En riesgo 5 mil empleos de

la industria restaurantera

Texto: Daniel Estrada

Prohibir venta de bebidas con comida alejó a los clientes, asegura Miguel Camacho

Hay 50 restaurantes en la cuerda floja

Alrededor de cinco mil empleos vinculados con la industria restaurantera se encuentran en riesgo, cifra que podría subir a 10 mil, en caso de que no se logre una estabilidad inmediata en el sector, según advirtió el presidente de la Canirac.

En últimas fechas los restaurantes de Durango apenas alcanzaron una afluencia de entre el 10 y 15 por ciento, situación que los empresarios del ramo atribuyen a la prohibición total en la venta de bebidas con contenido alcohólico, así como el horario de cierre.

Los restaurantes, son de los pocos negocios que no se han visto obligados a cerrar totalmente, sin embargo, las restricciones impuestas a este giro, mantienen 50 establecimientos cerrados de esta cantidad, y muy pocos podrán reabrir.

Miguel Camacho Herrera, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), ha insistido en que restricciones como el cierre a las 22:00 horas y la ley seca, han afectado de forma considerable a los establecimientos.

Si bien, el acuerdo administrativo emitido por el Municipio, en atención al ordenamiento del Gobierno del Estado mediante el cual se anunciaron las medidas referentes a la implementación del color rojo en el Semáforo Epidemiológico, contempló que los restaurantes pudieran operar al 25 por ciento de su capacidad, la realidad fue otra.

Los restaurantes de Durango apenas alcanzaron una afluencia de entre el 10 y 15 por ciento, situación que los empresarios del ramo atribuyen a la prohibición total en la venta de bebidas con contenido alcohólico, así como el horario de cierre.

El presidente de la Canirac ha sido claro al afirmar que los alimentos y la cerveza son dos cosas que hacen mancuerna, de ahí que, con la prohibición en la venta de bebidas, se redujo el interés de las personas en comer fuera.

Otro golpe fuerte para estos negocios fue la medida de cerrar temprano, pues hay muchas personas que tienen el gusto por acudir a cenar y pasar un rato agradable por la noche con sus parejas, familias o amigos.

Incluso, durante la segunda semana de restricciones, varios restaurantes iniciaron un movimiento para pedir a las autoridades la cancelación de la ley seca, con el argumento de que ya la estaban pasando muy mal con la caída en ventas que dicha medida ocasionó.

La autoridad no cedió, pues lejos de suspender la restricción para la venta de alcohol en restaurantes, la medida se mantuvo vigente durante la tercera semana de semáforo rojo, ante la inconformidad de muchos.

Tanto el Gobierno de Estado, como el Municipal, se mantuvieron firmes con esta y otras medidas que tienen como objetivo principal la disminución de la movilidad y con ello reducir el índice de contagios del virus.

Y es que, la queja de la baja afluencia en establecimientos como los restaurantes, para la autoridad representa un buen indicador en el tema de la disminución de la movilidad, principal objetivo del semáforo rojo.

No obstante, la medida se ha pagado cara, pues en la actualidad hay 50 restaurantes cerrados, varios de los cuales están con la incertidumbre si reabrirán o ya no tendrán la capacidad para recuperarse.

Además, hay cinco mil empleos que se encuentran en la cuerda floja por estas circunstancias, ya que el personal se encuentra “parado” de manera temporal, mientras que otros, ya mejor le buscan por otro lado.

Esta cantidad podría incrementarse hasta 10 mil personas, si no se hace algo pronto para incentivar la economía de esta que es una de las actividades que se encontraban en auge por la promoción turística del estado.

Otro cierre importante

El panorama no pinta nada bien y, el propio Camacho Herrera informó que la semana pasada el restaurante temático Comix, ubicado en Paseo Durango, cerró sus puertas de manera definitiva, pues ya no pudo con la pandemia y sus implicaciones.

Comix es un restaurante de tipo franquicia, en la que se exhibían figuras de superhéroes y tenía como platillos principales las hamburguesas y la cerveza. Era un negocio que ya tenía alrededor de nueve años en Durango.

Hay que recordar que, en mayo, durante el complicado segundo trimestre de año, el restaurante Súper Salads, que también estaba ubicado en Paseo Durango tuvo que cerrar sus puertas, debido a la poca clientela que estaba teniendo.

Por otro lado, la firma Cafenios, que llegó a Durango instalando varios locales, se vio en la necesidad de cerrar dos de ellos, locales que, por cierto, no han sido ocupados por alguna otra empresa.

Estos son algunos de los establecimientos con venta de alimentos y bebidas, de los más conocidos, que se han visto en la necesidad de cerrar, pero hay otros que han quedado fuera de la jugada, con más discreción.

El mismo presidente de la Canirac, admite que tiene un establecimiento cerrado temporalmente y con la posibilidad de ya no volverlo a abrir, ya que es más costoso tratar de mantenerlo en operación que cerrarlo.

Los gastos que genera el negocio no pueden ser costeados con el 10 o 15 por ciento de afluencia que se tiene, por lo que, como Miguel Camacho, alrededor de 50 empresarios del ramo han decidido hacer una pausa, de la cual algunos ya no podrán regresar.

Los locales de comida ubicados en torno a zonas escolares son de los que se han visto más afectados por una pandemia cuyo efecto daña en modalidad dominó, pues, por ejemplo, en el caso del negocio de la venta de alimentos preparados, alcanza a todos sus proveedores.

No son pocas las personas que viven en torno al buen funcionamiento de los restaurantes ya que de ello dependen carnicerías, fruterías, panaderías, tortillerías, abarrotes y otros negocios que proveen de los insumos necesarios para la elaboración de las recetas.

La gente está asustada

Fernando Durán Escobosa, presidente del Clúster Turístico en Durango, empresario del ramo hotelero y restaurantero, en entrevista aparte, coincidió con Miguel Camacho, en el sentido que la afluencia en los restaurantes oscila entre el 10 y 15 por ciento.

Para él, la baja clientela tiene mucho que ver con la declaratoria del semáforo rojo, ya que dicho indicador alerta a los ciudadanos, quienes prefieren mantenerse en casa, a salvo de cualquier posible contagio.

Pasa lo mismo con los hoteles, cuya ocupación apenas si llega al 10 por ciento, pues no hay muchas personas que quieran venir a Durango, sabiendo que es uno de los dos estados con color rojo en el Semáforo Epidemiológico.

Aun así, el empresario consideró que las restricciones implementadas por las autoridades estatales y municipales han sido necesarias, ante una complicada situación por la que atraviesa el estado en materia de contagios y muertes por la pandemia.

Como en otros sectores, en el turístico hay expectativa por lo que vendrá en diciembre, un mes de mucha actividad por las vacaciones de invierno y por las fiestas decembrinas, que, aunque este año tendrán que ser distintas, pueden generar un poco de reactivación económica.