Las primeras lecciones de Junio

Jun. 02. 2020

Por: Victor R. Hernandez

Al comenzar el mes de junio, hay dos hechos que por su trascedencia, desde estas primeras horas del sexto mes del año, podrían acompañar a la sociedad y a la clase política, hasta las elecciones del año entrante:
1.- Comunicacion y transparencia
El escándalo por la forma en que se entregaron algunos créditos a funcionarios que tienen empresas, así como el haber autorizado ese mismo beneficio a dirigentes de organismos empresariales, tiene que ver, primero, con la enorme influencia que hoy tienen las benditas redes sociales en la sociedad (que le permiten una comunicación casi en tiempo real y en forma horizontal). Hoy gobernar solo para los medios comerciales, apoyados en la tesis incompleta de que las redes sociales carecen de seriedad y credibilidad, es un grave error que ya vemos como se paga.
Hoy, las decisiones gubernamentales, en cualquier nivel de la administración publica, exige primero, conducirse con transparencia, que es el freno que permite donar a los desbocados potros del tráfico de influencias, manejo discrecional de recursos o el robo de dinero público.
Cuando se gobierna de cara a la sociedad, lo primero que se tiene que garantizar son las acciones con transparencia.
Pero, entonces qué pasó con Ramón Davila? A caso no fue transparente cuando le entregó a los representantes populares la lista de quienes estaban recibiendo los créditos bancarios, gestionados por el Consejo del Fondo Durango, integrado por empresarios y funcionarios públicos? A caso los diputados locales, representantes del pueblo, no se enteraron de esto de boca del funcionario estatal, hoy separado de su cargo?
Hay quienes argumentan que ese, precisamente fue su error, le entregó la información a la jaula de los lobos.
Bueno, pues ese es el riesgo de la transparencia.
Pero, por qué no subir a las redes sociales los criterios con que se entregan estos créditos bancarios, los requisitos y los nombres de los acreditados, que no son 15, sino más de 255? Porque se sigue desdeñando a las benditas redes sociales.
No se entiende que el tomar a las redes sociales tambien es un acto de enorme transparencia, y tambien son un instrumento efectivo de comunicación.
Hoy vemos las consecuencias de esta deficiencia.
2.- Administración de los tiempos y del poder
La bancada del PAN dio a conocer en rueda de prensa la jugarreta que les aplicó el pasado fin de semana, la alianza de legisladores locales de Morena y el Partido del Trabajo.
Resulta que en agosto de 2018, panistas priistas y morenistas acordaron alternarse cada una de estas representaciones partidistas en el congreso local, la Junta de Coordinación Politica. el único requisito que pudieron fue los grupos parlamentarios tuvieran cuando menos 5 integrantes. Para cumplir con este requisito, los panistas tuvieron que contratar a un legislador perredista.

Todo marcha muy bien. Primero fue, por Morena, Sandra Amaya. Luego, dentro del mismo periodo, el diputado Pablo Aguilar. El segundo año lo administra hasta agosto próximo, el PRI, en la persona de Esteban Villegas.
Pues resulta que la semana pasada, morenistas y petistas se acuerdan que pueden convertirse en mayoría legislativa (14 diputados, de los cuales 10 son de Morena) y con ello, hacerse de nueva cuenta del control de la Junta de Coordinación Politica que dejara en agosto el PRI.
Ahora los panistas, y con toda razón, se quejan de la falta de palabra y de lo fácil que es para los de la izquierda, romper los acuerdos.
Lo que no asocian los panistas es que Morena y PT toman decisiones, partiendo de la nueva realidad (que desde hace mucho es lo normal) en que viven.
Y lo que hoy observan es a un grupo de gobernadores aglutinados en contra de las decisiones del presidente López Obrador, y entre los que se encuentra el mandatario estatal José Aispuro Torres. En base a esta realidad es que morenistas y petistas deciden reagruparse para hacer frente a una difícil realidad que enfrenta su mesías tabasqueño, y comenzar a cobrar facturas. Es la administración del Poder, pues.