crisóstomo

 

S. Juan Crisóstomo nació hacia 350 en Antioquía de Siria, hacia 368 fue bautizado; hasta 378 vivió como ermitaño. En 381 sirvió de Diácono en Antioquía; en 386 fue ordenado Presbítero. Por su elocuencia al predicar fue llamado “Crisóstomo=Boca de oro”. En 397 fue consagrado Patriarca de Constantinopla. Por sus excelentes predicaciones fue depuesto y desterrado. Sus últimas palabras fueron: “Gloria a Dios por todo”.  Por tantas contrariedades que se mueven en nuestro país, hoy transcribo esta predicación del Crisóstomo: Boca de 0ro, para que nos estimule a una adecuada y cristiana política social.

“Deseas honrar el Cuerpo de Cristo? No lo desprecies pues, cuando lo contemplas desnudo en los pobres, ni lo honres aquí en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandones en su frío y desnudez. Porque, el mismo que dijo: Esto es mi Cuerpo, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: tuve hambre y no me distéis de comer, y más adelante: Siempre que dejasteis de hacerlo a uno de estos pequeñuelos, a mí en persona lo dejasteis de hacer. El templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos”.

“Reflexionamos pues, y honremos a Cristo con aquel mismo honor con el que Él desea ser honrado; pues, cuando se quiere honrar a alguien, debemos pensar en el honor que a él le agrada, no en el que a nosotros nos place.

También Pedro pretendió honrar a Cristo, cuando no quería dejarse lavar los pies, pero lo que él quería impedir no era el honor que el Señor deseaba, sino todo lo contrario. Así, tú debes tributar al Señor, el honor que Él mismo te indicó, distribuyendo tus riquezas a los pobres. Pues Dios no tiene ciertamente necesidad de vasos de oro, pero sí, en cambio desea, almas semejantes al oro”.

“No digo esto con objeto de prohibir la entrega de dones preciosos a los templos, pero sí, que quiero afirmar que, junto con estos dones y aún por encima de ellos, debe pensarse en la caridad para con los pobres. Porque, si Dios acepta los dones para su templo, le agradan con todo, mucho más las ofrendas que se dan a los pobres. En efecto, de la ofrenda hecha al templo sólo saca provecho quien la hizo; en cambio, de la limosna saca provecho tanto quién la hace como quién la recibe. El don dado para el templo, puede ser motivo de vanagloria; la limosna en cambio, es signo de amor y de caridad”.

“¿De qué serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da, primero de comer al hambriento, y luego con lo que te sobre, adornarás la mesa de Cristo. ¿Quieres hacer ofrenda de vasos de oro y no eres capaz de dar un vaso de agua? Y, de qué serviría, recubrir el altar con lienzos bordados de oro,

Cuando niegas al mismo Señor el vestido necesario para cubrir su desnudez? ¿Qué ganas con ello? Dime, si no, si ves a un hambriento falto del alimento indispensable, y sin preocuparte de su hambre, lo llevas a contemplar una mesa con vajilla de oro, ¿te dará las gracias de ello? ¿No se indignará más bien contigo?”.

“O si, viéndolo vestido de andrajos y muerto de frío, sin acordarte de su desnudez, levantas en su honor monumentos de oro, afirmando que con esto pretendes honrarlo, ¿no pensará él que quieres burlarte de su indigencia con la más sarcástica de tus ironías?”

“Piensa pues, que es esto lo que haces con Cristo, cuando lo contemplas errante, peregrino y sin techo y, sin recibirlo, te dedicas a adornar el pavimento, las paredes y las columnas del templo. Con cadenas de plata sujetas lámparas, y te niegas a visitarlo cuando Él está encadenado en la cárcel. Con esto que estoy diciendo, no pretendo prohibir el uso de tales adornos, pero sí que quiero afirmar que es del todo necesario hacer lo uno sin descuidar lo otro; es más, os exhorto a que sintáis mayor preocupación por el hermano necesitado, que por el adorno del templo. Nadie, en efecto, resultará condenado por omitir esto segundo, en cambio, los castigos del infierno, el fuego inextinguible y la compañía de los demonios,  están destinados a quienes descuidan lo primero. Por tanto, al adornar el templo, procurad no menospreciar al hermano necesitado, porque este templo es mucho más precioso que aquel otro”.

 

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Nuevo Gobierno Municipal

Hector-Gonzalez

 El jueves de esta semana pasada, mi amigo el Dr. J. Ramón Enríquez rindió protesta y tomó posesión como nuevo Presidente Municipal de la Ciudad Capital del Estado de Durango. Me sumo a las felicitaciones al Dr. Enríquez, por tan emotiva ceremonia y por su proyecto de Gobierno; me sumo a los aplausos y a los buenos augurios de los asistentes. Y en esta columna transcribo algunos párrafos de su magnífico mensaje: ¡Bendiciones y éxitos para el Dr. J- Ramón y para sus colaboradores en los próximos tres años!

                  “Desde joven manifesté mi preocupación social y siempre combiné mi formación profesional con la ayuda social, impartí clases gratuitas secundarias e instalando Centros de salud en colonias populares. En 2005 y 2006, cuando pude servir a los duranguenses como Secretario de Salud, no sólo lo hice con honestidad, sino que en tan solo 16 meses gestioné 16 nuevos hospitales, fundé el Instituto de salud mental, el Centro estatal de trasplantes y logré que se estableciera el Seguro Popular en Durango”.

“Soy un profesionista, un ciudadano como ustedes, que me preparé en Durango y fuera de Durango y regresé a mi tierra a trabajar y a luchar por el bienestar de Durango; esa es la única política que conozco, trabajar por Durango: la medicina y servir a las personas son mi pasión”.

“Ahora, como Presidente Municipal de Durango, estoy en la mejor disposición de seguir trabajando intensamente, para hacer realidad sus sueños y anhelos; he sufrido momentos difíciles en mi vida, pero nunca me he rendido; mis padres me enseñaron  con su ejemplo, que nunca hay que rendirse ante la adversidad para cumplir objetivos, propósitos y metas; por eso, ante los obstáculos, hay que sacar el corazón y toda la energía; y toda esa fuerza la vamos a utilizar para sacar a Durango de su atraso”.

“Hoy Durango inicia un nuevo camino, lo hace porque el pasado 5 de junio, miles de duranguenses decidieron salir a las calles a realizar una votación sin precedentes, la más alta en la historia de Durango, fuimos ejemplo nacional, votó un 58% del padrón electoral y ganamos con contundencia 133,000 votos de ciudadanos que votaron por el cambio, una distancia de casi 42,000 votos con el siguiente candidato, y ese cambio no es solo nuestro, ese cambio es de muchos, de ustedes que lo construyeron en décadas y que hoy es el fruto de todos”.

“Y como lo dije en campaña, más allá de los colores, lo que importa es Durango, una victoria que culminó los esfuerzos por la democracia y la alternancia, de muchas generaciones de duranguenses; un victoria ética ante la trampa; una victoria de fiesta y convicción que no nos llevó ni nos llevará al triunfalismo; tengo plena conciencia, de que una victoria de esta magnitud, implica un gran compromiso con ustedes; tengan la seguridad de que vamos a trabajar sin descanso; hoy necesitamos una sociedad que no solo sea crítica y vigilante; sino también activa y protagonista de los cambios: cambiar el pasado por el futuro no es un mensaje de campaña; de a donde deberemos llevar al municipio; es una idea de fuerza, que refleja sueños y anhelos,  y que se traducirá en acciones de gobierno con un buen gobierno; ahora nos toca, al gobierno en conjunto con los ciudadanos, hacer de Durango, un mejor lugar para vivir, porque juntos logramos el cambio”.

“Yo que siempre milité en la oposición, entiendo este momento, les ofrezco diálogo permanente, y respeto absoluto; la alianza, no sólo es una expresión del proceso electoral, tendrá que ser una expresión de gobierno de coalición incluyente y plural, porque será un proyecto social a favor de todos… en mi gobierno orienta y manda el sentir ciudadano, que sin duda incluirá el tema de la seguridad…, el tema de la industrialización…, habrá grandes inversiones en Durango, cuando tengamos un gobierno honesto que respete la ley y el Estado de Derecho”.

“El tercer eje: transparencia y rendición de cuentas; un buen gobierno es el que tiene buenas prácticas todos los días. El cuarto eje: la política social: nuestros niños y niñas, nuestros jóvenes, hombres y mujeres, madres solteras, adultos mayores, hombres y mujeres del campo serán una prioridad. El quinto eje: apoyo integral al arte y la cultura, al turismo: un Durango limpio y verde con servicios públicos de calidad”.

“Un nuevo reglamento de participación ciudadana; vamos a construir Ciudad Gobierno. La corrupción ha lastimado a Durango; tenemos que enterrar la corrupción, habrá auditorías desde el primer minuto de mi gobierno. Nos proponemos cambiar la corrupción por calles dignas”.

Que Dios bendiga a Durango, en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. AMEN, AMEN, AMEN.

Héctor González Martínez; Obispo Emérito

 

Hacia el nuevo Gobierno (5)

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S. Pablo termina el capítulo séptimo de su carta a los Romanos, diciendo: “En mi interior me complazco en la ley de Dios, pero experimento en mí otra ley que lucha contra lo que me dicta mi mente y me encadena a la ley del pecado que está en mí. ¡Infeliz de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte? ¡Tendré que agradecérselo a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! Resumiendo: soy yo mismo, quién con la mente sirvo a la Ley de Dios y con mis desordenados apetitos vivo esclavo de la ley del pecado” (Rom 7, 22-25).

                  En esta cita de S. Pablo, es probable que se trate de un recurso estilístico para dramatizar de una forma íntima y personal la experiencia común a todos los que tratan de obtener la salvación apoyándose en sus propias fuerzas. Es la historia humana sin Cristo y con Cristo la que aquí se describe, aunque también, la experiencia de muchos hombres, cristianos y no cristianos, situados ante cualquier tipo de ley: divina, eclesiástica o civil.

“Unos cuantos no pondrán en riesgo a la familia que es la base fundamental para la sociedad, la Iglesia la defenderá. La Iglesia defiende la vida, defiende a la familia que es la base fundamental para la sociedad, y queremos hacer sentir que unas cuantas personas no pueden decidir el destino de México, de sus familias, porque uno de los valores fundamentales de la sociedad es la familia y no podemos perderla” (Mons. José Fernández Hurtado).

Pensando en el 15 de septiembre hacia adelante, nos conviene mirarnos en el espejo de la carta de S. Pablo a los Romanos. Pero también el Diputado del MC, Felipe de Jesús Enríquez Herrera, nos recordó la reciente reforma constitucional, que creó el Sistema Nacional Anticorrupción, abriendo la puerta “para comenzar a atajar este complejo problema, que tanto ha dañado a la democracia, afectado a la economía, profundizado la desigualdad social e inclusive, incrementado la violencia, minando la confianza en las instituciones. Todo lo cual justifica su reciente iniciativa presentada para crear el Sistema Estatal Anticorrupción”; consideró como urgente legislar a nivel local sobre este tema; el lastre de la corrupción ha dañado a Durango y en general a todo el país, esto derivado del abuso del poder de las administraciones de los diferentes niveles de gobierno, así como los organismos constitucionales, que salvo algunas excepciones, no se han sabido preservar como entidades honestas, de confianza y de rendición de cuentas. Me adhiero a su iniciativa.

No creo que el pobre papel de México en las Olimpíadas de Río de Janeiro, se debe atribuir solo a la mala dirección del titular de la Comisión; puede haber razones culturales, alimenticias, complejos personales y herencias familiares. Pero, qué bueno que Alfredo Castillo, ofreció una disculpa por llevar a su novia y admitió que fue una enorme imprudencia y “una frivolidad”.

En una conferencia de la Organización Mexicanos primero, sobre “la escuela que queremos”, Claudio X González, interpretó  las negociaciones que preside Miguel Angel Osorio Chong como el mensaje siguiente: “rompe, quema, secuestra, falta a tu trabajo y a tus responsabilidades y serás premiado con mesas de negociación: Es un incentivo perverso”. El futuro de México, no es negociable: Aurelio Nuño.

“Como universitaria, tengo el compromiso de devolver la autonomía a la máxima Casa de estudios”: Diputada Mar Grecia Olivas. Y explicó, los universitarios que están ahí, maestros, estudiantes y administrativos tendrán voz de calidad para exigir a sus representantes populares que hagan lo conducente en este caso. Se les hace un llamado, para que se organicen de la manera en que ellos determinen, siempre de una manera libre, para poder devolver la autonomía de la U.J.E.D., la cual está convertida en un lugar que recibe instrucciones de otras instancias y esto de ninguna manera puede continuar”. De acuerdo.

Muy buena es la nota aparecida y atribuida al PAN,  de que “el nuevo Gobernador cuente con un fiscal anticorrupción, porque la sociedad exige transparencia en el manejo del erario”; pues “en nuestro país, se estima que la corrupción cuesta el equivalente al 10% del producto interno bruto (PIB), aproximadamente un billón 920 mil millones de pesos; cifra que se reveló recientemente en el Foro Nacional Anticorrupción organizado por la Conferencia Patronal de la República (COPARMEX).

A Ti, Señor Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo,  el honor y la gloria, la alabanza, la bendición y el poder por los siglos de los siglos.  Que nuestros actos te honren, pues en tu nombre estamos bautizados. AMEN.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Hacia el nuevo Gobierno (4)

Hector-Gonzalez

El sábado pasado día 13 del mes, salí a Aguascalientes a los festejos de la Diócesis por las fiestas de la Vírgen de la Asunción, Patrona de la Diócesis; fiestas que sobresalen por su fervor y su esplendor, por la participación de toda clase de personas de dentro y de fuera. A mí me tocó celebrar la Eucaristía el día 13 en la Catedral y predicar sobre la Misericordia, participar en la Eucaristía de Mons. Berlie celebrando un aniversario más de su Ordenación Sacerdotal, participar en la iniciación de un nuevo curso escolar en el magnifico Seminario Diocesano; regresé este martes 16, contento y edificado. El día que llegué a Aguascalientes, recorrí las amplias instalaciones del Seminario y luego me senté a la entrada principal del Seminario, para contemplar el conjunto y conversar con otras personas. Al rato, se sintió un ambiente estremecedor: relámpagos, truenos, viento huracanado y lluvia. Veinte minutos o media hora y todo pasó. Yo, luego llamé por teléfono a Durango preguntando por la situación atmosférica y me informaron que todo estaba tranquilo, a Dios gracias. Pero, ya aquí, vi una nota: “Ejército activo en Santiago Papasquiaro y Durango por inundaciones”.

                  Una buena noticia que me encontré al regresar, es que la Señora Elvira Barrantes de Aispuro, está muy mejorada, esperando regresar pronto a Durango. Luego nos comunicamos  por teléfono y me platicó de su mejoría y de que quizá pronto esté entre nosotros. Me alegro de ello, y doy gracias a Dios.

Aquí me encontré con que la Segob  declaró emergencia en siete municipios: Durango, Gómez Palacio, Canatlán, Mapimí, Rodeo, Santiago Papasquiaro y Tepehuanes. En su favor se activarán los recursos del Fondo para la Atención de Emergencias (Fondem). Ojalá que todos los ciudadanos, sin distingos, tengamos ojos para ver y tender la mano con ojos de misericordia; porque vi otras dos notas: “lluvias ponen en riesgo comunidades aledañas al río El tunal” y también “en alerta población por desfogue de presas”.

Vi también el comentario de Tadeo Campagne, contrariando la opinión del Sr. Cardenal Norberto, sobre la diversidad sexual, indicando: “que es lamentable el discurso arcaico de los jerarcas católicos en el tema del matrimonio igualitario y de su sexualidad, el Sr Cardenal es un jerarca religioso, que no tiene las facultades legales ni de conocimiento para poder hablar del tema”. Resalto yo, que aparte de la capacidad personal del Cardenal Norberto, hago notar que él ha estudiado y leído por muchos años, sobre el tema. Y añado: es preciso, reconocer a Dios como el Ser Superior a nosotros, que existe desde siempre y Quién creó todo lo que existe; y que al crear al hombre “lo creó hombre y mujer” y les dijo “crezcan y multiplíquense” (Gen. 1,27-28).

Felicito a la Secretaría de Educación en el Estado, por llevar adelante el programa “escuelas al 100”, rehabilitando más de 600 planteles de organización completa, en ciudades y cabeceras municipales, en las que, desde hace muchos años no se rehabilitaba su infraestructura hidro-sanitaria, sus baños, su impermeabilización, sus pisos, su mobiliario escolar. También se asignaron 1305 plazas a docentes idóneos.

Nos debe de preocupar, que desde algunos años, la fruticultura va a la baja; ha faltado el fortalecimiento; de 14,000 hectáreas de manzana que habían en Canatlán y Nuevo Ideal, ahora solo son unas 3000; en la Región lagunera melón y sandía; en Nazas y Rodeo, la nuez; en las barrancas de Pueblo Nuevo, el mango y el aguacate. El nuevo Gobierno estatal y la nueva Cámara de Diputados, deberán poner atención a este renglón.

Gracias al esfuerzo de los campesinos, pues los apoyos gubernamentales estuvieron por debajo de las necesidades del campo durangueño, confiando en una buena cosecha en este año, la extensión de tierra sembrada de frijol, de 240,000 hectáreas, que es la media histórica, bajó a 180,000 en este año; 150,000 hectáreas sembradas de avena; 15,000 hectáreas sembradas de trigo; 20,000 hectáreas sembradas de maíz amarillo y 10,000 hectáreas sembradas de cebada. Ojalá, que a la hora de la comercialización, no batallen y no salgan defraudados los campesinos, que aman la tierra y de ella sacan el sustento familiar.

En el Génesis, primer libro de la Biblia, el objeto del primer acto de la acción de Dios, es la  creación del hombre, de la mujer y su espacio vital; en ello, simultáneamente, Dios aparece como jardinero, alfarero y cirujano; los hombres quedan emparentados con la tierra y con Dios; tras los seres humanos,  aparece su espacio vital: el huerto frondoso que se convierte en el objeto de su trabajo, concebido  como algo connatural.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Hacia el nuevo Gobierno

Hector-Gonzalez

La Providencia Divina que dirige el devenir del mundo y que acompaña nuestros pasos, me ha concedido vivir en este hermoso territorio norteño de Durango, desde la edad de doce años, con la interrupción de la estancia de mis estudios en Roma por cuatro años, de mi servicio episcopal en Campeche por seis años y de mi servicio episcopal en Oaxaca por casi dieciséis años.

                  Regresando a Durango el 26 de febrero del 2003 como Arzobispo y ahora como Emérito, como pez en el agua, felizmente, he podido convivir con la Ciudadanía y con la Feligresía del Estado y de la Arquidiócesis. Al mismo tiempo he podido observar el desarrollo de nuestras ciudades, de nuestros pueblos y de nuestros conciudadanos. Por todo ello, estoy muy agradecido con Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.

He visto crecer la ciudad capital por todos sus rumbos, su aumento poblacional, sus nuevas construcciones y sus desarrollos. También he palpado sus expectativas, sus aspiraciones y sus ansias de desarrollo. Hasta el pasado 5 de junio, después de ochenta y seis años, se nos cumplió la alternancia en el Gobierno Estatal. Sin duda que esto se debió a la maduración cívica de la población que así lo decidió. A Dios gracias.

Pero, llegados a este punto, no lo consideremos triunfalistamente como punto de llegada. Es solo un nuevo punto de arranque, sumamente comprometedor para todos y cada uno, sin excepción. Nadie pues, puede bajar los brazos y las manos, y ponerse a descansar: la historia se va forjando paso a paso y sin descansar; nuestros antepasados, así han forjado las etapas que hoy nos han entregado, y así hemos de seguir el paso hacia adelante. Y pensemos que si nos pesa el presente; más les pesaba a ellos, hasta entregarnos lo que hemos recibido. Por ello, pensando en la carrera de relevos, en el momento actual, a nosotros nos toca, recibir la estafeta para cubrir nuestra parte. Y, que así, nuestra historia pueda seguir adelante.

No pensemos, como a veces se comenta en los bailes: ustedes ya bailaron, ahora nos toca a nosotros. Sobre todo, pensemos que los protagonistas que ahora presidan las Instituciones, han de motivarse con una mentalidad de servicio y no de usufructo. Esto vale para todos, de cualquier nivel y de toda clase social. Sobre todo, hay que purificar las mentes, las intenciones y los corazones, en favor del bien común.

Tengo la sospecha de que hay quienes quisieran participar en la próxima Administración, como para que le haga justicia la revolución. De entrada, no me parece una recta intención. Habría que repasar las intenciones de los fundadores del PAN, que sin duda podrían descubrir a más de alguno con malas intenciones y obligue a cambiar de planes o de propuestas personales.

Los tiempos que vivimos, por una parte nos muestran casos o ejemplos sorpresivos que descubren malas actuaciones. Y Por otra parte nos muestran malos ejemplos para experimentar en cabeza ajena y no caer en errores que después se lamentan. No es que quiera yo dar lecciones de moral; pero, sí hay que aprender del pasado para no tropezar en el mismo bache. Más bien, hay que tener conciencia de que en la coyuntura que vivimos, hay que guiarse por los criterios de honestidad y de conciencia, y experimentar en cabeza ajena, para no cojear de lo mismo.

De no menor importancia es el criterio de que la ciudadanía votó en las urnas de un modo nuevo y desacostumbrado, es decir participó más en las urnas; lo cual me hace pensar en que eso merece una mayor atención, en varias direcciones: en una formación cívica continua, no sólo en tiempo electoral; en una honestidad de los que queden al frente; en una actitud nueva, de servicio; en una preocupación notable hacia los más desprotegidos; en una transparencia que se note, tanto para informar como para no ocultar información al pueblo.

Las alzas a la luz eléctrica y a la gasolina son promesas incumplidas que afectan a toda la ciudadanía y más y sobre todo a muchos ciudadanos de escasos recursos. Tal parece que en el caso de la bodega de la Sedesol, llena de despensas, el exdelegado no actuó solo; caso que mucho sorprendió y muestra la urgencia de honestidad en todos los niveles de la ciudadanía.

Hoy quiero terminar con palabras de un salmo que cantaba el Pueblo de Israel: “¡Alaben, siervos del Señor, alaben el nombre del Señor! Él levanta del polvo al desamparado y alza de la miseria al necesitado, para sentarlo con los príncipes de su pueblo; consolida en su familia a la estéril, haciéndola madre feliz de hijos” (Salmo 113).

Héctor González Martínez

 

Francisco: “Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error, que lo haga cambiar de idea”

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“Jesús hizo suya nuestra humanidad, y su corazón nunca se separará de nosotros”, clamó el Papa en su homilía

“Jesús desea que su Evangelio sea tuyo, y se convierta en tu “navegador” en el camino de la vida”

 

Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error que lo haga cambiar de idea“. El Papa volvió a clamar por construir la gran fraternidad humana durante la misa conclusiva de la JMJ de Cracovia. Una camino en el que todos somos necesarios, porque “Dios cuenta contigo por lo que eres, no por lo que tienes: ante él, nada vale la ropa que llevas o el teléfono móvil que utilizas; no le importa si vas a la moda, le importas tú. A sus ojos, vales, y lo que vales no tiene precio”.

El Campus Misericordiae estaba repleto. Más de millón y medio de jóvenes, la gran mayoría de los cuales no se movieron de allí desde la tarde de ayer. Mochilas, esterillas, tiendas de campaña, ojeras, termos… No importaba. La misa, el encuentro con Jesús, era en el campo, como solía hacerlo el hijo del carpintero de Galilea. También, a veces, en las casas, como sucedió en el Evangelio elegido para la ocasión, que nos hablaba del encuentro entre Jesús y Zaqueo en Jericó.

“Jesús quiere cruzar la ciudad. Jesús desea acercarse a la vida de cada uno, recorrer nuestro camino hasta el final, para que su vida y la nuestra se encuentren”, comenzó el Papa, quien recordó cómo Zaqueo era un recaudador de impuestos, “un explotador de su pueblo, que debido a su mala fama no podía ni siquiera acercarse al Maestro”, y por ello se subió a una higuera.

Zaqueo, apuntó Bergoglio, “tuvo que superar algunos obstáculos para encontrarse con Jesús”. El primero su baja estatura. “También nosotros podemos caer en la tentación de quedarnos lejos de Jesús porque no nos sentimos a la altura“, denunció el Papa, quien recordó a los jóvenes que “la fe nos dice que somos hijos de Dios, pero lo somos realmente. Hemos sido creados a su imagen. Jesús hizo suya nuestra humanidad, y su corazón nunca se separará de nosotros“. Una reivindicación en toda regla de la rotunda humanidad de Jesús.

“Somos los hijos amados de Dios, siempre”, dijo, rotundo, el Papa. “No aceptarse, vivir infelices y pensar negativamente significa no reconocer nuestra identidad más auténtica (…) o significa querer impedir que se cumpla su sueño en mí”. Pero no: “Dios nos ama tal como somos, y no hay pecado, defecto o error, que lo haga cambiar de idea“.

Para Jesús, “nadie es inferior o distante, nadie es insignificante, sino que todos somos predilectos e importantes. Tú eres importante, y Dios cuenta contigo por lo que eres. Ante él nada vale la ropa que llevas, no le importa si vas a la moda, le importas tú, cómo eres. A sus ojos vales, y tu valor es inestimable”.

Y es que Dios “nos ama más de lo que nosotros nos amamos a nosotros mismos, cree en nosotros más que nosotros mismos, es el hincha más acérrimo de los hinchas. Siempre nos espera con esperanza, incluso cuando rumiamos nuestras tristezas”, recordó Francisco, quien advirtió contra el riesgo de “regodearnos en la tristeza”, un “virus que infecta y bloquea todo, que cierra cualquier puerta, que impide que la vida se reavive”. Y es que “es triste ver un joven sin alegría”.

“Es el tiempo de amar y ser amados”, recordó, apuntando hacia el segundo obstáculo de Zaqueo para encontrarse con Jesús: “la vergüenza paralizante“. “La vergüenza paralizante no triunfó. Zaqueo fue hacia adelante. Y luego, cuando Jesús lo llamó, se dio prisa. Esto es también para nosotros el secreto de la alegría: no apagar la buena curiosidad, sino participar, porque la vida no hay que encerrarla en un cajón. Ante Jesús no podemos quedarnos sentados esperando con los brazos cruzados; a él, que nos da la vida, no podemos responderle con un pensamiento o un simple «mensajito»”.

“No tengais miedo de decirle Sí, con toda la fuerza del corazón, de responder con generosidad, de seguirlo”, pidió el Papa. “No os dejeis anestesiar el alma. Un “no” fuerte al dopping de éxito a cualquier precio, a la droga de pensar solo en tí mismo”.

El tercer obstáculo de Zaqueo fue la multitud que murmura, bloquea y critica. “Qué difícil es acoger realmente a Jesús, qué duro es aceptar a Dios rico en misericordia. Podrán obstaculizarnos haciéndonos creer que Dios es distante, rígido, bueno con los buenos y malo con los malos. Nuestro Padre hace salir su sol sobre los malos y los buenos, y nos invita a ser más fuertes que el mal, amando a todos, incluso a los enemigos”, destacó Francisco.

“No tengáis miedo”, repitió el Papa. “Puede que os juzguen como unos soñadores, porque creéis en una nueva humanidad, que no acepta el odio entre los pueblos, ni ve las fronteras de los países como una barrera y custodia las propias tradiciones sin egoísmo y resentimiento. No os desaniméis: con vuestra sonrisa y vuestros brazos abiertos predicáis la esperanza y sois una bendición para la única familia humana, tan bien representada por vosotros aquí”.

Aquel día, la multitud juzgó a Zaqueo, lo miró de arriba abajo. Pero “Jesús hizo lo contrario. Levantó los ojos hacia él”, y contempló que “la mirada de Jesús va más allá de los defectos, no se detiene en el mal del pasado, sino que divisa el bien en el futuro. No se resigna a la cerrazón, sino que busca el camino de la unidad y la comunión. No se detiene en las apariencias, sino que mira al corazón. Jesús mira nuestro corazón, tu corazón, mi corazón”.

“Con esta mirada de Jesús, podéis hacer surgir una humanidad diferente, sin esperar a que os digan «qué buenos sois», sino buscando el bien por sí mismo, felices de conservar el corazón limpio y de luchar pacíficamente por la honestidad y la justicia. No os detengáis en la superficie de las cosas y desconfiad de las liturgias mundanas de la apariencia, del maquillaje del alma para aparentar mejores. Por el contrario, instalad bien la conexión más estable, la de un corazón que ve y transmite el bien sin cansarse”, anunció Francisco.

Y una palabra final, como las de Jesús al ver a Zaqueo: “Date prisa y baja, porque hoy es necesario que me quede en tu casa”. Hoy, Jesús, a todos, nos pide lo mismo, dijo el Papa. “Ábreme la puerta de tu corazón. Hoy tengo que alojarme en tu casa. La JMJ comienza hoy, continúa mañana, en casa, porque es allí donde Jesús quiere encontrarnos a partir de ahora. El Señor no quiere quedarse solamente en esta gran ciudad o en esta entrañable jornada”.

“Jesús nos llama a cada uno por nuestro nombre, es precioso. Fiaros del recuerdo de Dios, su memoria no es un disco duro que registra y almacena todos nuestros datos, es un corazón tierno de compasión, que se regocija eliminando definitivamente cualquier vestigio de odio”, concluyó el Papa, quien pidió a los jóvenes que “procuremos imitar la memoria fiel de Dios, y custodiar lo que hemos recibido en estos días.Recemos en silencio, haciendo memoria, dando gracias al Señor que nos ha traído aquí y ha querido encontrarnos”.

 

Hacia el Nuevo Gobierno (1)

Hector-Gonzalez

El Evangelio de hoy, nos muestra a Jesús orando y enseñando a orar a los oyentes con la plegaria del Padre Nuestro: al final, Jesús sentencia: “si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más, el Padre Celestial, dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan?”. Todo lo que Jesús hace es signo de que el Reino de Dios ha llegado a los hombres.

Durante toda su vida, Jesús muestra que actúa con el poder de Dios, para hacer que el bien reine en la humanidad. El Espíritu Santo es Dios, con el Padre y el Hijo; y con este poder, es el que en Pentecostés lanza a los Apóstoles a dirigirse en todas las direcciones del mundo para renovarlo.

Antes del 5 de junio había muchas expectativas para las elecciones; después de esa fecha, permanecen las mismas expectativas y aparecen otras.

Preparando la entrega-recepción han aparecido renuncias o acomodos, en dependencias federales o estatales muy conocidas; primero fue la renuncia del Presidente Nacional del PRI, luego en el Instituto Mexicano del Seguro Social y la SEDESOL. Me parecen muy normales estos cambios, si no fuera por el polvillo que levantan los ciudadanos.

Porque, aunque no fuera más que ese polvillo, que se levanta al pasar por las calles, el fino olfato de algunos, detecta síntomas de algo descompuesto y que reclama escudriñar. Que tal, si el polvillo viene de lejos o de la hondura?

Sin duda que el encogimiento, es más amplio y profundo. Y, esa es la oportunidad que la ciudadanía experimentó el día 5 de junio en las urnas. La oportunidad de ventilar todo, para provocar una nueva creación. Por mi parte ya he visto síntomas de algo nuevo y esperemos ver cosas mayores o mejores. Para cristianos, como nosotros, nos es dado esperar algo más cada día.

Así, Jesús nos dice hoy: “pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá; pues, si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre Celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?”.

Por eso, nuestra oración deberá ser incansable; en espera de recibir de Dios, su gran don, el Espíritu, que invadirá la Iglesia y el mundo a partir de Pentecostés. La oración del cristiano es por tanto, la de una persona inquieta, que desea construir un mundo diferente, en el que el Reino de Dios sea realizado y reconocido.

Jesús, toda su vida, muestra que actúa con el poder de Dios para hacer que el bien reine en la humanidad. Todo lo que Jesús hace, es el signo de que el Reino de Dios ha llegado en medio de los hombres y que el reino de las tinieblas es vencido. Sin embargo, la conversión es a veces frágil e inestable. Los poderes del mal, aspiran siempre por los territorios que han sido transformados en templos del Espíritu.

Por ello, la oración es imprescindible e insistente. Jesús nos enseña la plegaria esencial del Padre Nuestro. Esta plegaria es la oración del discípulo. No es una simple fórmula para ser repetida de memoria; esta plegaria, resume las convicciones y deseos que deben aparecer en nuestras plegarias: la invocación de Dios como Padre, que da lugar a una existencia invadida por el deseo de la llegada del Reino, el cual inaugura un mundo diferente.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Nuevo Gobierno-Nuevo Partido

Hector-Gonzalez

El Domingo 5 de junio, vimos florecer a Durango como una nueva creación salida de las manos del Todopoderoso, para implantarse en la geografía de lo que primero fue la Zona Tepehuana, luego la Provincia de la Nueva Vizcaya  y finalmente el Estado de Durango. Llevar adelante la vida cristiana, también en la vida civil, exige de todos y cada uno, una tensión estable y unidimensional, para ser fiel a las propias convicciones espirituales y sociales.

Así pues, también en la vida política, se requiere esta tensión de vida, para que los actos sean coherentes con los ideales personales. Entre las personas que he conocido y tratado, hay muchas que interna y externamente muestran ese esfuerzo por ser fieles a sus ideales políticos.

Concretamente, en el proceso electoral terminado el pasado 5 de julio, tuve contactos con muchas personas, que dedicadas a sus tareas políticas, sudaron la gota gorda hasta el cansancio y hasta el agotamiento físico por sacar adelante el proyecto, que a la postre salió triunfante. Conocía a algunas personas, cercanas al Gobernador electo; y ahora constaté su fidelidad a sí mismos y sus principios, un día y otro, hasta el final de la Campaña Política. Terminada la cual, uno de ellos fue internado en un hospital de esta Ciudad, pero gracias a Dios, pronto salió recuperado.

También la Sra. Elvira de Aispuro, ha sido internada en dos hospitales de la Ciudad de México. Estuve allá a visitar a la Sra. Elvira; sus hijas me informaron del caso, las noto muy esperanzadas. Yo, tuve la suerte de poder ingresar a la sala de terapia intensiva, y administrar a la esposa del Gobernador electo el Sacramento de los enfermos. Muchas veces a lo largo de todo el Ministerio, he administrado este Sacramento a los enfermos y muchos han vuelto a sus ocupaciones ordinarias.

Dice el Apóstol Santiago en su Carta: “¿Está enfermo alguno de ustedes? Que llame a los Presbíteros de la Iglesia, para que oren sobre él y lo unjan con óleo en el nombre del Señor. La Oración hecha con fe salvará al enfermo; el Señor lo restablecerá y le serán perdonados los pecados que hubiere cometido. Reconozcan pues, mutuamente sus pecados y oren unos por otros, para que sanen. Mucho puede la oración insistente del justo” (Sant.  5, 14-16).

La intención primordial de este pasaje, es resaltar el valor y el poder de la oración. El Apóstol menciona una acción eclesial en la que la tradición cristiana ha visto el inicio del Sacramento de la Unción de enfermos. El rito lo realizan los Presbíteros de la Comunidad en el nombre del Señor, el mismo nombre en que los cristianos son bautizados y contraen matrimonio. Dice además el texto que esta unción restablecerá al enfermo; restablecerá,  es el mismo verbo que se usa para aludir a la Resurrección de Cristo. Es como si el autor estuviera sugiriendo, que precisamente la esperanza de la Resurrección es lo que en todo caso animará al enfermo a asumir la enfermedad e incluso a aceptar la muerte.

Pero el fin principal de este Sacramento es la salud corporal y espiritual. Muchas personas, cuando están enfermas, sienten miedo de llamar al Ministro ordenado Presbítero, porque piensan que si va el Sacerdote y lo unge con el santo Oleo, es como recibir boleto de salida sin retorno. Y por ello, retrasan el Sacramento de los enfermos. Nada más equivocado; el Apóstol Santiago, en su Carta, nos reporta la práctica de la Iglesia Primitiva, y concluye: “Reconozcan mutuamente sus pecados, y oren unos por otros, para que sanen”.

Esa es la mente de la Iglesia y esa es la práctica de la Unción de enfermos. Encomendando intensamente a la Sra. Elvira ante nuestro Dios y Señor, confío que desde arriba, Dios nos escuche y nos conceda prolongar la presencia viva entre nosotros de la Sra. Elvira Barrantes de Aispuro.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Valores y antivalores de México.

Hector-Gonzalez

Nuestros antepasados mayas, olmecas, toltecas, aztecas, nahuas, guardaban en sus tradiciones el recuerdo de largas peregrinaciones, atravesando grandes extensiones geográficas en busca de tierras favorables para establecerse. Las etapas de desarrollo del mexicano primitivo, en las que se encuentran rasgos culturales básicos, abarcan fechas aproximadas y relativamente probables.

Los primeros pobladores, migraron de Asia por el Estrecho de Bëring y fueron bajando por el centro y por las costas del Norte del Continente. Desde el principio la población que migró  hasta la domesticación del maíz (de 20,000 a 1,500 años a.C), en  largos milenios de culturas inferiores, el hombre alcanza a ser un habitante sedentario que cultiva el maíz, el frijol y varias plantas útiles y comestibles.

En la siguiente etapa,  el hombre vive ya todo el año en poblaciones permanentes, y se pueden iniciar hipótesis socio-políticas, económicas y religiosas. A partir del siglo XIII a.C. coexisten grupos en el sur de Veracruz y norte de Tabasco (Tres Zapotes, Ver; La Venta, Tab; y Monte Albán, Oax.);   se les menciona como Olmecas, pero se ignora qué lengua hablarían, y debido a la humedad de la tierra, no se conservan esqueletos. Se les puede imaginar por las representaciones escultóricas como bajos de estatura, obesos, ojos oblicuos, nariz ancha y labios gruesos. Sus monumentos son cabezas colosales, altares, estelas, intentos de irrigación y cierta estética. Con los Olmecas empieza la civilización premayense. Estas civilizaciones acabaron en el s. 3º a. C.

La tercera Etapa, va desde el principio de nuestra Era hasta el año 900 d.C. y marca un extraordinario florecimiento, por ello se le llama clásica. Está encabezada por Teotihuacán, Tajín, Cholula, Xochicalco, Monte Albán, Palenque y Bonampak. Simultáneamente prevalece el antiguo Imperio Maya. Y Teotihuacan, con unos 100,000 habitantes,  verdaderos palacios, y un prodigioso centro religioso flanqueado por las esbeltas pirámides del sol y de la luna.

La cuarta Etapa, se caracteriza, por el estado tolteca y mexica en la altiplanicie central: en Oaxaca, por el mundo mixteco y en Yucatán por el maya. Los toltecas fundan un imperio con Tula por capital, que continúa la tradición cultural de Teotihuacán. La mezcla de pueblos combina rasgos viejos y nuevos. Nace la metalurgia; se pintan los códigos pictóricos del área poblano-mixteca, que relatan las dinastías hasta el siglo VII. Centros de cultura, aunque no simultáneos del 900 al 1521 d.C.: Cholula, Tacuba, Texcoco y Tenochtitlán. Por aparte prosperan los mayas en Mayapán, Chichen-Itzá y Uxmal; los mixtecos en Monte Albán y Mitla; y los tarascos en Pátzcuaro.

La herencia histórico-cultural milenaria nos ha legado multivariados valores como la etnografía durangueña y zacatecana, la honda religiosidad, la variedad de una amplia geografía nacional, la diversidad de caracteres, el profundo apego a los valores familiares, multivariados matices de nuestra caracterología, y en el fondo de todo una profunda raíz cristiana, que cohesiona todo lo anterior. Junto a estos elementos positivos gratuitamente recibidos, también hemos heredado antivalores, que tuercen nuestras direcciones y retrasan nuestros avances.

De los valores, ante todo, es preciso resaltar el Cristianismo, que se injertó  con los valores de la religiosidad natural de la que chupó sabiduría tan antigua como la humanidad; Cristianismo, que a su vez enraizó

en las antiguas  ramificaciones de la cultura asiática, y tejiendo después un petate policromo con la cultura náhuatl, olmeca, mixteco-zapoteca, y hasta chichimeca, tepehuana, tarahumara  y demás.

De los antivalores,  hemos de decir que el primer lugar se lo lleva el de siempre el que desde los albores de la humanidad  o demonio, siempre ha hecho presencia y cada vez más crece su influencia en el ambiente nacional.  El espíritu “malo” o demonio, ya prevenido o con experiencia, levantó sus antenas contra “el anuncio de la Buena Nueva”: así, también en el Nuevo Mundo, aparecieron los brotes de la soberbia original, contra la Luz, la Verdad, el Bien y el Camino del Verbo Eterno Encarnado para los hombres de todos los tiempos: más la mentira, la soberbia, el odio, el rencor, la ambición, la envidia y los demás pecados capitales.

 

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Valores y antivalores en México

Hector-Gonzalez

  Hay en el suelo mexicano muchos valores y antivalores. Por ejemplo, desde el tiempo de la Colonia, como valores, entró en escena el Cristianismo, protagonizado por la Stma. Virgen de Guadalupe y por misioneros franciscanos, jesuitas, dominicos, agustinos y por varias otras Órdenes Religiosas, que fueron sembrando la semilla del Evangelio por todos los rumbos del territorio nacional. En el territorio de la Provincia de la Nueva Vizcaya, sobresalieron miembros religiosos franciscanos y de la Compañía de Jesús, quienes abarcaron hasta Topia y más allá del Río Bravo. Varios de esos misioneros, practicaron y promovieron las lenguas de los nativos que actualmente brillan por su ausencia. La mayoría de ellos, promovieron la vida social de los nativos, el uso de los idiomas locales, los telares para tejer ropa y cobertores, las escuelas, la agricultura y hasta la Universidad.

                  En el tema de lo estrictamente religioso, misionaron hasta más allá del Río Bravo y de la línea divisoria de México y Estados Unidos: California, Nuevo México, Texas, Nueva Orleans, Misiones creadas y visitadas, caminando siempre a pie, sobre todo los franciscanos. Tanto franciscanos como jesuitas fueron martirizados a lo largo y ancho de regaron su sangre por todo ese territorio. Durante esta etapa de la Misión y de  la primera Evangelización, los predicadores del Evangelio, fueron muy sacrificados en su vida cotidiana y entregaron su vida hasta el martirio.

Podríamos decir, que en los dos o tres primeros siglos de la historia de México, los cristianos asumían el Cristianismo con fe y perseverancia, y hasta estaban dispuestos a dar la vida por la fe y por el Evangelio. En los tiempos de la Independencia de México y hasta los tiempos recientes, los clérigos aflojaron en su vida cristiana y ascética. Los próceres de la Independencia, con sus ideales aflojaron la tensión con que los anteriores líderes asumían y defendían su fe, sus ambientes y sus costumbres; el primer fervor vino a menos y los nuevos ideales fomentaron un ambiente menos propicio al heroísmo   cristiano. El ambiente de la Reforma, desangró más la vitalidad del Cristianismo; la laicidad de los reformistas y las            Leyes que emitieron fueron un fuerte golpe para la sociedad y para la Iglesia: para la sociedad,  De 1855 a 1857, gobiernan el país Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort. El primero, en su corta Presidencia efectiva, inició la Reforma liberal de las Instituciones nombrando para su gabinete a liberales exaltados. En la convocatoria para el Constituyente, priva al clero de sus derechos políticos, y por la ley Juárez declara renunciable el fuero eclesiástico. Esta ley pretendía desprestigiar al clero, llevando a los tribunales a sus miembros. El Supremo Tribunal de Justicia que protestó contra la ley Juárez fue disuelto. Como el general Álvarez se sentía incómodo en su sitio, dejó la presidencia a Comonfort, quién llevó con rigor la Reforma liberal y dio la ley Lerdo de desamortización de los bienes eclesiásticos, la prohibición de cobros por oficios parroquiales e impuso la Constitución de 1857.

El 1-XII-1857, Comonfort dejó de ser presidente sustituto y pasó a ser presidente constitucional, se encontró con el repudio general de la Constitución por el pueblo. La Constitución expedida el 5-II-1857, tenía como artículos reformistas, los siguientes: el 3º. de la enseñanza libre; el 5º., de la supresión de los votos religiosos; el 7º., de la libertad de imprenta, sin restricciones a favor de la religión; el 13º. de las leyes Juárez e Iglesias; el 27º., de la ley Lerdo, y el 123º.- de la intervención del poder federal en los actos del culto y de la disciplina externa.

Su salida dio lugar a la formación de dos gobiernos. Uno, en la Capital, conservador con el general Félix Zuloaga; otro liberal, refugiado en Guanajuato, encabezado por Benito Juárez. Los dos gobiernos lucharon en tres campos: el legislativo, el diplomático y el de las armas, este último dirimió la contienda. En este período los Presidentes fueron: Martín CarreraJuan N. Álvarez,  Ignacio Comonfort, Hubo dos Gobiernos: uno Conservador y otro liberal: El liberal con Benito Juárez desde el 19 de enero de 1858 hasta la caída del imperio de Maximiliano. El Conservador con Félix ZuloagaManuel Robles Pezuela, José Mariano SalasFélix Zuloaga,  Miguel MiramónFélix Zuloaga, José Ignacio PavónMiguel MiramónFélix Zuloaga.

En este período, el aspecto de la nación era desolador. La pacificación no se había logrado ni parecía lograrse. A la tradicional anarquía política, se añadía la honda división de la sociedad en dos partidos que luchaban a muerte. El liberal había provocado una verdadera persecución religiosa con la legislación reformista y con los hechos vandálicos de algunos revolucionarios que saquearon y destruyeron iglesias y conventos.

El gobierno de Benito Juárez llevaba a cabo con rigor la reforma cerrando  conventos, despojando iglesias, desterrando a Obispos, destituyendo a los empleados que hubieran firmado protestas contra las leyes de reforma; pero no podía mantener su autoridad en los Estados de la Federación, que se hacían cada vez más independientes, ni podía pagar la deuda extranjera. Inglaterra, Francia y España recordaron que México les debía 70, 27 y 10 millones respectivamente. Entre diciembre y enero de 1862-3, desembarcaron en Veracruz ejércitos de las tres naciones. El ejército francés atacando a Puebla, fue derrotado. Las miras de Francia y España eran de restaurar en México la Monarquía; Estados Unidos, asechaba la oportunidad de lograr territorio para nuevos Estados de la Unión. El 15 de julio, Juárez entró a la Capital y con ello la república federal laica y los liberales que siguieron redactando a voluntad la historia de México.

Héctor González Martínez; Obispo Emérito

 

El horizonte político

Hector-Gonzalez

Ojalá que en esta entrega semanal, los ciudadanos electores tengan ya más serenidad por el resultado del pasado día 5, considerando que votamos, no buscando un triunfo electoral que nos beneficie individualmente  sino buscando un beneficio común que ante todo nos beneficie como pueblo. De lo apenas dicho, se sigue que también puedan desprenderse satisfacciones individuales. Pero ante todo, nuestra participación en la jornada cívica, es y será, un ejercicio civil de bautizados para transformar nuestra sociedad.

                  Por el Bautismo y la Confirmación, los cristianos somos injertados en el Sacerdocio de Cristo, para vivir en gracia y servir de fermento en las sociedades del mundo, para transformarlo de salvaje en humano y de humano en divino. Por esta razón, todo quehacer del cristiano es acción sacerdotal derivada del único Sacerdocio de Cristo; y este ejercicio sacerdotal de todo cristiano entronca con el Sacerdocio de Cristo, hasta que aparezca brillante el Reino de Dios.

El Concilio Vaticano II nos marca un derrotero para los laicos; pero esta orientación es para todos en la Iglesia: “el apostolado de los laicos se ordena a manifestar al mundo, con palabras y obras, el mensaje de Cristo y a comunicar su gracia,… por el ministerio de la palabra y de los Sacramentos,… se complementan mutuamente los laicos y los ordenados. Son innumerables las ocasiones que tienen los laicos para ejercitar el apostolado de la evangelización y de la santificación. El mismo testimonio de la vida cristiana y las obras buenas realizadas con espíritu sobrenatural tienen eficacia para atraer a los hombres hacia la fe y hacia Dios” (GS  6).

El cometido de los laicos cristianos no consiste solo en el testimonio de la vida; los laicos cristianos han de     buscar ocasiones  o coyunturas para anunciar a Cristo. “Son muchísimos, los que tarados en vida por el materialismo práctico, no quieren saber nada de la clara percepción, o bien, oprimidos por la miseria no tienen tiempo para ponerse a considerarlo… muchos piensan encontrar su descanso en una realidad propuesta. Otros, esperan del solo esfuerzo humano, la verdadera y plena liberación de la humanidad, y abrigan el convencimiento de que el futuro del hombre aparecerá sobre la tierra y saciará  los deseos de todos”.

Pero avancemos, considerando que “la índole social del hombre muestra que el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados. Porque el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones y debe ser la persona humana, la cual por su misma naturaleza,  tiene absoluta necesidad de la vida social. La vida social pues no es para el hombre, sobrecarga accidental. Por ello, a través del trato con los demás, de la reciprocidad de servicios, del diálogo con los hermanos, la vida social engrandece al hombre en todas sus cualidades y le capacita para responder a su vocación” (GS, 25).

“La índole social del hombre demuestra que el desarrollo de la persona humana y el crecimiento de la propia sociedad están mutuamente condicionados. Porque el principio, el sujeto y el fin de todas las instituciones sociales, y debe ser la persona humana, la cual, por su misma naturaleza, tiene absoluta necesidad de la vida social. La vida social no es pues, para el hombre sobrecarga accidental. Por ello, a través del trato con los demás, de la reciprocidad de servicios, del diálogo con los demás, la vida social engrandece al hombre en todas sus cualidades y le capacita para responder en su vocación”.

Los cristianos entendemos por bien común “el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros, el logro más pleno y más fácil de la propia perfección.   El desarrollo  debe permanecer bajo el control del hombre; no debe quedar en manos de unos pocos, o de grupos económicamente poderosos en exceso, ni tampoco en manos de una sola comunidad política o de ciertas naciones más poderosas en exceso. Por el contrario, es preciso que en todo nivel, el mayor número posible de hombres, y en el plano internacional el conjunto de las naciones puedan tomar parte activa en la dirección del desarrollo. Así mismo, es necesario que las iniciativas espontáneas de los individuos y de sus asociaciones libres colaboren con los esfuerzos colaboren con los esfuerzos de las autoridades públicas y se coordinen con estos de forma eficaz y coherente” (GS ).

Héctor González Martínez

Obispo Emérito                           

 

Ecos de la Jornada Electoral

Hector-Gonzalez

Ante todo yo doy gracias a Dios, por los avances de Durango en los más de ochenta años de Administraciones de un mismo partido; así mismo agradezco el empeño, los sudores y los avances que podemos disfrutar, como fruto de la aplicación personal y responsable. Ahora, pido a Dios las luces y los dones para que la nueva Administración sepa y pueda impulsar más allá los jalones del pasado.

                  Lo que más hemos de festejar es la manera en que se dio el cambio, esto es de modo civilizado, con la participación ciudadana en la urnas; antes de día 5 de junio se escucharon comentarios distorsionantes, y el domingo día 5, se dieron uno que otro intento de quebrantar el orden; pero, las plegarias de los fieles, lograron que prevaleciera la civilidad y que se impusiera la razón. Así, podemos asegurar que el resultado es fruto de la voluntad ciudadana.

Ahora, después del 5 de junio, vamos entrando en un intervalo que se prolongará hasta el 15 de septiembre, cuando tomará posesión el Gobierno entrante. Es como un compás de espera para que los próximos titulares del Gobierno Estatal, del Congreso del Estado y de las Cabeceras municipales, afinen sus mensajes y programas para tres o seis años.

Será un tiempo de meditación y de afinación ante Dios y ante sus conciencias, de sus propuestas,  proyectos y tareas, de cara al pueblo que los puso al frente, incluyendo a los oponentes que también dieron a conocer sus propuestas. En este sentido, ojalá que el nuevo programa incluya también aspectos válidos expresados por la oposición, para que los programas concretos de trabajo sean inclusivos y no excluyentes; y así, seria y serenamente todos nos sintamos representados.

Un punto que sobresale,  son los proyectos que se están ventilando en el Congreso de la Unión, sobre la ley tres de tres, como proyecto de combate a la corrupción; y que como proyecto apoyado por más de 600,000 firmas de ciudadanos y que en días pasados fue analizado por los Senadores, quienes al aprobarla la cercenaron en la parte donde se refiere a las declaraciones sobre  bienes de los servidores públicos. El proyecto queda inconcluso, como instrumento contra la corrupción, cuestiona a los legisladores, quienes en el discurso la apoyaron, para frenar la corrupción, pero al final, la dejaron inclusa y hasta sin efecto.

Un aspecto importante en este cambio de estafeta, es la actitud costumbrista de apreciar los cambios de funcionarios a cualquier nivel, como puestos de asistencia pública; y acudir a ellos solicitando cargos, como se usa decir: “que me haga justicia la revolución”. Es el momento de observar que las autoridades competentes, no se dejen llevar por el amiguismo, por parentesco  o por motivos parecidos. Ya se comienza a especular, acerca de quienes se sumarán al proyecto, que sea para sumar, no para vivir del erario.

Así como el día 5 de junio vimos triunfar a la oposición con la participación del pueblo, el gobernador electo sabe que debe gobernar para todos los duranguenses, y ahora debe discernir sabiamente a quienes invitar a colaborar en el gobierno del Estado. El gobernador electo, sabe que debe gobernar para todos, pero también debe discernir quienes puedan colaborar al proyecto. Pero, también debe discernir quienes en vez de sumar podrían restar  y perjudicar a la causa de sacar adelante al estado; así que, no siendo la victoria electoral, fruto de los partidos políticos, ahora, las cuotas de poder a los partidos no tienen lugar.

Ahora, sí ganó la sociedad empoderada, ahora, la sociedad debe cogobernar en este proyecto; lo cual implica que personas ajenas a la vida política, se hagan visibles en las tareas de gobierno, para dar paso a una administración efectiva, a través de una ciudadanía empoderada; y dentro de ella, los mejores perfiles, no los mismos de siempre, en una “rueda de la fortuna”, no incluyendo a nadie por compadrazgo o imposición, sino por capacidad y méritos reales.

                  Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Fiesta Cívico-religiosa (2)

Hector-Gonzalez

El Concilio Vaticano II orienta nuestras relaciones como individuos y como sociedad: “Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez, gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. La Comunidad Cristiana está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el Reino del Padre y han recibido la Buena Nueva de la Salvación para comunicarla a todos. La Iglesia por ello, se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia” (GS 1). “Creado por Dios en la justicia, el hombre, instigado por el demonio, en el mismo exordio de la historia, abusó de su libertad, levantándose contra Dios y pretendiendo alcanzar su propio fin al margen de Dios… Al negarse con frecuencia a reconocer a Dios como su principio, rompe el hombre la debida subordinación a su fin último y también toda su subordinación tanto por lo que toca a su propia persona como a sus relaciones con los demás y con toda la creación” (GS 13).

                  El domingo pasado, se cumplió edificantemente  en todo el Estado de Durango la cita de la ciudadanía en las urnas electorales, con una amplia participación, con uno que otro incidente y con resultados de alternancia, que fueron respetados por los afectados. Vayan mis felicitaciones sinceras ante todo a la ciudadanía durangueña y a los actores políticos que han logrado y facilitado la alternancia, tanto logrando éxitos propios como aceptando los éxitos ajenos. Acompaño con mi aprecio y mi simpatía a los que están terminando  períodos en el Gobierno y en el Congreso del Estado o en los Municipios, y ahora preparan la entrega a los que siguen.

Como, además de acudir puntualmente a votar, yo estuve acompañando el proceso con mis plegarias aquí en el recogimiento de mi retiro, a pesar de algunos incidentes conocidos de aquí y de allá, considerando la espontaneidad y la alegría en las urnas, me nace elevar sinceras gracias a Dios, por la civilidad general y por los éxitos de unos y otros en la recta final de la contienda electoral.  También felicito a todos los que acudieron a las urnas, colaborando a la fiesta edificante y edificadora.  Al final, nos queda a todos el desafío de afrontar las correspondientes consecuencias.

No cabe duda que quienes ahora entregan la estafeta, junto con rutinas, inercias y cansancio acumularon  saber y experiencia junto con estrategias,  para ganar y ejercer el poder en más de ochenta años, junto con rutinas  y cansancio; y tampoco cabe duda que en los largos años de su gestión, también dejarán muchas muestras positivas de su paso en la gestión estatal, en el Congreso del Estado y en los municipios; de lo cual la ciudadanía ha de quedar reconocida.

Quienes ahora toman la estafeta, tendrán que aprender a hacer las cosas de una manera nueva y fresca, libre de los defectos que con el tiempo y la costumbre se van adhiriendo a personas e instituciones;  tengan bien presente en la conciencia, que no ganaron para su beneficio personal; que no son dueños sino administradores y servidores de los demás. Antes de asumir las responsabilidades y seguir corriendo hacia adelante, hagan un sincero examen de conciencia frente a Dios, a los ciudadanos, a sí mismos y a las realidades concretas, para que sus pasos hacia lo que sigue sean honestos y correctos; que no sean improvisaciones subjetivas sino que correspondan al deber ser de la realidad.

Tomen también en cuenta que: “es     evidente que la comunidad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana, y por ello, pertenecen al orden previsto por Dios, aunque la determinación del régimen político y la designación de los gobernantes se dejan a la libre designación de los ciudadanos;. Además, siendo muchos los hombres que forman una comunidad, pueden inclinarse a soluciones diferentes…. Para que el orden no perezca, por la pluralidad de pareceres, es indispensable una autoridad que dirija la acción de todos hacia el bien común, no mecánica y despóticamente, sino obrando principalmente como una fuerza moral, que se basa en la libertad y en el sentido de  responsabilidad de cada uno; es pues evidente que la autoridad política y la autoridad pública se fundan en la naturaleza humana” (GS 74).

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

Fiesta Cívico-religiosa.

Arzobispo de Durango, Héctor González

 Hoy es día de fiesta cívica en el Estado de Durango; fiesta a que estamos convocados todos los ciudadanos en edad de votar con credencial de elector. Además de fiesta cívica, es también fiesta religiosa de responsabilidad social para transformar los ambientes y las estructuras del Estado. Quiera Dios que la fiesta cívico-religiosa, nos levante temprano y nos impulse a acudir a las casillas, a sufragar, con optimismo cristiano, teniendo claro en la conciencia, que cumplimos un deber de bautizados, para edificar un Estado mejor que el que recibimos hace cerca de cien años. Por tanto,  evitando mentiras, atropellos, venganzas, robos de urnas, compra de votos. Ante todo, apegados a la verdad y desterrando toda mentira.

Como bautizados, recordemos que los primeros padres fueron creados en el bien y que desde el Génesis Dios dijo que “todo lo que había creado era bueno” (Gn 1,31), que podían comer de todo, menos de un árbol. Pero, el demonio, príncipe de la mentira, en forma de serpiente, se entrometió diciendo a Eva: “De ningún modo morirán; lo que pasa es que Dios sabe que en el momento en que coman de ese árbol, se les abrirán los ojos, y serán como Dios, conocedores del bien y del mal. Entonces la mujer vio que el árbol era bueno para comer, hermoso a la vista y deseable para adquirir sabiduría. Así que tomó de su fruto, comió, se lo dio a Adán que también comió. Entonces se les abrieron los ojos, se dieron cuenta que estaban desnudos, entrelazaron hojas de higuera y se vistieron con ellas” (Gn 3,1-7). El propósito del demonio en forma de serpiente, es sembrar desconfianza en relación a Dios; es la vieja y siempre actual tentación de igualarse a Dios, conocer su secreto, ser como Él.  La trampa surte efecto: la mujer mira con otros ojos al árbol; ve con gusto la posibilidad del conocimiento total, de la plena autonomía e independencia. El varón hasta ahora espectador pasivo, se convierte en cómplice mudo. El desenlace parece dar la razón al tentador: se les abren los ojos, sí, pero con una diferencia: no para verse como dioses; la desnudez que antes era expresión de felicidad, ahora es motivo de vergüenza, fracaso y deshumanización.

Milenios de tiempo después, ya en el Nuevo Testamento Cristo nos dice: “Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida” (Jn 14,16). Por tanto, tenemos a donde mirar, como nos enseñan el centurión romano quién al morir Jesús exclamó “verdaderamente este era Hijo de Dios”; nos lo testifican Nicodemo y José de Arimatea.  “Mirarán al que traspasaron” nos predican el  profeta Zacarias 12,10 y el evangelista S. Juan 19,37.

La primera lectura de hoy, narra que estando el profeta Elías en Zarepta, hospedado en casa de una viuda, enfermó y murió el hijo de la dueña de la casa, quién reclamó a Elías: “¿qué te hice yo, hombre de Dios?, ¿has venido a mi casa para que yo recuerde mis pecados y se muera mi hijo?” Elías, tomó al niño aparte, oró sobre él  y clamó al Señor: “devuélvele la vida a este niño”; el Señor escuchó la súplica de Elías y “el niño volvió a la vida”; Elías lo entregó a su madre. También en el Evangelio de S. Lucas vemos hoy, otro caso semejante: caminando Jesús acompañado por sus discípulos y mucha gente, al entrar al pueblo de Naím, se encontró con que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de una viuda. “Cuando el Señor la vio se compadeció de ella y le dijo: “no llores”; se acercó al ataúd, lo tocó y dijo: “Joven, yo te lo mando; levántate”. El que había muerto se levantó y comenzó a hablar; “Jesús lo entregó a su madre” (Lc 7, 11-17).

Nuestro Dios no es un Dios de muerte; aquí, en nuestra jornada cívico-religiosa se revela  como Dios de vida. Elías intercede por la vida; Jesús la da. Y nuestra misión en este mundo también es a favor de la vida de los seres humanos, de los aún no nacidos, de los animales irracionales, de la madre tierra, de la floresta, del medio ambiente, de la atmósfera, en una palabra de toda la creación. S. Francisco de Asís, nos enseñó a orar con la hermana tierra,  con la hermana agua, con el hermano  lobo y con el hermano sol. Toda la creación, salida viva y bendecida de las manos de Dios, es objeto de nuestro reconocimiento y de nuestra atención.

Particularmente, “quienes se desempeñan en la defensa de la dignidad de las personas, pueden encontrar en la fe cristiana argumentos profundos para ese compromiso. El Creador puede decir a cada uno de nosotros: “antes que te formaras en el seno de tu madre, yo te conocía” (Jer 1,59). Fuimos concebidos en el corazón de Dios, y por eso “cada uno de nosotros, es fruto del pensamiento de Dios. Cada uno es querido, cada uno es amado, cada uno es necesario”: Benedicto XVI.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito

 

La Reforma y el II Imperio, 1855-1867

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El Plan de Ayutla, proclamado el 9-VII-1854, obtuvo su completo triunfo el 9-VII-1855, en que Antonio López de Santa Anna, escapó de la Capital y desapareció definitivamente de la política. Santa Anna, había nacido en Jalapa en 21-II-1794. De 1823-1855, Santa Anna, fue el principal político mexicano, unas veces vencedor y otras vencido, cuatro veces presidente y dos en el destierro. Se le permitió volver y murió obscuramente en la Capital el 21-VI-1876.

De 1855 a 1857, gobiernan el país Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort. El primero, en su corta Presidencia efectiva, inició la Reforma liberal de las Instituciones nombrando para su gabinete a liberales exaltados. En la convocatoria para el Constituyente, priva al clero de sus derechos políticos, y por la ley Juárez declara renunciable el fuero eclesiástico, irrenunciable según el Derecho Eclesiástico. Esta ley pretendía desprestigiar al clero, llevando a los tribunales a sus miembros. El Supremo Tribunal de Justicia que protestó contra la ley Juárez fue disuelto. Como el general Álvarez se sentía incómodo en su sitio, dejó la presidencia a Comonfort, quién llevó con rigor la Reforma liberal y dio la ley Lerdo de desamortización de los bienes eclesiásticos, la prohibición de cobros por oficios parroquiales e impuso la Constitución de 1857.

El 1-XII-1857, Comonfort dejó de ser presidente sustituto y pasó a ser presidente constitucional, se encontró con el repudio general de la Constitución por el pueblo. La Constitución expedida el 5-II-1857, tenía como artículos reformistas, los siguientes: el 3º, de la enseñanza libre; el 5º, de la supresión de los votos religiosos; el 7º., de la libertad de imprenta, sin restricciones a favor de la religión; el 13ºde las leyes Juárez e Iglesias; el 27º., de la ley Lerdo, y el 123º.- de la intervención del poder federal en los actos del culto y de la disciplina externa. Los ánimos estaban muy exaltados; Comonfort, habiendo exaltado más los ánimos, abandonado por todos, el 21-I- 1858, salió de la Ciudad de México.

Su salida dio lugar a la formación de dos gobiernos. Uno, en la Capital, conservador con el general Félix Zuloaga; otro liberal, refugiado en Guanajuato, encabezado por Benito Juárez. Los dos gobiernos lucharon en tres campos: el legislativo, el diplomático y el de las armas, este último dirimió la contienda.

En este período los Presidentes fueron: Martín Carrera, del 14 de agosto al 12 de septiembre  de 1855. Juan N. Álvarez del 4 de octubre al 11 de diciembre  de 1855. Ignacio Comonfort, del 11 de diciembre de 1855 al 21 de enero de 1858. Hubo dos Gobiernos: uno Conservador y otro liberal:

El liberal con Benito Juárez desde el 19 de enero de 1858 hasta la caída del imperio de Maximiliano.

El Conservador con Félix Zuloaga del 23 de enero al 23 de diciembre de 1858. Manuel Robles Pezuela, del 23 de diciembre de 1858 al 21 de enero de 1859. José Mariano Salas, del 21 al 24 de enero de 1859. Félix Zuloaga, del 24 de enero al 2 de febrero de 1859. Miguel Miramón, del 2 de febrero de 1859 al 13 de agosto  de 1860. Félix Zuloaga, del 9 al 10 de mayo de 1860. José Ignacio Pavón, del 13 al 15 de agosto de 1860. Miguel Miramón, del 15 de agosto al 24 de diciembre de 1860. Félix Zuloaga, del 28 de diciembre de 1860 al 1862.

En este período, el aspecto de la nación era desolador. La pacificación no se había logrado ni parecía lograrse. A la tradicional anarquía política, se añadía la honda división de la sociedad en dos partidos que luchaban a muerte. El liberal había provocado una verdadera persecución religiosa con la legislación reformista y con los hechos vandálicos de algunos revolucionarios que saquearon y destruyeron iglesias y conventos.

El gobierno de Benito Juárez llevaba a cabo con rigor la reforma cerrando  conventos, despojando iglesias, desterrando a Obispos, destituyendo a los empleados que hubieran firmado protestas contra las leyes de reforma; pero no podía mantener su autoridad en los Estados de la Federación, que se hacían cada vez más independientes, ni podía pagar la deuda extranjera. Inglaterra, Francia y España recordaron que México les debía 70, 27 y 10 millones respectivamente. Entre diciembre y enero de 1862-3, desembarcaron en Veracruz ejércitos de las tres naciones. El ejército francés atacando a Puebla, fue derrotado. Las miras de Francia y España eran de restaurar en México la Monarquía; Estados Unidos, asechaba la oportunidad de lograr territorio para nuevos Estados de la Unión. El 15 de julio, Juárez entró a la Capital y con ello la república federal laica y los liberales que siguieron redactando a voluntad la historia de México.

Héctor González Martínez; Obispo Emérito