Constructoras foráneas serán las “ganonas” del 2018


  • Falta de competitividad de empresas locales es la razón de que las obras no hayan sido asignadas a empresas duranguenses: SCT


    Los constructores locales se dicen desprotegidos por la SCT, la Conagua y Sedatu, quienes prefieren dejar los contratos millonarios en manos de empresarios de otras regiones del país.


Texto: Daniel Estrada


Eduardo Bailey Elizondo, delegado del Centro SCT Durango, aseguró que 2016 y 2017 han sido los años que más obra pública ha sido asignada a constructores locales y, aunque es probable que en 2018 no se alcance el mismo porcentaje, este será nuevamente favorable para las empresas locales.

El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Durango, relató que cuando llegó a ocupar dicha encomienda, en diciembre de 2015, el 70 por ciento de la obra estaba a cargo de empresas foráneas y solamente el 30 por ciento en manos de compañías locales.

Sin embargo, en 2016 cambió la situación, como resultado de una sinergia que se logró concretar con cámaras, colegios y empresas que con toda razón reclamaban la poca oportunidad de participación que tenían en la obra pública que se realiza con recursos federales.

“Fue entonces que yo les pedí que levantaran la mano y que presentaran propuestas competitivas y participaran en las licitaciones, a lo que obtuve una respuesta positiva”, expuso el funcionario federal.

Fue de esta manera que ocurrió lo lógico, pues con mayor participación de empresas locales en los ejercicios de licitación, la cantidad de contratos a favor de estas se incrementó, siempre en apego a la normatividad vigente.

Fue de esa manera que se logró que en 2016 el 70 por ciento de la obra pública quedara en manos de las empresas locales y el 30 por ciento a cargo de las foráneas, es decir, se invirtieron lo papeles.

Mientras tanto, en 2017 se obtuvo una cifra histórica en cuanto a la asignación de la obra pública, ya que el 80 por ciento de esta quedó a cargo de constructores locales, entre tanto que el 20 por ciento fue para foráneos.

Bailey Elizondo subrayó que este porcentaje fue el resultado de la intensidad y la cantidad de participación que se registró por parte de las empresas locales, las cuales se pusieron a la altura de la competencia y se quedaron con la mayoría de las licitaciones.

Este año no han concluido los procesos de licitación en la entidad, por lo que no se puede anticipar cual es el porcentaje de obra asignado a los locales,  no obstante, se puede adelantar que la participación de estas seguirá siendo mayor que las foráneas por tercer año consecutivo.

Sin embargo, no se puede asegurar que alcance lo logrado el año pasado, ya que en el caso de algunas obras importantes, como algunos tramos de la carretera Durango-Parral, en los que se aplica una fuerte inversión, las licitaciones se efectuaron en oficinas centrales.

Aunado a ello, las empresas locales no participaron con la misma competitividad en dichos procedimientos, como sí lo habían hecho en años anteriores, por lo que ganó una empresa foránea.

Eduardo Bailey aseguró que incluso fue complicado para la SCT dar el fallo final, ya que la empresa que obtuvo el contrato quedó en el lugar 15, mismo que tal vez hubiese podido ser superado con un buen proyecto de una constructora duranguense.

“Como director del Centro SCT yo prefiero mil veces trabajar con constructores locales, pues son conocedores del terreno, la comunicación con ellos es mucho más fácil y al ser del estado tienen un mayor compromiso de cuidar su prestigio”, indicó.

Sin embargo, aseguró que esa no es una situación que él pueda controlar, ni tampoco puede darse una selección directa que obedezca a condiciones regionales, pues hay una normativa que tiene que ser respetada.

Manifestó que en el caso de las licitaciones ya mencionadas, solamente una empresa mantuvo un nivel regular de competencia, pero a final de cuentas no fue seleccionada por la SCT en México.

Los locales no están conformes

Lo anterior, lo señaló en reacción a una serie de declaraciones que ha hecho Miguel Ángel Reveles Pérez, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) capítulo Durango, quien ha denunciado que al menos la mitad de la obra ha sido asignada a empresas con sede en otras entidades.

No responsabilizó del todo a la SCT, sino que también se refirió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que han dejado en manos de constructoras foráneas obras millonarias que se ejecutarán en Durango.

Las obras serán de beneficio para el estado, pero las ganancias e impuestos que estas generarán terminarán por favorecer a otras entidades, lo que no trae un beneficio “redondo” para la entidad.

Reveles Pérez se refirió a un distribuidor vial que será construido sobre el bulevar Francisco Villa de la capital de Durango, obra que representa una asignación de 50 millones de pesos, la cual estará a cargo de un consorcio foráneo.

Dijo que existen dudas y suspicacia en cuanto a la manera que se ha llevado el proceso de selección de la obra, que además tiene como antecedente la falta de coordinación con el Gobierno local que recientemente llevó a cabo labores de repavimentación en el espacio en donde se proyecta el distribuidor.

Es decir, se llevó a cabo una obra en un espacio en el que se realizarán modificaciones importantes, por lo que no tenía sentido que se hiciera el primer gasto.

En el caso de la Conagua existen obras por realizar, que equivalen a una inversión de alrededor de 40 millones de pesos, las cuales tampoco serán realizadas por gente de Durango.

Miguel Ángel Reveles, manifestó que ante este tipo de situaciones, se pretende conformar un Observatorio Nacional de la Construcción, mediante el cual se pretende defender la obra para los constructores locales en cada entidad.

Afirmó que hay empresas foráneas que dejan los trabajos a medias y de pronto desaparecen, lo que pone en riesgo la conclusión de proyectos indispensables para el estado.

El líder de la CMIC citó que hay alrededor de cinco casos en los que se ha rescindido el contrato, precisamente por las inconsistencias con las empresas foráneas, las cuales ya saben que lo único que tienen que hacer es cambiar de razón social para volver a ser tomadas en cuenta en próximas licitaciones.

Indicó que el Observatorio tiene como objetivo promover que la obra pública en los estados sea desarrollada por constructores locales, lo cual además de garantizar la culminación de las mismas, trae un impacto totalmente positivo a la economía regional.

Por su parte, el funcionario regiomontano, rebatió que en todos los casos en los que se han rescindido contratos, las obras han sido asignadas a empresas de Durango.

“No existen constructores a los que se les haya rescindido el contrato por incumplimiento y luego se les haya vuelto a contratar para otro trabajo, mientras que las empresas locales a las que se les permitió continuar, concluyeron las obras de manera satisfactoria.

Dijo que la SCT de Durango todo el tiempo está respaldando a las empresas locales y su trabajo, de lo cual son testigos los presidentes de cámaras y colegios, pro también es cierto que hay que respetar la normatividad.

El entrevistado reiteró que 2016 y 2017 han sido los que más asignación de obra para empresarios locales han registrado, por lo menos en los últimos 12 años y remarcó que 2018 terminará con saldo mayormente positivo para ellos.

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