En Durango, Gómez y Lerdo,

se concentra 87% de contagios

Texto: Daniel Estrada O.

El 78 por ciento de los decesos por Covid-19 en Durango y Gómez Palacio; urgen medidas más fuertes contra quienes no usan cubrebocas

Al revisar el número de contagiados por cada uno de estos tres municipios, Durango concentra el 48.1 por ciento, Gómez Palacio el 30.7 por ciento y Lerdo el 8.2 por ciento; el resto de los casos positivos se reparte en 34 municipios.

 

Canelas y San Pedro del Gallo, se mantienen con cero casos reportados, teniendo ambos como particularidad, que son de los que menor número de habitantes concentran, incluso el segundo es el menos poblado de la entidad.

Más que cualquier color en el Semáforo Epidemiológico, representantes de la sociedad, autoridades gubernamentales y sector salud, tienen muy claro que es la cercanía y el contacto físico entre las personas, lo que no permite que los altos niveles de COVID-19 se reduzcan en Durango.

La estadística es clara y, de acuerdo con el acumulado al cierre de septiembre pasado, se tiene que los municipios de Durango, Gómez Palacio y Lerdo, los tres que concentran la mayor cantidad de población en el estado, acumulan el 87 por ciento de los casos positivos de Coronavirus y el 84 por ciento de las muertes por la misma enfermedad.

Al revisar el número de contagiados por cada uno de estos tres municipios, Durango concentra el 48.1 por ciento, Gómez Palacio el 30.7 por ciento y Lerdo el 8.2 por ciento; el resto de los casos positivos se reparte en 34 municipios.

Los otros dos municipios: Canelas y San Pedro del Gallo, se mantienen con cero casos reportados, teniendo ambos como particularidad, que son de los que menor número de habitantes concentran, incluso el segundo es el menos poblado de la entidad.

Con relación a los fallecimientos causados por el virus, el 39.4 por ciento han ocurrido en el municipio de Durango, el 38.8 por ciento se han registrado en Gómez Palacio y el 6 por ciento en Lerdo.

Aunque el porcentaje de personas contagiadas es mucho mayor en el municipio de Durango, con relación a Gómez Palacio y Lerdo, el porcentaje de defunciones entre Durango y Gómez Palacio no es muy marcado.

Hay municipios con número reducido de habitantes que han tomado medidas drásticas para evitar en lo posible los contagios en su territorio, al grado de que en algunas localidades el acceso y salida son restringidos y controlados.

No obstante, en las zonas urbanas no ha podido ser controlada la movilidad a pesar del constante llamado de las autoridades de salud; la imposición temporal de medidas severas y los regaños procedentes del nivel central.

El amarillo ha causado confusión 

 

“Ni con amarillo, ni con anaranjado, con ningún color debemos aflojar las medidas, hasta que se encuentre una vacuna o una cura”, señaló tajantemente Esteban Villegas Villarreal, presidente de la Comisión de Salud del Congreso del Estado, quien, además, criticó la manera en que fue comunicado el regreso al semáforo amarillo. “Falló la comunicación y creó confusión”, dijo.

 

Por su parte, Jorge Clemente Mojica Vargas presidente del Consejo Estatal Ciudadano, también externó que ni la sociedad, ni el gobierno, deben evadir la responsabilidad que les compete, de cara a la prevención y combate del COVID-19.

Hay aspectos muy evidentes, ya que el mayor número de contagios se dan en donde existe la mayor concentración de personas, por lo que se necesita actuar con plena conciencia de los efectos negativos de la socialización en tiempos de pandemia.

Consideró que el Semáforo Epidemiológico Nacional se encuentra fuera del contexto real que prevalece en algunos estados de la República, lo que ha generado confusión en la comunicación entre las instancias gubernamentales y los ciudadanos.

“Cuando la gente escucha que el Semáforo ya está en color amarillo, después de haber indicado rojo y naranja cree que lo más grave del problema ya pasó y, por lo tanto, relaja las medidas de prevención”, comentó.

Al parecer la pandemia va para largo y ya hay rebrotes en países del mundo en donde se creía que la emergencia sanitaria ya había sido superada, situación que debe servir como ejemplo para no cometer los mismos errores.

La problemática rebasa las posturas políticas y gubernamentales, se trata de un asunto en el que la sociedad debe aprender a quedarse en casa cuando no tiene algún buen motivo para ir a la calle, debe saber mantener la sana distancia y utilizar el cubrebocas en todo momento.

Los jóvenes deben ser más conscientes de que si ellos corren menos riesgo de sufrir complicaciones o hasta perder la vida por el virus, sus padres, abuelos u otros familiares mayores de edad y/o con comorbilidades podrían pagar los platos rotos, por una conducta rebelde.

Están frecuentando los antros y teniendo reuniones entre amigos y, aunque sus familiares permanezcan en obediencia, al tener contacto con ellos, el esfuerzo de los que se quedan en casa no sirve de nada.

Para la Secretaría de Salud en el estado, la condición que prevalece en la actualidad es delicada, sobre todo, al tener en cuenta que la semana de transición de septiembre a octubre, se tuvieron más de 700 contagios.

Esa fue la semana con más casos positivos de COVID-19, desde que se declaró la pandemia, lo que se ha convertido en motivo de alarma para el personal médico, que no ve la orilla de esta compleja situación.

Sergio González Romero, titular de la Secretaría de Salud, no duda en adjudicar lo que hoy se vive en la entidad, a la movilidad que se registró el pasado 15 de septiembre, durante las fiestas patrias, además de la apertura de muchos lugares que se prestan para que se tengan aglomeraciones.

“Este tipo de lugares son un problema y mientras las cosas sigan así nunca vamos a terminar de reducir el número de contagios. Si vemos que esto continúa, yo creo que tenemos que retroceder y retomar acciones drásticas”, expuso.

Señaló que Durango es el estado con menos mortalidad, pero eso no quiere decir que el virus está controlado, ya que en cualquier momento las cosas se pueden salir de las manos y hacer colapsar el sistema de salud local.

La postura del Secretario de Salud, resume el sentir del personal médico de la entidad, ya que una de las cosas que más añoran quienes se desempeñan como médicos y enfermeras, principalmente los que están al frente de la batalla contra el SARS-CoV-2, es regresar a sus antiguas rutinas.

La economía no puede parar

Sin embargo, la clase empresarial, los comerciantes formales e informales, defienden con todos sus argumentos la libertad que tienen para trabajar, aunque sea de forma parcial, pues ya vivieron meses críticos, cuando se mantuvieron detenidas las actividades económicas no esenciales.

Mario Pozo Riestra, titular del Juzgado Cívico del municipio de Durango, entiende un poco más la postura de los empresarios y comerciantes, al mantener una relación más cercana con estos.

Incluso, a él le ha correspondido la aplicación de las sanciones a los que no han cumplido con los protocolos que se necesitan para ayudar a reducir el riesgo de contratos en establecimientos comerciales, restaurantes, bares y otros giros.

Comentó que una propuesta de la que se ha hablado mucho y de cierta forma parece congruente y fácil de aplicar, es la inactivación de algunas empresas y negocios, de nueva cuenta.

Empero, esto no sería aceptado por quienes se verían afectados de manera directa por la medida, pues muchos pasaron meses sin poder trabajar

incluso algunos tienen apenas 20 días de haber reiniciado, por lo que no se les puede pedir que vuelvan a cerrar.

Por otro lado, el funcionario municipal estimó que lo que sí se puede o debe hacer es seguir insistiendo en que las personas traten de mantenerse la mayor parte del tiempo en su casa.

Dijo que en la calle pueden verse familias completas que de manera evidente no salen a abastecerse de lo esencial o para atender alguna necesidad prioritaria, sino que simplemente quieren llevar una vida normal, cuando eso no se puede, pues es tiempo de pandemia.