Los CADI dejarán de ser una estrategia política del PT

Por: Miguel Á. Hernández Guerrero

Luego de dos semanas de movilización y de presión sociales, el problema del sistema de educación del Centro de Atención y Desarrollo Infantil se resolverá en los próximos días luego de que el gobernador Jorge Herrera Caldera realizó gestiones ante la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para liberar los recursos que cubran los salarios de maestros y trabajadores de las últimas tres quincenas.

Se ha afirmado que uno de problemas financieros de la administración estatal, es el pago que se tiene que hacer con recursos propios a miles de plazas que la Federación no ha querido regularizar. Se afirma que anualmente se tienen que destinar varios miles de millones de pesos que bien se podrían aplicar a rubros prioritarios si la SEP quita este peso a Durango, como sucede en la mayor parte de las entidades del país.

Como resultado de concesiones de carácter político, este tipo de gastos se han venido disparando porque sin atender a ningún plan y proyecto de gobierno se han permitido la operación de centros educativos, situación que se ha convertido en una pesada carga presupuestal.

Lo grave de este hecho, es que las instituciones educativas que se han creado y tolerado por años bajo amparos de criterios políticos e ideológicos de izquierda principalmente no se sujetan a la autoridad educativa estatal, sino a las decisiones y voluntades de padrinos políticos. Así vemos que pese a marchas, plantones, ausencias en clases, SEED no aplican ningún tipo de correctivos.

Es verdad que existen necesidades de cobertura educativa y es responsabilidad del Estado atenderla, pero eso se tiene que regular  conforme a la Ley y al principio de autoridad, no ha capricho de cacicazgos políticos. La Normal J. Guadalupe Aguilera, las instituciones de la CNTE, algunas de las secciones del SNTE y naturalmente que los CADI, atienden más a objetivos políticos de izquierda que a un compromiso con la educación. Operan más como grupos de presión y así se les sigue tolerando.

En ese contexto se inscribe la movilización emprendida por dos semanas por el sistema de educación CADI, creado por Gonzalo Yáñez, y dirigidos actualmente por la esposa de Alfonso Primitivo Ríos Vázquez, María de Jesús Páez Güereca, responsable del proyecto de fundación en Durango del partido Morena de Andrés Manuel López Obrador.

Para nadie es un secreto la manera en que de forma sistemática opera el PT: la presión y el chantaje, pues por un lado avanza en la formalización de coalición electoral con el PAN, por el otro responsabiliza al Gobierno del Estado de la crisis financiera en los CADI y al mismo tiempo tira el anzuelo para obtener beneficios económicos y prebendas políticas para no concretar algún acuerdo con Acción Nacional.

El sistema CADI además de ser un proyecto educativo, e ideológico a nivel de docentes, cuenta con 18 planteles, mil 200 empleados y algo así como 6 mil alumnos que representan una asignación presupuestal de 120 millones de pesos de los contribuyentes con un manejo discrecional como si no se tratara de recursos públicos. Porque no se informa que la maestra Paéz Guereca percibe un sueldo de 80 mil pesos, al mismo tiempo que ¨coordina¨ la fundación del partido Morena.

El anuncio hecho por el gobernador Jorge Herrera Caldera, en el sentido que los recursos  aseguró que está garantizado el recurso para cubrir la situación financiera de maestros y personal del Sistema CADI. También dejó en claro que para evitar que sigan presentándose este tipo de situaciones, el siguiente  paso es regularizar el sistema CADI, ya que el problema de falta de pago que se presentó no se debe a una firma únicamente sino a la situación irregular en la que se desempeñan.

Esta declaración tiene mucho significado y constituye una decisión inteligente del titular del Poder Ejecutivo, ya existen los recursos, si tienen acceso a ellos los beneficiados, entonces los CADI deberán dejar de funcionar de manera irregular y discrecional, sin ningún tipo de manipulación e inspiración política para rescatar su espíritu auténtico en el terreno educativo.

El Partido del Trabajo quiso poner contra la pared al Gobierno del Estado, y todo parece indicar que el tiro les saldrá por la culata. Si los CADI son un instrumento educativo genuino, Gonzalo Yáñez está en la ruta de perder uno de sus proyectos de formación ideológica en los que más trabajo en los últimos años. Sino, al tiempo.