Esteban Calderón: no soy corrupto, mentiroso; tampoco tengo un sólo familiar en el Tribunal

Texto: Daniel Estrada O.

DATO: Esteban Calderón Rosas, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura, señaló que serán instancias fede-rales las que definirán la legitimidad de la encomienda que hasta ahora atiende.

Gano 130 mil pesos: Esteban Calderón.

 Esteban Calderón Rosas, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura, señaló que serán instancias federales las que definirán la legitimidad de la encomienda que hasta ahora atiende.

 

El Poder Judicial requiere alrededor de 50 millones de pesos para modernizarse, lo cual traería beneficios significativos para fortalecer y agilizar el trabajo que se lleva a cabo en el estado de Durango

DURANTE LA ENTREVISTA EN CIUDAD 2.0, EL MAGISTRADO PRESIDENTE DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE JUSTICIA, NO ELUDIÓ NINGÚN TEMA O CUESTIONANTE

De los mitos en torno a su salario, los cuestionamientos sobre la legitimidad de su encomienda, de la inactividad en los juzgados y hasta de las acusaciones de nepotismo, habló  Esteban Calderón Rosas, magistrado presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura, en entrevista para el noticiario vespertino de Ciudad 2.0.

En medio de una creciente exigencia de su salida, por parte de la comunidad de abogados de la entidad, el titular del Poder Judicial no tuvo ningún “empacho” en dialogar sobre todos los cuestionamientos que giran en torno a su encomienda y persona; no obstante, admitió que los falsos señalamientos que involucran a su familia, sí le causan mucha molestia, pues considera que no se debe difamar con tanta facilidad

Habló de su sueldo y los rumores de que se asignó un salario superior a los 200 mil pesos mensuales, lo cual negó para luego indicar que su percepción salarial oscila en los 130 mil pesos al mes.

“Difama que algo queda”, comentó al hablar de este señalamiento en particular, que ha sido recurrente durante su gestión y del que no siempre quiere hablar para no entrar en guerra de declaraciones con sus detractores.

Manifestó que al comparar el salario que percibía el anterior presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado y el suyo, se pudo percatar que este ganaba entre 200 y 300 pesos más, solamente.

Esto se debe a que  este es un tema regulado por el propio Poder Legislativo, teniendo en cuenta que cuando se aprueba el presupuesto, se tienen bien definidos los rangos de los sueldos para el Poder Judicial.

Incluso, es permitido que el presidente del Tribunal gane hasta unos 206 mil pesos, sin embargo, ve innecesario ir por un salario más elevado.

Otro asunto que se abordó fue la legitimidad de su encomienda, la cual ha sido puesta en tela de duda por algunos miembros del gremio de los abogados.

Comentó que se trata de un asunto vigente en tribunales, por lo que no puede decir si es o no cierto, puesto que se debe esperar la resolución jurisdiccional.

“Desde un principio se solicitó un juicio político en mi contra, el cual no fue procedente y luego recurrieron a los tribunales federales y es ahí en donde se encuentra el asunto”, relató.

Expuso que mientras las acusaciones y señalamientos persisten, lo que a él le corresponde es continuar trabajando, ya que el señalamiento de que el Poder Judicial está inactivo, es totalmente erróneo.

En este contexto, aseguró que las puertas de la presidencia del Tribunal están abiertas para todos, el único requisito es que esté en su oficina para recibir a quien así lo solicite, pero si no está, se puede poner en agenda una cita.

“Salvo que esté en recorrido por los distritos judiciales, acción que tengo que llevar a cabo por ley, estoy para recibir a todos. Además, estamos al pendiente (a través del área de comunicación) de los diferentes necesidades y planteamientos que se hacen vía redes sociales”, anotó.

Dijo: “Soy gente de principios y en mi casa me enseñaron a no mentir. A veces por ser así he tenido muchos problemas, pero prefiero mantenerme en esta línea”.

Admitió que hay denuncias en la Fiscalía Anticorrupción en su contra, relacionadas con presuntos actos de corrupción, pero hasta el momento, ninguna ha procedido.

La principal acusación en su contra es el presunto vencimiento de su cargo como presidente el pasado 25 de septiembre de 2018, con el argumento de que llegó en sustitución del magistrado Apolonio Betancourt Ruiz, a quien faltándole a éste dos años para terminar, su periodo debió haber sido únicamente por esos dos años.

Sin embargo, afirmó que su nombramiento fue por seis años, por el pleno del Tribunal Superior de Justicia, la única autoridad facultada para nombrar al presidente, en un hecho que ocurrió el 25 de septiembre de 2016.

Con relación a las acusaciones de nepotismo, volvió a mencionar el reto que en numerosas veces ha hecho ante diferentes medios de comunicación, en el sentido de que si alguien le comprueba que tiene a algún familiar trabajando en el Tribunal, deja el cargo.

Esto, con apego a lo que indica el Código: un hijo, o alguna persona que se apellide Calderón o Rosas, que se compruebe que sea su familiar.

“Hemos sido muy cuidadosos con eso, no ha sido invitada a laborar en el Poder Judicial, ninguna persona con la que tenga parentesco; ni primos, ni tíos, ni hermanos”, manifestó.

En la entrevista y con la interacción de los seguidores del noticiario, surgió el nombre de Efrén Enríquez, de quien dicen que es su yerno y es juez.

“Es un tema que me molesta en sobremanera”, remarcó y explicó que el susodicho no está casado con su hija, aunque si tienen una relación de noviazgo.

“Que me presenten el acta de matrimonio o me comprueben que viven juntos, para poder sustentar esa afirmación. Esa es una falta de respeto para mi hija y eso no se vale”, comentó.

Además, señaló que Efrén Enríquez es juez en reserva, es decir, participó en una convocatoria que conlleva un proceso de selección muy rígido, de cuyo resultado el magistrado presidente sería el último en enterarse.

Por otro lado, aceptó que si bien si adquirió una propiedad en este tiempo que lleva de gestión, es un bien que puede ser justificado plenamente y en congruencia con el salario que percibe por su trabajo.

No hemos parado”

Calderón Rosas, quien en 2002 fue nombrado presidente del Instituto Estatal Electoral y en 2014 Secretario Académico de la Universidad Juárez (UJED), también habló del trabajo que se ha realizado en plena pandemia, pues muchas cosas no pararon.

Declaró que la materia familiar no se dejó de atender, no solamente con los cinco juzgados familiares del Palacio de Justicia, sino también en el Centro de Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes, en el Centro de Justicia para Mujeres y en el Juzgado de Adopciones.

En la materia penal, citó que tan solo durante el tiempo de contingencia, alrededor de 360 personas que se encontraban privadas de su libertad, fueron absueltas, mediante esquemas de coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública.

Algunos tenían decretada la prisión preventiva y se les cambió la medida cautelar por la de presentarse a firmar, por poner un ejemplo.

Los juzgados civiles y los mercantiles, también estuvieron abiertos, incluso aprovecharon para ordenar los espacios, sobre todo los archivos, realizando labores de guardia.

Hay mil 150 personas en condición de vulnerabilidad al COVID-19 en el Poder Judicial, de las cuales unas 180 han estado trabajando desde su casa, lo que representa alrededor del 10 por ciento del total de los trabajadores.

Sin embargo, lo que algunos abogados exigen es que se habrá todo, cuando hace ya un tiempo que se abrió la Oficialía de Partes, además de que fueron admitidas todas las nuevas demandas y promociones que presentaron.

Además, existe el ordenamiento de que una vez que el Poder Judicial abra en su totalidad, los jueces deben tener todas las sentencias, para notificar de inmediato.

La apertura se ha dado de forma ordenada, tal y como se requiere, de acuerdo con la situación que se está viviendo en el estado.

No dejó de lado el tema de las nuevas tecnologías que se requieren para fortalecer y agilizar el trabajo del Tribunal Superior de Justicia y del Consejo de la Judicatura y refirió que se requieren alrededor de 50 millones de pesos, para atender el rezago.

También mencionó la labor que se ha llevado a cabo con la basificación de 121 de entre 250 y 280 personas que no contaban con este beneficio, que da certidumbre a los trabajadores.

De esta manera, el entrevistado recalcó que no se ha dejado de trabajar en el Poder Judicial durante el tiempo de la contingencia, sino que se ha tenido que laborar de otra manera, teniendo en cuenta que la impartición de justicia es prioridad.