Niños y adolescentes cercados por la violencia y las armas

Asesinar, quitarse la vida o hacer daño, son situaciones que deberían estar lejos de los pensamientos de los infantes

Texto: Daniel Estrada

La violencia y la muerte merodean entre nuestros niños y adolescentes. Hay veces que la diferencia entre la tragedia y lo habitual, únicamente tiene que ver con la decisión de agredir o no hacerlo, utilizar o no el arma que se carga en la mochila o en la bolsa del pantalón.

Asesinar, quitarse la vida, hacer daño, son situaciones que deberían estar lejos de los pensamientos de los niños, no obstante, es evidente que los menores son víctimas de una excesiva violencia que comienza en casa y se replica en la mayoría de los ámbitos en los que se desenvuelven.

El hecho ocurrido en la ciudad de Torreón, Coahuila, no puede ser visto como aislado, pues si bien es algo que no ocurre todos los días, al menos en esas precisas circunstancias, la violencia se manifiesta en las instituciones educativas a diario y de distintas maneras.

Sotero Mejorado Soto, presidente de la fundación Lazos en Familia, advirtió que en escuelas de Durango han sido detectados niños con armas de fuego, con severos problemas psicológicos y por ende, una gran necesidad de ayuda.

Se tuvo un caso en el municipio de El Oro, en donde se detectó a un menor con un arma de fuego y otro en Santiago Papasquiaro, en donde se descubrió a un menor con un arma blanca.

En el primero de los casos mencionados, el menor que llevaba consigo el arma de fuego fue detectado a tiempo y canalizado para su atención psicológica, antes de que se pudiera presentar una tragedia.

En el segundo de los casos, también se tuvo que actuar de manera inmediata, ya que el poseedor del arma blanca tenía intenciones de cometer una venganza, hecho que se logró evitar y tras la atención psicológica, el episodio quedó atrás.

Soto Mejorado habló de la importancia de razonar en torno a la manera de pensar de los niños y adolescentes, cercanos a su proceso de formación, sobre todo en el caso de los padres y maestros.

Advirtió que el riesgo no solamente está latente en las zonas urbanas, sino que también en los municipios con menor densidad poblacional, por lo que se busca dar cobertura en Topia, Otáez, Canelas y Santiago Papasaquiaro.

El objetivo es acercarse a padres e hijos para analizar la posible existencia de factores que pudieran provocar conductas antisociales y de riesgo en los menores.

“La intención es detectar el problema e inmediatamente dar el tratamiento psicológico adecuado, mediante la intervención de especialistas”, expuso el entrevistado.

Mucho se ha hablado del caso de Torreón, Coahuila, ocurrido el pasado viernes 10 de enero, cuando un niño de 11 años, armado con dos pistolas, disparó en contra de otros niños y un maestro, causándoles lesiones.

Luego disparó en contra de una maestra a quien las balas le arrebataron la vida en el lugar, para luego quitarse la vida también con el arma de fuego, en una escena de esas que solamente parecen ocurrir en el vecino país del norte.

Las investigaciones en torno a la tragedia continuaron y se determinó por parte de la autoridad la detención del abuelo de José Ángel, por la posesión ilegal de armas y la responsabilidad que se desprenda por el uso de las mismas para la comisión del delito de homicidio.

Se informó, además, de la orden de congelar sus cuentas con más de 100 millones de pesos, aunado a que se detectaron movimientos y compras sospechosas e irregulares recientes, que serán objeto de investigación.

Sobre el padre del infante se menciona que estuvo preso en los Estados Unidos por presunto tráfico de drogas, mientras que se presume que la madre pudo haber muerto de manera trágica.

Este es el contexto en el que vivía el infante de sexto grado de primaria, de quien se dice que imitó un hecho violento ocurrido en los Estados Unidos, hace algunos años, debido a las prendas que portaba el día que ocurrieron los hechos.

Como siempre, surgieron muchas versiones y opiniones encontradas de la forma en la que se suscitaron los hechos, así como las causas que orillaron al niño a atacar a maestros y compañeros con armas de fuego.

No obstante, luego de lo que han arrojado las pesquisas, es evidente la vulnerabilidad del menor ante las circunstancias adversas que vivía con sus tutores.

Acciones urgentes

Diversas acciones de prevención se promueven, derivadas o coincidentes con estos hechos, siendo la Operación Mochila uno de los temas que más cobraron auge, junto con la prevención de suicidio y la violencia.

Jorge Clemente Mojica Vargas, presidente del Consejo Estatal Ciudadano, admitió que hasta ahora las políticas públicas para contrarrestar problemáticas como el suicidio, han sido un fracaso.

“Se han hechos esfuerzos dispersos y con malos resultados, en un tema que de por sí ha sido sobre diagnosticado y que ha sido objeto de diferentes medidas, pero sin coordinación”, anotó.

Por su parte, Marco Antonio Güereca Díaz, presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), reconoció la necesidad de promover la Operación Mochila en las instituciones educativas, aunque cuidando siempre las garantías de los menores.

Se debe implementar con total respeto a la legalidad y a los derechos humanos, teniendo en cuenta que se implementa para cuidar la integridad de los grupos de estudiantes.

Para ello se promueve la participación de los padres de familia, para que participen en estos dispositivos útiles para la localización de instrumentos que puedan resultar peligrosos para quien los porta o para sus compañeros.

Por su parte, Faustino Armendáriz Jiménez, arzobispo de la Arquidiócesis de Durango, alertó sobre la penetración de la violencia en las familias, causando una gran afectación en los niños.

Dichas circunstancias han ocasionado que se presenten casos como el ocurrido hace unos cuantos días en la ciudad de Torreón, del vecino estado de Coahuila.

Estimó que se deben alizar las causas de este suceso, pues es es un foco rojo para las instituciones que de alguna manera tienen responsabilidad con las familias.

Expuso que la violencia que los niños viven a diario, bien puede ser calificada como un problema de salud pública, por lo que es necesario ayudar a fortalecer los lazos en los hogares.

El Arzobispo advirtió que en la mayoría de los problemas de esta naturaleza están involucradas las drogas, por lo que conminó a las autoridades a contrarrestarlas y no promover su venta o legalización como algunos lo han querido hacer.

El Instituto Nacional de Psiquiatría prevé que muy pronto el primer factor de muerte entre niños y jóvenes en el país no serán las enfermedades, ni los accidentes, sino el suicidio.

El reporte más actualizado del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), indica que en 2017 el suicidio ocupó el lugar número 22 de las principales causas de muerte para la población total, pero en la población de 15 a 29 años, es la segunda causa de muerte.

Si bien no se ofrecen datos estadísticos  que involucren a menores de 15 años, es un hecho que este tipo de casos existen y causan gran impacto en la sociedad cada vez que ocurren.

En lo general (también con datos de 2017) Durango se encuentra entre los 10 estados con la mayor tasa de suicidios con 7.1 por cada 100 mil habitantes, mientras que en el ámbito nacional es de 5.2.

En 2019 se cometieron más de 150 suicidios en la entidad, una cifra récord, en la que se incluyen varios casos de menores de edad.

Si es un hecho la existencia de menores que tratan de causar daño e incluso la muerte a otras personas o hacerlo en lo particular, al grado de intentar quitarse la vida, no está por demás implementar acciones tajantes para contrarrestar tales conductas.

Si ya se ha advertido sobre la existencia de más casos de infantes detectados con armas en planteles escolares, no se tiene que esperar a que se suscite otra desgracia, pues hay que adelantarse en la implementación de esquemas de apoyo que de preferencia involucren a las familias completas.

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