La incapacidad de la 4T, sólo es superada por su propia incapacidad

Por: Víctor R. Hernández.              Feb. 21. 2021

Por más que echen maromas (como regularmente lo hacen) para explicar sus incongruencias, su corrupción e ineficiencia, incluso su ignorancia, cada día que pasa, la población se convence de la equivocación que cometió en 2018, al darle su confianza a una clase política que ha destrozado al país en un tiempo récord.

El equipo que acompaña al presidente Andrés Manuel (para ocultar sus errores y deficiencias) le hace ver que cada equivocación es una oportunidad para demostrar lo capaces que son como administración federal.

Ayer domingo en Baja California Sur, presumió la forma en que arreglaron el problema que la ineptitud de Rocío Nahale y Manuel Bartlett, le ocasionaron al país con el desabasto del hidrocarburo:

“Cuánto tiempo nos llevó a nosotros resolver el problema, cinco días, por el trabajo de obreros, de los técnicos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lamento mucho lo que está pasando en Texas, pero todavía ellos no resuelven su problema, nosotros lo enfrentamos bien”, dijo el mandatario durante la inauguración de unidades de turbogás aeroderivadas en La Paz, Baja California Sur.

El mandatario aseguró que a Texas le ha costado más trabajo resolver el apagón eléctrico debido a la falta de rectoría del Estado y la fuerza que ejercen las empresas privadas.

“Por qué les cuesta más trabajo en Texas resolver el problema, porque está muy pulverizado el mando, no hay control porque tienen inclusive mucho más fuerza las empresas particulares que el estado”, dijo.

Cierto, arreglaron lo que la ineptitud de sus funcionarios ocasionaron:

El 10 de agosto, de 2020, en su mañanera de Palacio Nacional, el presidente López Obrador dio a conocer que debido a que México tiene gas de sobra, su gobierno analiza vender el gas excedente a países de Asia (1).

En conferencia de prensa, el titular del Ejecutivo federal señaló que en sexenios pasados compraron gas al por mayor, pero que actualmente no se requiere o se necesitará hasta dentro de 30 años, por lo que su gobierno busca la forma de darle salida.  

“Se está pensando cómo resolver el problema del excedente de gas, porque compraron gas al por mayor, por el negocio, no se requiere o se va a necesitar dentro de 30 años. Hay gas de sobra contratado y tenemos que buscar la forma de utilizarlo, porque ya son contratos que se suscribieron y tenemos que respetar esos contratos.

«Entonces, hay varias opciones, lo estamos analizando. Una empresa, Sempra, quieren que se le otorgue un permiso para vender gas a Japón, esa empresa tiene su planta en Ensenada y quieren vender gas a Japón, pero esa misma empresa es socia de la que nos vendió gas a nosotros en el Pacífico, por donde pasa este gasoducto de los yaquis, entonces queremos ver si hay un acuerdo con la empresa para que ese gas excedente también se pueda ir a Asia y que no nos cueste a nosotros», dijo.

En Palacio Nacional, el mandatario indicó que su gobierno analiza poner una planta paras tratar gas en Salina Cruz, Oaxaca y llevarlo a países de Centroamérica.

«Y la posibilidad de poner también una planta también para tratar gas en Salina Cruz, Oaxaca, del gas del Golfo, por el Istmo hay ductos para poner la planta y también vender a Asia y no descartamos la posibilidad de llevar gas a Centroamérica», comentó

La información vertida por el titular del poder ejecutivo hace seis meses, simplemente dejaba en claro la ignorancia sobre el manejo de los temas energéticos dentro y fuera del país, y que lo fuerte del presidente es la improvisación.

En su número que ya está en circulación, la revista Proceso, de la que es accionista Julio Sherer, actual asesor jurídico de la Presidencia, describe así el problema energético que hoy vive el país:

La crisis energética que México padece por gas natural y electricidad sólo era cuestión de tiempo. De acuerdo con información recabada por Proceso, desde 2018 el gobierno del presidente Andrés Manuel López sabía que la escasez ocurriría, pero optó por los proyectos insignia de su administración, como la refinería de Dos Bocas.

La carencia de gas natural en territorio mexicano, luego de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, restringió las exportaciones para proteger el consumo local, no será la primera emergencia de ese tipo que enfrente la economía nacional a causa de la creciente dependencia del combustible que se produce en el extranjero.

Tampoco sólo serán los factores climáticos los que obliguen al Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) a solicitar futuras reducciones de consumo de gas y, con ellas, cortes en el servicio de electricidad.

Pese a que la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ahora encabezada por Manuel Bartlett Díaz, invirtió en 19 mil kilómetros de ductos para importar gas natural desde Estados Unidos, se está cumpliendo el plazo para que las nuevas plantas de gas natural licuado estadunidenses entren en operación entre 2021 y 2022 y, con ello, se cierre la ventana de oportunidad para nuestro país.

Cuando esas plantas comiencen a funcionar, Estados Unidos podrá exportar el energético a todo el mundo y México dejará de ser su principal cliente, obligándolo a competir por el precio y disponibilidad ante otros países, explican expertos y exfuncionarios del sector energético consultados.

Pero el presidente, ayer anunció la construcción de una nueva planta de energía eléctrica a base de gas, en Baja California Sur.