IMCO: Durango fuera del medallero por competitividad

Texto: Daniel Estrada O.

Nuestro estado quedó fuera de las 16 entidades más competitivas del país y que son las que captan mayor inversión

Entregan medallas a entidades con mayor competitividad, Durango quedó fuera. El IMCO presentó el Índice Estatal de Competitividad 2020, ejercicio mediante el cual otorgó medallas (de oro, plata y bronce) a 16 entidades federativas con buen desempeño las distintas dimensiones de competitividad. El PIB per cápita en Durango es de 134 mil 19 pesos. En el país es de 168 mil 587 pesos, siendo el más alto el de la Ciudad de México, que asciende a los 401 mil 601 pesos y el más bajo el de Chiapas de 60 mil 197 pesos.

El IMCO presentó el Índice Estatal de Competitividad 2020, ejercicio mediante el cual otorgó medallas (de oro, plata y bronce) a las entidades federativas con buen desempeño en las distintas dimensiones de competitividad analizadas. Durango no obtuvo ni siquiera una presea.

En la medición realizada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), solamente 16 de 32 estados ganaron alguna medalla en competitividad, a través un análisis en el que se reconoce que las comparaciones pueden ser incómodas, pero al competir, se pueden reconocer fortalezas y debilidades.

De acuerdo con el IEC 2020, para el IMCO, los estados que no ganaron medallas, no están al nivel de competencia de los demás, estos son: Chiapas, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Estado de México, Michoacán, Oaxaca, Puebla, San Luis Potosí, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas.

En contraparte, las entidades federativas ganaron alguna medalla son: Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Colima, Jalisco, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo, Sinaloa y Yucatán.

Son cinco las entidades que concentran el total de medallas de oro: Ciudad de México, Querétaro, Chihuahua, Colima y Yucatán.

En tanto, son ocho las que concentran el total de medallas de plata: Aguascalientes, Campeche, Ciudad de México, Nuevo León, Baja California Sur, Coahuila, Quintana Roo y Sinaloa.

Asimismo, son ocho entidades las que concentran el total de medallas de bronce: Nuevo León, Jalisco, Aguascalientes, Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Morelos y Nayarit.

Hay estados que cuando menos alcanzaron una medalla de bronce en esta medición, pero Durango no tuvo ni siquiera una de estas preseas.

En este ejercicio, el IMCO hace una observación relacionada con la pandemia: “Que no vuelva a pasar, estados prevenidos valen por dos.

A la vez, se menciona que el COVID-19 es una oportunidad para que los estados encuentren soluciones de políticas públicas que favorezcan a la población.

“La pandemia por el COVID-19 cambió todo, sin embargo, esta crisis no es para siempre. La emergencia sanitaria, así como las crisis económica y social derivadas de la propagación del coronavirus, ofrecen a los gobiernos locales la oportunidad de implementar soluciones innovadoras a la medida de las necesidades de sus habitantes”, indica el documento.

 

En este marco, los gobiernos estatales juegan un rol fundamental, ya que las emergencias y los problemas estructurales del país solo se resolverán si se actúa a nivel local.

Actualmente, existen algunas medidas para la reactivación económica que muestran el liderazgo que los estados pueden asumir en épocas de crisis.

Por ejemplo, en medio de la pandemia, por lo menos seis entidades contemplan apoyos para las personas que se quedaron sin trabajo por causa de la contingencia, mientras que en 21 estados se han otorgado paquetes de alimentos en hogares.

En 11 estados se brindan apoyos fiscales a las familias y 26 han adoptado algún tipo de esquema de ayuda en favor de las Mipymes.

En México, cada entidad federativa vive una situación única y las desigualdades entre ellos se traducen en falta de oportunidades para los ciudadanos.

Sin embargo, no todos los gobiernos locales tienen las mismas capacidades para emprender acciones que ayuden a cerrar estas brechas.

En este sentido, el IMCO define la competitividad de los estados como su capacidad para forjar, atraer y retener talento e inversión, al presentar un análisis de 10 subíndices y 97 indicadores, en cada caso.

Así está nuestro estado

Si bien, Durango se encuentra entre los estados con menor competitividad, el ejercicio arroja información interesante de interés local, como que el PIB per cápita es de 134 mil 19 pesos, con información actualizada a 2018.

El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita promedio en el país es de 168 mil 587 pesos, siendo el más alto el de la Ciudad de México, que asciende a los 401 mil 601 pesos y el más bajo el de Chiapas de 60 mil 197 pesos.

Esto da una perspectiva de la situación en la que se encuentra esta entidad con relación al promedio del PIB en el país, así como de otras entidades.

En el documento también hay una medición correspondiente al “Talento”, que se refiere al porcentaje de personas de 25 años y más, con educación superior.

En este rubro, Durango registra un 20.6 por ciento, es decir, cerca de 21 de cada 100 ciudadanos mayores de 25 años, cuentan con una carrera profesional.

También se mide la inversión, la cual se refiere al gasto en pesos por persona económicamente activa.

En el ICE 2020 el talento se mide como el porcentaje de personas de 25 años y más, con educación superior, normal o técnica.

Esta metodología está alineada con la utilizada en versiones previas de los índices internacionales y de ciudades, permitiendo una mayor consistencia entre los productos intelectuales del instituto.

En el caso del estado de Durango, la inversión que se contempla en el documento, es de 68 mil 603 pesos.

Para calcular la inversión, y a falta de estadísticas desagregadas a nivel estatal con respecto a esta, se supone que en los estados la formación bruta de capital fijo como porcentaje del PIB es igual a la tasa nacional (entre un 20 por ciento y un 23 por ciento según el año).

Posteriormente, se toma el PIB nominal (sin minería) de cada estado y se le aplica el porcentaje anterior, para así obtener una estimación de la inversión estatal. El indicador final se mide en pesos por persona económicamente activa. Con una población de un millón 836 mil 460 habitantes, Durango no tiene gran cosa que presumir en torno a los subíndices que se tomaron en cuenta para el ejercicio.

Estos son: Derecho, Sistema Político, Gobiernos, Mercado de Factores, Medio Ambiente y Economía, por mencionar algunas de las más importantes.

Con todo y que no tiene ninguna medalla, Durango presenta algunas fortalezas, por ejemplo en el subíndice de Derecho, esta es la entidad con el costo de delito por persona más bajo del país, con un promedio de mil 875 pesos.

En Percepción de Seguridad, Durango ocupa el cuarto lugar en el país, mientras que en robo de vehículo se ubica en el quinto sitio.

En el subíndice de Sistema Político, en agresiones a periodistas, Durango aparece con cero, teniendo en cuenta que estos números corresponden a 2018, convirtiéndose en el estado mejor posicionado.

También es el segundo estado con menos barreras para la participación de candidatos independientes en los procesos electorales.

Sin embargo, en otras áreas es evidente la necesidad de trabajar para mejorar, como es el caso del subíndice Mercado de Factores, en que Durango aparece en el lugar número 31 en eficiencia terminal en secundaria.

En eficiencia terminal en preparatoria las cosas no son mejores, ya que esta entidad se ubica en la posición número 30.

En cuanto a personas con ingresos por debajo de la línea de bienestar, esta entidad se encuentra en el sitio número 28.

En el subíndice de Medio Ambiente, el estado ocupa el lugar número 26 en cuanto a gastos autorizados al Fonden y el 25 en áreas naturales protegidas.

Mientras tanto, en el subíndice de Economía, en el PIB en sectores de alto crecimiento, la entidad se posiciona en el lugar número 26.

Como lo menciona el análisis, la mayoría de estos datos, pueden ser de gran utilidad para los estados, ya sea para identificar sus fortalezas o trabajar en las áreas de oportunidad que se exponen.