AMLO y la falacia de los hospitales Covid vacíos

Por: Víctor R. Hernández

Investigador de la UNAM y el The New York Times, exhiben  las medias verdades del gobierno federal

La noche del domingo 16 de agosto, la Secretaría de Salud confirmó 214 nuevas muertes por Covid-19 en el País, con lo que suman 56 mil 757.

Además, informó que hay 522 mil 162 casos acumulados, 4 mil 448 más que ayer.

De acuerdo con el reporte técnico diario, actualmente hay 41 mil 104 casos activos estimados, es decir, personas que iniciaron con síntomas en los últimos 14 días y quienes podrían transmitir el virus, número que representa el 7 por ciento de los casos confirmados.

Explicó que hay 522 mil 162 casos sospechosos y suman 573 mil 723 negativos, además, 355 mil 101 personas se han recuperado.

En cuanto a hospitalización, a nivel nacional hay un 38 por cierto de ocupación hospitalaria en camas generales, siendo los estados de Nayarit, Nuevo León y Coahuila los que encabezan la lista.

Mientras que en camas con ventilador, hay 34 por ciento de ocupación a nivel nacional y los estados de Nuevo León, Colima, Yucatán los que tienen menor disponibilidad.

En lo que respecta a Durango, la tarde del mismo domingo 16, las autoridades de salud reportaban 5 mil dos personas contagiadas con el Covid-19 y los decesos ya sumaron 396.

Entramos a la fase mas riesgosa de la pandemia, desde marzo 17 cuando iniciamos el primer confinamiento, pues cuando menos 4 mil 200 duranguenses contagiados se encuentran fuera de los hospitales, en sus domicilios particulares o caminando por algunas de las calles de los  34 de los 39 municipios que conforman la entidad.

Con todo y las cifras a la alza, el presidente Andrés Manuel López Obrador y el mismísimo Hugo López Gatell, sostienen que el plan sanitario sigue adelante pues ha sido exitoso, toda vez que se ha evitado la saturación de los hospitales.

El 25 de julio en Oaxaca, el mandatario mexicano señaló:

“Aunque han habido fallecimientos, y es algo muy doloroso, ningún mexicano se ha quedado sin atención médica. No se han saturado los hospitales, porque estamos pendientes, porque se atendió el problema a tiempo y de manera responsable», dijo en un discurso en Salina Cruz, Oaxaca.

«Hubieron países donde desgraciadamente, por no estar preparados y por pegarles de repente la pandemia, tuvieron que atender enfermos en la calle, y tuvieron que tomar en la disyuntiva dolorosísima de seleccionar a quién atendían, a los de más edad o a los jóvenes. Eso pasó en países europeos, muy doloroso», añadió.

Lopez Obrador sostuvo que México, donde el Covid-19 ha matado a más de 56 mil personas, tuvo «la suerte» de que el coronavirus llegó más tarde y dio tiempo para preparar los hospitales, pero a pesar de eso admitió que la pandemia ha durado mucho más.

Y es que el sustento para seguir presumiendo el éxito del plan anti Covid, es el que los hospitales, a mediados de agosto, no se encuentran saturados (un 38 % de ocupación). Ese es el éxito, aunque la cifra de contagios no pare y mucho menos la escalada de decesos.

El 13 de agosto, Carlos Bravo Regidor, articulista del diario Reforma, escribió bajo el título “No culpar a los Muertos”, lo siguiente.

“Mucha gente tiene miedo de ir a los hospitales, pero también muchos hospitales no están admitiendo a gente con síntomas de Covid.

Tienen que ir casi muertos para que los reciban.

“El lunes pasado The New York Times publicó un reportaje sobre el miedo a los hospitales que «lleva a muchos mexicanos a postergar el tratamiento del coronavirus hasta que es demasiado tarde». El texto relata dos historias de personas enfermas escépticas de acudir al hospital.

Las reporteras, Natalie Kitroeff y Paulina Villegas, explican que «muchos mexicanos aseguran que tienen razones válidas para desconfiar». Por ejemplo, que la tasa de letalidad es muy alta. En la Ciudad de México muere cerca del 40% de los hospitalizados por Covid-19. O bien, que son muy breves los tiempos de hospitalización de los pacientes que finalmente mueren (en la capital, ese tiempo es de doce horas).

Que las cifras oficiales están muy por debajo de las reales debido a la cantidad de pruebas que se hacen en el país. Que el Presidente ha «sembrado una amplia gama de dudas acerca del virus y la necesidad de buscar atención médica», por ejemplo, al defender «la idea de luchar contra la pandemia en casa, con ayuda de las familias, en lugar de en los hospitales».

Hasta aquí parte del artículo de Carlos Bravo en Reforma.

Uno de los indicadores que miden la gravedad de la pandemia por COVID-19 es la tasa de letalidad de la enfermedad. Es decir, cuántas de las personas que se contagiaron del nuevo coronavirus fallecieron por esa causa.

Al 12 de agosto, México tiene 10.9% de letalidad por COVID-19, una cifra siete puntos porcentuales arriba del promedio global (3.7%), según cifras de la Secretaría de Salud

Pero ese indicador es aún peor si lo acotamos y nos quedamos con las personas que mueren por COVID-19 estando hospitalizadas. La tasa de letalidad se eleva, en promedio, a 40%.

Eso significa que cuatro de cada 10 personas que son internadas por COVID-19 en México, pierden la vida. Una cifra altísima que puede estar relacionada, entre otras causas, con el tipo de medidas implementadas por las autoridades sanitarias, afirman especialistas.

En Durango, por fortuna, seguimos muy alejados de las cifras espeluznantes de muertos y contagiados, sin embargo, la letalidad sigue siendo alta y por ello, algo más que controlar la movilidad, se tiene que hacer en los días por venir.

Arturo Erdely, profesor de la UNAM, FES Acatlán, el 12 de agosto, colgó en su blog de Linkedin (https://es.linkedin.com/pulse/covid19mx-falso-descenso-arturo-erdely), parte de la serie de estudios que viene realizando respecto a la cantidad de muertes en México por la pandemia y el grado de letalidad en el país, en este renglón.

Bajo el título de “Covid-19mx: falso descenso”, Erdely escribe lo siguiente:

Hasta el 12 de agosto de 2020, a partir del análisis de los datos abiertos de la Secretaría de Salud, hay señales en el sentido de que la tendencia de nuevos casos confirmados por COVID-19 en México, por día de reporte, alcanzó un máximo justo al iniciar el mes de agosto, y comienza a dibujarse una tendencia hacia la disminución, con las usuales altas y bajas alrededor de ella:

Algo similar se aprecia con respecto a nuevas defunciones confirmadas por este coronavirus:

Sin duda es mejor comenzar a observar señales de un posible descenso de casos, que un estancamiento o incremento, pero aun así es importante tomarlo con cautela y medir adecuadamente lo que todavía queda por delante. Hasta el momento, dicha tendencia decreciente luce lo suficientemente lenta como para estimar que apenas y estamos cerca de llegar a la mitad del total de casos (confirmados y defunciones) que podemos llegar a acumular en esta primera ola epidémica en México:

Hasta el 12 de agosto de 2020 se acumulan 54666 defunciones confirmadas por este coronavirus en México, pero de continuar la tendencia como hasta ahora, a pesar de la leve tendencia decreciente, alcanzaría para acumular más de 100 mil defunciones para el cierre de este año 2020, de acuerdo con estimaciones propias y de instituciones como el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME) de la Universidad de Washington, el Statistical Machine Learning Lab de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) o del científico de datos Youyang Gu (destacado egresado del Massachusetts Institute of Techonology, MIT).

Lo anterior, sin tomar en cuenta que se trata de un subregistro de casos ya que, por estudios de exceso de mortalidad, comienzan a difundirse estimaciones de la cantidad de defunciones por COVID-19 que no pudieron ser confirmadas mediante una prueba de laboratorio. Al respecto, muy recomendable leer el trabajo desarrollado por Mario Romero Zavala y Laurianne Despeghel en este artículo y los que le antecedieron.

Motivo de controversia ha sido la cantidad de pruebas confirmatorias por COVID-19 que se han aplicado en México, en comparación con otros países. Hasta el 12 de mayo de 2020 en México se han aplicado aproximadamente 8731 pruebas por cada millón de habitantes, en contraste con otros países de nuestra misma región de América Latina (con información de https://www.worldometers.info/coronavirus/).

¿Cuántas pruebas deberían aplicarse? De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) un número adecuado es aquel que logre una tasa de positividad entre 3 y 12%. La tasa de positividad se calcula como el porcentaje de pruebas con resultado que han dado positivo a COVID-19.

 (Fuente: https://www.who.int/docs/default-source/coronaviruse/transcripts/who-audio-emergencies-coronavirus-press-conference-full-30mar2020.pdf?sfvrsn=6b68bc4a_2 )

La positividad en México promedio de los últimos 7 días se encuentra aproximadamente en 48.2%, habiendo estado por arriba de 50% hasta hace poco y por más de un mes. Esto implica que a estas alturas seguimos lejos de estar midiendo adecuadamente la intensidad del contagio en México.

Si a una elevada positividad agregamos una disminución de las de por sí pocas pruebas que se aplican, esto puede provocar que el número de nuevos casos confirmados disminuya, generando una falsa sensación de descenso de la epidemia.

Analicemos una entidad federativa en donde esto resulta muy claro: Yucatán. A continuación, la gráfica de nuevos casos confirmados, por día de reporte, agregando un promedio móvil de 7 días para suavizar un poco el «efecto de fin de semana» (disminución de captura de casos).

Viendo la gráfica anterior, y en particular el promedio móvil de 7 días, es factible caer en la tentación de especular que lo peor ya pasó, y que al parecer comienza una disminución del número de nuevos casos confirmados por día de reporte. Ahora analicemos ese mismo promedio móvil de 7 días junto con el correspondiente al número de pruebas aplicadas en dicho estado:

Yucatán, con una positividad de 64%, muy por encima de la nacional y de por sí ya elevada de 48.2%, presenta una tendencia descendente en el número de pruebas aplicadas, lo cual nos lleva sospechar que posiblemente se trata de un falso descenso de nuevos casos confirmados. ¿Cómo comprobarlo? Veamos cómo ha evolucionado la tasa de positividad yucateca:

Claramente, la tasa de positividad presenta una tendencia creciente, así que es falso que el contagio esté disminuyendo, a pesar de que el número de nuevos casos esté bajando. Y de hecho la positividad no es el único indicador que está empeorando en Yucatán, también la tasa de letalidad (% de defunciones sobre casos confirmados) y la tasa de hospitalización (sobre casos confirmados) han tenido un repunte recientemente:

Por supuesto que no es el caso de todas las entidades federativas, contrastemos el caso anterior con Aguascalientes, que presenta la menor tasa de positividad del país con un nivel de 31.4%. Directamente analicemos promedios móviles de 7 días tanto del número de nuevos casos confirmados (por día de reporte) y pruebas aplicadas:

Con subidas y bajadas, pero la tendencia general del número de pruebas ha sido creciente, y la tendencia del número de nuevos casos confirmados se aprecia ligeramente descendente. ¿Será creíble este descenso? Nuevamente analicemos la evolución de la positividad:

Claramente una tendencia a la baja en la positividad y, por lo tanto, sí es creíble la mejora en cuanto a número de nuevos casos confirmados. Lamentablemente los indicadores de hospitalización y letalidad han estado repuntando recientemente:

Por lo anterior, es importante analizar cada entidad federativa desde varios indicadores, antes de hacer cuentas alegres tan solo porque los nuevos casos confirmados están descendiendo. Diariamente actualizo las gráficas anteriores para todas las entidades federativas de México, y el agregado a nivel nacional, mismas que puedes consultar en el siguiente enlace:

https://sites.google.com/site/arturoerdely/covid19mx

Concluyo analizando lo mismo en el agregado de las cifras a nivel nacional:

Comparando promedios móviles de 7 días tanto para nuevos casos como para pruebas aplicadas, observamos una ligera tendencia decreciente en ambos casos:

La tendencia de la positividad estuvo estancada más de un mes ligeramente por encima de 50% y apenas recientemente un ligero descenso a 48.2%, pero comparando con los otros indicadores de hospitalización y letalidad se observan repuntes recientes:

En resumen, cuidado con los falsos descensos provocados por la disminución de pruebas, particularmente en entidades con elevados niveles de positividad (que todos son muy elevados de acuerdo con el criterio de la Organización Mundial de la Salud) entendiendo en nuestro contexto nacional como elevado si es aún mayor que la positividad a nivel nacional. En la siguiente gráfica, una clasificación de las 32 entidades federativas de México, en términos de positividad y tasa de hospitalización, entre más cerca se ubiquen de la esquina inferior izquierda es mejor, y entre más se acerquen a la esquina superior derecha es peor. El punto azul representa la media nacional:

En vista de lo anterior, es pertinente continuar utilizando y promoviendo el uso generalizado de mascarillas (cubre-nariz-bocas), particularmente en lugares cerrados y concurridos, y que quienes la naturaleza de su trabajo les permita realizarlo desde casa, sigan quedándose en casa, y mejor dejar el espacio y transporte público estrictamente a quienes necesariamente tienen que salir.

En México mueren 4 de cada 10

hospitalizados por COVID-19

Uno de los indicadores que miden la gravedad de la pandemia por COVID-19 es la tasa de letalidad de la enfermedad. Es decir, cuántas de las personas que se contagiaron del nuevo coronavirus fallecieron por esa causa.

Al 12 de agosto, México tiene 10.9% de letalidad por COVID-19, una cifra siete puntos porcentuales arriba del promedio global (3.7%), según cifras de la Secretaría de Salud

Pero ese indicador es aún peor si lo acotamos y nos quedamos con las personas que mueren por COVID-19 estando hospitalizadas. La tasa de letalidad se eleva, en promedio, a 40%.

Eso significa que cuatro de cada 10 personas que son internadas por COVID-19 en México, pierden la vida. Una cifra altísima que puede estar relacionada, entre otras causas, con el tipo de medidas implementadas por las autoridades sanitarias, afirman especialistas.

Como se observa en la gráfica anterior, Baja California tiene la peor tasa de letalidad en hospitalizaciones por COVID-19 (52%) entre las 32 entidades federativas. En contraste, Guanajuato registra la cifra más baja con dos defunciones por cada 10 personas hospitalizadas.

¿Estamos peor que en otros países?

La comparación con otros países se complica porque cada país mide la pandemia de manera distinta y porque no todos miden la letalidad de hospitalizados por COVID-19. 

Las cifras oficiales de México sólo consideran como portadores del SARS-COV-2 a quienes obtienen un resultado positivo de la prueba PCR (Reacción en Cadena de Polimerasa por sus siglas en inglés). Otros países como España o Estados Unidos toman en cuenta, además de las PCR, las pruebas rápidas o pruebas de anticuerpos.

Y hablando de los datos sobre letalidad, existe un estudio realizado en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, donde se afirma que uno de cada cinco pacientes hospitalizados por COVID-19 fallecieron, es decir dos de cada 10. Aunque la cifra podría ser mayor pues al término de esa investigación aún había pacientes hospitalizados.

Mientras que en España un estudio realizado en 109 hospitales de todo el país arrojó la misma proporción que en la ciudad de Estados Unidos: dos de cada 10 pacientes hospitalizados por SARS-COV-2, muere (21%).

Así que no podemos afirmar que el 40% de letalidad por COVID-19 en los hospitales realmente sea la peor, pues estaríamos comparando peras con manzanas.

También influyen otros factores

La tasa de letalidad en pacientes hospitalizados por coronavirus también puede depender del tiempo que lleve la pandemia en cada entidad o país, de las características de los pacientes y de las medidas de mitigación del gobierno, nos dijo el epidemiólogo Alfonso Vallejos Parás, profesor del departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista con Cuestione.

En cuanto a las características de los pacientes, el Dr. Alfonso Vallejos se refirió a la edad, el estado nutricional del paciente, si tienen otro tipo de enfermedades, el acceso a los hospitales, la atención médica o si se asiste al hospital con los primeros síntomas o ya más avanzada la enfermedad.

Otro factor podría estar relacionado con la campaña Quédate En Casa, pues “aunque no puedo demostrarlo, puede depender del estado en el que llegan las personas (al hospital). Han hecho caso de quedarse en casa y no es lo mismo ir con los primeros síntomas a ir ya muy grave”, declaró el Dr. Vallejos.

Por otra parte, la Dra. Laurie Ann Ximénez-Fyvie dijo en entrevista con un programa español que el 40% de letalidad de hospitalizados por COVID-19 se debe a que “las directrices que están dando aquí (en México) están equivocadas y están conduciendo a mucha gente a morir. Los pacientes llegan tan graves que no tienen oportunidad de pasarlos a terapia intensiva, se mueren antes”. 

“Se les dice a las personas: usted no está suficientemente enfermo para ser hospitalizado, tome su paracetamol y váyase a sus casa. La gente se va a su casa pero no se le da seguimiento. Solo se les dice que regresen cuando ya se sientan muy mal”.

Si a una persona se le ve con los primeros síntomas se le puede tratar con antiinflamatorios anticoagulantes. No hay vacuna aún pero se pueden aminorar los daños causados por el virus para tener más posibilidades de sobrevivir y de no quedar con secuelas, agregó la Dra. Ximénez-Fyvie.

México tiene la peor tasa de letalidad

Estados Unidos tiene la cifra más alta de casos confirmados con COVID-19 a nivel mundial con más de 5 millones de contagios acumulados. Le sigue Brasil con más de 3 millones. Mientras que México está en el sexto lugar mundial con más de 485 mil casos confirmados, según datos de la Organización Mundial de la Salud.

Pero si comparamos la tasa de letalidad (cuántos enfermos de COVID-19, mueren) vemos que México está muy por encima de esos dos países e incluso también por encima de España, donde se ha detectado un repunte de contagios. 

En la siguiente imagen vemos la diferencia entre estos países:

¿Cómo lograr aplanar la curva?

Hacen falta medidas de contención. El gobierno solo se ha enfocado en realizar medidas de prevención, que están bien, pero no son suficientes, mencionó el Dr. Vallejos.

“Se necesitan realizar muchas pruebas para identificar a todos los pacientes con síntomas y a sus contactos, para después aislarlos. Es decir pruebas masivas a ese tipo de pacientes e intentar detectar los pacientes asintomáticos. Brigadas que vayan a las casas a investigar los casos”, agregó el epidemiólogo.

“También hace falta que se hagan las pruebas a todo tipo de pacientes, incluso a los no graves porque la mayoría de las pruebas se realizan sólo a quienes son hospitalizados”.

Mientras tanto, los casos y las muertes por COVID-19 continúan creciendo en nuestro país y aún no se ve que la curva se esté aplanando y, mucho menos, que esté disminuyendo.