2020: la tragedia del virus y las confrontaciones políticas

Texto: Daniel Estrada O.

Sin esclarecer el atentado contra el magistrado Héctor Silva Delfín

Termina un atípico 2020

El primer caso de Covid-19 se detectó en México el 27 de febrero, mientras que el primer diagnóstico positivo en Durango tuvo lugar el 12 de marzo. Desde entonces la dinámica en el país y en el estado dio un vuelco total.

Fue hasta el 1 de junio, con la “nueva normalidad”, que comenzó a darse la reactivación paulatina y escalonada de algunos sectores, con diversas medidas y restricciones para evitar la aparición del virus.

2020 es un año que, al ser recordado, no podrá dejar de ser relacionado con el Covid-19 y los estragos que el virus trajo consigo: enfermedad, la pérdida de seres queridos, problemas económicos, confinamiento e incertidumbre en muchos sentidos. Por otro lado, hay claras muestras de que las circunstancias que hoy se viven, han sacado lo mejor de muchas personas.
Nadie podrá decir que el año que concluye fue fácil, ya que todos enfrentaron los embates de la pandemia de una u otra manera. Hay quienes se refieren al 2020 como un año para borrar del calendario y hasta de la historia, mientras que otros lo catalogan como un periodo de prueba, enseñanza y reflexión.
La mejor noticia del año, sin duda, tiene que ver con las vacunas que las diferentes compañías farmacéuticas han creado para contrarrestar al Coronavirus: la conclusión de su periodo de pruebas, el porcentaje de efectividad, la fabricación masiva, su distribución y el inicio de su aplicación.
Aunque el Coronavirus apareció en China a mediados de diciembre de 2019, fue en enero cuando la Organización Mundial de la Salud declaró que la enfermedad era una emergencia internacional de salud pública y la calificó como un evento extraordinario.

El primer caso de Covid-19 se detectó en México el 27 de febrero, mientras que el primer diagnóstico positivo en Durango tuvo lugar el 12 de marzo.
Se trató de un hombre de 58 años de edad que, tras haber viajado a España, acudió a recibir atención médica por un cuadro gripal, a tres semanas de su retorno.
Para el 19 de marzo, se informaba sobre el primer fallecimiento en Durango de una persona por Covid-19. Se trató de un hombre de 78 años de edad, que sufría de hipertensión y que se convirtió en la segunda víctima mortal del virus en el país.
Durango cierra el año con más de 26 mil casos positivos acumulados y más de mil 600 defunciones, mientras que en el país el número acumulado de contagios se acerca al millón y medio y los fallecimientos rebasaron los 120 mil.
Es casi imposible tocar algún tema en 2020, que no esté vinculado de alguna manera con el SARS-CoV-2, pues una vez que se comenzó a propagar, trajo consigo severas afectaciones, no solamente en el ámbito de la salud, sino en lo económico, educativo, social, religioso y hasta familiar.
Muchos niños ya no lo recuerdan, pero el 18 de marzo fue el último día en el que oficialmente dejaron de acudir a la escuela, otros incluso lo hicieron antes, por temor a las noticias en las que se daba a conocer la presencia del virus en la entidad.
Por decreto del gobernador José Rosas Aispuro Torres, los estudiantes de todos los niveles académicos, ya no fueron a clases desde el jueves 19 de marzo, en el marco de una suspensión que entonces se preveía que permaneciera pocos meses, pero que todavía sigue vigente.
Hoy, no solamente en Durango, sino en prácticamente todo el país, el pronóstico para que las escuelas se vuelvan a ocupar es reservado; hay quienes afirman que el ciclo terminará en la modalidad en casa, es decir, así como inició.
En ese mismo periodo (el 30 de marzo) se ordenó la suspensión de actividades no esenciales con la finalidad de mitigar la dispersión y transmisión del virus en la comunidad, para disminuir la carga de enfermedad, sus complicaciones y la muerte en la población residente en el territorio nacional, lo cual quedó plasmado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) y tuvo posteriores ampliaciones.

La nueva normalidad
Fue hasta el 1 de junio, con la “nueva normalidad”, que comenzó a darse la reactivación paulatina y escalonada de algunos sectores, con diversas medidas y restricciones para evitar la aparición del virus, lo cual se ha adecuado y manejado con base en el Semáforo Epidemiológico Nacional y a consideración de las autoridades de cada estado.
Durango ya tuvo un periodo muy complicado en noviembre pasado, mes que prácticamente transcurrió en color rojo en el referido semáforo, debido a que el índice de contagios, fallecimientos y ocupación hospitalaria se incrementó de forma considerable.
El cierre del año se da en color naranja, aunque con el temor de volver a pasar a rojo por causa de la movilidad registrada en diciembre.
Hasta septiembre, el Centro Empresarial de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) en Durango, calculaba la pérdida de cerca de 20 mil empleos en Durango, entre formales y formales, haciendo la aseveración de que la informalidad ha sido la más afectada.
Hay que recordar que, de acuerdo con cifras del Instituto Mexicano del Seguro Social, hasta junio se habían perdido seis mil 500 empleos formales en la entidad, aunque a partir de agosto inició la recuperación, la cual se ha mantenido hasta el cierre del año.
Por otra parte, la actividad social, de convivencia y religiosa también sufrió cambios drásticos este año, siendo uno de las primeras, la suspensión de las actividades de Semana Santa, mismas que además de representar la devoción de miles de creyentes, se habían convertido en un atractivo para los visitantes de otros estados.
Y es que las representaciones del Vía Crucis viviente que hay en la ciudad de Durango, no se tienen en otros lugares de entidades vecinas como Sinaloa, Coahuila y Chihuahua, por lo que los visitantes de estos lugares disfrutaban de las representaciones que se hacían en el primero cuadro de la ciudad en esta temporada del año.
No obstante, en Semana Santa se vieron canceladas las primeras actividades masivas en la entidad, a lo que siguió la cancelación (al menos de manera presencial) de los festivales Ricardo Castro, Silvestre Revueltas y la edición 2020 de la Feria Nacional (Fenadu).
Los congresos y convenciones que se habían convertido en una importante fuente de ingresos para el estado, con un registro de 380 millones de pesos en 2019, fueron cancelados y pospuestos para este año, cuando se tenía la visión de incrementarlos.
La ocupación hotelera tuvo un retroceso de hasta 20 años, a decir de Francisco Martínez Díaz de León, presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles, quien lamentó que, de haber mantenido promedios por arriba del 70 por ciento en años pasado, en 2020 no han pasado del 20 por ciento.
Los números que hoy se tienen son los mismos que había cuando Durango no contaba con la infraestructura turística que se ha logrado desarrollar en los últimos años.

Los escándalos
A la mitad del año, se puso en operación el programa del fideicomiso Fondo Durango dirigido a micro, pequeñas y medianas empresas, en apoyo a los más afectados por la contingencia sanitaria, cuyo mal manejo derivó en la renuncia de Tomás Dávila Flores a la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) y la separación del cargo de otros tres funcionarios.
En el mismo episodio, calificado por muchos como “vergonzoso”, varios dirigentes de cámaras y asociaciones empresariales se vieron en la necesidad de regresar el recurso que les fue asignado mediante esquema crediticio a ellos o a familiares cercanos.
El asunto alcanzó también a la directora en turno de la Dirección de Fomento Económico, quien se encontraba en la lista de beneficiarios. A pesar de que las reglas de operación permitían la inscripción y beneficio de estas figuras, los señalamientos se hicieron por la falta de ética que esto representó.
Ya en julio, mes en el que por cierto la ciudad de Durango cumplió 457 años de fundación, se suscitaron una serie de situaciones relevantes ajenas a la pandemia, como el hecho de que el gobierno municipal denunció ante la Fiscalía Anticorrupción el desvío de 16 millones de pesos, que presuntamente involucraba a la pasada administración y particulares.
Días después, se presentó otra controversia en el mismo ámbito, después de que el Cabildo aprobó por unanimidad la rescisión del contrato que la pasada gestión había hecho, para el remplazo y mantenimiento de lámparas LED.
Lo anterior con el argumento de que la empresa responsable del proyecto se comprometió con la instalación de 35 mil 883 luminarias, pero solo se tenía registro de 35 mil 489, con un faltante de casi 400.
Ambos temas se mantienen bajo investigación por parte de la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción, órgano que tiene previsto tener los resultados en los primeros meses de 2021.

Magistrado víctima del Covid
y de un atentado fallido

Un hecho que causó confusión fue la detención de la doctora Azucena Calvillo, ocurrido en este último mes del año, mismo que trascendió a nivel nacional e internacional, debido a las inconsistencias que presentó el caso.
La médico originaria del vecino estado de Zacatecas, fue presuntamente retenida de forma ilegal y luego presentada como presunta responsable de un atentado en contra de la vida del magistrado Héctor Enmanuel Silva Delfín, en instalaciones del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Ella fue inculpada, con material de respaldo de una secuencia videográfica, fotografías y supuestos testimonios que la responsabilizaban de un hecho que pasó de ser presunto atentado contra la vida, a una agresión, ante la inedita reacción que tuvo el gremio médico en apoyo de su compañera.
Dicha presión derivó en la liberación de la doctora que había sido internada en el Centro de Readaptación Social (Cereso) No. 1, quien pudo salir y encontrarse con su esposo, familiares y amigos, la madrugada del 9 de diciembre.
La presión por la acusación y detención irregular creció en contra de Ruth Medina Alemán, fiscal General del Estado; Velia Patricia Silva Delfín, delegada del IMSS en funciones en Tamaulipas y ex delegada de Durango; así como del actual delegado, Julio Gutiérrez Méndez.
Cuando los dos últimos negaron haber hecho señalamientos, por lo menos directos, en contra de la doctora Calvillo, el gobernador del estado solicitó a la Fiscalía retirar los cargos, con el argumento de que había contradicciones por parte de quienes han motivado la investigación.
Hace pocos días falleció el magistrado Silva Delfín y, ni su familia, ni la familia de la doctora están conformes en que las cosas queden sin un resultado convincente.
Por una parte, la familia del magistrado, pide que se haga justicia ante el presunto atentado que este sufrió cuando se encontraba internado en el IMSS y por otro, la familia de la médico no quedó conforme con el “usted disculpe”.