Jorge Salum: la difícil decisión de pretender darle gusto a todos

De momento, la obra de la ciclovía fue paralizada pero las partes en conflicto no han modificado su posición

Texto: Daniel Estrada

Difícilmente los vecinos de la calle Laureano Roncal permitirán la continuación de la implementación de la ciclovía, después de haber logrado la suspensión temporal de la obra y hacer que el alcalde Jorge Salum reconociera que faltó socializar el proyecto.  

Una vez más la administración municipal panista, con menos de cinco meses en funciones, enfrentó un tema controversial, como ocurrió con la apertura de la calle Paseo del Mármol, del fraccionamiento Loma Dorada.

En esta ocasión, vecinos de la calle Laureano Roncal reaccionaron en contra de la implementación de una ciclovía. Algunos se quejaron de que ni siquiera los consultaron, otros criticaron el diseño y algunos más advirtieron una grave afectación para la economía de los negocios, además de las molestias que se ocasionarán a los domicilios particulares.

Fue en una reunión que sostuvieron autoridades municipales y estatales con vecinos y comerciantes de esta calle con circulación de sur a norte, en la que se tomó la decisión de suspender la obra de manera temporal, hasta que se analice de nueva cuenta el proyecto y sus probables repercusiones.

Así lo exigieron quienes participaron en el encuentro encabezado por el alcalde Jorge Salum del Palacio, en el que también estuvieron Rodrigo Mijares Casavantes, titular de la Dirección Municipal de Obras Públicas y Arturo Salazar Moncayo, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado (Secope).

El encuentro duró alrededor de una hora y media, tiempo durante el cual los vecinos y comerciantes pudieron externar sus inquietudes relacionadas con la implementación de la ciclovía, que a decir del Alcalde, la razón por la que se pensó en ponerla en esta calle no tiene que ver con la predilección de los ciclistas para utilizarla, sino para convertirla en una opción segura para ellos.

El Alcalde escuchó la postura de por lo menos ocho ciudadanos que tienen negocios o viven en esta calle que va de Isauro Venzor hasta el bulevar Estación Central y que junto con Lázaro Cárdenas, se ha convertido en una arteria importante para desahogar el tráfico de sur a norte.

Quienes participaron en el encuentro recibieron con buen ánimo al Presidente Municipal, a quien le reconocieron su disposición para escucharlos en la reunión que se llevó a cabo el pasado miércoles 15 de enero en un inmueble de la calle en cuestión.

Aunque algunos vecinos consideraron que lo que hacía falta era adecuar el proyecto, la mayoría (al menos de los presentes) se pronunció por preferir que la obra no se ejecutara en esta calle, debido al impacto negativo que esta puede ocasionar.

Uno de los presentes fue muy directo con Jorge Salum, al solicitarle que reconociera que el proyecto es un error y que por lo mismo se tendría que dar marcha atrás.

“Eso sería un acierto de su parte, además de que le generaría empatía con los ciudadanos, pues son pocos los que se atreven a reconocer que algo no funciona y recomponer”.

Por momentos, la situación se puso tensa, aunque en lo general, la gente que acudió a la reunión asumió conducta digna de replicarse, ya que a pesar de que no se guardaron las quejas e inconformidades, no hubo palabras altisonantes ni conductas agresivas.

Mientras la junta transcurría, el ambiente era amenizado por los cláxones de los vehículos que circulaban por la calle de manera lenta, por la reducción a un carril, por los trabajos realizados, lo que por cierto, se convirtió en un ejemplo de lo que pude suceder a diario, si se reduce el espacio para la circulación de los automóviles en esta vía.

No solamente se trata de los domicilios, sino que hay diversos negocios como la cocina económica El Molcajete, la guardería Querubines, Materiales Nueva Era y en determinado momento, hasta las Hamburguesas Maratón, ven en entredicho su operatividad y sus ingresos por causa de la ciclovía.

Hay mejores opciones

Carlos Contreras, de Materiales Nueva Era, consideró que más que implementar una ciclovía en una calle con poco tránsito de este tipo de vehículos, se debería dar continuidad a las que ya existen, como por ejemplo, la del bulevar Domigo Arrieta.

Esta podría extenderse por el bulevar Dolores del Río, por Las Alamedas y Moreras, para luego llevarla por Independencia hasta Estación Central y de ahí comunicarla con la del bulevar Francisco Villa.

Otros comerciantes advirtieron que personas que se han identificado como trabajadores municipales han acudido a sus negocios a preguntar por sus datos personales, como queriendo amedrentar a quienes no están de acuerdo con la obra.

El tema de la socialización, fue lo que causó más reclamos, ya que hubo diversos comentarios en el sentido de que se enteraron del proyecto en televisión o redes sociales, no porque alguien haya acudido a su casa o local a preguntarles si estaban o no de acuerdo.

También se criticó mucho el hecho de que se hayan contemplado cajones de estacionamiento, prácticamente a media calle y se haya hecho reducción a un carril.

Sin embargo, en este tema, Rodrigo Mijares, intervino para señalar que el proyecto original contemplaba la eliminación de un hilera de cajones para estacionarse, los de la parte oriente, pero ante la inconformidad de los vecinos, se optó por hacer una modificación.

Fue de esta manera que se empezó con los trabajos que contemplan, de poniente a oriente, banqueta, cajones, un carril de vía vehicular, cajones, ciclovía y banqueta.

Dicho cambio derivó en la eliminación de uno de los dos carriles de circulación, lo cual anticipa problemas de congestionamiento vehicular en una calle que en 2008 fue objeto de cambio de circulación, con el objetivo de desfogar mejor el tránsito vehicular de sur a norte.

El funcionario municipal aprovechó para manifestar que desde el 14 de diciembre, la Dirección Municipal de Obras Públicas comenzó a hacerse presente en la calle, con el objetivo de presentar el proyecto a la gente del lugar.

Afirmó que hubo recolección de opiniones y que nada ha sido inventado, aunque posiblemente faltó hacer un respaldo que contemplara un registro con fotocopias de las credenciales de elector de quienes se mostraron a favor de la ciclovía y que prácticamente como único cambio pidieron que se respetara la cantidad de espacios para estacionarse.

Aunque quiso justificarse frente a las críticas en torno al poco tacto y la falta de información que se tuvieron en el marco del arranque de la obra, reconoció que pudo haber deficiencias en cuanto a la socialización del proyecto. Los vecinos le indicaron que no existe ese 80 por ciento de aceptación del que se hizo alarde.

Siempre hay opiniones divididas

Luego de escuchar las diferentes posturas de los ciudadanos, el alcalde Salum, mencionó que no existe un proyecto perfecto y que si la ciclovía hubiese sido distinta, de todas maneras las inconformidades se harían presentes, pues es algo normal.

Resaltó que es la primera en su tipo en Durango, ya que cuenta con las especificaciones internacionales vigentes para este tipo de vías de comunicación, diseñadas especialmente para la circulación de bicicletas.

El Presidente Municipal se refirió a la red de ciclovías de la Ciudad de México, mismas que han sido cada vez más aceptadas, aunque en un principio había resistencia. Hoy son muy bien aprovechadas por los ciudadanos que han hecho de la bicicleta un medio de transporte eficaz.

“Les pido una oportunidad para implementar algo que por primera vez tendrá la ciudad de Durango. Los ciclistas tienen derecho a transportarse con seguridad y esta es una buena alternativa”, apunto.

Manifestó que de los últimos 60 accidentes en los que se han visto involucrados ciclistas, 20 han ocurrido en Laureano Roncal, dato que deja ver cómo puede resultar oportuna una ciclovía en esta calle.

No obstante, vecinos aseguraron que en un conteo realizado por alrededor de seis horas en esta vía, no alcanzaron a ver más de 20 ciclistas, por lo que creen necesario que la obra debe llevarse a otra zona en donde exista una mayor circulación de estos vehículos no motorizados.

Según la regidora Gabriela Vázquez Chacón, existe un censo en Durango que refiere que alrededor de 26 mil ciudadanos en Durango utilizan la bicicleta para acudir a su trabajo.

No se trata de que todas estas personas tengan que circular por la ciclovía Laureano Roncal, pero sí para algunas de estas, será una muy buena opción aprovechar dicha infraestructura para trasladarse de forma más segura.

Salum del Palacio pidió a los vecinos y comerciantes no adelantarse y dar el beneficio de la duda a un proyecto que no necesariamente tiene que afectar a los negocios y del cual se puede sacar provecho en diversos ámbitos.

Se disculpó por si faltó acercamiento y socialización de la obra, pero prácticamente se vio obligado a suspender la obra de forma temporal, para atender así la demanda de los presentes en la reunión.

Le pidieron fecha para una respuesta en torno a la posibilidad de cambiar el proyecto, llevar la obra a otra calle o suspenderla definitivamente, pero Salum pidió no fijar un plazo en concreto para no entorpecer el análisis que se piensa realizar, así como para no generar presiones innecesarias.

Una vez que se terminó la reunión, la obra quedó suspendida, con la indicación de que la calle seguiría operando como hasta antes de que iniciara los trabajos. Incluso, al día siguiente se realizaron trabajos consistentes en la eliminación de los espacios de estacionamiento que se hicieron entre la ciclovía y el arroyo vehicular, prácticamente a media calle.

Parece complicado que los vecinos y comerciantes de la calle Laureano Roncal, permitan que la obra se retome, aún y cuando se dieran cambios, ya que incluso propusieron llevarla a calles contiguas o destinar el dinero para el proyecto, en otros temas de mayor urgencia.

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