José Aispuro, contra la pared en el tema de salud

El presidente López Obrador condiciona el envío extraordinario de recursos, a la entrega de equipo, edificios de hospitales y clínicas a la Federación

Texto: Daniel Estrada

Si bien, José Rosas Aispuro Torres reconoció que fue uno de los primeros gobernadores en firmar la carta de intención a favor del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), también dio a conocer que no ha plasmado su rúbrica en el convenio de adhesión al nuevo esquema de atención.

El pasado 9 de enero, el mandatario estatal declaró: “habremos de trabajar de manera conjunta con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, a través del Insabi que sustituye al Seguro Popular”.

Siguió: “en Durango vamos a cumplir el compromiso de que no se le cobre a la gente y que las medicinas sigan siendo totalmente gratuitas”.

Transcurridos los días e incluso después de la reunión que sostuvieron los gobernadores con el Presidente de la República en la que compartieron el pan y la sal, además de pejelagarto como plato fuerte, en vez de disiparse, crecieron las dudas en torno al nuevo instituto.

En entrevista del pasado jueves 16 de enero, Aispuro Torres indicó que la adhesión al Insabi es un tema que se analiza con toda responsabilidad, pues está de por medio la salud de los duranguenses.

Admitió haber sido de los primeros gobernadores en firmar la carta de intención, pero actualmente se revisan las condiciones que la Federación pone a las entidades federativas para poder adherirse a este esquema.

Entre otras cosas, se exige la donación a la Federación de la infraestructura de bienes muebles e inmuebles, procedimiento que el Gobierno del Estado no puede hacer sin que antes se cuente con la aprobación del Congreso local.

La Ley de Bienes del Estado de Durango, señala que las propiedades de la entidad son intransferibles, por lo que hacer una donación en las condiciones que exige la Federación, sería una acción irregular.

“Yo estoy de acuerdo en que se puede implementar otro procedimiento, algo así como una especie de comodato, pero legalmente no se puede llevar a cabo la donación”, expuso el gobernador.

Bajo análisis

Por otra parte, Aispuro Torres manifestó que si la adhesión al Insabi, representa una mejora en la calidad de los servicios de salud para los duranguenses, entonces firmará, pero si no se cuenta con estas condiciones, no lo hará.

Declaró que en la reunión del pasado martes 14 de enero, tuvo la oportunidad de decirle al Presidente de la República y al Secretario de Salud, tener la mejor disposición para trabajar en equipo, pero primero se tiene que ver con claridad cuáles son las reglas de operación del nuevo esquema.

Señaló que hay dos opciones: la de firmar el convenio de adhesión y la de firmar un convenio de no adhesión “…y tengan la seguridad de que yo voy a tomar la decisión que más le convenga y ayude a resolver las necesidades que hay en materia de salud”.

Expuso que en lo que ha platicado con el Presidente, se tiene que los gobiernos de los estados, firmen o no el convenio de adhesión, contarán con los recursos que corresponden con base en el Convenio de Coordinación Fiscal.

“Sí en caso de firmar hay un recurso adicional, yo lo tomaré en cuenta para hacer lo que más le convenga al estado. Aquí no hay ninguna otra situación, no existen cuestiones de carácter político, lo que interesa es la mejoría en la calidad en la atención a la salud”, declaró.     

Por lo pronto, desde el pasado 1 de enero en Durango ya no se cobra ninguna cuota en los hospitales, siendo que la demanda de atención se incrementó, incluso con la demanda de derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).

Consideró que en el caso particular de los derechohabientes de las instituciones referidas, son estas las que tendrían que pagar por dicha atención, puesto que la obligación de la Secretaría de Salud es atender prioritariamente a la población sin seguridad social.

Destacó que para este 2020 se trabaja para el fortalecimiento en el equipamiento de los espacios para la atención de la salud, y puso como ejemplo la adquisición de 100 camas más para el Hospital General 450, mismas que serán instaladas en la parte del tercer piso que no está en operación.

De esta forma se tendrá una mayor capacidad para atender la demanda de los ciudadanos en uno de los aspectos más sentidos, como es la salud, misma que debe ser de mayor calidad cada día.

Se necesita del respaldo de la Federación

Por su parte, la diputada federal por Durango, Martha Olivia García Vidaña, del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), hizo un llamado al Gobierno del Estado a adherirse al Insabi, ya que de entrada no cuenta con recursos suficientes para cubrir las demandas que hay en este tema tan sensible.

Son pocos más de tres mil millones de pesos los que se destinan a Salud para Durango, cantidad de la cual la mayoría se aplica en pago de la nómina, por lo que se necesita más dinero para atender otros temas de relevancia.

Aunque se entregarán los recursos asignados a los estados que no se adhieran al nuevo esquema, no se aprovecharán los beneficios que habrá para los que se sumen.

Refirió que a través del nuevo Instituto se pretende fortalecer el abasto de medicamentos y se busca la recuperación de clínicas y hospitales para su mejoramiento.

“Hoy en la mañana (jueves 16 de enero) el Presidente de la República mencionó que los estados que todavía no firman, tienen unos días más para hacerlo, luego de analizar los beneficios”, dijo.

Consideró que en 15 días iniciarán plenamente los trabajos con los estados que ya firmaron el convenio, para que los beneficios comiencen a fluir.

AMLO pide tiempo

No obstante, el mismo día, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en la rueda de prensa “mañanera”, declaró que será hasta el 1 de diciembre de 2020 cuando el Insabi quede plenamente consolidado.

Por lo pronto, a la mitad del mes, 13 estados ya estaban adheridos: Tabasco, Yucatán, Baja California, Oaxaca, Puebla, Chiapas, Veracruz, Colima, Hidalgo, Quintana Roo, San Luis Potosí, Ciudad de México y Sonora.

Para entonces Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Coahuila, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Sinaloa, Tamaulipas, Tlaxcala, Zacatecas y Aguascalientes, mantenía bajo análisis su posible adhesión.

Y mientras que por una parte permanecen las dudas y las referencias en cuanto a que el Seguro Popular no debió haber desaparecido, por otra parte se sostienen los argumentos en los que se señala que había muchos servidores públicos que se “despachaban con la cuchara grande” a través del viejo sistema.

Esto debido a que algunos de ellos se convirtieron en proveedores del sistema de salud y aprovecharon para vender medicamentos y otros insumos a su conveniencia y bajo condiciones totalmente irregulares.

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