En el caso de las luminarias, ¿Salum irá contra todos los involucrados?

Jul. 26. 2020

Por: Víctor R. Hernández

El incontenible avance de la pandemia del Covid-19 en el estado (3 mil 515 personas contagiadas hasta ayer domingo 26 de julio, así como 282 defunciones), no ha permitido que la sociedad capitalina aprecie en su exacta magnitud la denuncia que el alcalde Jorge Salum del Palacio sacó a la luz el jueves 16 de durante la sesión extraordinaria de cabildo.
Como se dio a conocer a través de los medios locales, el alcalde Salum del Palacio pidió ante Sesión de Cabildo Privada Extraordinaria, la rescisión del contrato a la empresa que vendió más de 35 mil lámparas led al Ayuntamiento, en el gobierno de José Ramón Enríquez Herrera a un claro sobreprecio que obliga a la administración a su cargo a pagar más de mil 200 millones en los próximos 20 años.

La solicitud de cancelación de dicho contrato, para renegociarlo, si es que la empresa quisiera hacerlo, se apoya en los siguientes elementos:
1.- De acuerdo con el alcalde, al realizar el comparativo de costos se encontró que los servicios que le fueron contratados a la empresa (de la que por cierto, no se ha dado a conocer su identidad), terminarán costando entre 500 y 800 millones de pesos más, cuando en su momento, Enríquez Herrera garantizó que tal gasto se pagaría con los mismos ahorros que se generaran del nuevo equipo de alumbrado público.
Sin embargo, no ha sido así pues mensualmente el municipio capitalino ha tenido que pagar a la empresa 7 millones 700 mil pesos y a la Comisión Federal de Electricidad

más de 5 millones; en total, el gobierno municipal eroga mensualmente más de 13 millones, cuando antes de la compra del equipo, el gasto mensual ascendía a poco más de 6 millones de pesos. El ahorro mensual es, si a caso, de un millón 200 mil pesos mensuales.
2.- La empresa se comprometió a instalar 35 mil 883 luminarias, pero actualmente solo se tienen contabilizadas 35 mil 489, por lo que existe un faltante de casi 400 luminarias.
“Desde campaña he señalado que el manejo adecuado y honesto de los recursos sería una prioridad en mi Gobierno, por lo cual este día se pone a consideración del Cabildo la inminente necesidad de cancelar el contrato, que por sí mismo tiene inconsistencias desde origen”, argumentó el alcalde.

3.- La pasada Administración Municipal solicitó inscribir en el Registro Público Único de Financiamientos y Obligaciones de Entidades Federativas y Municipios, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las obligaciones derivadas del contrato. Sin embargo, el Registro Público desechó la solicitud. Este registro es fundamental para dar legalidad y vigencia al contrato, no obstante, este trámite nunca se realizó.
La ley contempla que los contratos de Asociación Público Privadas (APP) pueden terminarse por razones de interés general, lo cual, tras todo lo mencionado queda claro que debe finalizarse y trabajar bajo mejores condiciones.
Hasta aquí, el recuento que hace el alcalde se encuentra plenamente justificado para que se renegocie el contrato o se cancele.

Pero falta la variable política. Y podría ser aquí en donde el alcalde se encuentre con el obstáculo más importante que lo obligue (si su posición de combatir la corrupción no es genuina), a dar marcha atrás y dejar todo como está en perjuicio de los intereses de la sociedad. Si se quedara en este escenario, se ubicaría como todos los alcaldes anteriores: tapaderas de los actos de corrupción de sus antecesores, y por tanto, también quedaría como un alcalde corrupto.
Pero, cuáles son los componentes que integran esta variable política? Veamos.

A) De acuerdo con lo aportado hasta la semana pasada por el presidente municipal Salum del Palacio, todo hace parecer que la propuesta de Enríquez Herrera estuvo planeada para realizar un mega fraude a la administración municipal.B) Pero esta enorme estafa a la ciudadanía capitalina, no fue ejecutada solo por el ahora senador de la República; contó con la complicidad y colaboración de varios actores.
C) Estos actores formaron parte del cabildo que acompañó a Enríquez Herrera, así como algunos de sus propios funcionarios.

D) El otro grupo de colaboradores de esta estafa, se ubica en el Congreso. Los legisladores que no sólo aprobaron el endeudamiento del municipio por un servicio hoy carísimo y de mala calidad, sino que lo defendieron en su momento.Si el alcalde Salum del Palacio pretende trascender como el primero en la historia contemporánea que decide profundizar con seriedad, en el combate a la corrupción, deberá tener claro que para ello, deberán rodar varias cabezas de su actual gobierno que estuvieron inmiscuidas en este vergonzoso caso, así como conocidos compañeros de partido.
Esperaremos y diremos.