Ignacio Mier y Gonzalo Yáñez, le entregan las elecciones a Ismael

De pronto, las altas expectativas de Morena en el estado, se vienen a bajo tras decisiones absurdas y sospechosas de ambos personajes

Texto: La Semana Ahora

El 16 de enero por la mañana a través de un tuit y 25 palabras, Héctor Vela Valenzuela anunciaba su renuncia a la militancia en el Partido Revolucionario Institucional, PRI, en el que había participado durante más de 25 años.

“Hoy he decidido renunciar a mi militancia partidista sin rencores y sin enojos. El PRI se ha alejado de la gente. Es tiempo de retirarse”.

En otro mensaje argumenta su decisión: “Hoy en el PRI pesan más los intereses de grupo que los principios de democracia y justicia social. Al haberse perdido todo ello, habré de transitar por la ruta ciudadana”.

Desde la primera semana de enero las versiones sobre la salida de quien en la pasada administración estatal fuera dos veces secretario de educación, además Secretario General del Gobierno y legislador estatal, se fortalecían. Lo mismo la posibilidad, porque entonces sólo eso era, de la participación del ingeniero como candidato a un puesto de elección popular desde Morena. Los encuentros en “lo obscurito” se hacían cada vez más frecuentes en las oficinas del delegado morenista Rosendo Salgado.

El 30 de enero, reapareció de nueva cuenta ante los medios de comunicación. Ahora para hacer oficial que tanto Morena como el PT y Partido Encuentro Social, PES, lo invitaban formalmente para que fuera su candidato a diputado federal por el Distrito IV.

“Acepto la invitación para ser candidato por la coalición electoral conformada por Morena, PT, y Encuentro Social, con la firme intención de unirme al proyecto de gobierno del precandidato a la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador”.

Agradeció el interés manifestado por dichos institutos políticos, quienes en días pasados, de manera pública le hicieron la invitación para formar parte del bloque electoral que le dará el cambio que México requiere, para los próximos seis años.

Dijo que, por el momento, no se encuentra definida en qué posición sería la candidatura, ya que aún está en pláticas con las dirigencias en la entidad, por lo que se pronunció respetuoso de los estatutos y procesos internos que se llevan a cabo, y será en los próximos días cuando esto quede determinado. Sin embargo, tanto la representación del Morena como del PT indicaban que el distrito que les interesaba para Héctor Vela era el IV Distrito Federal.

Dos meses después de la renuncia a su militancia priista, Vela Valenzuela se informa a través de los medios de comunicación que siempre no, que el comité electoral de Morena ha designado a Gustavo Pedro Cortez para ser candidato por ese distrito.

El 16 de marzo, en la página electrónica del diario Contexto se daba a conocer que “el líder social, Gustavo Pedro Cortés, aseguró que la candidatura al distrito 04 federal por Morena se le atravesó, pues él personalmente no había considerado esa opción”.

“Solo unas horas antes se dieron a conocer versiones que señalan que Gustavo Pedro Cortés y Alejandro González Yáñez, serán los candidatos a la diputación federal y al Senado y no los ex priístas, Héctor Vela Valenzuela y Otniel García Navarro, quienes renunciaron a su partido buscado un espacio de elección popular en Morena.

Gustavo Pedro aseguró que no tiene notificación oficial, pero tiene información que el partido está llevando a cabo los trámites ante el Instituto Nacional Electoral (INE), por lo que esperará la confirmación, “para no cantar victoria antes de tiempo”.

“Lo que me han dicho extraoficialmente, es que hubo una encuesta entre varios interesados en ese distrito, yo no estaba, no estaba la idea de ser candidato, la candidatura se atravesó, pero pues hay que esperar la confirmación y ojalá y se dé para apoyar a Andrés Manuel de cara a esta contienda; vamos a ganar la Presidencia de la República, pero también hay que ganar los distritos para ayudarle a Andrés Manuel a gobernar”.

LA DISPUTA POR

EL BOTIN MORENISTA

Luego del tropezón de Rosendo Salgado Vázquez, que se dio a conocer por las Redes Sociales durante la segunda semana de julio y el juicio que se le inició desde la Comisión Nacional de Honor y Justicia, la llegada de Ignacio Mier Velazco como nuevo delegado, mientras Rosendo enfrentaba el juicio, se convirtió en el punto de partida de una nueva realidad que se iría construyendo soterradamente y que emergería con toda su fuerza durante la segunda semana de marzo.

El 12 de enero, otro actor resurgiría de sus cenizas para montarse en la cresta de contrataciones de expriistas que Rosendo y sus operadores preparaban, Gonzalo Yáñez. Ese día, en las instalaciones del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, IEPC, decenas de banderas del Partido del Trabajo coparon el instituto electoral y le dieron otra connotación al Movimiento de Regeneración Nacional: ahora estaría bajo el manto del petismo gonzalista.

Las semanas posteriores a la incorporación del PT a la coalición morenista, fueron de éxito tras éxito, ante la contratación de figuras priistas. Juan Ávalos, Otniel García, Marina Vitela, Iván Gurrola, El Gato Adame y de líderes empresariales como Alejandro de la Peña y Francisco Quiñones.

Y conforme avanzaban las semanas, el movimiento de López Obrador, crecía como la espuma en la entidad, incluyendo la comarca lagunera. La visita de López Obrador vendría “amarrar” la cadena de éxitos del morenismo-petismo.

Sin embargo, al entrar a la primera semana de marzo las cosas comenzaron a cambiar, a enrarecerse. Por ejemplo, el 6 de marzo, fecha en que visitaron la ciudad de Durango, Beatriz Gutiérrez, esposa de López Obrador, y Tatiana Clouthier, vocera del candidato presidencial, ante los medios de comunicación estuvieron los representantes de Morena y Otniel García, pero nadie del Partido del Trabajo. Gonzalo había salido a la Ciudad de México y Primitivo Ríos no quiso acompañar a los morenistas en su encuentro con la prensa, por no haberle avisado con anticipación.

Pero, a partir de esa visita de la esposa de López Obrador, comenzó a correr el rumor que Gonzalo y no Otniel García, encabezaría la fórmula para el senado.

Y sería la semana pasada cuando esta versión se fortalecería y el viernes 16 de marzo se oficializaría: Gonzalo sería registrado como primero en la fórmula para el senado de la República, pero había otra noticia, Ignacio Mier, impondría a Gustavo Pedro Cortez como candidato a diputado federal por el IV Distrito.

Un verdadero balde de agua helada no sólo a los priistas que habían abandonado ese instituto político para fortalecer a AMLO, sino a una parte de la sociedad civil arrastrada por el entusiasmo de priistas y la moda de ser morenista.

El mismo viernes durante el día imperó la confusión. Unas versiones aseguraban que Gonzalo había aceptado la postulación para guardarle la posición a Otniel García, ante la pretensión del Partido Encuentro Social, PES, de inscribir como candidato al senado a Óscar García Barrón. También, conforme avanzaba el viernes, los expriistas amenazaban de condicionar la participación de Marina Vitela como segunda en la fórmula al senado, si Otniel encabezaba la misma. Para el sábado se confirmaría que Gonzalo (supuestamente por insistencia de Alberto Anaya), se inscribiría como candidato al senado y Marina se rehusaba a ir en fórmula con el dirigente estatal del PT. Ella aceptaría la candidatura a diputada federal por el Distrito II, con cabecera en el municipio de Gómez Palacio y Nancy Vázquez acompañaría a Gonzalo en la segunda fórmula.

Y a estas decisiones absurdas e increíbles por quienes ya auguraban un crecimiento espectacular de Morena en la entidad, siguieron otras que desde ahora vuelven a ubicar a la coalición “Hagamos Historia”, como un participante testimonial en la disputa de los espacios a diputaciones locales, federales y el senado.

Por ejemplo, Ignacio Mier, amigo desde hace años de Ismael Hernández Deras, tomó tres decisiones trascendentes para el movimiento de López Obrador en Durango. Sacó a Héctor Vela como candidato federal al Distrito IV e inscribió a Gustavo Pedro Cortez, quien enfrenta un proceso interno dentro de ese partido. Vetó a José Ángel Beltrán como candidato a diputado por el Distrito I e inscribió a una mujer desconocida de nombre Martha Olivia, una comerciante de madera del municipio de Tepehuanes que tendrá que hacer campaña en una parte de los fraccionamientos residenciales de Durango capital, así como en colonias populares de la ciudad de Durango y regiones complicadas en el municipio del Mezquital.

También inscribió Ignacio Mier a Maribel Aguilera, gente cercana de toda la vida de Ismael Hernández Deras. Maribel irá como candidata a diputada federal por el Distrito III. Se trata de tres decisiones sospechosas.

¿Por qué? Porque todas benefician al grupo Ismaelita. En el Distrito uno federal, la decisión de Ignacio Mier, permitirá una campaña fácil, sin presiones del priista Adán Soria Ramírez. La decisión de poner a Gustavo Pedro Cortés como candidato al Distrito IV federal, beneficia a Pedro Ávila Nevárez, gente cercana al senador Hernández Deras. El colocar a Maribel Aguilera, gente cercana a Ismael, le da amplias ventajas a Carlos Matuk López de Nava, candidato a ese mismo distrito y actual dirigente estatal de la CNC, sector del que Ismael Hernández Deras es dirigente nacional.

¿Muchas coincidencias? No. en política no hay coincidencias. Alguien mueve las cosas para que coincidan y en el caso del debacle, desde hoy, cantado a Morena, alguien se vendió. Alguien le está haciendo el trabajo sucio a Ismael y tiene nombre y apellido: Ignacio Mier Velazco.

,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *