IHD exhibe su verdadera personalidad. Desafia de nuevo.

 

Wendy Bautista Morales.

El viernes 21 de marzo sucedieron varias cosas en pocas horas, nos amanecimos con la noticia en los principales diarios del Estado, que Ismael Hernández Deras reconocía el liderazgo de Jorge Herrera Caldera como gobernador, hecho que envió un claro mensaje del inicio de la operación cicatriz, en medio de la diputa por el poder entre priistas, partido en el que priva el desconcierto y la incertidumbre.

Esta información acaparó la atención periodística del día en los medios impresos y electrónicos, pues por fin después de un mes, se veían visos de solución, de cierto acercamiento y diálogo entre las partes, con el fin de no hacer caso omiso a la exhortación del dirigente nacional del PRI, César Camacho quien tres días antes anunció que pronto se superarían esas diferencias entre Ismael Hernández Deras y Jorge Herrera Caldera.

Muchos nos fuimos con la finta, en mi caso le di valor y peso a esa muestra de generosidad del senador, y a su disposición de poner en práctica su experiencia política, y sus más de 30 años de trayectoria en el PRI.

Por parte del grupo hegemónico en el poder, también se enviaron claros mensajes de conciliación y del inicio de la operación cicatriz, al desintegrarse la comisión legislativa que investigaría a Ismael Hernández Deras por el dispendio de los 10 millones de pesos en su fiesta de cumpleaños, pues el presidente de esta comisión Alfredo Martínez dio a conocer que un grupo de ciudadanos acudió con ellos a demostrarles que todo fue auspiciado por un grupo de amigos y familiares del senador.

Hasta ahí todo iba bien. Pero de manera estrepitosa y con el sentimiento de venganza a flor de piel, Ismael exhibió su verdadera personalidad de rencor sin límites, y dotado de intolerancia desmedida, emitió un comunicado en el que desconoció la autoría de la publicación, en la que aceptaba sacar la bandera blanca.

El primer comunicado decía lo siguiente:

“Comparto plenamente el propósito de unidad al que nos ha convocado nuestro presidente del Partido. La unidad es fundamental para seguir impulsando el desarrollo integral de Durango. Gracias a la unidad, Durango se ha transformado para mejorar las condiciones de vida de todos los duranguenses. Felicito al gobernador Jorge Herrera Caldera con motivo de los logros alcanzados y expresados en el Informe de Gobierno.

Por ello, como senador de la República y como duranguense, ratifico mi compromiso de seguir trabajando con apego a la legalidad y con altura de miras para seguir sirviendo a los duranguenses.

También refrendo mi compromiso de seguir sumándome al esfuerzo de transformación que vive Durango, y convoco a todos los duranguenses a seguir construyendo, en unidad y con lealtad, el Durango que todos queremos, cerrando filas en torno al liderazgo del gobernador Jorge Herrera Caldera”.

Unas horas después se desdijo, actitud con la cual Ismael pierde, se exhibe como un político intolerante, poco inteligente y vengativo.

“En relación al comunicado que aparece en las ediciones impresas de este viernes 21 de marzo, me permito aclarar que dichos comunicados no fueron generados por mi oficina, desconociendo el origen de los mismos.

Ante esta situación, próximamente habré de generar una postura formal, la cual enviaré de manera directa de mi oficina correspondiente al senado de la República”.

Esto pone peor el escenario, lejos de una posibilidad de diálogo, arrecia el conflicto, porque Ismael rechaza toda posibilidad de conciliación, da un portazo a la posibilidad del acercamiento y clausura todo intento de unidad en el PRI, contradiciendo abiertamente el llamado del PRI nacional, y por ende la instrucción del primer priista en el país.

Calculado o no, Ismael evidencia su clara venganza, porque más allá de que si fue él o no el autor del primer comunicado, esa era la salida al conflicto en el que podía ganar, misma que rechazó y con la que vuelve a desafiar al grupo político en el poder,  pero con esa actitud de cerrazón y soberbia, hoy vuelve a perder.

Creo que Ismael enfrenta de nuevo, no calcula las consecuencias de sus acciones, y pareciera que reacciona fuera de sus cabales, de manera irracional, provocando, denigrando y no extendiendo la mano a quien se la da. También echa a perder los esfuerzos realizados durante la semana, en que hubo acuerdos importantes en el juicio de Adán Soria donde quedó superado a través de un acuerdo con el constructor Pedro Valencia.

Sin embargo lo sucedido el viernes pasado, sin duda que avizora un nuevo escenario de confrontación, pero con mayor profundidad.