Puente elevado Francisco Villa estaría funcionando en septiembre

Arturo Salazar Moncayo asegura que el avance de la obra es muy significativa, sin embargo, surgen algunas dudas…

TEXTO: Daniel Estrada O.

Toda una serie de dudas se han generado en torno al proyecto del puente vehicular del bulevar Francisco Villa, obra que a pesar de no presentar algún avance significativo en el área en la que se ubicará, reporta un progreso de hasta el 75 por ciento, según constructores y autoridades.

Además, Arturo Salazar Moncayo, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas del Estado (Secope), afirmó que el puente vehicular estaría en condiciones de ser utilizado en este mismo año, incluso calculó su conclusión en ocho meses.

La afirmación no es del todo creíble, si se tiene en cuenta el ejemplo de la remodelación del tramo de la calle Hidalgo, de 5 de Febrero al Paseo las Alamedas, cuyos trabajos comenzaron el pasado 25 de julio de 2019 y la vía se reactivó hasta el 30 de enero de 2020.

Transcurrieron más de seis meses para que la remodelación de un tramo de calle estuviera listo, por lo que difícilmente se puede creer que el puente vehicular y todo lo que este proyecto conlleva puede estar en operación antes de que termine el año.

Uno de los principales argumentos de los constructores y la autoridad, es el avance que se tiene fuera del área, ya que se han realizado ensambles y estructuras de acero en un terreno cercano al lugar en la que estará el puente.

Una vez que inicien los trabajos en el espacio correspondiente, la instalación de los armazones será más fácil y entonces se podrá percibir lo que se pudo hacer con anticipación y sin necesidad de afectar el tránsito vehicular de una de las vialidades con mayor circulación.

Fue en noviembre pasado, cuando Miguel Ángel Reveles, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), reportó un avance del 75 por ciento en torno al proyecto, dato que fue respaldado en el mismo momento por el titular de la Secope.

Lo anterior, en el marco de un recorrido de supervisión e informativo realizado por autoridades, cámaras y colegios, en las inmediaciones del terreno en el que se manipulan las estructuras metálicas de la obra.

“Se lleva un avance del 75 por ciento, por lo que al momento de la colocación, será mucho menor el tiempo de los trabajos a realizar en el espacio en donde estará ubicado», expuso en su momento el titular de la CMIC.

Mientras tanto, la semana pasada Salazar Moncayo informó que ya están concluidas todas las trabes del puente, además de que ya se cumplió con todos los permisos que se requieren por parte del Municipio, para poder comenzar con la construcción.

Calculó que la obra podría ser culminada en ocho meses, es decir, estaría lista en septiembre, pero luego mencionó que no pasa de 2020 para que el proyecto quede listo.

“Ya se tiene todo lo que se tenía que hacer en plataforma como las escamas, las nervaduras y las trabes de cajón, por lo que la mayor parte del trabajo pendiente es el que se tendría que realizar en piso”, mencionó.

En esta ocasión, el funcionario estatal refirió que el avance que se tiene con relación a la obra es del 70 por ciento.

En este sentido, una vez que la obra comience en el lugar en el que estará el puente, es muy probable que en determinado momento presente avances significativos, al tener en cuenta que se instalarán grandes estructuras armadas con anterioridad.

Hubo varios cambios

Sobre el tema el alcalde Jorge Salum del Palacio, recordó que el proyecto original tuvo un cambio, con el objetivo de evitar la remoción de la mayor cantidad de árboles del lugar.

Admitió que los permisos que corresponde otorgar al Municipio ya fueron tramitados, por lo que estimó que es cuestión de días para que los trabajos inicien en el bulevar.

Con relación a la remoción de árboles, reconoció que serán retirados algunos ejemplares de los camellones laterales, los cuales serán embancados para su reubicación.

Remarcó que estos árboles no serán talados, sino que serán sacados de raíz y mediante un cuidadoso proceso serán reinstalados en zonas preferentemente cercanas al espacio del que serán retirados.

Son alrededor de 211 ejemplares los que serán sometidos a este procedimiento, siendo en su mayoría árboles chicos y relativamente nuevos, los que se retirarán.

Salum del Palacio indicó que todos los árboles del camellón central, que son los más longevos y altos, permanecerán en su lugar, gracias a la modificación del diseño del puente, que ahora contempla la separación de carriles.

El nuevo diseño también añade áreas en las que se podrá incrementar el área verde con relación a lo que se tenía previsto cuando se presentó el primer proyecto.

El alcalde explicó que el puente contempla la implementación de dos cuerpos de circulación con un espacio al centro, lo que permite la conservación de una gran cantidad de árboles.

Estimó que esta no es una obra que requiera de una mayor socialización, debido al tiempo que lleva ya en la discusión pública, además de que se ha tomado en cuenta la postura de las diversas partes, incluso para hacer modificaciones y mejoras.

“Creo que buena parte de las inquietudes de quienes se oponen a la obra fueron atendidas y resueltas con los cambios al diseño original y la garantía de que la mayoría de los árboles permanecerán en su lugar”, declaró.

Remarcó que el tema tiene muchos meses en la discusión pública, por lo que dijo esperar que los ciudadanos conozcan que la obra contempla la conservación de la mayor cantidad del arbolado y el manejo adecuado de los que serán reubicados.

El último estimado de inversión que se tenía de la obra era de 192 millones de pesos más IVA, sin embargo, los cambios en el proyecto y el encarecimiento de algunos insumos, hacen obvia la variación al alza.

Fue en mayo de 2018 cuando se presentó por primera vez el proyecto, haciendo alusión a que el costo de su construcción sería mucho menor al de los puentes Gemelos, obra que tuvo un costo de 274 millones de pesos y la de La Salle que fue de 337 millones de pesos.

También se hizo alusión al desahogo del flujo vehicular que la obra representa, teniendo en cuenta que se hará en una zona de gran actividad comercial por la presencia del Mercado de Abastos, el centro comercial Soriana, los hoteles, restaurantes y la propia central camionera.

Tan solo en el cruce en el que se pretende edificar el puente, a la altura de los fraccionamientos Jardines (al norte) y Guadalupe (al sur) circulan diariamente más de 57 mil unidades motrices.

En horario pico se estima que un conductor puede tardar entre 25 y 30 minutos para atravesar por esta parte, de ahí la propuesta de la construcción del puente.

Por diferentes circunstancias, entre las que se pueden mencionar las protestas de los ambientalistas, las diferencias políticas y las propuestas de otras alternativas, la obra no se pudo arrancar en 2018, como se tenía previsto.

Sin embargo, transcurrió 2019 y tampoco se vio mucho avance, aunque como ya se mencionó, durante algunos meses los constructores mantuvieron actividad en un terreno cercano al área en la que se prevé instalar el puente.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario