Nuevos legisladores: el reto de preservar la reserva boscosa

Sin Censura.-

Por: Víctor R. Hernández

Nos encontramos a poco más de mes y medio para que se instale el próximo congreso estatal y el federal. Los legisladores locales y nacionales, supongo han entrado a un período de capacitación no sólo sobre el funcionamiento de los sistemas legislativos en México, sino que también sobre la injerencia real que pueden tener en el alcance de los enormes retos que tiene la nación mexicana.

Y uno mayúsculo que está colocado sobre la mesa nacional es nuestro ecosistema, que nos lo seguimos acabando, en particular las áreas arboladas del país.

Datos oficiales de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) dio a conocer el fin de semana que entre el 1º de enero al 01 de julio de 2021, se han registrado 6,224 incendios forestales en 32 entidades federativas, afectando una superficie de 559,393 hectáreas, y de ello nadie habla y mucho menos se ocupan.

El gobierno que encabeza Andrés Manuel López Obrador desapareció todos los programas relacionados con la ayuda al campo, y en especial el que financiaba el trabajo de los guardabosques, que tenían muchos años cuidando nuestras reservas forestales. Desde 2019, ya nadie cuida con la efectividad que se hacía, nuestra reserva boscosa y las vastas regiones arboladas de nuestras sierras y cordilleras. Hoy, toda esta superficie se encuentra casi abandonada, pues los ejidatarios de este sector, poco o casi nada pueden hacer por prevenir y enfrentar los gigantescos incendios que se han venido reportando. 

De las más de 559 mil hectáreas de bosques siniestradas de enero a finales de junio, el 92% correspondió a vegetación en los estratos herbáceo y arbustivo y el 8% a arbóreo. Las entidades federativas con mayor número de INCENDIOS fueron: México, Ciudad de México, Michoacán, Chihuahua, Puebla, Tlaxcala, Durango, Chiapas, Jalisco y Guerrero, que representan el 81.83% del total nacional. Las entidades federativas con mayor SUPERFICIE afectada fueron: Chihuahua, Guerrero, Durango, Nayarit, Chiapas, Nuevo León, Michoacán, Oaxaca, Jalisco y Sonora, que representan el 80% del total nacional. Del total de incendios forestales, 650 (10 %) correspondió a ecosistemas sensibles al fuego, afectando una superficie de 45,076 ha (8%) del total nacional.

En lo que corresponde a Durango, con la regularidad que han tenido las lluvias en la entidad, prácticamente se dio por terminada la temporada de incendios, la mala noticia es que la superficie dañada hasta el momento es 462 por ciento superior a la que se registró al cierre de 2020.

Fue un año fatídico en materia de incendios forestales para Durango, señaló Alfredo Herrera Duenweg, titular de la Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SRNyMA), quien celebró la consistencia de las precipitaciones pluviales que se han registrado desde finales de junio.

“Las lluvias nos ayudaron y damos por terminada la temporada de incendios forestales, pero desafortunadamente este fue un año fatídico para el estado en cuanto a incendios forestales”, declaró el funcionario estatal.

El año con mayor afectación del que se tenía registro es 1998, con el daño a 68 mil hectáreas, pero este 2021 dicha cifra fue rebasada, debido a las condiciones climáticas, entre otros factores.

El año pasado la superficie afectada por el fuego en la entidad fue de 12 mil 901 hectáreas, con un total de 245 incendios.

En 2019, no fue poca la afectación, pero tampoco mayor a la de este año, con un total de 64 mil 670 hectáreas dañadas por el fuego y 252 incendios.

De acuerdo con las cifras de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), entre el 1 de enero y el 1 de julio, se registraron 268 incendios en Durango, con una superficie afectada de 72 mil 564 hectáreas.

Impresionantes las cifras, pero mucho más impactante es que nadie hace nada para prevenirlo o combatir este ataque de la naturaleza con eficacia.

La preservación de las áreas verdes en el país, se encuentra estrechamente relacionada con la generación de agua. Regularmente hasta ahora, en las áreas desérticas nunca llueve y sí en las superficies arboladas.

Durango, se presume insistentemente, es el estado con la mayor reserva forestal en el país y una de las entidades que mayor generación de agua reporta cada año, toda proveniente de nuestra Sierra Madre Occidental, sin embargo este insistente reconocimiento no ayuda en nada para evitar que año con año desaparezcan amplias zonas forestales.

Ojalá y que en su capacitación a los nuevos legisladores, se les informe el serio riesgo que corremos con, cada vez, mayores superficies siniestradas durante las temporadas de sequía. Si se les informa y lo comprenden, lucharán a partir de septiembre próximo porque se programen a partir del presupuesto 2022, recursos suficientes para adquirir equipo y se pueda prevenir y combatir los incendios forestales en nuestra entidad.

Legisladores federales y estatales, tienen este trascendental reto. Ojalá lo entiendan y actúen en consecuencia.

Entradas relacionadas

Deja tu comentario