Los 5 detallitos de la súper-carretera

A nueve meses de su inauguración…

Por: Redacción LSA

A 10 meses de haber sido inaugurada por el presidente Enrique Peña Nieto y abierta a la circulación, la súper carretera Durango-Mazatlán volvió aparecer en la prensa de circulación nacional, por estar rodeada (su construcción) de más irregularidades. El reportero de La Jornada, Saúl Maldonado, da a conocer que tras haber solicitado documentos a la Semarnat, se logra comprobar que para la construcción de ciertos tramos de  esta obra, no se contó con los estudios de impacto ambiental.

Pero reconstruyamos, a raíz de esta nueva información aparecida en la contraportada de La Jornada, la corta pero intrincada historia de esta importante vía de comunicación, esperanza del tan ansiado desarrollo industrial de Durango.

1.- El pasado 17 de octubre, de 2013, la agencia Apro, publicó en su portal:

El presidente Enrique Peña Nieto no recorrió la supercarretera Durango-Mazatlán que inauguró este jueves 17, Día del Caminero.

El Ejecutivo federal arribó en helicóptero en una zona acondicionada ex profeso, en el poblado Coscomate, ejido de Chavarría Nuevo, del municipio duranguense de Pueblo Nuevo.

Bajó, escuchó cuatro intervenciones, leyó su discurso, saludó a los asistentes y regresó al aparato acompañado del gobernador priista Jorge Herrera Caldera.

“La revista Proceso, en su edición 1928 de esta semana, destacó que la vía que este jueves inauguró Peña Nieto suma “230 kilómetros de espanto: 29 ejidos afectados, más de 50 túneles con filtraciones, decenas de puentes cuarteados, centenas de hectáreas afectadas, miles de metros de asfalto deslavado, aludes, fallas geológicas no previstas… Y no sólo muestra baches y derrumbes, también la voracidad de quienes pueden invertir 28 mil millones de pesos pero sólo ofrecen 60 centavos por metro expropiado”.

Andrés Medrano Quiñones, iniciador del movimiento por un pago justo de sus tierras, narra: “Cuando me saludó, le entregué el oficio que llevábamos, en el que le manifestamos los adelantos que llevamos en el movimiento y todos los reclamos que a través del tiempo hemos realizado: que se nos pague nuestras tierras a precio justo y no a 60 centavos el metro cuadrado”.

También hicieron ver al presidente “que el pasado día 11, en la ciudad de Mazatlán, tuvimos una reunión en la que acordamos que se van a elaborar nuevos avalúos con elementos duros que vamos a entregar ejidatarios y comuneros afectados por el paso de la súper carretera Durango -Mazatlán”.

2.- La madrugada del lunes 4 de noviembre de 2013, la súper carretera fue cerrada en varios tramos por diversos deslaves y derrumbes, el más grande en el kilómetro 141+600, del lado de Durango. La recién inaugurada carretera quedó cerrada durante 37 horas. La noticia confrontó en el Congreso del Estado a diputados del PRI y de Convergencia y PT, quienes exigieron una amplia investigación sobre la calidad de materiales utilizados y un nuevo análisis estructural de la moderna vía de comunicación.

3.- Roberto Garduño, reportero de La Jornada, publica el sábado 22 de febrero de 2014,  que la autopista Durango-Mazatlán, principal obra carretera emprendida por el gobierno del panista Felipe Calderón Hinojosa, costó al erario el triple de lo originalmente planteado, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

El costo total previsto al comienzo de la construcción fue de 8 mil 889 millones de pesos, pero a inicios de 2012 el calderonismo lo modificó a 22 mil 100 millones. No obstante, al 31 de diciembre del mismo año se habían ejercido 23 mil 385 millones. La autopista se puso en operación en octubre de 2013.

La ejecución de la obra se inició en 2002 y se preveía que concluyera en 2010. Hace casi tres años el gobierno modificó la fecha de conclusión y el monto de la inversión original.

El proyecto consistió en la construcción de una autopista de cuota con dos carriles de circulación de 12 metros de ancho y longitud de 222 kilómetros, que además tendría cuatro carriles en una longitud de ocho kilómetros con 61 túneles y 43 puentes, incluyendo el famoso puente Baluarte, con extensión de mil 124 metros y altura de 390 metros.

No obstante, en el aspecto normativo se observó que no se evaluó correctamente el costo por financiamiento presentado en la propuesta del contrato de iluminación, y no se autorizaron los precios unitarios extraordinarios dentro del plazo establecido por la ley.

A lo anterior se suma una serie de observaciones por un importe de mil 616 millones de pesos a causa de diferencias de volúmenes, trabajos de mala calidad, errónea integración de precios unitarios extraordinarios, incorrecto cálculo y aplicación de los factores de ajustes de precios, falta de ajuste del costo de financiamiento por los anticipos concedidos y por la variación de las tasas de interés, así como por pagos anticipados.

No obstante, se ha observado que la problemática principal para la ejecución de las obras de infraestructura carretera en los tiempos y con los costos programados es la deficiente elaboración de los proyectos ejecutivos, la insuficiencia de estudios técnicos y la falta de permisos y licencias.

Para elaborar el Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2012, la ASF revisó una muestra de 16 mil 500 millones pesos, que representó 79.6 por ciento del total ejercido en 2012 (20 mil 748 millones de pesos), en proyectos carreteros de construcción, modernización y ampliación.

La fiscalización concluyó que 2 mil 66 millones fueron observados, es decir, se desconoce su destino, y apenas se recuperaron 83 millones.

4.- El 31 de marzo de 2014, El director de Puentes y Caminos Federales (Capufe), Benito Neme Sastré, reconoció el descuido de los primeros tramos de súper carretera Durango-Mazatlán, en la que invertirán más de 510 millones de pesos para la rehabilitación de la superficie de rodamiento.

En rueda de prensa expuso que se hará mantenimiento mayor en los tramos que se requieran, además de trabajos de terraplenes en donde se han tenido desprendimientos y se reforzará la seguridad vial.

Los trabajos iniciarán el próximo mes y se espera concluir esos tramos a finales de este año; en el 2015 se dispondrán recursos para hacer obras complementarias y que esta vía quede rehabilitada completamente.

“Estos 500 millones de pesos son para toda la carretera, e iniciaremos desde el kilómetro 0 hasta el 40, porque hubo un descuido total de la misma”, expuso el director general.

Asimismo, indicó que las empresas constructoras tienen fianzas y en este momento se realiza un análisis para hacerlas efectivas.

Neme Sastré estuvo en Durango con su equipo de trabajo para recorrer la mencionada autopista, y de manera directa constatar las condiciones en que se encuentra, con el fin de implementar las acciones convenientes.

Puntualizó que el flujo vehicular va en incremento de tres mil a siete mil vehículos diarios en la citada carretera, por lo que es importante el desgaste que se ha tenido en los últimos meses.

Finalmente, refirió que se harán trabajos de rehabilitación profunda y otras leves, y en una gran parte de los más de 270 kilómetros de Durango a Mazatlán se repondrá el asfalto.

5.- El 18 de julio de 2014, el pasado viernes, se publica en La Jornada la información de Saúl Maldonado en donde se da a conocer que La Unidad de Enlace de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) reconoció que sólo emitió dos de los tres permisos de impacto ambiental requeridos para la autopista Durango-Mazatlán de los tres solicitados. La vía mide 230 kilómetros, desde la ciudad de Durango hasta el municipio de Villa Unión, en Sinaloa, y sólo 130 kilómetros tienen autorización.

El primero de estos documentos, emitido en diciembre de 1997, avala los trabajos que se realizaron del kilómetro cero (en la ciudad de Durango) hasta el 104, en El Salto, municipio de Pueblo Nuevo, en la misma entidad.

El segundo documento, otorgado en 2002, autoriza las obras realizadas en los municipios de Villa Unión hasta Concordia (ambos en Sinaloa).

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) solicitó en 2003 permiso de impacto ambiental para el tramo de El Salto, Durango, a Concordia, Sinaloa (del kilómetro 104 al 204), que incluye 53 túneles: sin embargo, la dependencia solo presentó en la solicitud la ubicación de 49.

El documento también señalaba la construcción de 25 puentes, pero no aparecía la ubicación de El Baluarte, que las autoridades estatales y federales consideran la joya de la corona de la autopista, por ser el puente colgante más alto del mundo y el segundo más largo de América Latina, con casi dos kilómetros.

Tampoco señaló dónde depositaría el material extraído de la excavación de los túneles (700 mil metros cúbicos de tierra y piedras) ni dio a conocer un proyecto para proteger la fauna de la zona, que incluye cuatro especies de mamíferos, siete de aves y una de anfibios en riesgo de extinción.

El documento no presentaba información sobre posibles daños a los recursos hídricos superficiales y subterráneos: embalses, manantiales y el Río Baluarte. Por estas anomalías la Semarnat negó el permiso de impacto ambiental.

Sin embargo, esto no detuvo la construcción, que concluyó en octubre de 2013 y fue entregada por Enrique Peña Nieto.

Ernesto Pérez Virgen, representante legal de los ejidatarios dueños de la tierra por donde pasa la autopista, dijo que esta información revela corrupción e impunidad de las dependencias federales, que violaron la ley al realizar el proyecto.

Explicó que la Semarnat y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), se hicieron de la vista gorda y permitieron que la SCT construyera la autopista. Anunció que los ejidatarios afectados –a quienes no les han pagado sus tierras– demandarán a la Presidencia de la República y a la SCT la reparación de los daños ambientales, que no son pocos: manantiales tapados y destrozados, el río Baluarte obstruido con piedras y tierra en algunas partes de su cauce, donde dejaban caer los desechos de los túneles, la tala de miles de árboles, destrucción de caminos y del santuario de la guacamaya verde, comentó.

Aclaró que la demanda incluirá a los ex presidentes panistas Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa ambos permitieron que se realizaran los trabajos a pesar de que violaban la Ley de Protección Ambiental.

Pérez Virgen dijo que el año pasado la tormenta tropical Manuel inundó varias comunidades en la Sierra Madre Occidental y algunos ejidos de Sinaloa, sobre todo los asentados a orillas del río Baluarte.

Nunca se habían inundado, pero como ahora el río tiene muchos tapones, se desborda. El año pasado más de 15 casas quedaron inundadas y destrozadas en Sinaloa y más de 10 vehículos fueron arrastrados por la corriente. También por esos daños hacemos responsables a la SCT y a los ex presidentes, finalizó.