Bioparque: muchas dudas y poca utilidad para usuarios

Proyecto del Bioparque causa incertidumbre en ambientalistas y deportistas

Preocupa a los ambientalistas que el plan completo, que hasta ahora no ha sido sociabilizado, contemple cambios que puedan causar daño a la flora y fauna silvestres, mientras que los deportistas temen que les quiten espacios para correr y realizar otras actividades físicas.

Situaciones como la suciedad e insuficiencia de los recipientes en los que se da de beber a los animales, las pequeñas jaulas y mallas dañadas provocan que las persones cuestionen.


¿porque comenzar por la fachada cuando los inquilinos están urgidos de una mejor atención?

 

Texto: Daniel Estrada

Ambientalistas y usuarios del Parque Sahuatoba ven necesario que el Gobierno Municipal sociabilice los proyectos previstos para esta zona de la ciudad, pero que además los someta a revisión de expertos en temas de ecología y vida silvestre, ya que en busca de querer hacer un bien se puede causar un daño irreversible a este importante pulmón de la ciudad de Durango.

“Ahora traen el tema del Bioparque, y según han dicho las autoridades municipales, tienen planes de darle continuidad al proyecto, pero no han dicho en que consiste. Tienen que tener en cuenta que construir y hacer modificaciones al lugar puede afectar a la vida silvestre del lugar”, comentó Suha Bujdud León, de la asociación Preservemos los Parques Guadiana y Sahuatoba.

La primer entrega del Bioparque no convence, comenzaron de atrás hacia adelante, colocaron una fachada y otras áreas de entretenimiento, pero los inquilinos del zoológico no están en mejores condiciones. Han cambiado algunas cosas con las denuncias en medios y redes sociales, pero los animales necesitan más.

Bujdud, mencionó que no solamente hay preocupación por la parte del medio ambiente, sino que también las personas que acuden al Sahuatoba a hacer ejercicio de manera cotidiana, temen que el proyecto del Bioparque desplace áreas como la pista de correr y otros espacios que aprovechan para la actividad física.

Por su parte, el alcalde suplente Alfredo Herrera Duenweg, aseguró que en la actualidad, los animales del Bioparque están “gorditos y bonitos”, mientras que la tigresa, nueva inquilina se ve de muy buen ánimo.

“Si hay jaulas a las que les falta una manita de gato, pero se está avanzando poco a poco”, señaló el alcalde suplente quien por otro lado destacó la calidad de los nuevos baños, producto de la donación de un vecino del asentamiento Lomas del Parque.

Indicó que para los ambientalistas es muy fácil decir que los animales están flacos o en malas condiciones y dijo “así como son buenos para criticar, hagan críticas constructivas y si señalan que no están bien los bebederos, que también hagan una propuesta o aportación para solucionar el problema.

Apuntó que el proyecto del Bioparque Sahuatoba está en la primera de siete etapas, por lo que convocó a todos a involucrarse con crítica constructiva y propuestas innovadoras.

Causó todo tipo de reacciones

Con una fachada nueva y vistosa, el Zoológico Sahuatoba pasó a convertirse en el Bioparque Sahuatoba, justo a finales de marzo, sin embargo, los cambios en lugar comenzaron al revés pues las condiciones en las que se encuentran los animales no han mejorado.

Humberto Rosales Badillo, titular de la Dirección Municipal de Obras Públicas declaró que fueron más de siete millones de pesos los que se gastaron en la fachada, el área de cajas, tienda de souvenirs, oficinas de atención para visitantes y un aula audiovisual interactiva.

Según las declaraciones del funcionario municipal, no se cuenta con un proyecto que especifique la cantidad de dinero que se requiere para realizar un cambio integral en dicho espacio, pero continuarán buscando atraer recursos federales para dar seguimiento a las mejoras en el lugar.

Señaló que lo que se ha logrado hasta ahora es producto de las gestiones que se han realizado a nivel federal y aseguró que la inversión en el Bioparque tendrá continuidad este mismo año.

Indicó que por el momento tienen terminados el plan de manejo y el master plan, pero no tienen definido un costo total de lo que requiere este espacio para lograr el cambio positivo que se pretende.

El funcionario municipal señaló que un bioparque no tiene nada que ver con el tamaño del espacio, sino la calidad y cantidad de inquilinos que se puedan albergar.

El ahora llamado Bioparque Sahuataba tiene 68 especies de animales, entre los que se encuentran los leones, osos negros, pumas, jaguares, tigres de bengala, coyotes mapaches, cuatíes, distintas especies de monos, aves, serpientes.

Empero, para algunos el cambio en el zoológico comenzó al revés ya que en lugar de ponerle un nombre que representa una atención de avanzada para animales y visitantes, junto con una llamativa fachada, debieron ocuparse primero por mejorar las condiciones en las que se encuentran los inquilinos.

Ciudadanos preocupados por la situación en la que se encuentran varias especies del Sahuatoba, exhibieron una serie de fotografías tomadas recientemente, en las que se puede apreciar que no gozan del entorno que un bioparque ofrece.

Y es que de acuerdo con la definición de la Fundación Temaiken, de Argentina, que administra un bioparque, para que un espacio reciba esta denominación tiene que ser un lugar donde no solo se exhiben animales, sino que a través de la recreación de ambientes naturales los visitantes toman conocimiento de la relación existente entre los animales, las plantas y las actividades del hombre.

Basta con echar una mirada al trabajo que realizan en el referido país, para darse cuenta de la abismal diferencia que hay entre lo que ellos entienden por bioparque y lo que la administración municipal de Durango llama bioparque.

Así viven

Entre tanto, en las observaciones hechas por ecologistas, sustentadas por una serie de fotografías tomadas por Suha y Ayxa Bujdud, se hace referencia al daño que presentan algunas avestruces en su plumaje y piel, lo cual podría deberse a la mala alimentación y estrés que les provoca las condiciones de cautiverio en las que están.

Una observación que se hizo respecto a varios de los espacios, tiene que ver con el suministro de agua, pues en áreas donde se tienen dos o más rumiantes son colocadas cubetas u otros recipientes como galones cortados a la mitad, que permanecen largos periodos de tiempo bajo los rayos del sol y están muy sucios.

Otro aspecto que llama la atención es el mal estado de la malla metálico del recinto en el que se encuentra el bisonte, lo cual no debería dejarse pasar, teniendo en cuenta la fuerza que tienen este tipo de mamíferos.

La malla del espacio en donde se encuentran varios venados de la variedad cola blanca, está amarrada con trozos de lazo de nylon, de los que se utilizan para los tendederos, mismos que por causa de los efectos de los rayos del sol, pueden terminar por romperse.

Hay fallas que parecen increíbles, como el hecho de que áreas, como la del búfalo de agua, permanecía sin candado, ni cadena, al menos hasta que se denunció la situación y se exhibió en redes sociales.

En situaciones como esa, no falta un niño que por curiosidad intente abrir la puerta o bien lo haga un vago sin medir las consecuencias que puede traer consigo el hecho de que un animal de esas características quede suelto.

En el área en la que se encuentran las jaulas de los lobos, coyotes, pantera y jaguar, hay un canal con agua muy sucia, lo cual no es bueno ni para visitantes ni animales.

Además, zorros, lémures, cuatíes, mapaches y otras especies entre medianas y chicas, se mantienen en los mismos pequeños espacios de toda la vida, por cierto, con un suelo de cemento, nada recomendable para su salud y desarrollo.

El caso del tucán es un claro ejemplo de por qué el Sahuatoba no puede ser denominado bioparque ya que el ave de entorno tropical, se encuentra en un pequeño enrejado entre los búho y los halcones, lejos de estar en un ambiente poco parecido a su hábitat.

Sombras, espacios más amplios en algunos casos, agua limpia, higiene en general y menos descuidos en cuanto a las medidas de seguridad de las instalaciones, son algunas de las necesidades más urgentes de este lugar que debe ofrecer más que un bonito acceso.  

Hay mucho por hacer

Como lo dio a conocer Rosales Badillo, ya fueron aplicados siete millones de pesos en torno a este espacio que en años pasados ha sido objeto de recomendaciones por parte de las autoridades ambientales.

Para la obra inaugurada por José Ramón Enríquez Herrera, antes de irse a realizar trabajo de campaña como candidato a Senador, se requirió de la mano de obra de 270 personas que se encargaron de entregar el trabajo durante los últimos de marzo.

Ahora se cuenta con una sala audiovisual interactiva y de aprendizaje denominada “El Salón de los Elefantes” y recientemente se recibió la donación de una tigresa, con el argumento de que este es el mejor espacio es el mejor para ella, según el argumento de ambientalistas sonorenses.

La autoridad también resalta que el Sahuatoba forma parte de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, lo que le permite intercambiar experiencias sobre el trabajo que se desarrolla para mantener a los animales en las mejores condiciones posibles.

Hay que recordar que el zoológico fue inaugurado el 25 de agosto de 1977, hace más de 40 años y en su momento contó con las especificaciones básicas para su correcto funcionamiento, pero con el paso del tiempo el deterioro y el abandono se hizo presente.

De hecho, en 2014, debido a la recomendación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), fueron trasladadas a otros zoológicos un total de 38 especies, además de que se pidió la ampliación y acondicionamiento de varias áreas.

Desde entonces, diferentes sectores de la sociedad han asumido una actitud vigilante y defensora de los inquilinos del lugar, pues aseguran que todavía hay mucho que hacer para lograr mejorar la situación en la que se encuentran muchos de los seres vivos que tienen allí su morada.

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