Por qué, hoy, la cohesión social es una utopía en Durango y el país?

Por: Víctor R. Hernández       Ene. 05. 2021

Ayer, durante la rueda de prensa que encabezó el gobernador Aispuro Torres para anunciar las nuevas medidas que a partir de hoy se ponen en marcha, resultado de la caída en la tendencia de contagios y deceso, un reportero le pidió su opinión sobre el comportamiento social en las últimos días del 2020.
Palabras más, palabras menos, el mandatario estatal constató con un desdén de reproche a la sociedad. Señaló que, por desgracia, el comportamiento de la sociedad, no sólo en Durango, sino en casi todo el país, ha sido el de mucha movilidad y, por ello, subrayó, esperamos en los próximos días un repunte en los contagios.
Y es que, una de las tristes realidades que han quedado claras durante esta larga noche de pandemia en nuestro país, es la falta de solidaridad entre los ciudadanos mexicanos y una marcada ausencia de cohesión, de unidad, para conseguir objetivos trascendentes como preservar la vida y la salud de todas las personas.
Un estudio reciente del Colegio de la Frontera Norte, presentado por el doctor Mario Alberto Jurado Montelongo, destaca que en el caso de nuestro país, la cohesión social es difícil porque depende de valores compartidos entre una población con diferentes características y altamente desiguales.

La cohesión en México está sustentada un conjunto de instituciones como la familia, los partidos políticos, los sindicatos, la iglesia, los clubes, la empresa, las asociaciones de vecinos, el mercado laboral, entre otros. Estas instituciones forman un gran tejido social que está en constante cambio debido en parte, a las formas como se desarrollan las interacciones sociales en su interior.
Las normas prevalecientes de comportamiento al interior de estas instituciones van desde el autoritarismo hasta el consenso; de la competencia hasta la cooperación.
Jurado Montelongo expone lo que en reiteradas ocasiones ya hemos señalado; que las medidas de contingencia sanitaria que han pretendido imponerse a nivel nacional, estatal y local para mitigar la propagación del Covid 19 han desnudando los tipos de cohesión social que predominan. Y pone dos ejemplos:
1.- Durante esta emergencia el plan de mitigación presentado y desarrollado por el gobierno federal no ha tenido todo el apoyo de las diversas fuerzas políticas, existe una clara desconfianza, justificada o no, de las fuerzas opositoras. El mejor ejemplo, son las acciones que han tomado la Alianza de Gobernadores Federalistas y que no en pocas ocasiones han ido en sentido contrario a lo que propone el gobierno federal.

2.- La marcada desigualdad económica y de oportunidades para desarrollarse que hay en el país.
En México, la gran desigualdad existente al interior de ciertas instituciones, como el mercado laboral, que funciona con un gran número de trabajadores que viven al día, incluyendo trabajadores informales, temporales, inmigrantes, con empleo estable pero con bajo salario; sin prestaciones sociales, etc., y un número considerablemente menor, como empresarios, profesionistas, sindicalizados, que pueden parar actividades sin dejar de recibir sus salarios  o que tienen ahorros suficientes para mantenerse aislados y sin trabajar durante un cierto período.  
Pedirle al primer grupo que se quede en casa, solicitarle que, en nombre de los valores patrios y los recuerdos sobre la solidaridad que hemos observado cuando hemos tenido emergencias como los sismos o inundaciones,  dejen los espacios públicos y no vayan a trabajar, no ha dado resultados. No se han quedado en casa, no porque no quieran, sino porque no pueden. Los gobiernos no han querido invertir en programas de verdadera ayuda económica (como sí lo han hecho innumerables naciones en vías de desarrollo como la nuestra).
La solidaridad, que es una parte vertebral de la cohesión social, tiene que promoverse con acciones claras y duraderas, desde las instituciones gubernamentales, hecho que hasta hoy, principios del 2021, no hemos visto.

Por ello, la cohesión social entre los mexicanos, por ahora, es una utopia