El pulpo del transporte urbano presiona para un nuevo aumento

En puerta, incremento al transporte público

Jorge Campos Murillo, subsecretario de Movilidad y Transporte, señala que si dependiera de él no habría aumento, pues la economía de las familias es frágil; sin embargo, también admite que los transportistas han tenido que enfrentar el alza de los combustibles y otros insumos.

El 30 de enero de 2017 fue la última vez que se registró un aumento en la tarifa del transporte público, al pasar de los ocho a los nueve pesos en el servicio de los autobuses urbanos de la capital del estado.


Aunque Jorge Campos Murillo, subsecretario de Movilidad y Transporte dice que no se justifica, terminarán por doblegarlo


Texto: Daniel Estrada

El segundero no deja de avanzar y pronto se tendrán que tomar decisiones en torno a la tarifa del transporte público en el estado de Durango. Los concesionarios se empeñan en que se necesita un aumento, mientras que Jorge Campos Murillo, subsecretario de Movilidad y Transporte afirma que con la exigencia también deberán asumir varios compromisos relacionados con la mejora y la calidad del servicio.

El funcionario estatal refirió que si por él fuera no habría incremento, pues no considera que sea una necesidad apremiante, toda vez que las tarifas del transporte público en Durango se mantienen en la media nacional y el último incremento data apenas del 30 de enero de 2017.

“Mienten quienes dicen que han pasado muchos años desde que se hizo el último ajuste a las tarifas, las exigencias de los transportistas han sido atendidas y ahora mismo se ultiman los detalles del estudio que se realiza para saber cuánto es posible incrementar”, expuso.

Los departamentos Jurídico y de Trabajo Social de la Subsecretaría de Movilidad y Transporte han realizado un trabajo exhaustivo en torno a la aplicación de encuestas y análisis relacionado con los factores económicos y sociales.

Lo primero que se toma en cuenta es el salario que perciben los ciudadanos que suelen utilizar el transporte púbico para sus actividades diarias, ya sea para dirigirse a su trabajo, enviar a sus hijos a la escuela y hacer sus compras.

También se toma en cuenta los incrementos que se han registrado en los combustibles, siendo la gasolina y el diesel los más utilizados por las unidades que operan en Durango capital y la Comarca Lagunera.

A esto se le tienen que agregar otros elementos como el costo de las refacciones y el mantenimiento que requieren las unidades motrices para poder funcionar de manera óptima.

Campos Murillo estimó que el estudio lleva entre un 60 o 70 por ciento de avance, por lo que ya está muy cerca la resolución respecto al posible aumento.

Sin embargo, mencionó que otro tema que pretende poner sobre la mesa del Consejo Consultivo del Transporte, es el cambio de combustible a gas, medida que si bien ocasionaría un gasto para la adecuación de las unidades, terminaría por convertirse en un ahorro, debido a que es más económico que la gasolina y el diesel.

Señaló que los transportistas forman parte de este consejo en la figura de vocales, mientras que el Secretario de Finanzas, el Secretario General de Gobierno, el Secretario de Desarrollo Económico y él como Subdirector de Movilidad y Transporte, también son miembros.

“Todos tenemos la oportunidad de opinar y votar en caso de que sea necesario, teniendo en cuenta que no se debe pasar por alto la voz de los ciudadanos, que son quienes a final de cuenta pagan y reciben el servicio”, expuso.

De acuerdo con los antecedentes documentados por este semanario, la tarifa general del transporte urbano de la capital de Durango registró un aumento del 12 por ciento, al pasar de los ocho a los nueve pesos por usuario.

Lo anterior, a partir del 30 de enero de 2017, tras la determinación del Consejo Consultivo, órgano que también estableció no hacer cambios el monto de la tarifa preferencial aplicada a estudiantes, adultos mayores y discapacitados.

Jorge Campos afirmó que si dependiera de él no habría modificación a la tarifa, pues conoce la necesidad que hay en quienes recurren a estos medios para trasladarse; jornaleros, amas de casa, estudiantes, son los principales usuarios.

Empero, consideró que también es necesario escuchar y atender las peticiones de los concesionarios, motivo por el cual se determinó la elaboración de un estudio que permita calcular el monto que se puede aumentar, teniendo en cuenta que la cifra podría ser de centavos más que de pesos.

Pero con esto viene la exigencia también a los transportistas, ya que es un hecho que necesitan mejorar el servicio que prestan, modernizar sus vehículos y hasta que los choferes anden con la mejor presentación posible.

Ahora bien, al momento de que la autoridad le exija eso, no será solamente a cambio de la “luz verde” para el aumento, sino que se tendrán que mejorar las condiciones de las calles de sus rutas y algunos otros incentivos, lo que ayudará a mejorar la atención de los usuarios.

Posible cambio, en noviembre

Hay que mencionar que en el marco de su comparecencia ante el Congreso del Estado, ocurrida el pasado jueves 20 de septiembre, Adrián Alanís Quiñones, informó ante los diputados locales que el próximo 1 de noviembre del año en curso habrá nuevas tarifas para el transporte público.

No obstante, no puede descartarse algún ajuste en la fecha, así como sucedió con el tema del Padrón de Vehículos Extranjero, cuyo inicio lo anunció en la misma comparecencia para este octubre, pero después corrigió y puso diciembre como nueva fecha.

Sin embargo, es un hecho que los concesionarios esperan que el asunto se “destrabe”, antes de que concluya el año, o bien, podrían resistir hasta el inicio de 2019, siempre y cuando las autoridades les demuestren que hay disposición para atender el tema y no existe la intención de darle largas.

En su momento Alanís Quiñones mencionó que en este octubre se llevaría a cabo la reunión del Consejo en la que quedaría definido el probable incremento.

Indicó que se prefirió dejar en pausa este y otros temas, ya que en meses pasados transcurría el Proceso Electoral y no se quería que fueran politizados, en detrimento del diálogo y los acuerdos.

Pero el tiempo ha transcurrido y pendientes como este deberán ser atendidos antes de que se rezaguen.

Lo que es un hecho es que ningún concesionario o línea de autobuses puede subir el precio del servicio por iniciativa propia, ya que estaría incurriendo en una falta que además sería motivo de sanción.

Según la normativa vigente, una decisión a favor del incremento a las tarifas tiene que contar con la rúbrica del Gobernador del Estado para que a su vez se disponga su publicación en el Periódico Oficial del Estado y una vez que aparezca en el mismo, entren en vigor los nuevos costos.

No se quita el dedo del renglón en cuanto a la calidad y las condiciones de las unidades que son utilizadas para el transporte público, ya que cuando menos el 65 por ciento no están en óptimo estado.

Uno de los problemas más evidentes que se tienen es el de la contaminación, ya que hay varios camiones e incluso taxis que despiden mucho humo, lo que ocasiona gran malestar no solamente en los usuarios, sino en la sociedad que se preocupa por contar con mejores condiciones en el medio ambiente.

Son muchas las necesidades y mejoras que se tienen que hacer en cuanto al servicio del transporte público, mismas que se pretende que sean atendidas de forma paulatina, pues no se puede exigir a los concesionarios renovar sus unidades de un día para otro, aunque si hacer mejoras.

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