Alumnos de la J. Guadalupe Aguilera convierten a la prensa en chivo expiatorio

  • La anarquía en la Aguilera debe desaparecer.
  • Estudiantes de la Escuela Norma Rural J. Guadalupe Aguilera se quejan de que la prensa los acusa falsamente y se les señala con dolo, pero se niegan a responder y explicar su versión sobre la muerte de joven Ronaldo de apenas 19 años de edad, quien presuntamente murió en una “novatada”.
  • Cuando la versión de que Ronny estaba delicado de salud a causa de una enfermedad comenzaba a posicionarse, la directora de Hospital Integral de Canatlán denunció que no solamente era él, sino ocho los jóvenes provenientes de la Normal, que tuvieron que ser atendidos por lesiones y daños.

“Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”


Texto: Daniel Estrada

Ronny, un joven de 19 años que tenía la intención de convertirse en maestro, se quedó en el intento. “La novatada lo mató”, dicen sus allegados con la impotencia de saber que ya no lo verán más y con la rabia de pensar que fue una tontería de la que ahora nadie se quiere hacer responsable, lo que le arrebató la vida.

Mientras que familia, amigos y ciudadanos que han estado pendientes de lo ocurrido a Ronaldo Mojica Morales, joven del poblado 18 de Agosto, del municipio de Poanas, exigen justicia para quien en vida practicaba y disfrutaba de la música regional, los estudiantes de la Escuela Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, han asumido una actitud contradictoria.

Como se ha hecho costumbre entre los grupos antagónicos al sistema, uno de los principales argumentos de los estudiantes de la institución educativa formadora de maestros, ubicada en el municipio de Canatlán, es el acoso de la prensa, con el argumento de que la información relacionada con la muerte de Ronaldo se ha manipulado para inculparlos.

Contradicciones

El pasado martes 14 de agosto, los normalistas convocaron a los medios de comunicación a acudir a la institución para fijar una postura sobre el acontecimiento que ha causado preocupación e indignación en todo el país.

Con las puertas cerradas, aguardaron a la llegada de los reporteros y antes de permitir el acceso advirtieron que se trataba de la entrega de un comunicado y que no habría oportunidad para hacer preguntas, para evitar que se cayera en especulaciones.

“Les vamos a abrir la puerta, son bienvenidos, pero les pedimos que respeten nuestra petición”, comentó el joven que abrió la puerta y acompañó a los reporteros a área del patio en el que otro estudiante leyó un documento.

“Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”, introdujo el estudiante que se identificó como Genaro Vázquez, con una entonación de reclamo para luego decir que ya basta de atacar a las normales rurales.

“Basta de desprestigiar a la Normal de Aguilera, a su personal, a sus docentes y estudiantes” y luego manifestó que todos en el lugar estaban de luto por la muerte del compañero Ronaldo Mojica y exigieron respeto para su familia.

Sentenció que ellos estaban a favor del esclarecimiento de los hechos, por lo que apoyaría con las investigaciones para contribuir con la aclaración de lo sucedido y acusó que los medios de comunicación han especulado y manipulado la información.

Y frente a las mismas cámaras y grabadoras que acusó, el estudiante pidió a la sociedad que no se dejara engañar y que analizara bien los hechos, mientras que al dirigirse al Gobernador José Rosas Aispuro Torres, le pidieron que el caso se lleve sin tintes políticos.

Y es que dijo que es de todos sabido que las normales rurales han estado en la mira del gobierno desde hace muchos años, mientras que advirtió que la J. Guadalupe Aguilera no está sola, pues ha recibido muestras de apoyo de las normales rurales de Ayotzinapa, Guerrero y Saucillo, Chihuahua, entre otras.

Después de dicha declaración, el nutrido grupo de jóvenes que se encontraba en el lugar entonó el Himno de la Normal Rural J. Guadalupe Aguilera, por el puño izquierdo en alto.

Después de esto varios reporteros comenzaron a realizar preguntas, a pesar de la advertencia de que no serían respondidas y, así fue, pues los jóvenes se negaron a hacer declaraciones con el argumento de que no querían que se especulara con sus dichos.

Tomaron los micrófonos del atril en el que habían sido colocados y los entregaron a los reporteros, insistiendo en que era momento de retirarse, sin permitir que dieran un paso más hacia otra zona que no los llevara a la salida y mucho menos hacer un recorrido por el lugar.

Dijeron que eso no ocurriría mientras ellos mantuvieran tomadas las instalaciones del plantel educativo y siguieron insistiendo en el retiro de las cámaras, micrófonos y grabadoras.

Si bien el ambiente entre la prensa era tenso, por la incertidumbre de atender a una convocatoria escueta, al espacio en el que se encontraban los estudiantes que ya habían manifestado de varias formas su descontento por el manejo de la información respecto a la muerte de Mojica Morales, también los normalistas se mostraron nerviosos y evasivos.

Exigen justicia

Mientras tanto, en las redes sociales, entre los conocidos de Ronny y demás personas que se interesaron por el suceso, comenzó a manejarse el hashtag #YoExijoJusticia, además de muestras de repudio en contra de prácticas como la denominada “semana de inducción”, “novatadas” y bullying en general.

En primera instancia, el asunto parecía que no trascendería, pues a pesar de que la familia ya hablaba de los abusos de los que había sido objeto Ronaldo en la Normal Rural, se dio el diagnóstico de que una bacteria era la causante del malestar de joven que fue internado en el Hospital General de Zona No. 1 del IMSSS Durango.

El propio Secretario General de Gobierno, Adrián Alanís Quiñones, declaró el 9 de agosto del año en curso que el joven normalista era atendido por una enfermedad y no por lesiones causadas por algún tipo de agresión.

No obstante, una declaración de la doctora Kitzia Zamora Salazar, directora del Hospital Integral de Canatlán, realizada al diario El Sol de Durango, le dio la voltereta al asunto ya que declaraba que habían recibido para su atención a ocho jóvenes provenientes de la Norma Aguilera, en un periodo entre el 31 de julio y el 3 de agosto.

En la declaración refiere que a uno se le atendió por esguince de la rodilla, a tres más por espasmos bronquiales, uno por faringitis y tres más por traumatismos.

Los tres últimos fueron canalizados a la ciudad de Durango, al Hospital General 450, incluso uno de ellos con una herida producida por arma de fuego.

Las cosas se agravaron todavía más cuando Ronaldo dejó de existir cuando recibía atención médica, por lo que Ruth Medina Alemán, fiscal General del Estado, convocó a los medios de comunicación para informar que ya se había iniciado una investigación por homicidio.

El Gobernador del Estado, a través de un comunicado reforzó dicha postura al asegurar que los hechos ocurridos en la Normal de Canatlán no quedarán impunes.

Entre tanto, Manuel de la Rosa Puentes, fue cesado de su cargo como director del referido plantel y en su lugar fue nombrado José Ángel Muñoz Ibarra, quien en poco tiempo asumió una postura de exigencia a las instancias investigadoras para que se esclareciera el hecho lo más pronto posible.

La Fiscal no descartó que el director cesado haya incurrido en responsabilidad por omisión, sin embargo, también señaló que la investigación se llevará con toda seriedad.

Por lo pronto, hay que esperar tres semanas a partir del deceso de Ronny, para contar con los resultados de un estudio histopatológico que se realiza en el estado de Querétaro.

Se espera que en breve se giren las primeras órdenes de aprehensión en contra de quienes resulten implicados en la muerte del joven que aspiraba a formarse como maestros en la Normal Rural.

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