Una realidad la reforma de Transparencia

Por: Lourdes López Salas

Consejera Propietaria del Instituto Duranguense de Acceso a la Información Pública y de protección de datos personales, IDAIP

Coordinadora de la Comisión de Comunicación Social de la COMAIP

TW @lululopezsalas

 

El viernes de la semana que recién concluyó finalmente el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, promulgó la reforma en materia de transparencia aprobada por el Congreso federal y avalada por el constituyente permanente (los estados de la República Mexicana) en nuestro país.

Lo anterior significa que a partir del día siguiente en que se publique el decreto de la reforma constitucional, entran en vigencia las nuevas obligaciones en este renglón y corren los plazos para hacer las adecuaciones legislativas respectivas.

El camino para lograr finalmente esta reforma aprobada, fue un tanto sinuoso, si se toma en consideración que para hacer una realidad este nuevo marco constitucional, transcurrió un año y un mes para su publicación.

La agenda de esta reforma, que fue propuesta por el ejecutivo federal desde antes incluso que asumiera su mandato, tuvo algunos tropiezos, sobre todo en el tema de la definición en las resoluciones del órgano garante federal, (IFAI), ya que se incorporaron excepciones en dichas resoluciones.

La ruta que cubrió la reforma constitucional de transparencia inició en el año de 2012 en el mes de septiembre cuando los grupos parlamentarios del PRD, PRI y PAN, por separado presentaron las iniciativas de ley.

Después de sostener una serie de reuniones con organizaciones de la sociedad civil y con los integrantes de la Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información Pública, COMAIP, que aglutina a los comisión@dos y consejer@s del país, se logró la aprobación de la minuta por parte del senado de la República, que luego fue remitida a la cámara de diputados, donde se retrasó la aprobación unos meses.

La ruta fue la siguiente el 20 de diciembre de 2012 el Pleno del Senado aprobó el dictamen y se remitió a la Cámara de Diputados para ser aprobada el 22 de agosto de 2013. El 26 de noviembre de ese año se envió a las legislaturas estatales y el 22 de enero de 2014 se transfirió al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Con la reforma en materia de transparencia “se crea el organismo encargado de la transparencia y el acceso a la información pública, como un ente autónomo, con facultades para emitir su normatividad interna”.

También “se genera la necesidad de crear organismos garantes del derecho de acceso a la información pública y a la protección de datos personales en los estados y Distrito Federal”.

Además de que se amplía el catálogo de sujetos obligados directos, ya que se establece que son: cualquier autoridad entidad, órgano y organismo de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial; partidos políticos; órganos autónomos, fideicomisos y fondos públicos que reciban y ejerzan recursos públicos o realicen actos de autoridad.

También serán sujetos obligados cualquier persona física, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad en el ámbito federal, estatal y municipal.”

Lo que sigue después de la promulgación del decreto, es la elaboración de las leyes secundarias, específicamente la de transparencia, protección  de datos personales y archivos.

Este martes 11 de febrero, la comisión responsable del senado de la República, recibirá a la comisión de la COMAIP, encabezada por el presidente el comisionado Orlando Espinosa, para presentar un primer borrador de propuesta para la elaboración de la ley de transparencia, ya que se estima que en un plazo de dos semanas pueda ser aprobada.

Deberemos estar vigilantes de la letra chiquita que pudiera ser incorporada por la nueva legislación a fin de evitar retrocesos.