“Los cristianos en la retaguardia, no en la vanguardia”.

Wendy Bautista Morales.

La VIII Asamblea Pastoral Diocesana realizada en Durango bajo el liderazgo del arzobispo don Héctor González Martínez, fue un evento muy alentador en los nuevos tiempos atrapados por la vorágine de la tecnología, la mercadotecnia, las comunicaciones y el consumismo que ha alejado al ser humano de los valores y de Cristo.

Las amenazas y desafíos que enfrenta la iglesia católica en este escenario del mundo contemporáneo, exige la participación del laico con un mayor compromiso y conciencia de asumir el liderazgo para transformar la realidad política y social, sin dejarle  sólo la responsabilidad de las decisiones  a los  gobernantes.

El Dr. En filosofía Rodrigo Guerra López, ubicó que el gran problema es   el gris pragmatismo en el que se encuentra sumido la iglesia, en que los problemas sociales son vistos de manera cosmética, la pasividad y falta de actividad misionera, en esta parte el Papa Benedicto XVI  ha dicho que no es que el mundo esté mal, sino que los Cristianos son los que se han alejado del mundo y por esas omisiones el mundo se ha conducido en un camino de desorientación y naufragio.

Falta recuperar esa actitud misionera, ir por los hombres desvalidos, pobres, que viven en la miseria, en la soledad, aislados, sin afecto, sin encontrar expresiones de amor que le den testimonio de la presencia de Dios en sus vidas,  así como lo hizo Cristo Jesús, él fue en búsqueda de todos,  el leproso, la prostituta, el fariseo, el miserable.

El Dr. Guerra López habló reflexivamente sobre la fuerza del evangelio en el  mundo contemporáneo, en que no basta con  sea predicado en las homilías, sin como dicen los obispo  en el documento de Aprecida, dejar una pastoral de conservación y optar por una pastoral misionera, es decir, no sólo conservar a los fieles, sino salir a la intemperie, afuera del templo y del plan pastoral para ir a conquistar el mundo según la palabra de Cristo.

Pero cómo encontrar a Cristo en una sociedad ensimismada, atrapada por la tecnología sobre todo hacia las nuevas generaciones, ahí existe una gran oportunidad para ir por esos jóvenes que se aíslan no por voluntad propia, sino por falta de atención o afectividad a que alguien viva la vida con ellos. Un joven no se aisla por voluntad propia, sino porque  no encuentra una amistad que le proponga una manera desafiante y atractiva de vivir. Cómo contrarrestar esa situación, creando grupos de acompañamiento para la amistad, la educación cristiana y el  liderazgo.

El liderazgo del Papa Francisco, de su humildad mostrada en varias acciones debe ser entendida por los cristianos como una manera de vivir, el Papa ha renunciado a los lujos, a las lomusinas, a la ropa cara, a los grande manjares, y ha decidido vivir como una persona normal,  ese testimonio debe ser asumido como una manera presente de ver que si se puede vivir de manera diferente.

El Papa con su actuar ha cimbrado a la iglesia, pero esa conmoción debe llegar hasta el tuétano y ponerla en movimiento, que se transforme, no basta con hablar bonito, sino hacer cosas que muestren al mundo su transformación real, y mientras no se alcance ese grado las vidas de los cristianos seguirán al margen del mensaje del Papa en la tierra. Ese es el reto de los cristianos, que hoy se encuentran en la retaguardia, no en la vanguardia.

La Asamblea Pastoral Diocesana fue un esfuerzo del Arzobispo Héctor González Martínez por reunir a los creyentes en un espacio, donde un laico les hablara como es, a cristianos, sacerdotes y religiosas, sobre los grandes pendientes de la iglesia en su transformación, y animarse a salir del letargo para incidir en las soluciones de problemas sociales que aquejan al mundo, reconociendo los errores de la iglesia como institución.