Caso luminarias: ahora a enfrentarse a los intereses políticos que lo rodean

Texto: La Semana Ahora

Hay funcionarios, políticos y diputados panistas, así como del PRI, que tienen que explicar lo que se perfila como un mega fraude

Tras la aprobación del Cabildo capitalino de cancelar el contrato a la empresa que vendió las más de 35 mil luminarias a un sobreprecio de tres veces, o más, de su precio normal, el alcalde Jorge Salum del Palacio se anotó un triunfo momentáneo; sin embargo, durante la semana pasada surgió una nueva ecuación estrechamente relacionada con lo que se perfila a ser el mega fraude del trienio. Y esa nueva ecuación está integrada por una serie de componentes políticos que, de resolverse a favor del municipio, alterarán el ambiente político-electoral que ya está en marcha.

Como se recordará, y lo hemos anotado en anteriores reportajes, el 16 de julio, Salum del Palacio citó sorpresivamente a una sesión extraordinaria de cabildo con un único tema: el caso del contrato de las luminarias que se instalaron durante el gobierno de José Ramón Enríquez Herrera.

La solicitud de cancelación de dicho contrato, para renegociarlo, si es que la empresa quisiera hacerlo, se apoya en los siguientes elementos:

1.- De acuerdo con el alcalde, al realizar el comparativo de costos se encontró que los servicios que le fueron contratados a la empresa (de la que por cierto, no se ha dado a conocer su identidad), terminarán costando entre 500 y 800 millones de pesos más, cuando en su momento, Enríquez Herrera garantizó que tal gasto se pagaría con los mismos ahorros que se generaran del nuevo equipo de alumbrado público.

Sin embargo, no ha sido así, pues mensualmente el municipio capitalino ha tenido que pagar a la empresa 7 millones 700 mil pesos y a la Comisión Federal de Electricidad, más de 5 millones; en total, el gobierno municipal eroga mensualmente más de 13 millones, cuando antes de la compra del equipo, el gasto mensual ascendía a poco más de 6 millones de pesos. El ahorro mensual es, si a caso, de un millón 200 mil pesos mensuales.

2.- La empresa se comprometió a instalar 35 mil 883 luminarias, pero actualmente solo se tienen contabilizadas 35 mil 489, por lo que existe un faltante de casi 400 luminarias.

“Desde campaña he señalado que el manejo adecuado y honesto de los recursos sería una prioridad en mi Gobierno, por lo cual este día se pone a consideración del Cabildo la inminente necesidad de cancelar el contrato, que por sí mismo tiene inconsistencias desde origen” , argumentó el alcalde.

3.- La pasada Administración Municipal solicitó inscribir en el Registro Público Único de Financiamientos y Obligaciones de Entidades Federativas y Municipios, dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), las obligaciones derivadas del contrato. Sin embargo, el Registro Público desechó la solicitud. Este registro es fundamental para dar legalidad y vigencia al contrato, no obstante, este trámite nunca se realizó.

La ley contempla que los contratos de Asociación Público Privadas (APP) pueden terminarse por razones de interés general, lo cual, tras todo lo mencionado queda claro que debe finalizarse y trabajar bajo mejores condiciones.

Hasta aquí, el recuento que hace el alcalde se encuentra plenamente justificado para que se renegocie el contrato o se cancele.

Pero falta la variable política. Y podría ser aquí en donde el alcalde se encuentre con el obstáculo más importante que lo obligue (si su posición de combatir la corrupción no es genuina), a dar marcha atrás y dejar todo como está en perjuicio de los intereses de la sociedad. Si se quedara en este escenario, se ubicaría algunos de los alcaldes anteriores: tapaderas de los actos de corrupción de sus antecesores, y por tanto, también quedaría como un alcalde corrupto.

Durante la campaña de 2019, Salum del Palacio invitó a la senadora Xóchitl Gálvez, ex alcaldesa de lo que se conoció como la delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México. Al conocer el caso de las luminarias, criticó fuertemente a Enríquez Herrera.

Enseguida, la información que apareció en Eje Central, portal de información y análisis de Raymundo Rivapalacio:

La senadora Xóchitl Gálvez Ruiz criticó el gasto realizado por la administración del  municipio de Durango, por comprar lámparas LED en un costo de casi 30 mil pesos por unidad, lo que significó una inversión total de más de mil millones de pesos, de acuerdo a la panista (1).

En conferencia de prensa, donde acompañó a Jorge Salum, candidato por el PAN para la alcaldía de dicho municipio en el estado de Durango, Gálvez expresó que se necesita ser «ratero o pendejo» para tomar una decisión como esa.

Por lo anterior, la senadora criticó que se vendiera como «el gran proyecto» la instalación de lámparas LED a pesar del costo invertido, lo que fue una «decisión inadecuada».

Gálvez Ruiz aseguró que en la delegación Miguel Hidalgo, en la Ciudad de México, se colocaron 28 mil lámparas por 50 millones de pesos y se cambiaron en su totalidad por 150 millones de pesos, lo que significó un costo de 7 mil pesos por lámpara.

Actualmente, Durango es presidido por José Ramón Enríquez Herrera, de Movimiento Ciudadano, quien recientemente solicitó licencia para emprender campaña y reelegirse en la presidencia municipal, puesto por el que también compite el panista Jorge Salum.

Hasta aquí la nota publicada en Eje Central, el 18 de mayo de 2019.

Salum de acerca a un

fuerte conflicto político

Pero, ¿cuáles son los componentes que integran esta variable política? Veamos.

De acuerdo con lo aportado hasta la semana pasada por el presidente municipal Salum del Palacio, todo hace parecer que la propuesta de Enríquez Herrera estuvo planeada para realizar un mega fraude a la administración municipal.

Pero esta enorme estafa a la ciudadanía capitalina, no fue ejecutada solo por el ahora senador de la República; contó con la complicidad y colaboración de varios actores.

Estos actores formaron parte del cabildo y del gobierno que acompañaron a Enríquez Herrera y que hoy, se encuentran en la administración de Salum del Palacio.

Iván Gurrola, diputado local por Morena, hizo circular el 22 de julio, un video en el que enlista los nombres de probables involucrados en este mega fraude.

Se trata de una farsa, “una bomba de humo para tratar de ocultar los malos resultados del Gobierno (…) parece que es una gran farsa previa al primer informe de Gobierno”, asegura el diputado por Morena.

“Hay que recordar que este contrato se firmó por un alcalde panista (José Ramón Enríquez, quien llegó a la alcaldía por el PAN-PRD), se aprobó por los regidores panistas, se aprobó en el Congreso por los diputados panistas, y muchos de los involucrados hoy forman parte de la administración”.

En tal sentido, si realmente el actual Gobierno municipal liderado por Jorge Alejandro Salum del Palacio quisiera meter orden en este asunto, estarían pidiendo la renuncia de todos los partícipes para que se separen del cargo mientras se realiza una investigación de fondo.

En su denuncia pública, Gurrola Vega mencionó algunos nombres de los presuntos involucrados, primeramente de Luz María Garibay Avitia, quien ocupó con José Ramón, el cargo de síndico municipal, puesto que hoy también desempeña con Salum.

“Ella defendió en el Pleno, lo que decía eran las bondades del contrato, y presentó argumentos para que se aprobara en el anterior Cabildo”, asegura Gurrola.

También lo aprobó Minka Hernández Campuzano, actual secretaria particular de Jorge Salum, y que antes era regidora. Ella aprobó en su momento, el contrato en el Comité de Adquisiciones.

De igual forma señaló a Fernando Rocha Amaro, quien desde entonces es regidor, y quien aprobó el contrato de luminarias.

Claudia Ernestina Hernández Espino, antes secretaria del Ayuntamiento y actual regidora, “pero aparte ella fue la que solicitó al Congreso la autorización para esta APP”.

En su lista, Iván Gurrola se refiere también a Mario Garza Escobosa, actual secretario del Ayuntamiento, quien era diputado local  suplente de Jorge Salum y aprobó la APP, “incluso en aquel tiempo la defendió en el Congreso”.

De igual manera fue aprobada por Jorge Pérez Romero, en su responsabilidad como diputado local suplente; ahora Jorge Pérez es titular de servicios públicos. Además, Norma Isela Rodríguez, diputada local también lo aprobó y, actualmente es directora de Educación Municipal.

“Todos están involucrados, es una gran farsa decir que no sabían, cuando todos tuvieron conocimiento. Si lo aprobaron en el Cabildo y en el Congreso tenían conocimiento de lo que iba a pasar”.

Entonces, si realmente quieren llegar a fondo con esta investigación hubieran presentado una denuncia en la Fiscalía Anticorrupción y no solo una denuncia pública.

Gurrola Vega finalmente comentó que lo que se entiende desde lejos es que al parecer se está extorsionando a la empresa, “lo que pareciera es que este nuevo gobierno está renegociando no la deuda, sino los moches que quisieran que les dieran”.

El otro grupo de colaboradores de esta estafa, se ubica en el Congreso. Los diputados, de la anterior legislatura, que no sólo aprobaron el endeudamiento del municipio por un servicio hoy carísimo y de mala calidad, sino que lo defendieron en su momento.

Además de los panistas Mario Garza, Jorge Pérez Romero y Norma Isela Rodríguez, también se debe tomar la declaración a actores como Gina Campuzano, quienes también estuvieron en la pasada legislatura.

Del PRI, habrá que esperar las declaraciones de Luis Enrique Benítez Ojeda, Ricardo Pacheco Rodríguez, y Francisco Ibarra Jáquez.

Si el alcalde Salum del Palacio pretende trascender como el primero en la historia contemporánea que decide profundizar con seriedad, en el combate a la corrupción, deberá tener claro que para ello, deberán rodar varias cabezas de su actual gobierno que estuvieron inmiscuidas en este vergonzoso caso, así como conocidos compañeros de partido y llamar a cuentas a los priistas que también avalaron.

Claro, el buscar la verdad de las cosas, la mayoría de las veces, exige coherencia y entereza para enfrentar sus consecuencias.

¿Jorge Salum está decidido a eso?