PRI: un viejo de 90 años sin rumbo y ni quien le ayude

El PRI cumple 90, años y atraviesa por su peor crisis

Luis Enrique Benítez Ojeda, líder estatal del tricolor señala que el PRI es formador de cuadros competitivos, aunque algunos hayan decidido traicionar al partido para ir en busca de oportunidades en otros lados. Varios de ellos aparecerán en las boletas el próximo 2 de junio.

Según el líder del PRI a nivel estatal, el voto duro del PRI en la capital oscila entre los 30 y 35 mil votos, pero para ganar se necesitan alrededor de 75 mil sufragios, es decir, una cantidad similar a lo que ya se tiene.


En ese contexto Arturo Yáñez surge como el candidato tricolor a la alcaldía capitalina


Texto: Daniel Estrada

La semana pasada el PRI celebró 90 años de existencia, sumido en una crisis en todo el país, incluido Durango, en donde en los últimos meses el partido político que por mucho tiempo no tuvo rival, hoy se desmorona sin que nadie pueda evitarlo.

El pasado domingo 3 de marzo, Arturo Yáñez Cuellar, se quedó con la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) a la Presidencia Municipal de la capital del estado, luego de ser elegido mediante un ejercicio en el que la militancia tricolor tuvo la oportunidad de votar.

Con más de 16 mil votos, Arturo Yáñez venció a Jesús Diez Flores, quien alcanzó a juntar poco más de tres mil sufragios, por lo que la preferencia de los priistas que participaron en la votación interna fue contundente.  

Con todo y que se tuvo buena  participación en dicho procedimiento, este fue mucho más discreto que ejercicios pasados, en los que la definición del candidato del tricolor, prácticamente representaba el anuncio por anticipados de quien se convertiría en el próximo presidente municipal.

Y es que por más algarabía que intenten hacer los “priistas fieles”, lo que ahora se vive en el partido no se puede comparar con los apretujones, la tambora “a todo lo que da” y la algarabía que se vivía hace todavía unos cuantos años, cuando el Revolucionario definía candidatos.

Y es que por muchos años convertirse en candidato del PRI, casi representaba la garantía de victoria, hasta que en 2016 se presentaron varias decepciones y en 2018 otras más.

Son nueve décadas las que cumple el tricolor en México y las cosas han cambiado mucho, incluso en Durango, un estado que se negaba a darle la espalda a un partido que mantuvo su hegemonía por más de 80 años en el Gobierno del Estado.

Hoy las cosas pintan diferente y hay quienes vaticinan que el tricolor se convertirá en la tercera fuerza política del estado, después del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y sus posibles aliados y del Partido Acción Nacional (PAN).

En 2016 el PRI ganó en 22 de los 39 ayuntamientos del estado, es decir, se quedó con el 56.4 por ciento de las presidencias municipales, situación que se ve complicada para que se vuelva a repetir en este 2019.

Las cosas no han salido nada bien para el PRI, ni en el ámbito nacional, ni en el local, pues ha perdido mucho capital político y prueba de ello fue el pasado registro de candidatos de Morena, ejercicio abierto para todos los ciudadanos, en el que se pudieron observar muchas caras conocidas del PRI, participando por diferentes municipios.

Generadores de cuadros

En el marco de la entrega de constancia como candidato del PRI a la Presidencia Municipal de Durango a Arturo Yáñez Cuellar, el presidente del Comité Directivo Estatal, Luis Enrique Benítez Ojeda aseguró que el partido sigue siendo generador de cuadro competitivos.

Prueba de ello es que los otros partidos se nutres de los perfiles surgidos en las filas del Revolucionario, pues no tienen la capacidad de generar los propios.

“Vamos a ver en la boleta a algunos candidatos que surgieron de las filas del PRI, participando ahora en contra de nosotros, a pesar de que aquí se les dio todo, tuvieron una formación y mucho apoyo”, expuso Benítez Ojeda.

Siguió: “Hoy, ellos son traidores al partido y ahora los que quedamos tenemos que cerrar filas y apoyar a nuestros candidatos y no a ellos, pensando que todavía son nuestros amigos”.

Cuestionó el hecho de que en 2016 algunos priistas votaron por el ahora gobernador José Rosas Aispuro, porque lo conocían y porque les prometió ayudarlos, ya que independientemente de que haya cumplido o no es su obligación hacerlo.

Sin embargo, retó a la militancia a poner en la balanza las condiciones que se registraban antes y las que prevalecen en la actualidad y que de eso dependa su voto el  próximo primer domingo de junio.

Pidió cerrar filas en torno a Arturo Yáñez para que pueda llegar a la presidencia municipal y trabajar en favor de todos los duranguenses.

Refirió que mientras que en Morena la candidatura a la Alcaldía de la capital ha generado todo un desconcierto, en el PRI ya se tomó una decisión.

“Además, quienes compiten por ese partido podrán ofrecer muchas cosas, pero no las podrán cumplir ya que con ellos las decisiones las toma solamente una persona: quien ‘desgobierna’ este país”, expuso.

También para José Ramón Enríquez hubo “pedrada”, pues el líder priista dijo: “A ese que hoy está en la Presidencia Municipal y que nada más quiere reelegirse para mantenerse en el poder y llegar a la gubernatura en 2022, aunque diga que no, estuvo aquí en el PRI”.

“Este fue funcionario durante el mandato de Ismael Hernández Deras, mientras que los otros fueron diputados locales, federales y funcionarios con el respaldo del partido, pero con todo y eso nos dieron la espalda”, señaló.

En el caso del Partido Acción Nacional (PAN), señaló que aunque lo niegue el Gobernador tiene a su candidato, el cual ya ha perdido en varias ocasiones y que el mismo PRI le ganó la Presidencia Municipal con Adán Soria.

“Ahora vamos sin dinero”

Sin embargo, el líder priista hizo una declaración en la que de alguna manera descubre una situación que todos saben pero siempre se niega pues dijo: “Vamos a ayudarle a Arturo en una campaña que va ser diferente; no va a ser la campaña en la que traigamos dinero y en la que repartamos y entreguemos apoyos y despensas”.

“No hay dinero. Tenemos que entender todos que esta es una campaña diferente en la que Arturo tendrá que tocar muchas manos y abrazar a mucha gente, además de decirles la verdad, que hoy el PRI no tiene recursos, pero que si tiene un gran compromiso de llegar a la Presidencia y atender todo lo que le pidan en la campaña”, arguyó.

Dijo que la campaña será austera, modesta, de tierra, inteligente y también de tocar las puestas de los que no militan en el PRI, pues es un hecho que con los puros priistas ya no alcanza para ganar.

Benítez Ojeda también declaró que el voto duro del PRI en la capital oscila entre los 30 y 35 mil votos, pero para ganar se necesitan alrededor de 75 mil sufragios, es decir, una cantidad similar a lo que ya se tiene.

“Tenemos que ir a conquistar esos votos que faltan. Es una elección muy competida, pero no imposible. Si no lo hacemos ahora ya no lo hicimos”, advirtió.

Consideró que quien gane la Presidencia Municipal de Durango se estará perfilando para competir por la gubernatura del estado en 2022, de ahí la importancia de alcanzar el resultado y reposicionar al partido.

Admitió que se necesitará del trabajo de los regidores, quienes recientemente señalaron un faltante en la cuenta pública del Ayuntamiento capitalino, además de los diputados locales, quienes pueden dar a conocer a los ciudadanos las ventajas y equilibrios que pueden tener con un gobierno priista.

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