SS: Durango le perdió el miedo al covid19; desestiman pruebas y llegan casi muriéndose

Texto: Daniel Estrada O

Nueve de cada 10 personas acuden a hospitales con baja saturación de oxígeno

Duranguenses han dejado de hacerse la prueba Covid-19  

Nueve de cada 10 personas que acuden a los hospitales con insuficiencia respiratoria o con baja saturación de oxígeno llegan sin la prueba PCR, es decir, acuden en busca de ayuda hasta que se sienten muy mal. 

A pesar de la sospecha de contagio, la gente prefiere continuar con sus actividades, sobre todo económicas, con lo que no solamente ponen en riesgo la integridad propia, sino también la de sus seres queridos. 

En Durango, nueve de cada 10 personas que llegan a un hospital con signos de Covid-19 y en busca de ayuda urgente, no se realizaron de manera previa la prueba PCR, según reveló Esteban Montoya Zamora, director de Atención Médica de la Secretaría de Salud. 

La gente ha perdido el interés por diagnosticar con tiempo el virus y espera hasta el último momento para recibir atención, situación que puede derivar en un mayor número de contagios sin detectar y más mortandad. 

A pesar de esta conducta, el coronavirus no ha dejado de ser peligroso, en lo que va de enero de 2021, la entidad registra una tasa de letalidad del 10 por ciento. 

Esto quiere decir que de cada 10 personas que se enferman, una tiene alta probabilidad de fallecer, situación que resulta preocupante cuando por otro lado se ha visto como hay menos interés por el diagnóstico oportuno. 

Cada vez es menor la afluencia a los Centros de Salud en donde se toma la muestra, como si se hubiese perdido el interés por la atención y el cuidado que se requiere al contraer el virus, manifestó. 

El funcionario de Salud consideró que los ciudadanos han asumido esta postura, para evitar dejar de llevar a cabo sus actividades diarias, sobre todo en el ámbito laboral, pues no quiere aislarse y cumplir con los protocolos que corresponden. 

Al momento que acuden a un hospital, con sintomatología del SARS-CoV-2, no llegan con el resultado de la prueba a la mano, sino por la problemática que ya les representan ciertas señales de posible contagio, expuso. 

Algunos se presentan con insuficiencia respiratoria o saturación de oxigeno baja, es decir, con una alta probabilidad de que se encuentran contagiados, por lo que se tiene que proceder a realizar la prueba en ese momento. 

Así como se mantiene el exhorto para que la población se siga cuidando, también se hace el llamado a realizarse la prueba en caso de tener sintomatología o sospecha de contagio, pues al no hacerlo, no solamente se expone la persona omisa, sino también su familia. 

Montoya Zamora hizo énfasis en la necesidad del aislamiento, como una manera de evitar que el virus se siga propagando, pues todavía es incierto quien resultará afectado en menor o mayor proporción. 

Insistió en que la gente ha dejado de hacerse la prueba, debido a que tienen miedo que un resultado positivo los lleve a dejar de realizar sus actividades económicas. 

Hay quienes han tenido que dejar de trabajar por mucho tiempo y ahora que tienen oportunidad no quieren dejar de hacerlo, por lo que han restado importancia a la pandemia, aunque esta sigue siendo igual de grave y letal. 

Si bien, este comportamiento puede derivar en la disminución en la estadística de los casos positivos, la ocupación hospitalaria y los fallecimientos no bajan, pues la enfermedad sigue presenta y causando estragos. 

Y es que las personas siguen llegando a las instituciones de la Secretaría de Salud, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), con cuadros avanzados por no haberse realizado la prueba a tiempo. 

De acuerdo con el reporte de la Secretaría de Salud, durante la primera quincena de enero se registraron mil 303 contagios en la entidad, cifra que resulta baja con relación a lo que se había tenido en meses anteriores. 

Hay que recordar que durante el último tercer trimestre de 2020, la cantidad de contagios en el estado de Durango se incrementó de forma considerable, por lo que resultan contrastantes las cifras de enero. 

En cuanto al número de fallecimientos por Covid entre el 1 y el 15 de enero del año en curso, son un total de 137 los que registra la Secretaría de Salud. 

La vacunación avanza con lentitud 

La vacunación avanza con lentitud, por lo que las autoridades no dejan de pedir que se sigan tomando las mimas medidas promovidas antes de que las farmacéuticas informaran sobre la creación del biológico. 

El gobernador José Rosas Aispuro Torres estimó que será hasta marzo cuando en Durango la vacuna comenzará a ser aplicada a ciudadanos que no son parte del sector salud, en el orden que ya ha sido anunciado, es decir, primero las personas de mayor edad y con comorbilidades. 

Por lo pronto, el segundo lote de vacunas llegó a la ciudad de Durango el pasado miércoles 20 de enero, alrededor de las 15:00 horas, siendo una cantidad de mil 950 dosis. 

Estas llegaron un día después de lo previsto y en una cantidad inferior a la que se recibió en el primer lote, siendo exclusivamente para la aplicación al personal de salud, como se ordenó desde el principio. 

El mandatario estatal insistió en que no se aplicará el biológico a nadie, hasta que el personal de salud haya sido cubierto en su totalidad, no solamente los médicos y enfermeras que se desempeñan en el sector público, sino también los del privado. 

A los que trabajan en la medicina privada, no se les dejará fuera del esquema, sino que también serán incluidos, declaró. 

Recordó que en marzo, otra empresa, además de Pfizer, comenzará la entrega de vacunas a México, lo que permitirá avanzar con la aplicación, ya no solamente al personal de salud, sino a la sociedad en general. 

Sergio González Romero, titular dela Secretaría de Salud en Durango, reconoció que hay preocupación en el sector médico por el hecho de que con las vacunas que llegaron en las primeras dos remesas, no se alcanzó a dar cobertura al todo el personal. 

Se recibió la mitad de las vacunas que habían sido solicitadas de acuerdo con las listas que se tienen del personal médico en la entidad, debido a que se redujo la cantidad de vacunas Pfizer para el país. 

Además, es probable que la segunda dosis del biológico de la referida farmacéutica, que se tenía previsto aplicar en un lapso de 21 días, podría tener un retraso, aunque esto no afectaría para la obtención del efecto adecuado. 

En comunicación con oficinas centrales de la Secretaría de Salud, se dio a conocer que la segunda dosis puede ser aplicada hasta 40 días después de la primera, por lo que se espera la cobertura total sin contratiempos. 

González Romero indicó que se tiene el compromiso de que en la siguiente remesa se envíen las dosis necesarias para cubrir en su totalidad al Salud y señaló que el rezago que se ha suscitado se debe a la demanda mundial que se ha tenido de la vacuna. 

Por otro lado, celebró la llegada de la sustancia activa de AstraZeneca a México, como otra alternativa para la vacunación y cuyo envasado se realizará aquí mismo, no solamente para su distribución en el país, sino en gran parte de América Latina.