Las redes Sociales Progresistas a la conquista del Norte del país

El acercamiento de AMLO con la disidencia del SNTE comenzó desde hace cinco años; hoy los tiene, prácticamente en la bolsa

Texto: Jair Ávalos/Eje Central

Los 1.8 millones de maestros afiliados al Sindicato nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) representan una oferta muy atractiva para cualquier candidato, pero si a eso se le añade la capacidad para construir una estructura electoral en 70% del territorio, entonces se convierte en oro puro dentro de un proceso electoral.

Esto explica por qué, desde hace cinco años, Andrés Manuel López Obrador comenzó a tejer, poco a poco, una relación con el SNTE, que en este momento electoral le garantizan, por lo menos, 45% de las secciones sindicales del país.

Desde 2013, el fundador de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), de forma insistente, incluyó en sus discursos la Reforma Educativa, el problema sindical con la Secretaría de Educación Pública (SEP). En paralelo, comenzó a reunirse con representantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), quienes lo vincularon no sólo con la disidencia, sino con liderazgos en el Sindicato. Tejió así sus alianzas desde la inconformidad, a quienes les ha prometido “echar abajo” la Reforma Educativa.

Los acuerdos, firmados incluso, se consumaron durante 2016 en Oaxaca, Veracruz, Ciudad de México, Tlaxcala, Zacatecas, Guerrero, Quintana Roo y Durango, donde los aspirantes a la gubernatura o una diputación local, con el liderazgo que representaba, dialogaron.

La negociación incluye la firma de convenios con esta cláusula: “los maestros que suscriban este convenio hacen el compromiso a título personal, como ciudadanos, de apoyar a Morena en los trabajos de promoción y defensa del voto para asegurar el triunfo en las próximas elecciones de presidentes municipales, diputados locales y gobernador”.

Entre el partido y los maestros construyeron una red de miembros del sindicato magisterial con presencia en 165 ciudades del país, donde Andrés Manuel no tenía fuerza, por lo que podría ser la mayor fortaleza de su campaña.

Los hombres de Elba

Fernando González Sánchez, exsubsecretario de Educación Básica y yerno de Elba Esther Gordillo, y Rafael Ochoa Guzmán, exsecretario general del SNTE, se hicieron visibles en Morena hasta mayo de 2017, en la campaña de Delfina Gómez por el gobierno del estado de México.

Como parte de los acuerdos, Fernando González comenzó a operar una asociación política llamada Redes Sociales Progresistas (RSP), como una suerte de reutilización de los recursos del Partido Nueva Alianza (Panal). Este grupo se define como “miembros activos de la sociedad civil, a través de una amplia, plural e incluyente convocatoria, hemos decidido organizarnos en redes para construir un espacio que sirva como apoyo al Nuevo Proyecto Alternativo de Nación del Lic. Andrés Manuel López Obrador”.

La maquinaria se echó a andar. Se conformó en 165 ciudades del país, y se le dio forma a la estructura. Se definió que los Comités Estatales de las Redes Sociales Progresistas funcionaran con ocho áreas que abarcan lo electoral, la difusión y operación territorial, y contarán con un Coordinador Técnico y otro Estatal, a quien le impusieron un plazo de un mes para presentar resultados; y los subordinados tienen períodos de 10 días, en los que deben rendir cuentas de los logros obtenidos.

Con la reciente integración de René Fujiwara Montelongo, nieto de Gordillo, previó la creación de 69 comités de Redes Sociales Progresistas para un universo de poco más de 75 millones de habitantes.

La agenda política de las Redes abarca “género, juventud, atención a grupos especiales”. El estatuto obliga a diseñar las estrategias de abordaje 30 días después de fundado el Comité.

Las Redes Sociales Progresistas tienen presencia donde AMLO no logró el primer lugar en las elecciones de 2006 y 2012: Jalisco, Aguascalientes, Baja California, Coahuila, Colima y Durango. Es decir, las RSP se dispersarán al norte y noroeste del país para garantizar el voto con la premisa de convencer a los votantes de que Morena es una opción viable.

En estos mismos estados estarán coordinando los trabajos para Morena rumbo a la elección, tanto Marcelo Ebrard como Ricardo Monreal, con una histórica relación con la disidencia magisterial, el propio sindicato y su exlideresa. Por ejemplo, el segundo, como gobernador de Zacatecas designó en la Secretaría de Educación y Cultura estatal a Armando Cruz Palomino, líder entonces de la CNTE.

El aparente andamiaje construido entre Andrés Manuel con el magisterio podría convertirse en una de las operaciones de movilización más importantes para la defensa del voto de Morena, tanto para las elecciones estatales, como las federales.

Recuperar lo perdido

Luis León

Dos días antes del cierre de precampañas, algunas corrientes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) identificadas con Elba Esther Gordillo se adhirieron a la precampaña de Andrés Manuel López Obrador, donde llamarían a “recuperar lo perdido”.

A pesar de que algunos integrantes del sindicato magisterial ya se venían manifestado en contra de la posición del líder de la SNTE, Juan Díaz, frente al juego de las elecciones presidenciales, fue tanto que grupos de maestros tramitaron en varios estados amparos contra la toma de nota de Juan Díaz de la Torre, como presidente del consejo General Sindical para el Fortalecimiento de la Educación Pública del SNTE y pidieron la invalidez legal de la convocatoria del séptimo Congreso Nacional Extraordinario, celebrado en Puerto Vallarta, Jalisco al mediodía del lunes. A esa asamblea acudieron personajes acreditados con la leyenda en sus gafetes de “presunto delegado” para no caer en un acto de ilegalidad, ya que estaba prevista, según sus estatutos, a celebrarse en octubre de 2018.

Y a pesar de que desde hace cinco años había declarado que no se relegiría, Díaz de la Torre se afianzó en el puesto el lunes pasado con tres mil 689 votos a favor y 39 votos nulos.

Los juicios de amparo siguen en trámite y los maestros amenazaron con recurrir de otras formas legales su unción.

Actores clave

Estos son los líderes locales y regionales de la primera estructura de las Redes Sociales Progresistas (RPS), y que implementarán una operación política para favorecer a Morena en los 30 comicios locales y federales.

  1. Chihuahua
  • Profesores Arturo Chaparro e Isidro Montoya.

Ambos líderes de las RSP en Ciudad Juárez.

  1. Coahuila
  • Juan Ramos. Líder de Maestros Laguneros. Inició su carrera mediática denunciando la afiliación sin consentimiento de profesores al Partido Nueva Alianza. En 2014, denunció el despilfarro en el Instituto de Pensiones del Estado (IPE).
  1. Sinaloa
  • Rosa Elvira Ceballos. Exdiputada y exlideresa local del Partido Nueva Alianza. Se integró como asesora de la Secretaria de Educación del estado. Renunció al partido a fines del año pasado para integrarse a Morena.
  1. Durango
  • Julián Salvador Reyes. Exdiputado y exdirigente priista y del Panal, renunció un par de meses antes a Nueva Alianza para operar con las RSP.
  1. Tamaulipas
  • Erika Crespo Castillo. Exrregidora de Ciudad Victoria. Maestra en preescolar y primaria. Entre 2013 y 2016 fue diputada local por Nueva Alianza.
  • José Jaime Oyervides. Fundador en 2013 del movimiento de lucha magisterial por la victoria. En 2015 se unió a Morena. Es representante del partido ante el INE.
  1. Aguascalientes
  • Juana Alicia Espinoza, Ricardo Robledo, Antonio Trinidad, Heriberto Gallegos y Salvador Martínez. Estos cinco exdirigentes locales del SNTE formaron varios frentes de apoyo a favor de AMLO desde el 2006 con el PRD; ahora se sumaron al RSP.
  1. Nayarit
  • Cora Cecilia Pinedo Alonso. La exintegrante de Nueva Alianza, partido al que renunció en 2017, después de una carrera como alcaldesa de Tepic, Diputada Federal y exsecretaria de Desarrollo Social del gobierno de Roberto Sandoval. Se sumó ya al movimiento del yerno de Elba Esther Gordillo.

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