Uso obligatorio del cubrebocas;

no habrá arrestos ni fuerza pública

Texto: Daniel Estrada

Son cuatro las sanciones que aplican para las personas que, a pesar del grave daño que ha ocasionado la pandemia, todavía se resisten a utilizar el cubrebocas: el apercibimiento; el trabajo comunitario, una multa de mil 042 pesos, o la entrega de material médico.

Lo anterior, una vez que los diputados locales aprobaron por unanimidad la Ley que Regula las Redidas para la Prevención del Virus SARS-CoV-2 en el Estado de Durango, misma que no solamente contempla el uso obligatorio del cubrebocas, sino que promueve la negación del acceso a establecimientos a personas con posibles síntomas.

La vigencia de la nueva ley concluirá una vez que cese el estado de emergencia de salud ocasionada por el virus, mediante la declaratoria expresa de la autoridad sanitaria.Asimismo, el decreto entra en vigor al día siguiente de su publicación en el Periódico Oficial del Gobierno de Durango, mientras que los municipios cuentan con un plazo de 15 días naturales para realizar las reformas a su reglamentación para la aplicación de esta ley.

Para imponer una sanción se tomarán en cuenta los daños que se hayan producido o puedan producirse en la salud de las personas, la gravedad de la infracción, las condiciones socioeconómicas del infractor, la posible reincidencia y el beneficio obtenido como resultado de la falta.

La sanción consistente en entrega de material médico o multa que podrá aplicarse hasta por el equivalente a 12 veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), es decir, mil 042 pesos, y se llevará a cabo a favor de la autoridad que haya impuesto esta sanción, la cual determinará su destino.

La aplicación de las sanciones de entrega de material médico o multa solo podrán tener como destinatarios a los concesionarios y/o permisionarios de las unidades del servicio de transporte público de pasajeros.

También a los propietarios y/o administradores de los establecimientos comerciales, industriales, empresariales, de negocios o de servicios.

Estas sanciones también alcanzan a los servidores públicos de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, organismos constitucionales autónomos, así como de los municipios.

Hay que tener en cuenta que en caso de reincidencia, se duplicará el monto de la sanción que corresponda.

Se entiende por reincidencia al hecho de que el infractor cometa la misma violación a las disposiciones de esta ley dos o más veces, dentro del período de un año, contado a partir de la fecha en que se le hubiera notificado la sanción.

Entre los aspectos que contempla la normativa, además de la obligatoriedad del cubrebocas, llama la atención lo contenido en el artículo 12, en donde se indica que “se podrá negar el acceso a personas que presentes síntomas asociados con el COVID19”.

Esto incluye síntomas como la temperatura superior a los 37.5 grados, tos seca, dificultad para respirar, dolor de cabeza o garganta, dolor o presión en el pecho, así como pérdida del sentido del olfato o el gusto.

También se hacen una serie de indicaciones para el uso adecuado del cubrebocas, entre las que se encuentran el lavado de las manos antes de tocar el cubrebocas, usarlo sin que no se encuentre dañado, sucio o mojado.

Se necesita ajustar el cubrebocas a la cara, cuidando que no queden espacios por los lados, así como colocar la parte superior sobre la nariz y la parte inferior sobre la boca y la barbilla; acciones muy simples, pero que muchas personas no llevan a cabo.

Se recomienda lavarse las manos antes de quitarse el cubrebocas, retirarlo por las tiras que se colocan por detrás de las orejas o la cabeza, mantenerlo alejado de la cara una vez que se haya retirado y guardarlo en una bolsa de plástico limpia y de cierre fácil, si no está sucio o mojado y se tiene previsto reutilizarlo.

La población en general que se encuentre en lugares públicos, en donde no se puedan aplicar medidas de contención como el distanciamiento físico; en estos casos, deberán utilizar cubrebocas en todo momento.

Si alguna persona se rehúsa a portarlo en los términos señalados en esta ley, o incurra en actos de violencia por este motivo, la autoridad competente podrá aplicar las sanciones previstas.

Lo que más se necesita

Sobre este tema, la diputada Sandra Lilia Amaya Rosales, presidenta de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, destacó que diferentes grupos parlamentarios presentaron su iniciativa, además de que se tomó en cuenta la del gobernador.

“Tomamos en cuenta todas las propuestas para la creación de la nueva ley, con el objetivo de garantizar el uso del cubrebocas en los lugares en donde se están registrando los contagios”, comentó.

Esto es en el transporte público, en las oficinas públicas, en los centros de trabajo y en las instituciones pues es donde más se aglomeran las personas, por lo que se necesita promover el uso de la prenda en dichos espacios.

En el afán de implementar medidas más efectivas para evitar la proliferación del Coonavirus, no se puede permitir la violación de los derechos humanos, de ahí que no se contemplan los arrestos y el uso de la fuerza pública.

Comentó que posiblemente en otras ciudades se tomen medidas distintas, pero esta Ley que regula las medidas para la prevención del virus SARS-CoV-2, tiene como objetivo prevenir los contagios sin causar daño a los ciudadanos y sus derechos.

Las sanciones económicas y de entrega de material médico están dirigidas para quienes permitan que las personas ingresen a espacios públicos o utilicen el transporte público, sin llevar puesto un cubrebocas.

“Creemos que esta ley funcionará de manera correcta, pues ya la mayoría de los ciudadanos lleva puesto su cubrebocas”, apuntó.

Por su parte, el diputado Carlos Maturino Manzanera, remarcó que la sanción que alcanzará a los ciudadanos que andan en la calle sin cubrebocas va por el lado del apercibimiento y posible labor comunitaria en caso de que no quiera atender la indicación.

Reconoció que para muchas personas es difícil comprar esta tipo de implemento, por lo que los gobiernos deben hacer un esfuerzo para suplir dicha necesidad, por la propia seguridad de los ciudadanos y sus familias.

La mayor responsabilidad recaerá en los propietarios y encargados de los diferentes espacios públicos, ya que serán ellos los sujetos a multas, en caso de que permitan la presencia de personas sin cubrebocas en los sitios que están bajo su responsabilidad.