Las principales presas a tope y faltan cuatro semanas de lluvias

Del 1 al 7 de septiembre, liberaron 156 millones 389 mil metros cúbicos de agua de la presa Francisco Zarco

Texto: Emmanuel Salazar

Las 10 principales presas de Durango están prácticamente al tope y los ramales del río Tunal, y el lecho seco del río Nazas, han dado cauce al excedente de agua con afectación a cultivos y zonas habitacionales.

Las lluvias registradas primordialmente en el mes de agosto, cuando llovió al 150 por ciento de la precipitación promedio de 117 milímetros para ese mes, han provocado niveles en los embalses que definitivamente son superiores a años anteriores y sólo comparables con 2008 y 2012.

Entre el sábado 3 y domingo 4 de septiembre, se observó la mayor crecida en el río Nazas, lo que provocó anegaciones en predios, corrales y zonas habitacionales existentes cercanas al cauce tradicionalmente seco de la región lagunera.

Representantes de la Comisión Nacional del Agua, determinaron abrir a partir del jueves 1 de septiembre de manera más intensa la presa Francisco Zarco, derivadora de la presa Lázaro Cárdenas, para mantener un mejor control de los embalses ante el incremento en los niveles de almacenamiento.

Así, del 1 al 7 de septiembre, lograron desfogar 156 millones 389 mil metros cúbicos de agua que tenía la presa Francisco Zarco que a principios de mes fue reportada al 100.5 por ciento de su capacidad, pues tenía 310 millones 772 mil metros cúbicos de agua, y para el 7 de septiembre sólo contaba con 154 millones 383 mil metros cúbicos, por lo que para entonces apenas alcanzó un 49.9 por ciento.

Esos 156 millones 389 mil metros cúbicos de agua que se derramaron de la presa Francisco Zarco entre los primeros siete días de septiembre, propiciaron que en Gómez Palacio y Lerdo se presentaran afectaciones, las cuales también fueron compartidas en municipios del estado de Coahuila que tienen también parte del cauce del Nazas.

Si bien, el derrame de agua se concentró  durante primer fin de semana de septiembre, cuando cientos de hectáreas y poblados del municipio de Lerdo se observaron inundados, así como también  colonias con gran impacto, no hubo un saldo negativo en vidas humanas.

En tanto, en Gómez Palacio se presentó el fenómeno de dificultades en el abasto de agua, pues hubo variaciones en los voltajes en la energía eléctrica, lo que propició problemas en los pozos de agua, por lo que bajo la presión y las colonias sufrieron escasez de agua.

Durante todos esos días, fue común observar que los ciudadanos de Gómez Palacio y Lerdo salieron a la rivera del Nazas para tomarse fotografías y grabar imágenes del nivel que alcanzó el agua sobre el cauce.

Aunque se logró desfogar la presa Francisco Zarco, la presa Lázaro Cárdenas incrementó sistemáticamente los niveles de embalse, por lo que en los primeros siete días del mes de septiembre la evolución fue de un 92.4 por ciento, o sea de 2 mil 485 millones 600 mil metros cúbicos de agua, se incrementó al 97.5 por ciento, esto es, 2 mil 621 millones 040 mil metros cúbicos de agua.

En tan sólo siete días, la presa Lázaro Cárdenas acumuló 135 millones 440 mil metros cúbicos de agua, una cifra cercana a los 156 millones 389 mil metros cúbicos de agua se dejaron correr sobre el río Nazas, desde la presa Francisco Zarco.

Para darse una idea del agua captada en sólo siete días en la presa Lázaro Cárdenas, esa cantidad de agua sería el equivalente a la capacidad que tiene la presa Santiago Bayacora que puede almacenar 130 millones 047 mil metros cúbicos de agua.

Y en otras palabras, el agua que circuló en el lecho seco del río Nazas, fue como haber vaciado la presa Santiago Bayacora junto con la presa Peña del Águila, lo que permite visualizar la gran cantidad de líquido que se lanzó en el lecho seco, y que provocó las típicas abras, que son hoyos que se abren tras la infiltración de agua en el subsuelo.

Ese fenómeno se presentó en la carretera libre Durango-Torreón, en el tramo de León Guzmán a la altura de la curva del Japonés, frente al parque Raymundo, en donde se hundieron los cuatro carriles que permiten un tráfico fluido en la zona.

Pero, la presa Lázaro Cárdenas logró incrementar su embalse prácticamente en el mes de agosto, pues para el 1 de agosto, dicho cuerpo de agua contaba con apenas un 37.7 por ciento de su capacidad, esto es, contaba con apenas mil 13 millones 610 mil metros cúbicos de agua, mientras que para el 1 de septiembre ya contaba con 92.4 por ciento, o sea 2 mil 485 millones 600 mil metros cúbicos de agua.

Esto quiere decir que de un mes a otro porcentualmente se incrementó el embalse en un 54.7 por ciento, o lo que es lo mismo, aumentó en mil 471 millones 990 mil metros cúbicos de agua almacenada en la presa Lázaro Cárdenas.

A nivel estatal, en los promedios de las 10 presas de la entidad, ocurrió algo muy semejante a lo que vivió la presa Lázaro Cárdenas, que es la de mayor capacidad en todo el estado y que riega preferentemente a Coahuila, ya que al 1 de agosto del presente año, se contó con un llenado del 44. 4 por ciento en esos embalses.

En tanto, para el 1 de septiembre pasado, el porcentaje promedio de llenado de las 10 presas, alcanzó el 92.1 por ciento, eso pese a los desfogues o extracciones que se registraron en las presas Francisco Zarco, Santiago Bayacora, Guadalupe Victoria, Francisco Villa, Caboraca y Peña del Águila, éstas últimas cinco localizadas en la zonas de los valles de la entidad.

Para el 1 de septiembre las presas Francisco Zarco, Santiago Bayacora, Guadalupe Victoria, Francisco Villa y Peña del Águila registraron extracciones de agua.

En tanto, para esa misma fecha las presas con derrames fueron las presas Santiago Bayacora, Francisco Villa, Caboraca, Peña del Águila y finalmente la presa Santa Elena.

Para el miércoles 7 de agosto, las presas Santiago Bayacora, Caboraca, Peña del Águila y Santa Elena contaron con niveles del 100.4; 100.8; 104.5 y 101.3 por ciento de su capacidad, por lo que por supuesto reportaron derrame de agua.

Para esa fecha, la presa Guadalupe Victoria se encontraba al 84.9 por ciento de su capacidad, aunque apenas seis días atrás estaba al 97.1 por ciento de su capacidad, o sea que en ese plazo se le extrajeron 10 millones 277 mil metros cúbicos de agua que fueron a dar al río Tunal que mantuvo anegadas superficies de siembra en los poblado 5 de Febrero, Arenal y Contreras entre otros poblados que se encuentran ubicados adelante de la presa citada.

La presa Peña del Águila pasó de 31 millones 685 mil metros cúbicos de agua, un 113.4 por ciento, a los 29 millones 220 mil metros cúbicos de agua, un 104.5 por ciento, o sea que 2 millones 465 mil metros cúbicos de agua han sido vertidos al cauce del Tunal.

En sólo esos siete días, el cauce del Tunal contó con otros 12 millones de metros cúbicos que persistieron con la inundación que sufren desde el 19 de agosto los habitantes de los poblados localizados adelante de las anteriores presas.

Lo anterior originó que el 19 de agosto, elementos del Ejército Mexicano, implementaran el plan DNIII para laborar conjuntamente con habitantes y personal de la Comisión Nacional del Agua para instalar costaleras en un intento por evitar que el excedente de agua pudiera alcanzar los poblados.

Para entonces, algunas superficies sembradas mostraron estar prácticamente bajo el agua que días antes habían expulsado las presas para evitar que se pudiera presentar un desbordamiento de las presas ante los escurrimientos producto de las constantes y fuertes lluvias que entonces se resintieron para la zona de las partes altas