La ideología de género

Por: Ignacio Gómez Romero

 

Un tema que sin duda se ganó la animadversión de una gran cantidad de ciudadanos y los movió a organizarse libremente para defender sus derechos, es el tema de los matrimonios igualitarios, que está congregando cada día más a miles de familias a lo ancho y largo de la república, para manifestarse y levantar la voz para que se respeten los derechos de la familia.

Por otro lado los simpatizantes o miembros de la comunidad LGBT, argumentan que también sus derechos están siendo violentados ¿cuál de las dos partes tiene razón? Pues cuando los simpatizantes del movimiento LBGT, no ven resistencia al planteamiento de sus ideas se tornan agresivos en su discurso y tildan de homofóbicos y de intransigentes a quienes no comulgan con su forma de pensar, pero en contrario cuando ven que la discusión la tienen perdida, apelan al respeto de sus derechos humanos, y de inmediato hacen un llamado a la buena voluntad de su interlocutor para que los entienda y no los agreda.

Pero en realidad a los integrantes de la comunidad LGBT los están llevando a una discusión y a una batalla que en su totalidad no es de ellos, pues quienes defienden los derechos de la familia no están contra las personas con preferencia sexuales diferentes, pues el tema de los matrimonios igualitarios está más allá de que se violenten o no sus derechosa unirse, sino que deben de descubrir que los primeros agredidos son las familias y sus integrantes, pues deben de reconocer que si hay algo sagrado por darle un calificativo para millones de mexicanos es el concepto de familia.

Los matrimonios igualitarios que es el punto de discusión, solo es la punta de iceberg que oculta muchas más cosas que la comunidad en general y los seguidores del movimiento LGBT ignoran, pues la ideología de género es un sistema de pensamiento que defiende que las diferencias que hay entre hombre y mujer no existen, a pesar de las obvias diferencias anatómicas y psicológicas y la manera distinta de percibir las cosas, no corresponden a una naturaleza fija, sino que solo son construcciones culturales y convencionales, traducida en roles y estereotipos que cada sociedad asigna a las personas, y que cada persona debe de decidir libremente si quiere ser hombre o mujer según su conveniencia, es decir lo que sostiene es que no nacemos hombre o mujeres, sino que nacemos indefinidos y que la sociedad nos da roles masculinos o femeninos.

Hoy en día la ideología de género se ha convertido en el tema del momento, pues desde la década de 1960, desde diversos ámbitos de poder, que incluye a los medios de comunicación y a algunas universidades norteamericanas, han trabajado difundiendo incansablemente los estudios de género, dándole un rango “científico”, a pesar de las contradicciones de origen en las que se sustenta.

De manera misteriosa a partir de 1990 fue adoptada en todas las Agencias de las Naciones Unidas, en particular en el Fondo para la Población, UNICEF, UNESCO y OMS, que han servido de promotores incondicionales, con todas las relaciones y la influencia que tienen a lo largo y ancho del globo terráqueo, así como del uso indiscriminado de recursos. De la ONU se exportó a la Unión Europea, donde encuentra gran acogida en los medios de comunicación y algunos colegios.

Por cierto tenemos que aclarar que utilizan la palabra género en vez de sexo, pues para esta forma de pensamiento el término sexo hace referencia a la naturaleza, e implica las únicas dos posibilidades o se nace varón, o se nace mujer, que son las únicas posibilidades derivadas de la dicotomía sexual biológica, por lo tanto tiene que alejar del punto de discusión el termino sexo.

Se debe tener en cuenta que el término género procede de la lingüística y permite tres variaciones: masculino, femenino, neutro, pues para ellos el sexo solo es un rol impuesto por las reglas sociales, que nada tiene que ver con su naturaleza y genitalidad.

Y aunque la ideología de género es algo muy distinto al feminismo, también han encontrado en esta parte de la comunidad a otro de sus aliados acérrimos, quienes por cierto defienden y luchan por principios que desgraciadamente no entienden, pues la ideología de género fincado en principios erróneos termina siendo muy compleja, púes dependiendo del autor consultado serán los géneros que existan, lo más conservadores sostienen que son 5 formas diferentes; heterosexual masculino, heterosexual femenino, homosexual, lesbiana, bisexual e indiferenciado. Otros hablan que no hay géneros, ya que eso lleva a tener “sexos fijos” y de lo que se trata es cada uno pueda elegir a su gusto, por el tiempo que quiera. La clasificación que termina confundiendo a todos, inclusive a sus autores es la que presenta la ONU, para quienes existen 35 formas diferentes de género.

En síntesis, la ideología de género argumenta que el ser humano nace sexualmente neutral y que luego es socializado y por esto convertido en hombre o mujer. Por eso hay que educar a los niños sin juguetes o tareas “sexo-específicas”, sin “estereotipos”, para con esto crear hombres “libres”. Imagine la aberración que busca y por la que lucha esta forma de pensar, el daño que se le haría a cada uno de los infantes sujetos a esta forma de pensar y de actuar, y la pregunta que surge ¿qué tipo de sociedad resultaría de todo esto?

Como ve querido lector, este tema de los matrimonios igualitarios es todo un galimatías que es difícil de entender y que busca entre otras cosas; 1 que la persona pierda su identidad genitalmente hablando, y que puedo mudar cuantas veces quiera, pues esto es solo un constructo socialmente impuesto. 2 que este concepto forma parte de un proyecto de ingeniería social, que busca manejar a la comunidad para que pierda su identidad como tal, para luego manipularla.