Inicio de 2013 acelera adrenalina en los partidos

Por: Miguel Á. Hernández G.

A unas semanas del inicio formal de los procesos de selección de candidatos de los partidos políticos de cara a los comicios del primer domingo de julio próximo, al interior del PRI y del PAN crece el nerviosismo entre los aspirantes a algún puesto de elección popular, sea para presidente municipal, diputados locales y regidores, pero también la movilidad en medios de comunicación y redes sociales de Durango.
A finales de la primera semana de diciembre pasado el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana dio inicio oficialmente al proceso electoral del presente año, sin embargo, desde meses atrás aspirantes de los principales partidos comenzaron sus estrategias de posicionamiento a fin de aparecer en las encuestas, y también para ser observados por quienes toman las decisiones en torno a las candidaturas.
Sin lugar a dudas que las elecciones locales del 2013 tiene muchos significados. El principal, es la evaluación al desempeño que ha tenido la actual administración estatal que encabeza Jorge Herrera Caldera, traducida en un especie de referéndum del PRI y sus candidatos, por ello y por ser los primeros comicios donde el actual Jefe Político del Estado tomará al 100 por ciento las decisiones, es que sin duda que el tricolor asumirá con toda seriedad la contienda electoral.
Si bien es cierto que el comportamiento electoral de una elección federal a local no es el mismo, no debe perderse de vista que el Revolucionario Institucional en los comicios del 2012 Durango fue la segunda entidad en el país que más votos al presidente Enrique Peña Nieto, recuperó la senaduría y la oposición no pudo ganarle en ninguno de los 39 municipios.
Para la oposición, concretamente el PAN, este año representa la oportunidad de reposicionarse como la fuerza electoral competitiva que ha sido históricamente en Durango. Para algunos panistas es el momento de recuperar sentido de identidad y espacios políticos que ha perdido en los últimos años por su política de coaligarse con otros partidos.
En tanto que para la izquierda 2013 es un año crucial para demostrar que ya es una alternativa política sólida en la entidad más allá del amuleto de Andrés Manuel López Obrador. El PT y su líder hegemónico Gonzalo Yáñez se encuentra de nuevo en la oportunidad de ser el gran definidor del triunfador de las elecciones en la capital como sucedió en 2010. De nuevo tiene en sus manos definir el futuro de una eventual coalición con el PAN.
El PRD, Movimiento Ciudadano, PVEM, Partido Duranguense y PANAL tienen la oportunidad de convertirse en actores y protagonistas de alternativas políticas para los electorales y dejar de ser simples compañeros de viaje del PRI, PAN o PT. Aunque se vislumbra difícil que quieran perder sus canonjías, dado que están cómodos en su rol de bisagras.
Si nos atuviéramos a los resultados electorales del 2010 donde el PRI ganó la gubernatura con el menor margen porcentual de su historia, triunfando en 21 de los 39 municipios y ganando 13 de los 17 distritos locales electorales, se podría construir un escenario de alta competencia en este 2013.
Sin embargo, los resultados del año pasado y la evolución de los partidos de oposición en ese lapso muestran que estos, han dejado pasar la oportunidad histórica de poner contra la pared al tricolor merced a su falta de capacidad para cohesionarse, insistir en el caudillismo, disputarse las migajas de la diputación y la regiduría, y no construir un auténtico proyecto político de transición para Durango.
El PAN dejó pasar la oportunidad histórica de vincular un auténtico trabuco desde la Presidencia de la República, las delegaciones federales, la estructuras estatales y municipales, los diputados federales, locales, alcaldes y regidores, porque aún no superan la onda grupera, el divisionismo ni las ambiciones personales y pragmáticas de sus figuras políticas y de sus exdirigentes y líderes actuales.
En términos prácticos, ahora desde la oposición tendrá que remar mar adentro en el escenario electoral con muchas limitaciones, diputados locales y regidores trabajando para sus proyectos personales de corto plazo, alcaldes sin ninguna estrategia o vinculación política, los diferentes grupos enfrentados por las ambiciones de poder, y una tribu de exfuncionarios federales y próximos exdelegados federales sin compromiso partidista y eso sí buscando chamba donde sea.
A la fecha, se ha posicionado la disputa entre Jorge Salum del Palacio y José Rosas Aispuro Torres como aspirantes a la candidatura a la alcaldía de Durango por el PAN, pero salvo el exdiputado federal Bonifacio Herrera Rivera, nadie se ha apuntado para algunas diputación de los seis distritos locales electorales.
En el PRI las cosas tampoco se espera que las cosas sea más fáciles, aún y a pesar de que los grupos al interior están a la expectativa de la distribución de las posiciones en las delegaciones federales, puesto que hay grupos locales con algunas diferencias con el grupo político hegemónico y la dirigencia estatal que encabeza el diputado local, Otniel García Navarro.
En el municipio de la capital, existen muchos tiradores a la candidatura a la presidencia municipal, pero quienes tienen mayores posibilidades sin duda alguna son Esteban Villegas, Héctor Vela Valenzuela, Carlos Contreras y Luis Enrique Benítez, aunque este último está construyendo sus posibilidades en una estrategia de confrontación y golpeteo mediático contra el grupo político hegemónico actual del PRI, lo que sin duda en lugar de acercar lo aleja más de ese propósito.
En el caso de las diputaciones, se están perfilando ya a los aspirantes: primer distrito, Gabriel Montes Escalier y Carlos Contreras; segundo, Arturo Kampfner; para el tercer, el Eduardo Solís Nogueira; al cuarto, Carlos Matuk López de Nava; en el quinto a Héctor Vela Valenzuela o Carlos Contreras; y en el sexto, a la regidora Ali Gamboa.
Los partidos están ya velando armas, por lo que es previsible que la verdad batalla se centrará en la disputa de los municipios más importantes, Durango, Gómez Palacio, Lerdo, Pueblo Nuevo, Guadalupe Victoria, Santiago Papasquiaro, Vicente Guerrero, gobernando por cierto en los tres últimos. En todos ellos se centra más del 75 por ciento de los electores.