Son sus clientes, no sus esclavos

Se acabó la paciencia con los bancos; ahora a cumplir protocolos o los cerrarán

Texto: Daniel Estrada O.

Se acabó la paciencia con los bancos

 

Revisarán que las instituciones bancarias cumplan con los protocolos promovidos por el IMSS, lo cual debe ser comprobado mediante un certificado; de no ser así, se podría proceder a la clausura.

 

En la actualidad, la curva de contagio para Durango se encuentra entre el 25 y 30 por ciento, lo que deja ver que todavía vienen días complicados, sobre todo si persiste la desobediencia en cuanto a la permanencia en casa y la sana distancia.

La paciencia se acaba con las instituciones bancarias, las cuales se mantienen como espacios de alto riesgo para el contagio del COVID-19, debido a las largas y tardadas filas que tienen que hacer los clientes que acuden a estas a realizar algún trámite.

Guillermo Pacheco Valenzuela, titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC), advirtió que en el caso de las instituciones bancarias, las personas que permanecen afuera, haciendo fila, son su responsabilidad.

“Son sus clientes y tienen que velar por su seguridad. Invitamos a los bancos a que cumplan, pues son con quienes más hemos tenido problemas”, manifestó.

Dijo que han tenido contratiempos incluso con los gerentes, a quienes se les ha exigido que implementen medidas de prevención efectivas.

En este contexto, se estará solicitando los protocolos de aprobación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en las instituciones bancarias.

En caso de que no cuenten con el documento mencionado, se dará parte a la Secretaría del Trabajo para que se proceda conforme a lo que indican los decretos, lo cual puede derivar incluso en la clausura.

Y es que mientras se promueven todo tipo de medidas en torno a las diferentes actividades económicas que se han ido reactivando, a partir de la nueva normalidad, que entró en vigor el pasado 1 de junio, los bancos siguen con sus largas filas.

Aunque se pide la distancia de un metro y medio entre una persona y otra, se exige el uso de cubrebocas y se permite el acceso a grupos reducidos de personas al interior de los bancos, es mucho el desorden que se genera cuando son muchas las personas que acuden a realizar algún trámite.

En recorridos de este semanario por la zona de bancos del primer cuadro de la ciudad, se puede ver como en algunos bancos las filas han llegado a estar cerca de dar la vuelta a la manzana.

En algunos colocan toldos para evitar que los clientes pasen muchas horas bajo el sol, pero esto ha propiciado la aglomeración de las personas que buscan resguardarse de los rayos directos del astro rey.

No hay trato preferencial para personas de la tercera edad, embarazadas o ciudadanos con alguna discapacidad; persiste la dinámica de quien llega primero, sin tener en cuenta que hay personas más vulnerables.

Medidas más severas

El funcionario estatal manifestó que por mucho tiempo se ha apelado a la buena disposición de la ciudadanía, para la aplicación de medidas preventivas contra el COVID-19, pero todo parece indicar que es tiempo de aplicar medidas más estrictas.

“No se ha tenido la voluntad para acatar todas las indicaciones, hay irresponsabilidades y hasta incredulidad en muchas personas que todavía siguen pensando que el virus es un invento”, expuso.

Siguió: “Ya no hicimos caso, vienen medidas más drásticas que tendrán que ser acatadas o de lo contrario tendrán un impacto directo en el bolsillo”.

Vienen multas y clausuras por el incumplimiento de los protocolos, pues al parecer esta es la única manera con la que se puede evitar que la alta movilidad continúe.

 La curva de contagios en Durango se mantiene en aumento y se estima que se encuentra entre el 25 y 30 por ciento, con relación al pico proyectado por instituciones como el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Durango se acercó mucho a los 500 casos confirmados, proyectados para finales de mayo y principios de junio y será hasta que se reduzca  la incidencia de casos positivos, cuando la entidad podría abandonar el semáforo rojo y pasar al naranja.

El hecho de que el estado se encuentre en semáforo rojo, obedece en buena medida a la movilidad que se ha tenido, pues muchos todavía no entienden la importancia de dejar de salir.

Guillermo Pacheco lamentó que aquí no se haya podido alcanzar la meta de -65 por ciento de movilidad, siendo un -44 por ciento, lo más decoroso que se tuvo en mayo.

Sin embargo, durante el mismo quinto mes de 2020, también se tuvieron días con  -5 y -2 por ciento de movilidad.

Pero la peor parte llegó a finales del mes, cuando se comenzó a suscitar la apertura de algunos comercios, ya que se alcanzó una movilidad de +10, la cual se logró reducir a un menos 20 y mantener en -10 en los primeros días de junio.

Indicó que además de las empresas que ha comenzado con la reapertura paulatina, las consideradas esenciales, que ya estaban operando, tienen que cumplir con todos los protocolos establecidos por el IMSS.

Se tienen que atender todo lo establecido a través del Protocolo Activo de Seguridad Sanitaria que comprende 78 puntos de autoevaluación que se basan en la promoción de la salud.

Las empresas de todos los tamaños y capacidades tienen que subir toda la evidencia a un portal del Seguro Social para que este a la vez certifique el cumplimiento de todos los lineamientos.

La Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPC) promovió la supervisión de 50 establecimientos, el pasado martes 2 de junio, en el marco del inicio de la nueva normalidad, y el resultado fue que solamente el 20 por ciento de estas cumplían con los protocolos que corresponden.

“Un centro comercial grande, el día que abrió, exhibió que no cumple con los protocolos que se requieren para reducir las probabilidades de contagio”, expuso.

Ante ello, instancias como la CEPC, la Secretaría del Trabajo, la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coprised), la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) y las autoridades municipales, tenemos la encomienda de sancionar a todos los que incumplen con las medidas sanitarias.

“Yo estuve en un centro comercial en donde lo que se hace es una fantasía con relación a la aplicación correcta de los protocolos. El tapete sanitzante estaba seco y a un lado, la persona que estaba tomando la temperatura ni siquiera revisaba el marcador y el rocío de sanitizante era inadecuado”, relató.

 

Frente a dicha situación, comentó que si realmente se quiere reactivar la economía se tiene que cumplir con las indicaciones y entender que las cosas ya no son iguales a partir de la pandemia.

Insistió en lo que ya varios funcionarios han referido, al señalar que hay personas a las que se les paga por permanecer en su casa y no están haciendo bien dicho trabajo.

Entre los principales protocolos que deben ser atenidos de forma obligatoria, está el que indica que en caso de que en el establecimiento se haga fila se deben marcar puntos de un metro y medio de distancia y no dar servicio a quien no use cubrebocas.

También, resulta necesaria la implementación de un área de acceso y una de salida, para evitar aglomeraciones en las puertas.

Las medidas de prevención como el chequeo de temperatura, tapete sanitizante, el uso de cubrebocas, caretas, lavado constante de manos, uso de gel antibacterial y sanitizante, debe ser promovido entre trabajadores y clientes.

Se contempla el establecimiento de rutas que permitan que las personas sepan en que dirección deben avanzar para evitar contactos.

Son muchos los lineamientos que se han establecido para los diferentes tipos de negocios, y su revisión y cumplimiento es necesario para evitar las multas y clausuras, como ya lo ha advertido el titular de la CEPC.