¿Se pudo evitar el accidente aéreo del 31 de julio?

Accidentarse en un avión es poco probable; sobrevivir es un milagro


Luego de dos días de ocurrido el accidente del avión Embraer 190, matrícula XA-GAL, de la empresa Aeroméxico Connect, solamente 17 pasajeros se encontraban recibiendo atención médica y todos fuera de peligro.


 Desde que se instauró el primer puerto aéreo en la ciudad de Durango, se implementaron varias pistas, teniendo en cuenta los fuertes vientos y variables de la región, según indica el documento “50 años de Aeropuertos y Servicios Auxiliares”.


La aeronave quedó destrozada por dentro pero ninguno de los 97 pasajeros falleció


Texto: Daniel Estrada

Si bien la probabilidad de sufrir un accidente en avión es mínima, sobrevivir a uno de estos es prácticamente imposible; pero que todos los ocupantes de una aeronave siniestrada vivan para contarlo es un “milagro”.

Una gran parte de los medios locales, nacionales e internacionales que dieron cobertura al percance ocurrido a un avión en el Aeropuerto Internacional Guadalupe Victoria de la ciudad de Durango, emplearon el calificativo de “milagro” para referirse al hecho que quedó registrado en por lo menos dos videograbaciones.

De entrada, el gobernador José Rosas Aispuro Torres, declaró en rueda de prensa, que las condiciones climáticas que prevalecían en el momento en el que la aeronave Embraer 190, matrícula XA-GAL, de la empresa Aeroméxico Connect, no eran adecuadas al momento que iba a despegar con destino a la Ciudad de México.  

En los videos que grabaron con sus aparatos telefónicos los pasajeros sobrevivientes Ramin Parsa y Ashley García, podía observarse las inclemencias climáticas que prevalecían cuando ocurrió el accidente.

La visibilidad era corta pues en ese momento se registraba una tormenta que ocasionó una acumulación de 24 milímetros de agua y registró rachas de viento más de 50 kilómetros por hora, además de granizo, según reportó la Dirección Local de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Esta condición ocasionó que en vez de elevarse por los aires, la aeronave del vuelo AM2431 terminara varios cientos de metros fuera de la pista de despegue, entre arbustos y sobre terreno irregular.

La aerolínea y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) informaron que en el avión se encontraban 97 pasajeros, dos infantes y cuatro tripulantes; todos resultaron con vida luego del percance que dejo la aeronave hecha añicos.

El suceso ocurrido en torno al vuelo vespertino del 31 de julio rumbo a la capital del país, ocasionó la inmediata movilización de los cuerpos de rescate, que comenzaron a llegar al lugar del siniestro con pronóstico reservado, por los antecedentes que hay sobre los accidentes de aviones.

Las buenas noticias comenzaron a circular cuando rescatistas y medios de comunicación comenzaron a dar cuenta de la presencia de decenas de sobrevivientes que buscaban ponerse a salvo, así como recibir ayuda para atender sus lesiones.

Fue así como comenzó la movilización para brindar los primeros auxilios en el lugar y trasladar a los heridos a los diferentes hospitales públicos y privados de la ciudad, para su inmediata atención.

La Cruz Roja reportó el traslado de 27 lesionados, con el apoyo de 30 voluntarios que no dudaron en sumarse a las acciones de rescate.

Sin embargo, la misma institución destacó la presencia de ambulancias de la Secretaría de Salud, IMSS, ISSSTE, Sedena y hospitales particulares, para facilitar y agilizar los traslados.

También llamó la atención la movilización que se hizo en los hospitales para recibir a los lesionados, ya que médicos, enfermeras y camilleros, estaban en los accesos de las áreas de urgencias, listos para actuar de inmediato, a la llegada de las ambulancias.

Mientras tanto, dos días después, Aeroméxico Connect informó que de los 103 pasajeros, 17 aún recibían atenciones médicas, 24 ya se encontraban camino a su destino y 16 estaban en proceso para ser trasladados.

De la misma manera, el reporte expuso que los integrantes de la tripulación estaban en proceso de recuperación y, de acuerdo con informes médicos, fuera de peligro, incluyendo uno de los pilotos, quien fue uno de los involucrados en el percance que más daño sufrieron.

El mismo día, la SCT dio a conocer sobre la recuperación de las cajas negras del Embraer 190, de acuerdo con el reporte de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), en el marco de las acciones de investigación que se mantienen en el lugar del percance.

Las labores de investigación son llevadas por la Comisión Investigadora y Dictaminadora de Accidentes, con la representación de la Dirección de Análisis de Accidentes e Incidentes de Aviación de la DGAC y los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM).

También se involucró la Junta Nacional de Seguridad del Transporte y la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos  de América, la comandancia del Aeropuerto de Durango, Aeroméxico, la empresa Embraer, el Grupo Aeroportuario Centro Norte y el Colegio de Pilotos Aviadores de México.

Será la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), la instancia encargada de mantener informada a la opinión pública, sobre los avances de la investigación.

Empero, una vez que todas las personas que sufrieron el percance lograron salvar la vida, teniendo en cuenta que los que son atendidos por los daños más graves son reportados como estables, el resto de la información que se difunda es complementaria a la historia de cómo 103 pasajeros de un avión prácticamente “volvieron a nacer”.

Mientras que las videograbaciones de los pasajeros se hacen virales en redes sociales, los miembros de la tripulación son vistos como héroes, sobre todo por las imágenes que captaron cómo tras el despiste, ayudaron a los pasajeros a salir de la aeronave que pocos minutos después de ser totalmente evacuada, quedó envuelta en llamas.

Hay incluso lesionados que quemaduras, que testifican sobre la forma en la que apenas lograron dejar atrás el artefacto de vuelo totalmente destruido por el encontronazo con la maleza y el arrastre sobre la superficie irregular.

Vuelos en Durango, nada nuevo

De acuerdo con datos publicados por el Grupo Aeroportuario Centro Norte, en 2017 recibió el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de Durango recibió un total de 395 mil 905 pasajeros, cifra inferior a la de 2016 cuando se tuvieron 424 mil 415 pasajeros.

La cantidad de usuarios es modesta con relación a otros aeropuertos que operan en el país, aunque Durango tiene su propia historia que contar en torno a la transportación por aire.

Entre tanto, un ejemplo claro de lo que representa el Aeropuerto de la ciudad de Durango , se tiene al observar las cifras del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que tan solo en 2017 atendió a 44 millones 732 mil 418 pasajeros, mientras que en 2016 fueron 41 millones 710 mil 254.

Aun así, la SCT cuenta con documentos históricos en los que se cuenta con información que revela que Durango ha estado involucrado en la aeronáutica desde década de los 20´s, con operaciones de tipo militar y con rutas de vuelo vinculadas a la actividad minera.

Llama la atención que según el documento “50 años de Aeropuertos y Servicios Auxiliares”, recientemente elaborado, el primer puerto aéreo de Durango contaba con varias pistas, debido a los fuertes vientos y variables de la región.

Desde entonces, los encargados de la operación aeronáutica tenían en cuenta las condiciones de riesgo que la condición climática de Durango puede representar, sin mencionar el entorno que prevalece en la zona Sierra y región de las Quebradas, en donde siempre se ha tenido la necesidad de acceder con aeronaves de pequeñas dimensiones para optimizar el tiempo.

La actividad aérea, así como el servicio aeroportuario ha tenido varios cambios en Durango, a través de los años y a pesar de las renovaciones y adecuaciones que ha registrado el Aeropuerto Guadalupe Victoria, se mantiene como un espacio modesto, que termina por cumplir con las necesidades básicas de transporte aéreo de esta parte del país.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *