IP: de nuevo contra la pared; nuevas disposiciones Covid-19

Texto: Daniel Estrada O.

La industria restaurantera se inconforma porque es la más afectada

Semáforo rojo, duro golpe a empresarios. Para Miguel Camacho, presidente de la Canirac, la medida de cerrar los restaurantes a las 23:00 horas no es atinada, pues lastima todavía más a un sector que ha luchado por mantenerse en pie a pesar de la pandemia. Se ha insistido mucho en la necesidad de hacer obligatorio el uso de cubrebocas, por lo que, con las nuevas disposiciones, ahora sí se pretende aplicar sanciones a quienes no lo usan. Y es que a estas alturas y pese a las cifras de muertes y contagios hay quienes todavía dudan del COVID-19.

Como balde de agua fría le cayeron a la clase empresarial las nuevas disposiciones implementadas por el Gobierno del Estado, que tienen como objetivo evitar y reducir los contagios de COVID-19, luego de que el pasado lunes 3 de agosto Durango pasó de semáforo naranja a rojo, por determinación de la Federación.

Empresarios de Durango manifestaron su malestar, con este “Pacto de Responsabilidad Social”, con el argumento de que su economía ya ha sido duramente golpeada, como para hacer todavía más pesada la carga que ya les han generado las restricciones y protocolos, que han tenido que atender en los meses anteriores.

Miguel Camacho Herrera, presidente de la Cámara Nacional de Restaurantes y alimentos Condimentados (Canirac), es uno de los representantes empresariales con mayor disgusto, quien declaró que está en total desacuerdo con la reducción de horarios para el ramo.

“Nosotros como esenciales desde un principio nunca cerramos; la comida siempre tiene que estar disponible para atender las necesidades de las personas que la requieran”, apuntó.

El ordenamiento contempla el cierre a las 23:00 horas, de lunes a sábado, mientras que los domingos dejarían de atender a las 21:00 horas.

Lamentó que antes de tomar una decisión como esa, las autoridades estatales no hayan convocado a una mesa de trabajo en la que participaran los representantes de los restaurantes de Durango.

No es momento de hablar mal de los comercios informales, pero al salir a la calle a altas horas de la noche o entrada la madrugada, los puestos de hamburguesas y otros antojitos, están trabajando y muy probablemente así seguirán, mientras que los negocios formales serán obligados a cerrar temprano.

Camacho Herrera señaló la incongruencia que hay en el decreto emitido por el Gobierno Estatal, pues se contempla la implementación de filtros a partir de las 22:00 horas, a través de los cuales se conminará a los ciudadanos a ir a sus casas, mientras que a los restaurantes les permitirán abrir hasta las 11:00 horas.

Los empresarios del ramo ven advierten una inminente inhibición del servicio que ofrecen por la noche, ya que, con estas restricciones, muchas personas evitarán salir a cenar para no tener problemas con la autoridad. 

Hay que recordar que, de forma previa a la reactivación, se calculó que alrededor del 35 por ciento de los restaurantes de Durango habían cerrado y ya no se encontraban en condiciones para regresar.

No está de acuerdo con el manejo que se ha dado a la pandemia, por parte del doctor Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, de quien incluso, nueve gobernadores ya solicitaron su salida del gabinete federal, al considerar que no ha hecho las formas de manera adecuada

Dijo que las declaraciones y amagos hechos por López-Gatell, han generado incertidumbre y temor en el gremio restaurantero, en el ámbito nacional, que ven como su economía se tambalea.

Los empresarios del ramo están de acuerdo con las decisiones y acciones que se implementaron a nivel local, desde junio pasado y durante julio, para la reactivación económica paulatina.

El entrevistado opinó que a pesar de que la prioridad es la salud, no se deben dejar de atender las necesidades en materia económica, ya que se está viviendo una etapa difícil en el país, por la falta de dinero.

Citó que, en los últimos días, en Durango han abierto tres negocios relacionados con la venta de alimentos preparados, cuyos propietarios se juegan todo, a pesar de la pandemia, pero requieren apoyo y no comentarios como los que ha hecho el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud.

Admitió que en las últimas semanas se han registrado una serie de robos, no solamente en afectación de los restauranteros, sino de empresarios de diversos rubros, situación que atribuyó a las difíciles circunstancias económicas que ya se viven en la entidad.

Dijo que en el caso de una rosticería muy conocida con una sucursal en la vialidad “Factor”, se vio en la necesidad de cerrar sus puertas y buscar la reubicación luego de ser objeto de tres robos al hilo. Otros empresarios, refieren que han sabido de más casos en los que se ha cometido este tipo de delito.

No aceptan el semáforo rojo

Mauricio Holguín, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Durango, también se manifestó en contra de la ubicación de Durango en el semáforo rojo y todo lo que ello implica.

Alegó que en Durango se inició con las medidas de prevención con una anticipación de tres meses, mientras que se anunció que las autoridades de los estados y los municipios manejarían su propio semáforo.

Sin embargo, el funcionario federal tomó la batuta y ubico a los estados en los semáforos, según su consideración, más como un acto político, que como una medida de salud.

En caso de que se quieran cerrar los establecimientos no esenciales que operan atendiendo una serie de protocolos que les ayudan a evitar los contagios, Durango se estaría exponiendo a una catástrofe económica.

“Para nosotros es prioridad defender que los negocios sigan abiertos, con el compromiso de que se seguirán atendiendo los protocolos que ayudan a evitar la proliferación de virus”, expuso.

Por lo pronto, se estima que son más de dos mil los comercios que han cerrado sus puertas, aunque de esto, algunos todavía tienen la intención de regresar.

En cuanto a empleos, estimó que entre formales e informales, fácilmente ya se perdieron más de 20 mil en Durango, durante la pandemia.

En el caso de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) Durango, su presidenta Magdalena Gaucín Morales, refiere que si bien no se tiene una cifra de empresas que han cerrado, si se estima que estas ascienden al 20 por ciento.

Se ha hecho lo posible por mantener la mayor cantidad de empleos, pero los empresarios ya se acabaron sus ahorros y no tienen forma de adquirir los insumos que les permitan reactivarse.

El Pacto de Responsabilidad Social

Ante la ausencia del Gobernador, cuando menos física, debido a su aislamiento por el COVID-19, Adrián Alanís Quiñones, titular de la Secretaría General de Gobierno, se encargó de divulgar las nuevas disposiciones.

El funcionario estatal declaró que el uso de cubrebocas ya es obligatorio y quien no lo utilice será sancionado con trabajo comunitario, con lo que se busca evitar el castigo pecuniario, ya que la autoridad reconoce que en estas circunstancias no se puede afectar el bolsillo de los ciudadanos.

Están prohibidas las reuniones con una asistencia de más de 15 personas, pues ya se consideran masivas, aunque señaló que, en el caso de los centros religiosos, estos continuarán con las puertas abiertas, siempre y cuando cumplan con los  protocolos previamente establecidos.

La venta de bebidas con contenido alcohólico será hasta las 10 de la noche de lunes a viernes, mientras que los sábados terminará a las seis de la tarde, y los domingos, no habrá.

Habló de los filtros de revisión vehicular que se implementarán a partir de las 22:00 horas, mientras que los sábados y domingos estarán operando durante todo el día.

Advirtió que las unidades de transporte público que circulen y presenten sus servicios sin placas, serán retiradas hasta por 15 días.

Mientras tanto, a los vehículos particulares sin placas o sin identificación de alguna organización social, no se les permitirá circular.

Habrá vigilancia también en lugares como El Pueblito, El Saltito, Nombre de Dios y otros sitios que son muy visitados por los duranguenses, para evitar las aglomeraciones.

Alanís Quiñones manifestó que esto no es un toque de queda

pero es una determinación que se tomó con el objetivo de ayudar a reducir los contagios en la entidad, en donde no se ha podido reducir la movilidad.

Lo anterior fue publicado en el Periódico Oficial, aunque cada municipio deberá hacer las adecuaciones permitentes en sus reglamentos, para poder implementar las nuevas medidas.

La autoridad tiene elementos suficientes para justificar tales planteamientos, puesto que en las últimas semanas los contagios han llegado ya a los servidores de primer nivel, incluyendo al Gobernador.

Los contagios están presentes en dependencias estatales y municipales, e incluso la prensa no se ha librado de este virus cuya gravedad, hacer urgente la dispersión de una vacuna efectiva.