Gobernador da golpe en la mesa; solicita parar proceso penal contra
Dra. Calvillo

Texto: Daniel Estrada O.

En medio de la presión social y claras irregularidades en los trabajos de investigación

Terminó historia de terror para la doctora Calvillo

El Gobernador del Estado, en uso de las facultades que le confiere la Constitución, solicitó a la Fiscalía General del Estado de Durango (FGED) valorar el retiro la formulación realizada ante el juez en el proceso penal que se sigue en contra de la médico.

Fueron muchas las irregularidades que quedaron expuestas, tanto en el actuar de la Fiscalía General del Estado (FGED), así como del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); mientras tanto, para la doctora será muy difícil sobreponerse a este episodio.

 

Lo que comenzó con una misteriosa desaparición se convirtió en un conflicto que alcanzó dimensiones inimaginables, lleno de versiones contradictorias y que dejó expuesto el desempeño de instituciones que ya de por sí son carentes de confianza.

Todos le entraron al tema, las opiniones sobraron, mientras que el personal de salud se vio realmente quebrantado, primero por la desaparición y después por la detención de la doctora Calvillo, trabajadora del Hospital General de Zona No. 1 del IMSS y del Hospital General 450.

Luego de haber sido privada de su libertad de forma irregular, haber padecido presunta tortura, pasar algunas horas en el Centro de Readaptación Social (Cereso), y causar la movilización de un buen número de trabajadores de la salud, se decidió que el proceso contra la médico no seguiría.

El pasado viernes por la tarde, el Gobernador del Estado, en uso de las facultades que le confiere la Constitución, solicitó a la Fiscalía General del Estado de Durango (FGED) valorar el retiro de la formulación realizada ante el juez en el proceso penal que se sigue en contra de la doctora Calvillo.

Fue mediante un mensaje virtual, que Héctor Flores Ávalos, secretario General de Gobierno, indicó que la petición fue realizada en congruencia con el compromiso de garantizar la paz social y con el objetivo de procurar un bien superior.

Lo anterior, ante la duda razonable desprendida de las contradicciones de quienes motivaron la investigación y aportaron los indicios que forman parte del expediente.

El mensaje fue corto y después de una intensa jornada de declaraciones, filtración de videos, documentos, y comunicados, por parte de los involucrados y actores políticos.

Hay que recordar que el pasado lunes 7 de diciembre familiares y amigos de la doctora Calvillo, incluso autoridades, comenzaron a difundir su fotografía en redes sociales para pedir apoyo para su localización, ya que se reportó su desaparición aparentemente tras su salida de su lugar de trabajo.

El martes 8 de diciembre, Ruth Medina Alemán, fiscal General del Estado, convocó a una rueda de prensa en la que estuvo acompañada por Julio Gutiérrez Méndez, delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en la entidad.

En dicho encuentro informativo, la funcionaria estatal dio a conocer sobre el presunto atentado del que fue objeto el magistrado Emanuel Silva Delfín, y las investigaciones que se realizaron en el Hospital del IMSS con las facilidades brindadas por la delegación.

Describió cómo habrían ocurrido los hechos que derivaron en la detención de la doctora Azucena, sin embargo, también surgieron dudas con relación al momento de su desaparición y el tiempo en el que se reportó su aprehensión.

Ya para ese momento, varios trabajadores de la salud se movilizaron y cerraron los cuatro carriles del bulevar Francisco Villa para exigir la liberación de su compañera, pero el alboroto no paró allí, sino que al saber que su compañera había sido internada en el Cereso No. 1, se trasladaron al lugar para continuar con las protestas.

Fue alrededor de las 03:00 horas del miércoles 9 de diciembre que se decidió la liberación de Calvillo, quien fue recibida por su esposo y otros médicos que aguardaban afuera del centro penitenciario.

El momento fue muy emotivo, la doctora rompió en llanto mientras era abrazada por su esposo, mientras que sus compañeros aplaudían y ella les agradecía el apoyo que le estaban brindando.

Ya durante el día, se dio a conocer que la acusación en contra de la galena había sido modificada, ya que después de haber sido acusada de tentativa de homicidio calificada, el señalamiento cambió a lesiones.

Muchas versiones

Por su parte, el abogado Luis Ignacio Covarrubias González, defensa de la acusada, admitió que hubo excesos por parte de la Fiscalía, como la privación ilegal de la libertad, tortura psicológica (incluso amenazas contra su familia) y la incomunicación temporal.

El profesional del derecho también dedujo que la detención y proceso en contra de su representada era producto del capricho de Velia Patricia Silva Delfín, hermana del magistrado, presunta víctima de atentado, actual delegada del IMSS en Tamaulipas y exdelegada del IMSS en Durango, quien estaba molesta porque su familiar no recibía el trato preferencial que ella exigía.

Fueron diputados federales del Partido del Trabajo los que acusaron de manera directa a personal de la FGED de torturar a la doctora y hasta hacerla firmar un documento en el que acepta la culpa, con tal de que no le hicieran daño a su familia.

El legislador Alfredo Femat Gallegos dio a conocer irregularidades, como el hecho de que Velia Patricia Delfín tenía la posibilidad de permanecer en un área Covid, al pendiente de su hermano, con la indumentaria que se requiere para estar en un espacio de esa naturaleza.

En esa zona se habrían presentado diferencias entre la doctora Calvillo y la delegada de Tamaulipas por el trato que la funcionaria federal quería que se le diera a su familiar y el que percibía que se le estaba dando, razón por la que las cosas pasaron a mayores.

Mientras tanto, a pesar de que en su momento acompañó a la Fiscal en rueda de prensa, el delegado del IMSS, emitió un comunicado en video en el que negaba haber presentado denuncia alguna en contra de Calvillo, ni a título personal, ni de parte de la institución.

También manifestó que la doctora es inocente hasta que se demuestre lo contrario y dijo que han colaborado y mostrado disposición para colaborar con las autoridades encargadas de la investigación, pero también hay total apertura para el trabajo realizado por la defensa.

Al día siguiente circuló un comunicado escrito a nombre de la exdelegada del IMSS Durango, en el que refería que ella no había presentado denuncia en contra de ninguna persona en particular; además, de que solamente había atendido a la entrevista que como familiar de la presunta víctima de atentado, le hicieron los agentes de la Fiscalía.

También mencionó que no fue tomada en cuenta en las investigaciones realizadas en torno al caso, tampoco se le ha dado acceso a la carpeta de investigación, no fue convocada a la audiencia y no ha sido recibida por el Ministerio Público.

Poco después comenzó a circular un documento con su testimonio escrito con pluma, firmado por ella y acompañado por su credencial de elector, en el que solicitaba el inicio de una investigación, aunque no hacía el señalamiento en contra de alguien en específico.

La senadora Margarita Valdés Martínez, también se pronunció al respecto, para declarar que de acuerdo con autoridades centrales del IMSS, nadie de la institución presentó denuncia en contra de la doctora Calvillo.

Además criticó la forma en la que la Fiscalía había llevado el caso y pidió apoyo para el gremio médico, del cual forma parte, al señalar que es tiempo de reconocer a quienes luchan por la salud y no de estarlos acusando.

Ante las condiciones que ya se estaban generando en torno a este asunto que terminó por llenarse de contradicciones, el gobernador decidió pedir que se diera marcha atrás al proceso, unas horas después de haberse reunido con la doctora y su esposo.