15 de los 25 nuevos diputados locales, sin experiencia en legislación

Hay 10 diputados que ya han formado parte de Legislaturas pasadas o incluso han participado en el Congreso de la Unión.

Sandra Lilia Amaya Rosales, es presidenta de la Junta de Coordinación Política y Antonio Ochoa Rodríguez es presidente de la Mesa Directiva.


Texto: Daniel Estrada

El 40 por ciento de los diputados que conforman la Sexagésima Octava Legislatura ya tiene experiencia en este tipo de encomiendas; el otro 60 asume por primera vez la encomienda de representar a los ciudadanos y tomar decisiones a favor de ellos.

El pasado 31 de agosto tomaron protesta los diputados que estarán en funciones durante el periodo 2018-2021, mientras que un día después, el 1 de septiembre, se efectuó la sesión de instalación y poco tiempo después la exposición del Segundo Informe del Gobernador del Estado, frente al renovado Poder Legislativo.

En esta ocasión hay cosas muy distintas en el Congreso de Durango, como el hecho de que por primera vez en su historia tiene una mayoría de izquierda, son varios los diputados que cambiaron de partido y hasta hay perfiles con nula experiencia política.

Estos elementos no significan que la Legislatura no estará en condiciones de cumplir con las encomiendas a su cargo, incluso, no necesariamente podrían tener una influencia negativa, sino todo lo contrario.

Iván Gurrola Vega, Rigoberto Quiñones Samaniego, Antonio Ochoa Rodríguez, Pablo César Aguilar Palacio, Alicia Guadalupe Gamboa Martínez, Otniel García Navarro, Francisco Ibarra Jaquez, Sonia Catalina Mercado Gallegos, Gerardo Villarreal Solís y Esteban Villegas Villarreal ya tienen la experiencia de haber formado parte de la cámara local y algunos de ellos incluso del Congreso de la Unión.

Entre los otros 15, hay quienes han fungido como ediles o funcionarios públicos, líderes sociales y maestros, quienes ahora tendrán la encomienda de proponer y aprobar leyes, dar el visto bueno a presupuestos y ser contrapeso del Ejecutivo.

Por lo pronto, los diputados de Morena y el PT llegan con la propuesta de reducirse el salario, como una manera de ser congruentes con los compromisos realizados por Andrés Manuel López Obrador, líder del proyecto que arrasó en las pasadas elecciones.

Otra novedad de la nueva Legislatura, tienen que ver con el hecho de que por primera vez una mujer queda al frente de la Junta de Coordinación Política, figura que instituyeron los diputados que recientemente dejaron el Congreso.

De esta manera, Ricardo Fidel Pacheco Rodríguez, viejo lobo en el medio legislativo, entregó la estafeta a Sandra Lilia Amaya Rosales, quien cuenta con la experiencia de haber sido regidora del Ayuntamiento de Durango, durante el periodo 2013-2016.

Entre la algarabía

Mientras tanto, a propuesta del diputado Rigoberto Quiñones, la nueva Mesa Directiva, quedó conformada por Antonio Ochoa Rodríguez en la presidencia, el de la propuesta en la vicepresidencia, además de Gabriela Hernández López y Elia del Carmen Tovar Valero.

Además, como secretarios suplentes quedaron Francisco Ibarra Jaquez y Alejandro Jurado Flores, todos electos para el periodo del 1 de septiembre al 15 de diciembre del año en curso.

La votación quedó registrada con 24 votos a favor y uno en abstención, siendo este procedimiento el último realizado por la Mesa Directiva de la anterior Legislatura, pues a partir de ese momento los diputados Ricardo Fidel Pacheco, Luis Enrique Benítez Ojeda y Mario Garza Escobosa, cedieron su lugar a los nuevos diputados, luego de tomarles protesta.

Fue Ochoa Rodríguez, nuevo presidente de la Mesa, quien continuó con la toma de protesta del resto de los diputados quienes uno a uno pasaron al frente para comprometerse con quienes los hicieron llegar al Congreso local.

La sesión se llevó a cabo en medio de la algarabía de quienes acudieron al recinto parlamentario a apoyar a sus diputados, entre los que sobresalía la gente del PT y Morena, así como los del PRI, quienes se enfrascaron en una especie de “guerra de porras”, aunque sin faltarse al respeto o generar conatos de broncas.

A lo más que llegaron los presentes fue a elevar más la voz para opacar los contrarios, así como abuchear y tomar partido en contra de determinados diputados, sin excederse con palabras altisonantes.

De hecho, solamente en una ocasión el presidente de la Mesa Directiva se vio en la necesidad de llamar a la cordura a los asistentes y fue en el momento que Esteban Villegas pasó a rendir protesta, ya que la gente del PT y Morena gritaba con todas sus fuerzas “¡fuera!”

Otros que no se salvaron, pero de los seguidores del PRI, fueron Otniel García Navarro e Iván Gurrola Vega, a quienes les gritaron traicioneros, así como la porra “Se ve se siente, el PRI está presente”.

A Pablo César Aguilar Palacio, también ex priista no le fue tan mal con los abucheos como a los ya mencionados, quienes de alguna manera estaban resignados a la crítica.

Y es que además, cuando los abucheos fueron para ellos, los simpatizantes del PT y Morena simplemente permanecieron callados, sin intentar intervenir a su favor, como en determinado momento si lo hicieron con otros de sus cuadros.

Y es que por ejemplo, con las maestras que tomaron protesta, la gritería y las palabras de apoyo abundaron, aunque también se dejó escuchar uno que otro priista que las llamaron “desconocidas”.

A favor de Sandra Amaya los aplausos fueron mesurados, mientras que con Nancy Vásquez fueron prácticamente nulos, siendo más reconocidos los diputados de izquierda provenientes de La Laguna.

Algunos de los diputados de izquierda tomaron su protesta con la mano izquierda, pero al parecer no fue un acuerdo general, ya que varios lo hicieron con la derecha, como regularmente suele realizarse.

Antonio Ochoa recibió algunos abucheos de los simpatizantes de izquierda, sobre todo porque no les gustó su nombramiento, siendo que su partido no tiene una representación mayoritaria en el Congreso.

A José Luis Rocha Medina, David Ramos Zepeda, Juan Carlos Maturino Manzanera y María Elena González Rivera les fue relativamente bien, al recibir algunos aplausos un tanto retraídos, mientras pasaron a tomar protesta.

En el caso de Maturino, los aplausos y muestras de apoyo se suscitaron por parte de algunos jóvenes simpatizantes del PRI que se encontraban en la parte alta del recinto.

Por lo que toca a los priistas, Gabriela Hernández y Aly Gamboa fueron las más aplaudidas, aunque los seguidores del tricolor trataron de arropar en todo momento a sus cinco diputados.

Ahora, una vez pasada la euforia de la toma de protesta, la instalación y hasta el primer informe de gobierno, se viene el tiempo de trabajar y demostrar a los ciudadanos no se equivocaron en las urnas.

Son varias las iniciativas que están pendientes, algunas más urgentes de atender que otras; varias fueron escondidas al parecer con la intención de que nadie las desempolvara, pero es tiempo de demostrar a los ciudadanos que ser diputado no necesariamente tiene que ver con cobrar altas cantidades por no hacer nada.

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