Semáforo Rojo-Covid mantiene a

comerciantes con la soga al cuello

Texto: Daniel Estrada O.

Muchos ya decidieron abrir, con el consiguiente riesgo, al ya no tener recursos para mantener a su familia

El comercio ya no puede más

Como resultado del esfuerzo que se hizo durante los primeros 15 días del semáforo rojo, se logró reducir el índice de contagios un 34 por ciento, mientras que Durango pasó de ser el de mayor movilidad a ubicarse entre los cinco estados con menor movilidad.

La semana de extensión de restricciones se tornó complicada para el Municipio de Durango, ante la negativa del comercio no esencial de mantener cerrados sus locales y establecimientos. Vendedores del mercado Gómez Palacio y Ex Cuartel, los más insistentes en abrir.

Noviembre ha sido un mes complicado para los duranguenses. Han transcurrido tres semanas desde que se determinó la implementación del color rojo en el Semáforo Epidemiológico y la economía se ha visto gravemente dañada; hay comerciantes que ya no aguantaron el cierre y regresaron a la actividad antes de tiempo.

Algunos ya preveían la ampliación que el Gobierno del Estado haría al semáforo rojo, respecto de la cual se anunció que sería revisada este lunes 23 de noviembre por el Consejo Estatal de Seguridad y Salud, pero a otros los sorprendió tal determinación.

Dos semanas fueron complicadas, pero una tercera podría significar la diferencia entre recuperarse o ya no poder regresar a la actividad, pues la situación es muy distinta entre quienes se dedican a la empresa y quienes son empleados de sectores esenciales o de gobierno.

El pasado martes 17 de noviembre el gobernador José Rosas Aispuro Torres, emitió un mensaje a través de plataformas virtuales, mediante el cual anunció la extensión del semáforo rojo, así como una serie de medidas para reforzar la prevención del Covid-19.

El mandatario estatal defendió la aplicación de la medida durante los primeros días, como una manera de contener el alto índice de contagios y fallecimientos por causa del virus que se suscitaron durante octubre pasado. 

Afirmó que en la entidad los contagios tuvieron una reducción del 34 por ciento durante la segunda semana del semáforo rojo.

También citó que investigaciones de la Universidad Juárez del Estado de Durango (UJED) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), indicaron que fueron alrededor de mil los contagios que se evitaron.

Algo que también resaltó es que Durango pasó de ser el estado con mayor movilidad a ubicarse entre los cinco con la menor movilidad.

De hecho, eso es lo que se ha buscado contener, sobre todo en las principales zonas urbanas, como lo son: Durango capital, Gómez Palacio y Lerdo, las cuales han sido criticadas, incluso en el ámbito nacional por las grandes concentraciones de personas que hay en sus zonas comerciales.

En el momento en el que Aispuro Torres anunció la ampliación de las restricciones por lo menos otra semana más, apeló a la temporada decembrina y su importancia para el sector comercial.

Dijo que este es momento de hacer un esfuerzo, para que en diciembre, ya muy próximo, el comercio pueda tener una mayor libertad para estar activo con los debidos protocolos, en la temporada más alta en cuanto a ventas.

Con la soga al cuello

Sin embargo, en la ciudad de Durango, comerciantes del Centro Histórico de la ciudad, del mercado Gómez Palacio, del Ex Cuartel Juárez y de la calle Ex Campo Deportivo y sus alrededores, comenzaron a abrir sus locales con el argumento de que tenían que trabajar para llevar el sustento a sus familias.

El argumento presentado por los comerciantes es el más válido de todos, ya que, a pesar de la contingencia sanitaria, tienen que llevar el alimento a sus hogares y para muchos comerciantes no hay otra manera de hacerlo que ofreciendo en venta sus productos.

Fernando Serrano, líder de la Unión de Comerciantes del Mercado Gómez Palacio, manifestó que los comerciantes del lugar no están dispuestos a mantener sus negocios cerrados más días, pues ya de por sí habían tenido ventas muy malas antes de semáforo rojo.

Quienes venden flores artificiales para el Día de Muertos, se quedaron con la mayor parte de la mercancía, pues los panteones estuvieron cerrados y la gente no compró.

El comerciante mencionó que las autoridades les han insistido en mantener cerrados sus locales, pero no hay ningún tipo de apoyo a cambio de dicha petición, por lo que es imposible para ellos quedarse en sus casas.

Dijo que con esfuerzos es posible aguantar una semana, pero más de eso ya no es posible puesto que su economía se ha visto cada vez más debilitada, teniendo en cuenta que desde marzo se comenzaron a implementar acciones que afectan al comercio.

Hay temor entre los comerciantes de que en determinado momento les apliquen multas cuantiosas o que se emplee la fuerza pública para obligarlos a cerrar, pero prefieren arriesgarse a eso a quedarse sin la oportunidad de obtener algo de ganancias.

El personal de Inspección Municipal salió a las calles del Centro Histórico a conminar a los comerciantes de artículos no esenciales a volver a cerrar, durante una semana catalogada por las autoridades como crucial para reducir el número de contagios.

En estos operativos lograron cerrar algunos locales, pero en otros casos, los comerciantes se rehusaron a dejar de trabajar, por lo que los representantes de la autoridad tuvieron que optar por retirarse sin cumplir con su encomienda, para evitar enfrentamientos.

Primero la salud

Mario Garza Escobosa, secretario del Ayuntamiento, negó que se haya perdido el control en cuanto a las restricciones contempladas por el Estado y el Municipio para reducir la movilidad en la ciudad y así contener los altos índices de casos positivos y fallecimientos.

El funcionario municipal reconoció que el comercio atraviesa por una situación económica muy difícil, pero de todas formas no se puede dejar la salud y la vida en segundo lugar, cuando debe ser lo más importante para cuidar.

Dijo que siempre se recurrirá al diálogo como primera opción, pero si este se agota y los ciudadanos no entienden, de alguna forma se tendrá que proceder para llevar a cabo los cierres necesarios.

Habló de la importancia de atender las disposiciones del color rojo en el Semáforo Epidemiológico, durante una semana que había sido identificada como determinante para terminar con lo que se había logrado durante los primeros 15 días de restricciones.

Mario Pozo Riestra, titular del Juzgado Cívico, aseguro que fueron más los comerciantes que acataron las medidas, pero esto no ha sido suficiente, debido a que la ciudadanía en general no ha hecho caso de mantenerse en casa.

“Hay gente que sigue saliendo sin tener una actividad esencial que realizar, por lo que todavía hay calles en las que se ve mucha movilidad”, anotó.

Una de las razones por las que los negocios tienen que cerrar es por la alta movilidad de las personas, ya que, si estas salieran solamente a lo esencial, no se tendría que recurrir a esas medidas.

Advirtió que, para evitar confrontaciones, se han dejado de levantar actas en flagrancia, pero estas quedarán archivadas, para presentarlas a los propietarios de los negocios cuando acudan a refrendar.

Calificó que los que se empeñaron en mantener abierto, como rebeldes e irresponsables ante una pandemia, frente a la cual todos los ciudadanos tienen el compromiso de poner de su parte para evitar más enfermos y decesos.

El argumento de muchos comerciantes fue que la mano dura solamente se aplicaba en el Centro de la ciudad, mientras que en otras zonas los negocios no esenciales trabajaban sin ningún contratiempo.

Se viene un mes complicado. Diciembre es por naturaleza de alta movilidad; la gente vende y compra, las calles del centro se abarrotan, al igual que las tiendas de regalos y de alimentos, una situación que las autoridades deben prever para evitar que se vuelva a registrar un alto índice de contagios y muertes en la entidad.