“Durango, territorio que aún no está totalmente controlado”

POR: Marcos Ortiz

El 11 de julio del 2019, aproximadamente a las 2 de la mañana, 11 elementos de la Policía Estatal fueron emboscados en la comunidad de San Francisco de Ocotán, municipio de El Mezquital, Durango. Dos de ellos fallecieron y cuatro tuvieron que recibir atención médica de urgencia en un muy conocido hospital privado de la capital. Afortunadamente 5 de ellos no tuvieron consecuencias.

Apegado desde esos tiempos a su manía de llamar la atención de los reflectores mediáticos, Javier Castrellón, Secretario de Seguridad Pública, informaba que El Mezquital era un territorio “controlado” pues los grupos delictivos no dañaron a civiles.

Las pérdidas humanas en esa madrugada representaron a dos familias en luto, gente que tuvo el dolor de escuchar esas noticias que nadie quiere y a nadie se le desean. Si bien es cierto que en su momento los elementos caídos estaban en su papel de policías, en sus tiempos libres… también eran civiles.

Aquella noche fue un infierno. Comentan pobladores del lugar quienes afirmaban que no paraban los estruendos por las ráfagas de armas de fuego.

Fue cobarde la emboscada. Desde un punto ciego en un camino que sube un cerro, aguardaban civiles armados, muy armados, que al ver que se acercaban las patrullas de la Policía Estatal comenzaron a descargar sus cartuchos de armas de alto calibre.

Desde arriba era más fácil realizar el ataque a comparación que desde abajo. De hecho, ese lugar era una plataforma especial para acomodar vehículos sin que se vieran en el camino.

Sucedió el encontronazo, la unidad policial volcó hacia un barranco debido al intentar escapar y al ser impactada por disparos de armas potentes. Así comentaron pobladores entrevistados hace un año por un servidor, en ese mismo lugar.

A casi un año y medio vuelve a ocurrir algo similar. La mañana de este jueves rojo primero de octubre, mientras policías estatales se dirigían de El Mezquital a Durango, luego de estar en periodo de descanso, fueron emboscados por civiles armados. Lamentablemente seis perdieron la vida. Así lo corroboró la Fiscal General, Ruth Medina Alemán.

Por la mañana, el Gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres se pronunció al respecto afiemando que era un acto cobarde y que se trababa de algunos grupos delincuenciales.

Sin embargo, si eso era poco, también a primeras horas de este jueves rojo, en las colindancias de Canelas y Santiago Papasquiaro hubo otro enfrentamiento entre grupos. Quemaron algunas casas y vehiculos. Era otro enfrentamiento. Todo indica que el motivo fue un cultivo de enervantes cercano a ese lugar, según lo confirmó así el Gobernador José Rosas Aispuro Torres.

Más. En San Dimas encontraron un cuerpo al parecer con el tiro de gracia, la Fiscalía aún no ha emitido información al respecto, luego que también hace casi un mes se supo del hallazgo dos cuerpos de varones, en ese mismo municipio.

En redes sociales hay demasiada evidencia de que los grupos delictivos más fuertes del país se encuentran en este momento disputándose

 el control de los diferentes territorios. Durango no estaría exento de ello, puesto que estamos situados en medio de un flujo natural para los estados del Norte.

Los límites con Sinaloa, Nayarit y Zacatecas siempre han resultado conflictivos para Durango y lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que hay grupos que se quieren incrustar debe prender un foco de alerta para la entidad.

Hoy, como hace un año medio, la Policía Estatal vuelve a estar de luto, y lo hacen en medio del cumplimiento del deber, no obstante los afanes de quienes intentan aspirar por un puesto de elección popular en las próximas elecciones.

Hace un año y medio, Javier Castrellón afirmaba que El Mezquital “estaba controlado” (SIC) y que lo bueno fue que los criminales no habían dañado a civiles, cuando en realidad fallecieron, en ese entonces, dos policías estatales en el cumplimiento de su deber.

Hasta el término del mes de septiembre, Durango registrana 217 homicidios dolosos según el Sistema Nacional de Seguridad Pública. Con los datos de El Mezquital y lo ocurrido en Santiago Papasquiaro, los datos se incrementarán. 

Durango requiere, hoy más que nunca, comenzar a reforzar las operaciones de seguridad ciudadana, dejar a un lado intereses político electorales y pensar en fortalecer la tranquilidad que muchos han extrañado, sobre todo, aquellos quienes a la sombra de la distancia son víctimas de emboscadas, pobladores que sufren con miedo por lo que ven a diario y lo callan para no ver afectadas a sus familias.

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@CEOMarcosOrtiz y @LaEraMediática