Arrancan las campañas pero ¿el PAN ayudará a José Ramón?

Ya se dieron con todo “los amigos”, ahora les toca enfrentar a “los rivales”

Resulta complicado imaginar a Rómulo Campuzano promoviendo el voto a favor de José Ramón Enríquez, cuando en recientes conflictos salieron a relucir amenazas y hasta denuncias.

Ofrecer las candidaturas de primera y segunda fórmula al Senado a Otniel García y a Marina Vitela, para luego dejárselas a Gonzalo Yáñez y Nancy Vázquez fue una “jugada” que poco agradó a los integrantes de “Juntos haremos historia”.

Además de los que se fueron, en el PRI son varios los que ven transcurrir el Proceso Electoral de brazos cruzados ante la molestia de que el senador Ismael Hernández Deras se adueñó de la mayoría de las candidaturas.


La operación cistraiz no pudo lleverase a cabo y las fricciones siguen vigentes

 

Texto: Daniel Estrada Ortiz

Son horas las que faltan para el arranque de las campañas y no se ve cómo varios de los diferentes actores políticos que ahora están totalmente confrontados, en determinado momento vayan a compartir foros y movilizaciones en busca del voto para ellos o para los candidatos de sus partidos y coaliciones.

Si bien es cierto que las pugnas al interior no son una novedad, no se puede pasar por alto que en el marco del Proceso Electoral 2018, los partidos y coaliciones han tenido un fuerte desgaste interno, durante los periodos de precampaña e intercampaña.

Por ejemplo, Rómulo Campuzano Rodríguez, secretario General del Comité Directivo Estatal del Partido Acción Nacional (PAN), quien se perfila para ocupar la presidencia del mismo, ante la muy probable participación de Lorenzo Martínez Delgadillo, quien ostenta esta encomienda, en una candidatura, mantiene el fuerte pleito con José Ramón Enríquez Herrera, inminente candidato a senador por la coalición “Por México al Frente”.

Las tensiones han llegado al punto de que el propio líder panista ha asumido la idea de que el PAN puede ir con candidatos propios en lo que se refiere a las candidaturas al Senado, diputaciones federales y locales, a lo cual en un principio la dirigente de Movimiento Ciudadano, partido por el que va Enríquez, declaró que tienen capital humano suficiente para hacer lo propio.

Empero, el mismo MC, buscó recapacitar a través de su delegado Javier Jaramillo, quien vio necesarias las candidaturas en coalición, por lo que vio absurda la intención de Campuzano de intentar disolverlas.

Y es que si bien el militante del partido “naranja” reconoció que Acción Nacional, es el partido con mayor capital político de los tres que conforman la coalición (PAN, PRD y MC), la figura de José Ramón Enríquez fue determinante para ganar la Presidencia Municipal en la capital, incluso con un resultado ampliamente dominante.

El motivo parece ser más que suficiente para que los líderes panistas no subestimen a los cuadros que emanan de otros partidos o de la propia sociedad civil.

No obstante, el pleito entre Enríquez y Campuzano es preocupante, pues llega a tal grado que el segundo mantiene una demanda en contra de Fabián Gutiérrez, secretario particular del primero, a quien acusa de amenazas.

Las mantas de advertencia al mero estilo de la delincuencia y el abuso del poder para “tumbar” aspirantes a candidatos han manchado los procesos internos del PAN, de tal manera que parece imposible ver a un Jorge Salum, candidato por el Distrito Federal 04 y a un José Ramón Enríquez, tomados y alzando las manos en señal de victoria, en un ademán común entre candidatos del mismo equipo.

Las cosas se han complicado debido a los pocos espacios que se han dejado a Enríquez Herrera, quien si bien es cierto se sacó de la manga la candidatura por la primera fórmula al Senado, ve necesario que se le concedan más espacios para que su gente tenga la oportunidad de participar.

Por ejemplo, pareciera justo que se dejen cuando menos dos candidaturas locales de los cinco distritos de la capital, a quien en 2016 obtuvo la mayoría de los votos del municipio de Durango, pues incluso tendría elementos a su disposición para apoyar o dificultar las cosas para los candidatos.

Por su parte el Gobernador parece tener bien acomodada a la gente que él tenía proyectada para participar en estas elecciones, aunque parece que será difícil olvidar lo que pasó con Jaime Mijares, quien decidió desistir de la candidatura por el Distrito 05 local ante las presiones que surgieron en torno a las empresas de su familia, a partir de que se registró como precandidato en lo que fue catalogado como una verdadera muestra de “fuego amigo”.

Pero en la coalición “Juntos Haremos Historia” integrada por los partidos Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), Encuentro Social (PES) y Partido del Trabajo (PT), las cosas no caminan mejor, pues si bien es cierto que durante las precampañas y todavía en la primera etapa de la intercampaña, logró generar bastantes expectativas, las candidaturas al Senado de Gonzalo Yáñez y Nancy Vázquez no cayeron del todo bien.

De por sí el PES, que aunque no es un partido que ofrezca mucho en cuanto a votos, se había mantenido a la distancia de las incorporaciones y convocatorias promovidas en Durango por Morena y el PT.

Pero ahora, de entrada a Otniel García Navarro, y a Marina Vitela, se les vino abajo la aspiración y casi compromiso de competir por primera y segunda fórmula por esta coalición, por lo que tendrán que esperar otra oportunidad, o renunciar a otro partido, pues regresarse al PRI ya no es opción.

Para muchos, el hecho de que Alejandro González Yáñez, el eterno candidato del PT, se haya quedado con la primera fórmula para el Senado por la coalición “Juntos Haremos Historia” en Durango, no representa otra cosa más que una manera de reventar el proyecto de Andrés Manuel López Obrador desde el interior.

La gente de Morena, del PT y del PES, además de los simpatizantes que tenían en el PRI, estarían dispuestos a apoyar el proyecto de Otniel y Vitela, sin embargo, no ocurre lo mismo al poner en lugar de ellos a Gonzalo y a Nancy.

A Gonzalo se le critica que hace mucho tiempo que no es capaz de ganar una elección, aunque de todas formas no le va tan mal en las urnas, mientras que Nancy Vázquez, es una ex panista que ya fue alcaldesa en el municipio de Nombre de Dios y ya transitó por el PES y ahora está con Morena.

Aunque Otniel declare que está con el proyecto de López Obrador, no solamente por una candidatura, sino por convicción, no cabe duda que el cabecilla del PT le dio una buena lección sobre el exceso de confianza.

Incluso, se habla de que Rosendo Salgado, el controvertido delegado de Morena en Durango, se molestó por la candidatura de González Yáñez, con quien se había presentado en varias convocatorias a los medios de comunicación para informar sobre nuevas adiciones provenientes de otros partidos, iniciativa privada y sociedad civil en general.

En lo que se refiere al Partido Revolucionario Institucional (PRI) las cosas no han mejorado mucho y si bien es cierto que Luis Enrique Benítez Ojeda, se ha convertido en un liderazgo que ha sabido poner en aprietos al Gobierno del Estado, también es verdad que esos mismos aprietos se viven al interior del partido que lidera.

El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, ha tenido que enfrentar un sinnúmero de problemas y algunos militantes les han referido que su soberbia es la principal causa de ellos, misma que lo ha llevado a la exclusión de perfiles y a la negativa de la existencia de una crisis que a decir de varios de los que se fueron y de los que se quedan, es una completa realidad.

Hay priistas que aunque no dejaron el partido, verán transcurrir lo que resta y la parte más importante del proceso electoral, con los brazos cruzados, pues consideran que el único que resultó favorecido con las candidaturas es el senador saliente y ex gobernador de Durango, Ismael Hernández Deras.

Mientras tanto, los partidos que a nivel nacional apoyan al candidato a la Presidencia de la República, José Antonio Meade Kuribeña, con la coalición Todos por México, el Verde Ecologista (PVEM) y Nueva Alianza (Panal) a nivel local no dejan de alardear que van con candidatos propios a senadores, diputados federales y locales.

De hecho, en estos también tuvieron cabida, cuadros identificados con el PRI que se sintieron sin oportunidades en ese instituto político y decidieron probar suerte fuera del mismo, como es el caso de Agni Otto García, quien va como candidato por el Panal y Fernando Martínez Villa, que hará lo propio pero por el Verde.

Con todo y que estos partidos mantienen cierta lealtad al tricolor, pues para empezar tienen en común el apoyo al mismo candidato a la Presidencia de la República, a nivel estado han manifestado tener toda la intención de pelearle espacios al PRI.

Simplemente, Gerardo Villlarreal Solís, secretario general del Partido Verde (PVEM) en Durango, al presentar a sus candidatos para la próxima Jornada Electoral manifestó que “No hay un solo partido en Durango que postule candidatos con la calidad moral y la capacidad de los nuestros”.

También alertó a los votantes a no dejarse persuadir, pues el partido va con candidatos propios y dispuestos a ganarse el voto de los duranguenses con propuestas realistas y fundamentadas en las necesidades reales de la sociedad.

Será hasta que pase la elección y se cuente con la estadística de la misma cuando se pueda ver si la participación por separado de estos partidos afectó, pasó desapercibida o benefició al PRI.

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