Una consulta para la basura; ¿HABRÁ CONSECUENCIAS?

Sin Censura.-

Por: Víctor R. Hernández

A pesar de que la consulta de ayer no sea vinculante, por la cantidad de votos depositados, lo sobresaliente es que el Tribunal Federal Electoral deberá anular este ejercicio democrático, por la impresionante cantidad de irregularidades que se cometieron antes y durante el 10 de abril.
El resultado de anoche sobre la consulta de revocación de mandato (ejercicio que lo pidió el presidente de la República; Morena juntó las firmas y Morena organizó la propaganda y acarreó a los ciudadanos a votar), era el esperado, no más de 15 por ciento de los cerca de 93 millones de ciudadanos, esto es, entre 12 y 14 millones; menos de los 17 millones 600 dio votos del 6 de junio del año pasado.
La narrativa a partir de hoy del presidente López Obrador, ya nos la sabemos: un día inédito, histórico. La ciudadanía respondió a pesar de todas las trabas y triquiñuelas del INE, que debe ser reformado.
Este discurso ya lo sabemos, y ese fue el objetivo (la destrucción del INE), de este capricho del presidente; fue un mero pretexto, para continuar con la destrucción y desprestigio de la institución más importante para los mexicanos.
De ahí que lo sobresaliente de ayer sea el surgimiento de un subtema: la anulación de la consulta.
La consulta de revocación de mandato se desarrolló bajo la sombra de una posible anulación, debido a la intervención sistemática de militantes de Morena y servidores públicos, empezando por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.
El INE advirtió durante la semana pasada, que en el informe que dará a la Sala Superior del Tribunal Electoral, incluirá el reporte de las casi 200 quejas por injerencia y uso de recursos públicos de funcionarios y líderes morenistas, quienes tenían prohibido participar.
A eso se sumará la lista de medidas cautelares incumplidas por la reincidencia de los morenistas en faltas sistemáticas a la veda.
Consejeros electorales han advertido que el cúmulo de irregularidades, en un proceso electoral normal, llevaría a la anulación.
«Ojalá la irresponsabilidad de los actores políticos que sistemática, reiterada, dolosa y abiertamente, descaradamente, están violando la ley, no traiga como consecuencia, eventualmente, que se decida anular por parte de la Sala Superior este proceso», advirtió el presidente del INE, Lorenzo Córdova.
Ni la Constitución ni la Ley de Revocación de Mandato establecen ruta jurídica a seguir, en caso de anulación.
Ayer por la mañana, luego de emitir su voto en la Ciudad de México, el presidente nacional de Morena, Mario Delgado, tomó el volante de una camioneta y llevó a personas a votar.
«¿Quieres votar? ¡Yo te llevo!», se leía en los vidrios de la camioneta tipo Van que manejó Delgado.
El propio líder de Morena compartió imágenes en sus redes sociales de los adultos mayores a los que llevó a votar, todos mostrando sus pulgares marcados con tinta, evidencia de que ya habían votado.

Delgado votó en la casilla número 1837, en la Alcaldía Iztacalco.
El presidente del INE, Lorenzo Córdova, dijo «la ley es muy clara, quien transporte colectivamente a votantes o a electores para llevarlos a votar con el propósito de incidir en el sentido de su voto, es un delito y es un delito grave».
En el mismo sentido se pronunció el secretario ejecutivo del Consejo General del INE, Edmundo Jacobo Molina, quien aseguró que esa actividad está prohibida y recordó que fue la propia bancada de Morena la que incluyó ese delito.
«Está prohibido hacer promoción sobre revocación de mandato a partidos políticos, por tanto a dirigentes de partidos políticos y a funcionarios públicos”.
Si no hay consecuencias. Si el Tribunal Federal Electoral no anula y sanciona ejemplarmente a quienes desafiaron la ley electoral, no sólo estará ayudando a López Obrador y a sus secuaces a terminar con el INE, sino que en los hechos, ya lo estará desapareciendo, pues quien le hizo llegar las irregularidades, más de 200, fue el propio Instituto Nacional Electoral.
Veremos y diremos.

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