En esta semana, listas, las cuatro cartas que presentará Coalición Va por Durango

Texto: La Semana Ahora 

Sólo falta por definir quién irá por el Distrito 3 federal; si Elizabeth Sotelo o Enrique Benítez

Con un aispurista en el Distrito 1 Federal, una ismaelita en el Distrito 2; una expriista en el Distrito 3, y una panista de cepa en el Distrito 4, la Coalición Va por Durango, quedará lista en esta semana para enfrentar una de las batallas más duras pero determinante para la democracia mexicana: las elecciones federales del 6 de junio. 

Sin tropiezos y aparente estabilidad interna, las tres fuerzas políticas están por cerrar la primera ronda de candidaturas, dentro del pacto que signaron hace semanas para enfrentar la maquinaria del gobierno federal que viene enaceitando Andrés Manuel López Obrador, a través de Gabriel García Hernández coordinador de programas federales. 

Hasta la semana pasada, el compromiso del gobernador Aispuro Torres (ante la Alianza Federalista) de sacar adelante los procesos internos en las tres fuerzas políticas, respecto a quienes representarán a partir de abril a la coalición, fue exitosa, pero le queda un trecho peligroso por transitar: la selección de los 15 candidatos a igual número de diputaciones de mayoría, así como los 10 de representación proporcional. 

Todo apunta que, en esta etapa, la disciplina y la institucionalidad quedarán arrumbadas en el obscuro rincón de los recuerdos, tanto por priistas, como por panistas y perredistas, pues de acuerdo con la suma de los tres partidos (de las elecciones de 2018) tienen claras posibilidades de ganar el primer domingo de junio. 

LA BARAJAS FEDERALES DE LA OPOSICIÓN 

Con todo y el discurso de que el abandonar principios doctrinarios y plataformas políticas está plenamente justificado ante el llamado de unidad que les hizo la sociedad, en los hechos, la oposición en su conjunto está dejando de lado a la misma sociedad, al responder, en primer término, a los intereses de grupos dominantes dentro de estos institutos políticos. De ahí la explicación de que en la forma por demás tradicional, se hayan seleccionado las cuatro candidaturas en Durango. 

Distrito I.- El ex secretario de seguridad Javier Castrellón Garza quedó formalmente registrado como precandidato por la coalición Va por México, llevando como aspirante suplente a la panista Rosa Isela de la Rocha. Castrellón Garza es considerado Aispurista, más que panista, dentro de las filas del blanquiazul; sin embargo, la disciplina (tipo tricolor) que ha impuesto en este nivel el jefe político, José Aispuro Torres, ha permitido que no haya sobresaltos en su designación. 

El Distrito Electoral número I, lo integran los municipios de Vicente Guerrero, Súchil, Pueblo Nuevo, la parte poniente del municipio de Durango, San Dimas, Otáez, Santiago Papasquiaro, Tamazula, Canelas, Topia y Tepehuanes, territorios dominados en su mayoría por PAN y luego PRI. En esta región Morena sólo administra Otáez. Es un distrito que en  2018 López Obrador ganó con 53 mil 375 votos. Pero en 2021, las circunstancias son radicalmente distintas y hoy la coalición PAN-PRI-PRD arrancarán la campaña sumando 90 mil 113 sufragios que, lógicamente estarán lejos de igualar el 6 de junio pero que por ahora suena a una cómoda ventaja de 36 mil 738 votos. 

Distrito II.- La ex alcaldesa de Gómez Palacio Rocío Rebollo se registró el sábado como precandidata del PRI a la diputación federal por este distrito. Los hermanos Rebollo, Ricardo y Rocío, han sido desde siempre gente muy cercana al grupo de Ismael Hernández Deras, quien por cierto, ya amarró estar otros tres años también como diputado federal, a cambio de dejarle el espacio a Alejandro Moreno de la dirigencia nacional de la CNC. 

Rocío Rebollo se registra como una aspirante natural debido a que ha resultado bien posicionada en la serie de encuestas que se aplicaron en la Comarca Lagunera de Durango. Va con bendición de la familia Herrera Ale, quien sigue dominando territorialmente ese espacio que en Gómez Palacio administra la priista-morenista Marina Vitela.  

El distrito II, está integrado por los municipios de Gómez Palacio, Mapimí, Tlahualilo, San Pedro del Gallo, Hidalgo, Indé, El Oro, San Bernardo, Ocampo y Guanaceví, un grupo de municipalidades que también fueron ganadas en 2018 por Morena con 77 mil 663 votos. Este distrito se presenta como el más cerrado entre las dos coaliciones, ya que al sumar los sufragios del PRI-PAN y PRI, de la pasada elección presidencial se ponen por arriba con 83 mil 389 votos, una diferencia a su favor de 5 mil 726. 

Distrito III.- Este distrito fue asignado al PRD y hasta hace algunas semanas se perfilaba David Ramos Zepeda , actual diputado local; sin embargo se consideró también que podría impulsarse un nuevo liderazgo en la persona de la ex alcaldesa y ex diputada local priista Elizabeth Sotelo. 

Sin embargo, la semana pasada esta posibilidad comenzó a dar un giro inesperado por la serie de conflictos internos que en el nivel de diputaciones locales enfrenta el Partido Revolucionario Institucional. 

Resulta que para el PRI, el hecho de ir en coalición con el PAN le representa una inmejorable oportunidad para reposicionarse de cara a las elecciones de 2022. ¿Por qué? Simple: el PAN carece hoy de verdaderos liderazgos de alcance estatal y por ello, varios priistas pretenden estar sentados en la mesa del 22 para alcanzar alguna tajada del reparto del poder. 

En este contexto, el tricolor enfrenta serias disputas entre Ismaelitas y Herrera-Calderistas. Hasta la semana pasada, los Ismaelitas llevaban la delantera.  

En el caso del distrito III, el dirigente nacional del PRI, Alejandro Moreno, negociaba con el dirigente nacional del PRD para que le cambiaran el territorio tres de Durango por otro, en otra parte del país, con el propósito de que fuera por ese distrito Luis Enrique Benítez Ojeda, actual líder del directivo estatal tricolor.  

Al asignar a Benítez Ojeda al distrito III, se liberaría una diputación plurinominal que ocuparía Esteban Villegas Villarreal, pues quien va como primera en este tipo de listas es Alicia Gamboa, quien, finalmente fue terapeada por Ismael Hernández Deras la semana pasada para que el distrito 4 local se lo cediera a su hija Gabriela Hernández López. 

De ahí que, hasta este domingo, el distrito III Federal aún no fuera definido, ya que la respuesta afirmativa de la dirigencia nacional perredista no se concretaba. 

Distrito IV.- Hasta la semana pasada, en son de burla, los panistas de cepa presumían que hoy su partido era de los más abiertos y plurales del estado, que en este proceso de 2021, podrían ir hasta verdaderos panistas como candidatos a algún puesto de elección popular, aunque no sabían en cuál. 

Y el sábado en un evento desangelado, en donde sólo asistieron Rómulo Campuzano, Rodolfo Elizondo Torres y dos personas más, fue registrada como precandidata a la diputación federal por el distrito IV, Patricia Flores Elizondo. 

Hasta hace dos semanas, para este territorio, que históricamente tiene sello blanquiazul, estaba más que amarrado el actual diputado local Juan Carlos Maturino Manzanera, quien veía esta oportunidad como una clara transición hacia la elección a gobernador en 2022. Pero, conforme fueron acercándose los días del registro, sus posibilidades se fueron diluyendo, en la medida que las posibilidades de Javier Castrellón aumentaban como precandidato panista al distrito I, como así sucedió. Al registrarse el aispurista, las posibilidades para Maturino desaparecieron, pues por equidad de género, el Distrito 4, le tocaría a una mujer. Y así sucedió el sábado. 

En este territorio el panismo sigue estando muy arraigado, de hecho ahí se concentra el voto más duro de Acción Nacional. Los números hablan por sí solos. En 2018, Jorge Salum del Palacio, al día siguiente de la elección presidencial se proclamó triunfador de la diputación federal, pero conforme fue perfilándose el conteo final, la candidata morenista ( no recordamos su nombre porque ha pasado desapercibida siempre) se alzó inesperadamente con la victoria.  

En esa elección Morena-PT registraron 57 mil 875 votos contra 52 mil 658 del PAN y el PRI 40 mil 117; el PRD quedó muy abajo con 2 mil 379 sufragios. Hoy, las tres fuerzas opositoras van coaligadas y suman de entrada, para 2021, 95 mil 371 votos; una diferencia de 37 mil 496 votos.