Cadena Solidaria: se duplica número de familias que suplican ayuda

Texto: Daniel Estrada O.

A través de Pastoral Social, la Iglesia Católica entrega despensas a quienes por la pandemia necesitan ayuda alimentaria

Se duplicó el número de personas que acuden a “Cadena Solidaria”. La entrega de despensas comenzó el pasado 21 de abril, con la entrega de un promedio de 50 despensas al día; hoy se reparten alrededor de 100 diarias y a veces hasta faltan, debido a que la necesidad va en aumento. La Pastoral Social de la Arquidiócesis de Durango implementó una campaña de entrega de medicamentos y pañales para adultos y bebés, al prever el impacto negativo de la pandemia en los sectores vulnerables.

La pandemia ha causado mucho daño a la sociedad duranguense; todos los sectores se han visto afectados de una u otra forma en su economía. Pero son los que de por sí no tenían nada, quienes ahora la están pasando peor.

Frente a esta necesidad, la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Durango, en conjunto con otros organismos de la sociedad civil e iniciativa privada, puso en marcha la campaña “Cadena Solidaria en Durango”.

La necesidad es tal, que de mediados de abril, cuando inició a operar, hasta los primeros 10 días de julio, se ha duplicado la demanda de despensas y otros artículos, como pañales y leche en sus diferentes presentaciones.

Laura Martínez Amaya, quien forma parte de la Pastoral Social, platicó que es mucha la necesidad que existe entre las familias que viven en las colonias vulnerables de la ciudad de Durango, a quienes la contingencia las ha golpeado más duro que al resto de la población.

“Nosotros como parte de la Pastoral Social y de la Iglesia Católica, desde que comenzó la contingencia por el COVID-19, pensamos en la manera de ayudar, si no a todos, a quienes podamos alcanzar dentro de nuestras posibilidades”, comentó.

De esta manera, a mediados de abril comenzó la recolección de despensas y alimentos, al anticipar que venía una situación muy crítica, sobre todo para las personas que menos tienen.

Muchas personas se quedaron sin empleo, debido a las medidas que se implementaron en algunos centros de trabajo; los que se ocupaban en actividades temporales, ya no tienen las mismas oportunidades, mientras que los pequeños negocios han quebrado en su mayoría.

“Contamos con la venía del arzobispo Faustino Armendáriz Jiménez, para activar este centro de acopio y así ponernos a entregar despensas”, relató.

Recordó que desde el pasado 21 de abril se puso en marcha la repartición de despensas y otros artículos, de lunes a viernes, con un promedio de entre 70 y 100 despensas diarias, hasta ahora.

Señaló que entre las personas y organizaciones que se han sumado a la donación de diferentes productos, están las cámaras empresariales, diputados y otros ciudadanos con deseos de ayudar al prójimo.

Citó que la empresa Maelsa, de construcciones eléctricas y maquinaria, semanalmente han estado haciendo donaciones, con un promedio de 300 despensas, lo que ha ayudado a alcanzar a más personas.

Martínez Amaya comentó que no hay ninguna condición para la entrega de ayuda; lo único que se pide es acudir por ella de forma ordenada, pues no son pocos los que a diario acuden al centro de acopio.

“A diario recibimos a personas de la tercera edad, madres solteras, parejas jóvenes con hijos pequeños y embarazadas, son los que tienen preferencia, pero la ayuda nunca se niega a quien la necesita”, apuntó.

Para hacer las cosas en orden, las personas que necesitan la ayuda acuden por una ficha en la mañana, para luego formarse y esperar a que comience la repartición.

El horario de atención es de 10:00 a 14:00 horas, aunque si hay necesidad, el centro de acopio y reparto, ubicado en la calle Zarco no. 209 permanece abierto hasta las 15:00 o 16:00 horas.

Asimismo, cada una de las 98 parroquias que conforman la Arquidiócesis se han convertido en centros de acopio, con el objetivo de facilitar la donación a quienes quieren sumarse a la noble causa.

Hay que tener en cuenta que además de la ayuda en especie, que siempre es bien recibida, también se pueden realizar donativos en efectivo, a través de la cuenta bancaria BBVA Bancomer 0137336276.

Laura Martínez mencionó que las donaciones nunca sobran, pues la demanda de ayuda ha crecido desde que se puso en marcha la campaña, de tal manera que de un promedio de 50 despensas diarias que se repartían en un principio, ahora son hasta 100.

“Desde que comenzó julio hemos visto un mayor incremento en la demanda de despensas. Estamos haciendo un promedio de 100 despensas y ya hay personas que se han quedado sin recibir la ayuda”, dijo.

Lo que hacen es que al día siguiente regresan más temprano, además de que se les da prioridad, para que no se queden sin llevar algo para sus familias.

Dijo estar segura de que la demanda de apoyo seguirá creciendo, pues la pandemia no tiene para cuando terminar y cada vez hay más personas que no tienen ni para comer.

Por eso estamos pidiendo a través de todos los medios, que los que tienen la posibilidad, se sumen a esta noble causa y hagan sus donativos en especie o en efectivo”, subrayó.

Un kilogramo de arroz, una bolsa de frijol, unas latas de atún o verduras, pañales que ya no se utilizaron, todo eso sirve para poder elaborar despensas y entregarlos a quienes necesitan la ayuda con urgencia.

Hay que recordar que esta campaña tiene como objetivo apoyar a las personas que se han visto severamente afectadas por los efectos colaterales que ha ocasionado la contingencia por la pandemia del Covid-19.

En la sede de la Pastoral Social, siempre hay personas que se desempeñan de manera voluntaria, para la elaboración de las despensas, el reparto, el acopio de insumos y todo lo que tiene que ver con la campaña.

En el momento en el que La Semana Ahora visitó el lugar, había buen ánimo tanto en los beneficiarios, como en los voluntarios, debido a la oportunidad que tuvieron ese día de entregar pollos, debidamente congelados para evitar su rápida descomposición.

El regreso a los templos

El sacerdote Noé Soto Valdez, vocero de la Arquidiócesis de Durango, destacó la reapertura de las parroquias y templos para las celebraciones eucarísticas de forma presencial y subrayó que las cosas se han hecho con júbilo pero en orden.

Indicó que se han implementado las medidas de prevención indicadas por las autoridades de salud, para evitar los contagios en los centros religiosos, de tal forma que se pueda seguir celebrando las misas de forma presencial.

Los feligreses han hecho caso a las indicaciones; las personas de la tercera edad y los niños se mantienen en sus casas, además de que en los recintos se han implementado algunas medidas, como los tapetes sanitizantes, el gel antibacterial, el chequeo de la temperatura y se ha evitado rebasar el 25 por ciento de la capacidad total del lugar.

Consideró que la Iglesia Católica de Durango está en condiciones de continuar con esta dinámica de prevención, con el propósito de ayudar a fortalecer la vida espiritual de los feligreses, sin olvidar que se vive una pandemia, y hay que tomar las precauciones debidas.

Señaló que hasta el momento no se ha tenido ningún caso positivos entre quienes están al servicio de la Iglesia en esta Arquidiócesis.

En determinado momento se tuvo la necesidad de hacer tres pruebas al mismo número de sacerdotes, mismas que resultaron negativas, por lo que ellos se reincorporaron a sus actividades.

Explicó que tenían algunos síntomas que hacían sospechar de un posible contagio, pero una vez que se les hizo la prueba el resultado fue negativo.