Hacia el nuevo Gobierno (5)

S. Pablo termina el capítulo séptimo de su carta a los Romanos, diciendo: “En mi interior me complazco en la ley de Dios, pero experimento en mí otra ley que lucha contra lo que me dicta mi mente y me encadena a la ley del pecado que está en mí. ¡Infeliz de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte? ¡Tendré que agradecérselo a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! Resumiendo: soy yo mismo, quién con la mente sirvo a la Ley de Dios y con mis desordenados apetitos vivo esclavo de la ley del pecado” (Rom 7, 22-25).

                  En esta cita de S. Pablo, es probable que se trate de un recurso estilístico para dramatizar de una forma íntima y personal la experiencia común a todos los que tratan de obtener la salvación apoyándose en sus propias fuerzas. Es la historia humana sin Cristo y con Cristo la que aquí se describe, aunque también, la experiencia de muchos hombres, cristianos y no cristianos, situados ante cualquier tipo de ley: divina, eclesiástica o civil.

“Unos cuantos no pondrán en riesgo a la familia que es la base fundamental para la sociedad, la Iglesia la defenderá. La Iglesia defiende la vida, defiende a la familia que es la base fundamental para la sociedad, y queremos hacer sentir que unas cuantas personas no pueden decidir el destino de México, de sus familias, porque uno de los valores fundamentales de la sociedad es la familia y no podemos perderla” (Mons. José Fernández Hurtado).

Pensando en el 15 de septiembre hacia adelante, nos conviene mirarnos en el espejo de la carta de S. Pablo a los Romanos. Pero también el Diputado del MC, Felipe de Jesús Enríquez Herrera, nos recordó la reciente reforma constitucional, que creó el Sistema Nacional Anticorrupción, abriendo la puerta “para comenzar a atajar este complejo problema, que tanto ha dañado a la democracia, afectado a la economía, profundizado la desigualdad social e inclusive, incrementado la violencia, minando la confianza en las instituciones. Todo lo cual justifica su reciente iniciativa presentada para crear el Sistema Estatal Anticorrupción”; consideró como urgente legislar a nivel local sobre este tema; el lastre de la corrupción ha dañado a Durango y en general a todo el país, esto derivado del abuso del poder de las administraciones de los diferentes niveles de gobierno, así como los organismos constitucionales, que salvo algunas excepciones, no se han sabido preservar como entidades honestas, de confianza y de rendición de cuentas. Me adhiero a su iniciativa.

No creo que el pobre papel de México en las Olimpíadas de Río de Janeiro, se debe atribuir solo a la mala dirección del titular de la Comisión; puede haber razones culturales, alimenticias, complejos personales y herencias familiares. Pero, qué bueno que Alfredo Castillo, ofreció una disculpa por llevar a su novia y admitió que fue una enorme imprudencia y “una frivolidad”.

En una conferencia de la Organización Mexicanos primero, sobre “la escuela que queremos”, Claudio X González, interpretó  las negociaciones que preside Miguel Angel Osorio Chong como el mensaje siguiente: “rompe, quema, secuestra, falta a tu trabajo y a tus responsabilidades y serás premiado con mesas de negociación: Es un incentivo perverso”. El futuro de México, no es negociable: Aurelio Nuño.

“Como universitaria, tengo el compromiso de devolver la autonomía a la máxima Casa de estudios”: Diputada Mar Grecia Olivas. Y explicó, los universitarios que están ahí, maestros, estudiantes y administrativos tendrán voz de calidad para exigir a sus representantes populares que hagan lo conducente en este caso. Se les hace un llamado, para que se organicen de la manera en que ellos determinen, siempre de una manera libre, para poder devolver la autonomía de la U.J.E.D., la cual está convertida en un lugar que recibe instrucciones de otras instancias y esto de ninguna manera puede continuar”. De acuerdo.

Muy buena es la nota aparecida y atribuida al PAN,  de que “el nuevo Gobernador cuente con un fiscal anticorrupción, porque la sociedad exige transparencia en el manejo del erario”; pues “en nuestro país, se estima que la corrupción cuesta el equivalente al 10% del producto interno bruto (PIB), aproximadamente un billón 920 mil millones de pesos; cifra que se reveló recientemente en el Foro Nacional Anticorrupción organizado por la Conferencia Patronal de la República (COPARMEX).

A Ti, Señor Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo,  el honor y la gloria, la alabanza, la bendición y el poder por los siglos de los siglos.  Que nuestros actos te honren, pues en tu nombre estamos bautizados. AMEN.

Héctor González Martínez

Obispo Emérito