En agosto, la muerte por COVID-19 campeó a sus anchas en Durango

Texto: Daniel Estrada O.

Contagios aumentaron 65% y muertes 59% en agosto

 El octavo mes del año cerró con un acumulado de seis mil 146 casos positivos y 475 fallecimientos por COVID-19 en el estado de Durango, de acuerdo con la estadística de la Secretaría de Salud.

 El 26 de agosto se tuvo record de casos positivos para un solo días, con un registro de 150, mientras que el 29 del mismo mes se tuvo la cifra más alta de fallecimientos en 24 horas, al alcanzar las 19.

Agosto cerró con un acumulado de seis mil 146 casos positivos y 475 fallecimientos por COVID-19 en Durango, de acuerdo con la estadística de la Secretaría de Salud, cifras que representan un incremento del 65.1 por ciento y 58.8 por ciento, respectivamente, con relación a las que se tuvieron al finalizar julio.

El Coronavirus sigue haciendo de las suyas en la entidad, en donde se tiene identificada la alta movilidad en las zonas urbanas, como la causa principal de que los casos positivos continúen en ascenso, pero ya nadie se quiere quedar en casa.

Del último día de julio al último día de agosto, el número de contagios pasó de tres mil 721 a seis mil 146, es decir, se tuvo un incremento de dos mil 425 casos.

En cuanto al número de muertes por este virus, la cifra pasó de 299 al cierre de julio a 475 al finalizar agosto, es decir, se tuvieron 176 en el transcurso del mes.

Los indicadores son cada vez más altos, sobre todo en las tres ciudades que concentran la mayor cantidad de población: Durango, Gómez Palacio y Lerdo, en donde se registra cerca del 90 por ciento de los contagios en la entidad.

Cuidado con las noches mexicanas

Frente a dichas condiciones, Sergio González Romero, titular de la Secretaría de Salud, no ha dejado de insistir en la necesidad de evitar en lo posible la socialización y ha pedido que con todo y que septiembre es mes de festejos, se tome la sana decisión de permanecer en casa.

Este es un mes significativo para los mexicanos ya que el día 16 se conmemora el Día de la Independencia, por lo que una noche antes, se celebra el tradicional Grito de Dolores.

Para los mexicanos de todas las localidades del país es una tradición la concentración de decenas, cientos y hasta miles de ciudadanos para “dar el grito”. En el caso de la ciudad de Durango, este se hace es una atiborrada Plaza IV Centenario.

Los ciudadanos se juntan a gritar el ¡Viva Hidalgo! ¡Viva Morelos! y ¡Viva México! Por mencionar a los principales personajes que son recordados en esta tradicional celebración en la que no faltan las noches mexicanas.

Y es que además del tradicional grito, que para este 2020 ha quedado descartado, al menos como un acto de gran convocatoria, según lo ha declarado el gobernador José Rosas Aispuro Torres, las noches familiares son una añeja costumbre.

Si bien, para la noche del grito, no se tiene contemplado nada más allá de un acto cívico en el que se conmemore la Independencia, no se permitirá la concentración de personas en la Plaza IV Centenario, para evitar contagios de COVID-19.

Pero eso no es lo que preocupa a las autoridades de Salud, ya que es algo que se puede controlar, sino que lo que inquieta son las reuniones familiares y entre amigos que se acostumbran para celebrar esta fiesta.

A la gente le gusta compartir los tamales, el pozole, las tostadas, los elotes y demás antojitos mexicanos que suelen ir acompañados de las bebidas embriagantes, por lo que Romero González pide hacer conciencia y evitar estas reuniones.

Hay que tener en cuenta que el funcionario estatal ha mencionado en varias ocasiones que las reuniones sociales, son la causa del 50 por ciento de los contagios y muchas de estas son encuentros familiares.

A tope

Y es que actualmente el número de casos positivos supera en alrededor de dos mil, la cifra que la Secretaría de Salud maneja como proyección, con el objetivo de prever la atención médica y capacidad hospitalaria.

Por lo pronto, el Hospital General 450 se mantiene a tope, ya que desde hace algunas semanas permanece al 100 por ciento de su capacidad, mientras que en las clínicas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), las cifras van en aumento.

Lo que no se quiere es que la capacidad de atención sea rebasada de tal manera que más que meter en aprietos momentáneos al Sector Salud, se haga colapsar el mismo, con un repentino incremento de casos que requieran hospitalización y  pacientes graves.

Sin embargo, pese a tantas y tan repetitivas advertencias, en agosto se registraron cifras récord de contagios y fallecimientos en lapsos de 24 horas, con números que resultaron alarmantes, teniendo en cuenta que Durango no es uno de los estados más poblados del país.

Por ejemplo, el 26 de agosto se alcanzaron los 150 casos positivos, mientras que el 29, el número de defunciones fue de 19 casos.

La mayoría de las víctimas presentaba alguna comorbilidad, siendo la primera la Hipertensión Arterial, seguida de la Obesidad, luego la Diabetes y después el Tabaquismo.

El riesgo se incrementa, si además de alguna o algunas de estas comorbilidades, la persona contagiada es mayor de 60 años de edad, según consta en los registros estadísticos, no solamente del estado, sino del país.

Esta es la razón por la que se ha insistido en mantener una movilidad y socialización reservada, pues hay casos en los que a pesar de que la población vulnerable atiende al llamado de la autoridad, terminan contagiados por hijos, nietos u otros familiares, que cuidan pocos aspectos como la sana distancia y el uso adecuado de cubrebocas.

No se debe ignorar que un buen porcentaje de la población es asintomática, es decir, no presenta ningún signo de contagio o tiene alguno leve que suele ser ignorado, de ahí el riesgo de contacto con otras personas que pueden ser más vulnerables.

Se ha advertido que los niños representan un riesgo en este sentido, pues, aunque por fortuna el número de casos atendidos es bajo y la cantidad de fallecimientos es nula, pueden ser un foco de contagio.

Lo anterior debido a la convivencia que mantienen con la población vulnerable, pues es un hecho que en medio de la pandemia muchos son cuidados por sus abuelos o personas con alguna comorbilidad que se quedan en casa y por ende pueden estar al pendiente de ellos mientras las padres realizan su labores cotidianas.

En escenario catastrófico

En el ámbito nacional las cosas no pintan mejor, puesto que al cierre de agosto se alcanzaron los 595 mil 841 contagios, además de las 64 mil 158 defunciones, alcanzando así el escenario catastrófico que el pasado 4 de junio había advertido Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción a la Salud.

Pero, además, México ha sido identificado como el primer lugar mundial en fallecimientos por COVID-19 de personal de salud, de acuerdo con un informe recientemente publicado por Amnistía Internacional.

Asimismo, se mantiene como el tercer país con más fallecimientos de ciudadanos por causa del virus y el quinto con mayor número de positivos acumulados, panorama que no puede ser ocultado o maquillado y que incluso ha sido causa de duras críticas al manejo que el Gobierno Federal ha tenido de la pandemia.

Hay que recordar que un grupo de gobernadores, entre ellos el de Durango, llegaron a pedir la cabeza de López-Gatell, inconformes con las acciones y resultados que se han tenido frente al virus que sorprendió al mundo.

Además, a pesar de los anuncios de vacunas en varios países, todavía no hay certidumbre sobre la efectividad y distribución de alguna de ellas, por lo que todavía vienen días complicados en lo que al virus se refiere.