El peligroso juego de la simulación en el caso de antros y bares

Texto: Daniel Estrada O.

Héctor Flores: “estos establecimientos, formalmente, tienen que permanecer cerrados”

Propietarios de antros se burlan de la autoridad y del Covid

De acuerdo con los cambios anunciados por el Gobierno del Estado, una vez que se determinó continuar con el color naranja en el Semáforo Epidemiológico, siguen sin permiso para operar bares, centros nocturnos y antros.

Regidores de diferentes partidos piden a la Dirección de Inspección Municipal mano dura en contra de los establecimientos que abren sin permiso y sin protocolos; la autoridad justifica que trabajan bajo licencia de restaurante.

Hay quienes se toman como bromas de mal gusto las afirmaciones de la autoridad en cuanto a que bares, centros nocturnos y antros no tienen permiso para operar en Durango, ya que perciben que cada fin de semana es mayor el descaro de algunos de estos espacios que abren sus puertas sin que nadie los moleste.

El pasado miércoles se dieron a conocer los lineamientos que deberán atender los municipios de Durango, luego de que el Consejo General de Seguridad en Salud determinó que lo más prudente es continuar en el color naranja en el Semáforo Epidemiológico.

Dicha decisión fue dada a conocer por el gobernador José Rosas Aispuro Torres, a través de un mensaje que emitió de manera virtual, en el que además anunció los pocos cambios que se hicieron en torno a las medidas se aplican para disminuir el riesgo de contagio de Covid-19.

En este espacio, que tuvo difusión a través de las redes sociales oficiales del Gobierno del Estado, Héctor Flores Ávalos, secretario General de Gobierno, dio a conocer las actividades que tendrán continuidad, así como las pocas modificaciones que se hicieron.

Después de varios días de controversia y señalamientos en torno a la operación de antros y bares en la ciudad, en los que no solamente se desobedece el ordenamiento de no abrir, sino que además, no se cuenta con ningún protocolo de prevención, el funcionario estatal ratificó que “formalmente” estos giros tienen que permanecer inactivos.

Los bares, centros nocturnos y antros deberán permanecer cerrados, manifestó al momento de enumerar las medidas que estarán vigentes durante los próximos días en el estado de Durango, mismas que los Municipios deberán hacer valer.

Prácticamente, la modificación más relevante consiste en que a los salones de eventos se les permitirá reabrir, aunque únicamente en la modalidad de banquete con un aforo restringido al 50 por ciento respecto de la capacidad del lugar.

Además, no podrán exceder en ningún caso la cantidad de 50 asistentes, sin permitir la práctica del baile, ni otras actividades de interacción similar entre quienes participan del evento.

De esta forma, se atendió la demanda de un sector que en el primer mes del año insistió en que se le permitiera trabajar, con el argumento de que ya registraban por lo menos más de 350 millones de pesos en pérdidas y una afectación a más de cuatro mil 500 familias que dependen de actividades relacionadas con los eventos.

Hay que recordar que los salones de eventos ya habían tenido una reapertura a finales de agosto, misma que duró muy poco tiempo, ya que se vieron obligados al cierre debido al incremento de contagios, fallecimientos y hospitalización por Covid-19.

Con la reactivación de los salones de eventos, prácticamente sólo los bares, centros nocturnos y antros   “fuera de la jugada”, al menos en lo formal, pues las autoridades consideran que estos requieren una mayor regulación y control.

No obstante, cada semana aparecen en redes sociales videograbaciones y fotografías captadas con celular, de la actividad que se lleva a cabo en centros nocturnos, sin que aparentemente ninguna representación de la autoridad haga algo para controlarlo.

Uno de los últimos señalamientos, involucra al establecimiento denominado Las Mil y Una Noches, ubicado sobre el bulevar Guadiana, en el fraccionamiento Lomas del Parque, aunque no se puede comprobar la temporalidad del material subido a las redes.

Otros ciudadanos hablan de establecimientos como La Malinche y Cantaritos, en donde también se registra ambiente nocturno, sin que nadie llegue al lugar a clausurar y sancionar, como sí ocurre con otros giros que bien pudiesen ser catalogados como de menor riesgo.

Y es que la misma clandestinidad de estas actividades, hace que queden a un lado medidas básicas para evitar el contagio del Coronavirus, como el aforo restringido, la medición de la temperatura, el uso de cubrebocas y la sana distancia.

El problema es de todos

Sobre el tema, el alcalde Jorge Salum del Palacio, fue tajante al señalar que cada ciudadano es responsable de acudir, o no, a los establecimientos identificados como antros, pues lo que está en juego es su salud.

El alcalde de Durango refirió que algunos de los sitios catalogados como antros, tienen licencia para operar como restaurantes, por ese motivo se encuentran abiertos.

Admitió que puede faltar algo de “mano dura” con los establecimientos que no respetan el aforo, pero por otro lado, también se requiere de una mayor responsabilidad de la sociedad.

Mientras que a algunos les causa molestia este tipo de situaciones, hay quienes están cansados del confinamiento y quieren retomar las actividades que antes realizaban.

El problema está en que a pesar de que se ostenten como restaurantes, estos negocios deben someterse a un horario y disposiciones como el consumo de alcohol, únicamente acompañado de alimentos, pero a decir de algunos ciudadanos, esto no se atiende en los lugares en donde se violan las disposiciones de la autoridad de forma indiscriminada.

Por su parte, la regidora panista Gabriela Vázquez Chacón, lamentó que se registren este tipo de situaciones en el municipio de Durango, puso en tela de juicio el trabajo que ha desempeñado la Dirección de Inspección Municipal en este sentido.

Dijo que dicha instancia tiene que dar cuentas de trabajo que realiza para evitar que se lleven a cabo actividades que ponen en riesgo la salud de la ciudadanía, ya que la pandemia no ha terminado.

También consideró que las personas deben tener una mayor conciencia y seguirse cuidando si realmente quieren salir adelante de este problema de salud pública.

La regidora de Movimiento Ciudadano, Paulina Monreal Castillo, manifestó que César Rosales Morales, titilar de la Dirección de Inspección Municipal, debe dar la cara por lo que ha ocurrido con los centros nocturnos.

Señaló que, de ahora en adelante, la dependencia municipal no podrá “cerrar los ojos” ante lo que ocurre en Durango por las noches, ya que la población está más vigilante y al pendiente de que se actúe en consecuencia.

Falla la gente que acude a este tipo de lugares, pero también las autoridades que no proceden en contra de los lugares que abren sin permiso.

Criticó que hay propietarios de establecimientos que sí pueden operar, que se quejan del hostigamiento de los inspectores y los sancionan por faltas mínimas sin antes hacerles un apercibimiento.

“No pueden ensañarse con los pequeños negocios y hacerse de la vista gorda con quienes no cumplen con el acuerdo administrativo y ponen en riesgo la salud de la población”, anotó.

Sobre el mismo asunto, el regidor priista David Payán Guerrero, dijo sentirse preocupado por la alta movilidad que se ha registrado en últimas semanas en la ciudad, con antros abiertos y expos sin las medidas de prevención que corresponden.

“Tenemos que llamar a la ciudadanía a evitar este exceso de confianza, ya que la realidad nos va a alcanzar y el número de contagios puede incrementarse de un momento a otro”, arguyó.

Relató que en el caso del establecimiento Las Mil y Una Noches, el Juzgado Cívico señaló que se trata de un establecimiento que opera con licencia de restaurante, aunque reconoció problemas con el aforo permitido, que es del 35 por ciento de su capacidad.

Opinó que la autoridad ha sido muy permisiva y lo que se necesita en estos momentos es actuar con mayor firmeza, pues el virus es un problema de salud y vida.