De 2018 a agosto de 2021, 26 millones le dan la espalda

Sin Censura.-

Por: Víctor R. Hernández

Aún sin asimilar la derrota del primero de agosto, el presidente López Obrador, retó ayer a la oposición conservadora para que aprovechen el referéndum de la tercera semana de marzo próximo, para echarlo del gobierno.
“Ahora viene de nuevo otro desafío: que se vuelvan a agrupar para que llamen al pueblo a que voten para que yo me vaya. Es la revocación de mandato, esto es la democracia, no hace falta la violencia, no, de manera pacífica, por la vía democrática, el pueblo va a decidir si me quedo o me voy en marzo”, dijo este martes en conferencia de prensa.
Creo que para muchos despistados, la “oferta” del presidente es muy seductora pues ya no lo soportan más. Sin embargo, hay que dejarlo que siga enredándose en sus propios juegos. La sociedad pensante debe exigirle que fue contratado por seis años y ahora se queda hasta que termine; si se le hace caso y lo votamos el año próximo, tendrá una salida en la historia: fracasé porque no me dejaron concluir el proyecto de “transformación”, por ello, México terminó en un desastre.
El pasado primero de agosto, la sociedad mexicana le propinó una bofetada al ejecutivo federal. De los 33 millones con que fue elegido presidente, en 2018, López Obrador sólo obtuvo, el primero de agosto, poco más de seis millones. Esto es, más de 26 millones de mexicanos que creyeron en él, en 2018, hoy ya no le hicieron caso, con todo y sus programas sociales.
Y está claro, a pesar de que en las encuestas, Morena y el presidente sigan de punteros, está claro que en cada llamado a las urnas, sacan menos votosÑ de 33 millones, a 18 millones en junio pasado y poco más de seis millones el domingo primero de agosto.
La sociedad tiene claro que los programas sociales los reciben porque se cubren con sus impuestos, y no del bolsillo del mandatario federal.
Ayer, el columnista de El Heraldo de México, Alejandro Sánchez, ubica perfectamente en donde se ubica el problema que tanto el presidente López Obrador como su partido, Morena, no quieren aceptar y voltean, porque es más fácil, al INE o a los medios comerciales que no quisieron seguirle el juego a su propaganda.
Alejandro Sánchez recuerda que una de las razones del por qué el presidente corrió a Gabriel García Hernández de la coordinación de programas del bienestar, fueron los resultados electorales del 6 de junio.
“Luego de que López Obrador lo echara de esa poderosa oficina desde donde se distribuían los recursos, terminaron de desajustarse los planes de la 4T a medio sexenio y la primera evidencia son los resultados del pasado domingo, donde apenas votaron seis millones 663 mil 208 personas, cuando tan solo en un programa de los 11 estrella del gobierno hay siete millones 860 mil 353 de beneficiarios del gobierno
“Aunque, insisto, los seis millones 663 mil 208 votantes (cifra final del INE) parece un número alentador para una consulta ya vimos que no es así, mucho menos cuando el padrón con posibilidades de participación es de poco más de 93 millones de votantes y más aún si se toma en cuenta que el tema sometido a votación ayer había unificado al principio el clamor social de castigo contra expresidentes corruptos. Entonces,¿Es un fiasco, o no?
“Los llamados Siervos de la Nación se partieron tras la caída de su líder Hernández, luego de que al Presidente no le gustó la forma en que éste distribuyó los recursos, pues en el morenismo se sabe que el disgusto radica en que a la hora de la entrega de los recursos entre los grupos vulnerables no se trabajó para fortalecer el proyecto político sino el de grupos de intereses particulares.

“El colmo fue un movimiento de personal de la otrora poderosa oficina, gestado una semana antes dela consulta. En Palacio Nacional servidores de la nación se manifestaron para denunciar despidos injustificados y corruptelas en varías sedes estatales. López Obrador, un hombre de símbolos, quien ya venía leyendo todo lo que estaba pasando en torno a los programas y sus beneficiaros terminó de convencerse que era hora de aventar la toalla para desentenderse de la consulta popular que había impulsado y defendido a sangre y lodo.
“Ya decíamos que tan solo la Pensión de Adultos Mayores tiene a más de siete millones 860 mil 353 beneficiarios.La 4T siempre consideró que ganándose a la persona que recibe la pensión directa tendría el apoyo al menos de otros tres o cuatro integrantes de la familia para respaldar el proyecto político de nación de López Obrador. A eso le ha apostado esta administración desde el inicio, pero todo se derrumbó a la mitad del sexenio.
“Los 11 programas estrella del Presidente que se mencionan en la siguiente tabla elaborada por esta columna con cifras de la Secretaría de Bienestar y de Hacienda, revelan que en total hay alrededor de 19 millones de beneficiarios, con los que el gobierno lopezobradorista busca construir su proyecto de nación, pero las cosas no salieron este domingo como se esperaban en Palacio Nacional, de donde Gabriel Hernández fue echado a gritos por parte del Presidente”.
Hasta aquí, parte de la columna de Alejandro Sánchez.

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