Netflix, Google y Facebook podrían ser los nuevos maestros

Texto: La Semana Ahora, con información de Expansión, El País y Reforma

Esta semana en Durango, inician ciclo escolar a distancia, más de 400 mil estudiantes del nivel básico

Esta semana, más de 400 mil estudiantes de educación básica en el estado, comenzarán un nuevo ciclo escolar, con la particularidad que su principal instrumento de aprendizaje, ahora, será la televisión.

En el resto del país, igual que en Durango, la implementación de estrategias digitales y actividades a distancia, a partir de este lunes 24 de agoto, se conjugarán con programas de televisión abierta a los que tendrán acceso los 506 mil estudiantes de educación Básica, Media Superior y Superior.

Desde inicios de agosto, la Secretaría de Educación Pública dio a conocer que el esquema en el que aprenderán 30 millones de estudiantes en el país será por medio de tele educación, y si bien estudios de universidades como Northwestern avalan que este tipo de aprendizaje tiene un impacto favorable, en su mayoría, otros expertos destacan que los retos para que aprender a distancia se masifique, y tenga mejores resultados, tienen que ver también con la creación de plataformas que aprendan del estudiante, y que sean tan fáciles de usar como una herramienta tecnológica de uso constante como Google, Facebook o Netflix, registra Gabriela Chávez en su reportaje de la revista Expansión (1).

“Tenemos que hacer que la plataforma no sea una barrera”, dijo Rodrigo Rodríguez, director general de Odilo, en entrevista.

Odilo es una empresa española de educación online que brinda una plataforma a escuelas, secretarías de educación, universidades y empresas, en formato de marketplace, de contenidos provistos por diferentes startups y editoriales, para que éstos puedan generar programas educativos a sus estudiantes. Rodríguez explicó que a diferencia de que cada institución arme sus propios contenidos online ellos lo pueden brindar pero con un formato de uso más amigable, tratando de emular la sencillez con la que un niño puede usar Google o Netflix.

“La tecnología educativa hoy es muy difícil, es el tema, que no está integrada. No hay una calidad estándar en las plataformas, hay muchas opciones dispares y los usuarios, los docentes y las familias tienen mucha dificultad para moverse entre estas opciones. En el día a día es muy complicado adaptarse a plataformas que no se hablan entre ellas mientras en el mundo del ocio están acostumbrados a que el contenido ahí está y la plataforma te conoce”, dijo.

Odilo actualmente cuenta con contenido de 5,000 empresas proveedoras y diferentes instituciones en 47 países la usan para armar sus currículas online, de las cuales actualmente ya suman 146 millones, según datos de la empresa. Si bien actualmente existen otras plataformas de educación online adaptables y sencillas al uso cotidiano, como Coursera o Khan Academy, Moodle o el mismo YouTube, éstas son más independientes y no están ligadas al plan académico general de un país, por ejemplo.       

Rodríguez comentó que, en México, Odilo actualmente trabaja con las secretarías de educación pública estatales de Aguascalientes, Coahuila, Chihuahua, Jalisco y Durango. A través de la plataforma cada escuela que la use puede seleccionar contenidos para que los alumnos estudien o tomen clases, pueden crear clubes de estudio o lectura, y de acuerdo con el directivo, la plataforma va aprendiendo del usuario, por lo que puede sugerir al maestro materias o puntos del curso en donde el alumno necesita ayuda o bien si la persona puede tener más dificultad.

“Sí informamos, por ejemplo en lectura si se está entendiendo o no, informa al docente, para reforzar o subir complejidad, el trabajo de Odilo es dar estos datos para no esperar a llegar a la nota final si no que antes puedas hacer modificaciones de apoyo o añadir dificultad”, dijo Rodríguez.

PC v.s. TV

Hoy, dada la pandemia y sus restricciones sanitarias la adopción de las herramientas de educación a distancia, en cualquier formato, está en un alza acelerada de adopción. Datos de la consultora Syngene esperan que este sector alcance un valor de 336,980 millones de dólares para 2026 y que crezca a ritmo de 9.6% anual hasta llegar esa fecha.

Sin embargo, de acuerdo con la Universidad Northwestern es preciso analizar el contexto de cada país para saber qué plataforma le conviene más en uso; sin embargo, la recomendación transversal indica que el impacto de este tipo de educación sí depende de qué tan amigables sean estas tecnologías en su uso y cómo los docentes pueden dar seguimiento a los procesos y evaluaciones de cada alumno, al igual que las familias.

En el caso de México, el alcance de la televisión abierta es mucho mayor al de los ciudadanos con acceso a banda ancha fija o móvil. Según datos del INEGI, la televisión abierta en el país llega a 92.5% de hogares mientras que la red fija cubre 56.4% y existen 112 millones de líneas móviles. En este sentido, Ernesto Piedras, director de la consultora Competitive Intelligence Unit, advierte que brindar el contenido a distancia en colaboración con televisoras como Televisa, TV Azteca, Imagen y Grupo Multimedios es acertado; sin embargo, para que el aprovechamiento de los contenidos digitales que quedarán online, bajo demanda, tenga impacto se requieren más esfuerzos.

Northwestern indicó que la tele educación puede sumar a 10 alumnos más a la siguiente fase educativa por cada 50 alumnos y esto puede incluso tener un impacto favorable en el nivel de ingresos per cápita; sin embargo, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que pese a la educación online, en México 1.4 millones de estudiantes dejarán sus estudios en el nivel medio y educación superior, a causa de la pandemia de COVID-19.

LA ALIANZA CON LAS

GRANDES TELEVISORAS

El periodista del diario El Pais, de España, destacó el tres de agosto que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha anunciado que su Gobierno ha firmado un convenio con las grandes televisoras privadas del país (Televisa, Azteca, Grupo Multimedios y Grupo Imagen) para que retransmitan los contenidos escolares, que fueron preparados por la Secretaría de Educación con apoyo de la televisión pública. A pesar de la terrible situación, López Obrador le ha visto un lado optimista y ha calificado el proyecto de “histórico”: “Somos pioneros, esto no se lleva a cabo en ningún país del mundo”, ha afirmado en su conferencia matutina diaria, en la que participaron los directivos de las grandes cadenas, entre ellos un representante de TV Azteca, televisora del grupo que lidera Ricardo Salinas Pliego, el millonario mexicano que ha negado en repetidas ocasiones la pandemia de coronavirus (2).

La alianza con los grandes canales de televisión está prevista para que los contenidos escolares lleguen hasta los lugares más alejados, donde no hay acceso a Internet o este es muy reducido. En la cobertura de Internet o el número de alumnos con computadora México no es pionero. Las cifras del INEGI, el instituto de estadística, muestran que más de 16 millones de hogares no tienen conexión, lo que indica la brecha digital que impide a millones de estudiantes acceder a contenido educativo en línea. Las autoridades esperan que con el convenio firmado el tres de agosto se logre una cobertura del 90% del territorio mexicano. Al esfuerzo se unen también estaciones de radio, que tienen una amplia penetración en zonas remotas.

Los sindicatos de maestros han reaccionado con desconfianza al anuncio hecho por las autoridades de Educación. Si bien consideran importante el uso de la televisión abierta para ampliar el acceso de los estudiantes a contenidos educativos, también estiman que no es suficiente para garantizar la calidad de la educación. “La casa no es el salón de clase y los padres no son maestros”, ha dicho Pedro Hernández Morales, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de Educación (CNTE), sindicato que cuenta con 60o mil integrantes.

“Es acertado que se use la televisión, esperamos que esto no signifique que se presentará publicidad, porque entonces más que rescatar la escuela se rescatará a los grandes medios. Tenemos dudas de cómo se van a preparar esas clases, dónde estará la retroalimientacion y dónde queda la explicación del maestro sobre los contenidos. Los maestros no solo debemos ser quienes revisemos lo que se dio en la televisión, tenemos que entrar en un diálogo con la Secretaría para buscar estrategias de interacción”, ha explicado Hernández a EL PAÍS. A él también le preocupan los estudiantes ciegos, sordos y mudos, que no pueden acceder al nuevo formato establecido por las autoridades. En México hay tres millones de personas en edad escolar que tienen algún tipo de dificultad visual, auditiva o padecen enfermedades como autismo, lo que hace necesario la contratación de especialistas. “Es un trabajo muy especializado el que se requiere para enseñar a estos estudiantes. Se trata de un desafío muy grande”, ha advertido Hernández. Otra preocupación que tienen los maestros es el seguimiento que los padres puedan dar a la educación de los hijos, en un país con altos índices de desempleo y donde millones de personas trabajan en el área informal. “Es una situación compleja, porque los padres tienen que salir a trabajar y no pueden garantizar el seguimiento, no conocen formas de enseñar. Si ya nos cuesta trabajo en los salones, imagínate ahora a distancia. Es muy difícil”, ha explicado el sindicalista.

En México, las grandes corporaciones de medios funcionan como monopolios que concentran gran poder y mantienen una alianza complaciente con los gobiernos de turno. López Obrador recordó hoy las concesiones entregadas a grupos poderosos como Azteca y Televisa, como un guiño para lograr apoyo a su proyecto. Elocuente es la relación del mandatario con Ricardo Salinas Pliego, de cuyo grupo forma parte TV Azteca.

Salinas Pliego fue uno de los invitados al apartamento de López Obrador para celebrar el arrasador triunfo en las presidenciales de 2018. Además, el Grupo Salinas —que reúne medios de comunicación, servicios de Internet, aseguradoras y bancos— ha recibido jugosas concesiones del Gobierno federal, que incluyen la adjudicación de dos contratos para gestionar los sistemas de videovigilancia de Ciudad de México por 40 millones de dólares, las pólizas que cubren los accidentes de policías y funcionarios capitalinos, la cobertura de “todos los bienes muebles e inmuebles” de la secretaría de Educación, por más de 42 millones de dólares, y la adjudicación directa a Banco Azteca de la gestión del pago de los principales subsidios para los pobres, con un presupuesto de más de 12.000 millones de dólares.

Las autoridades educativas esperaban que las escuelas reabrieran en aquellos Estados en los que el semáforo epidemiológico llegara a verde, dentro del sistema de desescalada establecido por la Secretaría de Salud, pero el nivel de contagios no cesa, con  más de 62 mil muertos y más de medio millón de contagiados el Gobierno ha considerado prudente mantener a los alumnos en sus casas.

Las autoridades habían establecido un plan de retorno a las aulas que incluía el uso obligatorio de cubrebocas, garantizar agua y jabón en todos los centros, recreos escalonados, asistencia alternada, evitar actos escolares y, en caso de un brote, cerrar la escuela por 15 días.

“Lo importante es no exponer a los niños, que sí pueden contagiar a los adultos”, ha afirmado López Obrador. “Quisiéramos volver a las clases presenciales, pero no es posible ni prudente”, ha admitido Esteban Moctezuma Barragán, secretario de Educación Pública. Además del alto nivel de contagios, se suma a la decisión de las autoridades mexicanas la deficiencia en la infraestructura escolar, que convierte a miles de escuelas en puntos de contagio.

Un informe del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Conavel) publicado en 2018 muestra que de las más de 226.000 escuelas públicas del país, el 2,2% no dispone de suministro de agua de ninguna fuente (red pública, pozos, abastecimiento por camiones cisternas) y solo 53% cuenta con el abastecimiento mediante la red pública. Además, solamente el 66,4% de las escuelas tiene servicios sanitarios y el 66,1% energía eléctrica. En cuanto el acceso a Internet, este solo llega al 22,7% de las escuelas, un total de 51.387. El país, además, cuenta con un fuerte rezago en materia de aprendizaje dentro de la OCDE: los resultados del informe PISA de 2018, la prueba internacional sobre educación más conocida y reconocida del mundo, revelan que de casi un millón y medio de estudiantes de 15 años evaluados, solo 1% mostró habilidades avanzadas en lectura, matemáticas y ciencias.

Las autoridades esperan producir 4.550 programas de televisión y 640 de radio, tanto en español como en lenguas indígenas, que serán retransmitidos de siete de la mañana a ocho de la noche a través de 16 canales públicos y privados. Moctezuma Barragán ha dicho que los estudiantes serán evaluados sobre esos contenidos, aunque no ha dado detalles de cómo serán las evaluaciones. El secretario de Educación informará cada tarde, en conferencia de prensa, sobre cómo se llevará a cabo este proyecto. “Se van a tener los libros y todos los instrumentos necesarios, maestros con un buen nivel, científicos e intelectuales para que nos ayuden a reforzar todo el proceso de enseñanza”, ha prometido López Obrado.

PREVÉN INCERTIDUMBRE

Jorge Ricardo, reportero del diario Reforma da a conocer que especialistas en educación consideran que aspectos como opacidad, carencia de presupuesto para materiales educativos y herramientas tecnológicas, así como un desfase en la entrega de libros, generan un ambiente de incertidumbre previo al inicio del ciclo escolar (3).

Fernando Ruiz, director de Investigación de la organización Mexicanos Primero, indica que si bien la decisión de televisar las clases abona en la universalización de los contenidos y tiene un buen alcance de alumnos, esto no garantiza su aprendizaje.

«No estamos muy optimistas. Es una decisión que coloca a la sociedad mexicana en un problema muy grande porque ha habido conflicto en muchos de los factores en señalar las limitaciones de dicha estrategia.

«No podemos decir que esto sea una situación deseable por parte de las mismas autoridades, pero la realidad es que vamos a contar con una educación mocha», opina.

El aprendizaje, explica, es posible gracias a la intervención y proyección de los maestros, los que, dice, a días de que inicien las clases en un sistema a distancia, no cuentan con información clara de lo que verán en el televisor.

«Muchos maestros nos han dicho que les sería de gran utilidad saber cuáles son los contenidos que se van a difundir a través de los canales, para ellos poder planear didácticamente sus clases y no estar esperando el día sentados ahí en el televisor a ver qué les van a ofrecer», dice.

Refiere que además, muchos docentes no cuentan con las herramientas tecnológicas necesarias y debido a que no hay un gasto contemplado para materiales didácticos, ellos mismos han tenido que costearlos.

Agrega que otro factor que crea incertidumbre es que no han llegado completos los libros de texto, por lo que no tienen material de apoyo para todas las materias.

También la investigadora del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional, Alma Maldonado, señala que las clases por televisión para 25 millones de alumnos de nivel básico inician con una gran cantidad de dudas, casi como si todo fuera improvisado.

La principal duda de los maestros es qué es lo que se va a enseñar desde los canales de las principales televisoras, afirma.

Pero a eso le sigue quiénes son los maestros que fueron seleccionados para grabar las clases y quiénes los conductores de televisión del programa Aprende en Casa 2, diseñado para evitar las clases presenciales durante la pandemia.

Por su parte, ni la SEP ni el SNTE ni la CNTE dicen tener información sobre los maestros seleccionados.

Maldonado, pedagoga por la UNAM, con un doctorado en Educación Superior, advierte que la SEP no ha informado cómo apoyará a los maestros, quienes deberán utilizar sus propios recursos para auxiliar a los alumnos, ni cómo ayudará a las madres solteras.

«A los maestros los dejaron a su suerte. A las madres solteras les prometieron apoyo y luego dijeron que no podía obligar a las empresas donde trabajan y tampoco ha informado cómo se dará seguimiento al Programa de Aprende en Casa 2.

«Es más, la SEP sólo ha dicho que el 80 por ciento de los maestros en el ciclo pasado logró ponerse en contacto con sus alumnos, ¿y qué pasó con el otro 20 por ciento?

¿Ahora, qué ha pasado con las inscripciones, cuántos han logrado inscribirse», plantea.